Seguro que has oído hablar muchas veces de brackets y ortodoncia. Los brackets son dispositivos o aparatos fijos de ortodoncia para corregir problemas de alineación dental y lograr una sonrisa perfecta.
Cuando los dientes no están bien alineados es necesario recurrir a un tratamiento de ortodoncia para corregir su posición y la funcionalidad y la estética de la sonrisa. Entre las opciones existentes más utilizadas y efectivas están los brackets.
A día de hoy, gracias a la innovación llevada a cabo en los últimos 30 años, los tipos de brackets que podemos ofrecer a nuestros pacientes han cambiado completamente. Si está en tu mente someterte a un tratamiento de ortodoncia es una información que querrás conocer.
Tipos de Ortodoncia actualizado a 2024 ✅
Pero, ¿conoces qué tipo de brackets hay a tu disposición? Empecemos por decir que los brackets se utilizan en ortodoncia para corregir la posición de los dientes cuando están mal alineados, muy separados o apiñados, problemas en la mordida etc.
Un bracket es una pequeña pieza de forma cuadrada que se coloca en cada diente de manera permanente y se une a otros brackets con un arco metálico. Cada bracket se diseña específicamente para cada diente y sobre ellos se coloca un arco metálico que se sujeta mediante las ligaduras.
Probablemente te estés preguntando cómo es que estas pequeñas piezas logran poner los dientes derechos tan eficazmente. Lo que hacen es llevar instrucciones precisas (tip, torque y angulación) para mover tus dientes.
La base del bracket es sobre la que se coloca el cemento especial para adherirlo a la superficie del diente. Para facilitar que este cemento se fije al bracket, lleva incorporado una malla de manera que el cemento penetre a través de esas rugosidades.
Las aletas son las partes que sobresalen hacia el labio. Permiten colocar las ligaduras a su alrededor para fijar el arco. El slot es el espacio que existe entre las aletas.
Seguramente también te preguntaras sobre los brackets cómo funcionan y consiguen enderezar los dientes de la manera correcta. Hoy en día los brackets están diseñados de un modo concreto para que se transmita la información en un movimiento preciso. Es decir, son los que llevan la información necesaria para que, a través del arco, se realice el movimiento que el ortodoncista planifica.
Es importante saber que el «aparato» consta de dos partes: los brackets que van pegados a los dientes y hay de varios tipos y la otra parte que se va cambiando en cada visita que son los arcos y las gomas que las sujetan.
Los brackets no son otra cosa que pequeños dispositivos adheridos de forma temporal a los dientes, a los que adaptamos el arco, que es el elemento activo, es decir, el que mueve los dientes a su posición correcta.
En general, las fases de un tratamiento de ortodoncia son similares con independencia del tipo de brackets que se utilice.
- Fase de estudio: La primera fase comienza cuando el paciente acude al centro de odontología, donde se detectan una serie de problemas que pueden ser corregidos mediante la colocación de unos brackets. Para ello, se realizarán una serie de pruebas diagnósticas, como una radiografía de la boca o un escáner intraoral.
- Fase activa: En esta fase, comienza con la colocación de los brackets y el arco.
- Corrección de la mordida: En primer lugar es necesario corregir la mordida, además de encajar los molares en la posición correcta.
- Cierre de los espacios dentales: Tras el movimiento de los dientes, la separación entre ellos puede ser algo mayor.
- Acabado y personalización: En esta fase, el paciente acude de manera regular a su dentista para determinar si los dientes ya están en la posición correcta.
- Retirada de los brackets: Es la última fase del tratamiento, y se produce sólo en el momento en el que todos los objetivos anteriores se hayan alcanzado.
Tipos de Brackets
Existen diferentes tipos de brackets diseñados para satisfacer las necesidades y preferencias de cada paciente. A continuación, se describen los tipos más comunes:
- Brackets Metálicos
- Brackets Estéticos (Zafiro, Circonio y Cerámico)
- Brackets Linguales
- Brackets Autoligables

Brackets Metálicos
Los brackets metálicos convencionales son los aparatos correctores más conocidos y que clásicamente se han usado en ortodoncia. Los brackets metálicos son los aparatos dentales más populares.
Los conocemos también como brackets fijos y están fabricados en acero y titanio. Fabricados con metal, estos brackets ofrecen la ventaja de ser una opción más económica del resto pero en su contra está que no son una opción altamente estética.
Son los brackets tradicionales y los que más se usan en niños y adolescentes. Son visibles ya que se colocan en la parte exterior de los dientes.
Existen miles de formas y tamaños pero habitualmente los brackets convencionales llevan cuatro aletas sobre las que se engancha una gomita para fijar el alambre al bracket y que éste pueda deslizarse y producir el movimiento dental.
Requieren de una ligadura de alambre o a base de gomitas para fijar el arco sobre los dientes. Se trata de una ortodoncia muy resistente que aplica una fuerza constante para mover los dientes, siendo ideal para tratamientos en niños y jóvenes, aunque, teniendo en cuenta que para determinados diagnósticos obtienen mejores resultados que otros sistemas, también se utiliza para tratar maloclusiones en adultos a los que no les importa que se vean los aparatos.
Los brackets metálicos son los más convencionales y visibles, ofrecen una solución efectiva y económica para una amplia gama de correcciones dentales.
En realidad los brackets de colores no existen. Lo que les proporciona color son las gomas de colores que se colocan en cada bracket. Son ideales para niños, hacen que la ortodoncia sea algo más divertido y les permite escoger entre sus colores favoritos, los colores del arcoíris, colores fosforitos, etc.
Brackets Estéticos (Zafiro, Circonio y Cerámico)
Debido a las demandas estéticas que empezaron a surgir a partir de la ortodoncia fija con brackets metálicos, aparecieron los llamados brackets estéticos (también conocidos como brackets invisibles) que, como la propia palabra indica, se tratan de brackets más discretos, más mimetizados con el color y el brillo del diente.
Denominados así porque o imitan el color del diente, o son casi transparentes, buscando pasar más desapercibidos. Los brackets estéticos son similares a los brackets estéticos, con la particularidad de que el bracket no se ata al arco mediante una ligadura, sino que el propio bracket posee una tapita o un clic (dependiendo de la marca) que ajusta el arco a la ranura sin necesidad de usar ligaduras y dejando que los arcos se muevan libremente dentro del bracket.
Entre los más habituales se encuentran los brackets de zafiro, también conocidos como brackets transparentes, o los brackets de cerámica. Este tipo de brackets no necesita las ligaduras, como ocurre en los brackets tradicionales.
Los brackets estéticos o transparentes tienen un color similar a los dientes y constituyen la primera alternativa a los metálicos. Normalmente son el tipo de aparatos que utilizamos en mayores de 18 años que quieren una ortodoncia que sea menos visible a simple vista.
Además, estas opciones de ortodoncia visible más estética son más económicas que la ortodoncia invisible, que ocupa el escalafón más alto dentro de los tratamientos de ortodoncia. Con los brackets transparentes podemos emplear arcos, ligaduras y gomas de color blanco.
Se presentan en diferentes materiales: plástico (muy poco utilizados. Son deformables y frágiles), cerámica, zafiro o policarbonato. Los más utilizados hoy en día son los brackets cerámicos y los brackets de zafiro. Los primeros se presentan en color diente y los de zafiro son transparentes (se fabrican con zafiro combinado con polvo de zirconio). Los brackets cerámicos se utilizan con ligaduras elásticas transparentes.
Estos brackets son mucho menos notorios, combinando eficacia con una mejor apariencia estética. Son una opción preferida por adultos y adolescentes que buscan discreción en su tratamiento dental.
Dentro del grupo de los brackets transparentes, también conocidos como brackets estéticos, podemos incluir los de cerámica y los de zafiro.
Brackets Cerámicos
Los brackets cerámicos, también conocidos como brackets estéticos o transparentes, son la alternativa más usual a los metálicos. La diferencia es precisamente que son más estéticos al ser menos visibles a simple vista ya que tienen un color similar a los dientes.
Los brackets de cerámica de buena calidad, como por ejemplo los Clarity Advanced de 3M, son tan o más resistentes que los convencionales, trabajan mecánicamente igual y no se tiñen. Lo que puede teñirse algunas veces es el elástico que sujeta el alambre al bracket, por lo que es recomendable usar ligaduras de metal recubiertas de teflón blanco que no se manchan.
Los alambres están hechos con un material compuesto muy resistente y pueden ser blancos para disimular aún más los brackets de cerámica. Es decir, constituyen una opción de ortodoncia visible más estética, siendo más económica la ortodoncia invisible.
Para mayor discreción, dependiendo del tratamiento, arcos, ligaduras y gomas pueden ser blancos.
Brackets de Zafiro
Los brackets de zafiro son los que estéticamente mejor se mimetizan con el diente al que van cementado ya que son prácticamente transparentes. Sin embargo, tienen un problema importante y es que son extremadamente frágiles.
Cuando utilizamos los arcos o alambres más rígidos (aquellos que se emplean a partir del mes 8 de tratamiento), las aletas del bracket de zafiro empiezan a fracturarse. Eso supone un gran inconveniente ya que se deben volver a cementar, retrasando la evolución del tratamiento.
Son brackets muy estéticos y que resisten perfectamente los arcos rígidos que colocamos una vez el tratamiento de ortodoncia está avanzado, así como las dobleces o aplicación de torque sin fracturarse.
Dentro de los brackets de porcelana, hay diversas marcas comerciales y diferentes calidades.
Brackets Linguales
Los brackets linguales son ideales para pacientes que demandan una alta estética. Los tipos de brackets linguales se pegan en la cara interna del diente por lo que son brackets que no se ven. Es un aparato que se coloca por las caras de dentro de los dientes mediante brackets pero más pequeños.

Esta opción es bastante estética ya que al sonreír no se ven los brackets porque están por dentro. Esta opción está en auge durante los últimos años.
La diferencia fundamental con otros brackets, es que el lingual se coloca en la cara interna de los dientes, siendo totalmente imperceptible. Son brackets, como los anteriores pero de color blanco por lo que pasan un poco más desapercibidos que los anteriores.
Se colocan en la cara lingual o palatina de los dientes, haciéndolos invisibles desde el exterior. Los brackets linguales sí son totalmente invisibles ya que se colocan en la parte interior o lingual de los dientes.
Se trata de aparatos metálicos fijos que se diseñan a medida para cada diente, por lo que no producen rozaduras ni molestias al comer ni al hablar. Cuanto más pequeños son, más cómodos son para el paciente. Permiten solucionar todo tipo de problemas de alineamiento y mordida al ser muy efectivos para casos en los que es necesario mover las raíces de los dientes.
Es uno de los tratamientos más avanzados y por excelencia es la ortodoncia conocida como invisible, por tanto, cuando hablamos de brackets invisibles nos estamos refiriendo a los brackest linguales. Es incorrecto hablar de brackets Invisalign ya que precisamente constituyen una alternativa a los brackets tradicionales. Por tanto, hemos de hablar de alineadores Invisalign.
Brackets Autoligables
Para solventar el problema de la fricción, han aparecido en los últimos años, los brackets autoligables. A diferencia de los anteriores, los brackets autoligables no necesitan ningún elemento adicional para sujetar el arco, evitando así el uso de gomas.

En este caso el arco se sostiene mediante unos clips incorporados en el mismo bracket. El hecho de no tener que cambiar periódicamente las gomas elásticas hace que se reduzcan las visitas al ortodoncista.
Los brackets autoligables reducen el roce entre el bracket y el arco, añadiendo comodidad y facilitando algunas operaciones del tratamiento.
Los brackets de autoligado como son los brackets Smart-Clip de la casa 3M, o los brackets de baja fricción como los Tip-Edge Plus, son unos tipos de brackets que producen menor roce entre el bracket y el alambre, facilitando así el movimiento dentario incluso aplicando fuerzas ligeras.
Por su parte, los brackets de autoligado Smart-Clip, tienen la ventaja de no necesitar «gomitas» para unir el arco al bracket, lo que genera menor roce entre ambos y facilitando así el movimiento dental.
Con estos brackets evitamos llevar las gomas que sujetan el arco al bracket. Estos sujetan el arco mediante una pestañita que tienen. Esto ofrece varias ventajas como que permiten una mayor limpieza al prescindir de las gomas.
A diferencia de los metálicos, no usan gomitas para unirse al arco. Utilizan un mecanismo de cierre integrado que elimina la necesidad de ligaduras elásticas para mantener el arco en su lugar, lo que puede reducir el número de ajustes necesarios y acortar el tiempo de tratamiento. Existe la opción de metálicos y estéticos, al igual que los brackets convencionales.
Son brackets más pequeños y discretos. Mejor higiene al prescindir de gomas. Eliminan apiñamientos y alinean los dientes, lo que facilita la higiene en la zona de la dentadura.
Tabla Comparativa de Tipos de Brackets
Para ayudarte a tomar una decisión informada, aquí tienes una tabla comparativa con las ventajas y desventajas de cada tipo de bracket:
| Tipo de Bracket | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|
| Metálicos | Resistencia. Tratamiento más corto (comparado con los brackets estéticos). Relación calidad-precio. | Poco estéticos. La higiene dental puede ser complicada. Menos cómodos, pueden provocar rozaduras, llagas… |
| Estéticos (cerámica, zafiro) | Más estéticos. | Se manchan las ligaduras utilizadas con los brackets estéticos. Son más frágiles. Precio más elevado que los metálicos. |
| Linguales | Es el tratamiento de brackets más estético del mercado porque no se ven. | Requiere un mayor período de adaptación por estar colocados en la cara interna. Puede producir rozaduras linguales y dificultar el habla. Difíciles de limpiar. Precio más elevado. No sirven para todos los casos. |
| Autoligables | Brackets más pequeños y discretos. Mejor higiene al prescindir de gomas. |
Consideraciones Adicionales
- Es común sentir molestias o presión después de la colocación inicial de los brackets y durante los ajustes.
- La duración del tratamiento varía según la complejidad de tu caso y el tipo de brackets utilizados.
- Es esencial mantener una buena higiene oral durante el tratamiento con brackets. Esto incluye cepillarse cuidadosamente los dientes y usar hilo dental regularmente.
- El costo del tratamiento con brackets varía según el tipo de brackets, la complejidad y la duración del tratamiento.
- Es posible que necesites eliminar alimentos duros o pegajosos para no dañar o despegar los brackets.
- Sí, una vez que tenemos nuestra dentición permanente, los brackets pueden ser utilizados.
- Elegir el tipo de brackets adecuado es una decisión importante en tu viaje hacia una sonrisa más saludable y hermosa. Considera tus necesidades personales, presupuesto y recomendación del especialista al tomar tu elección.
Al finalizar un tratamiento de ortodoncia es necesario llevar un retenedor por la cara de detrás de los dientes y/o una férula transparente. Esto es debido a que los dientes tienen lo que llamamos memoria elástica.
Si aún te quedan dudas sobre los tipos de brackets que existen o no tienes claro cuál es la mejor opción para ti, en nuestra clínica contamos con los mejores especialistas que estarán encantados de ayudarte.