El bruxismo es una afección en la que las personas aprietan o rechinan los dientes de manera involuntaria. Puede ocurrir durante el día o la noche, y muchas veces no se detecta hasta que aparecen síntomas evidentes o daños en la dentadura. Este dolor de muelas por estrés es una de las patologías más frecuentes en la actualidad y cada día visitan muchos pacientes para poner solución a este problema.

Conocemos como bruxismo dental a la práctica inconsciente de apretar y rechinar los dientes, causando distintos tipos de dolores así como el desgaste de la dentadura y problemas de articulación de la mandíbula. El desencadenante de esta manía subconsciente puede ser de origen psicológico, ya sea estrés o trastornos del sueño.
Causas, síntomas y tratamientos del Bruxismo
Tipos de bruxismo
El bruxismo se clasifica principalmente en dos tipos:
- Bruxismo diurno: Se produce cuando una persona aprieta la mandíbula o rechina los dientes mientras está despierta.
- Bruxismo nocturno: Es el más común y ocurre mientras duermes.
¿Cómo saber si lo tengo? Síntomas del bruxismo
El bruxismo es uno de los trastornos bucodentales más comunes entre la población, afectando a uno de cada cuatro adultos. El bruxismo consiste en apretar fuertemente los dientes (los de arriba contra los de abajo) o rechinarlos (frotándolos unos sobre otros de atrás hacia delante), de forma inconsciente e involuntaria. Este desorden se suele dar sobre todo de noche, pero también aparece durante el día en situaciones de estrés, nerviosismo o ansiedad.

Muchos pacientes descubren que padecen de bruxismo dental durante una revisión dental, cuando el dentista detecta daños en los dientes y el esmalte. Otros pacientes lo descubren cuando alguna persona les comenta que les rechinan los dientes mientras duermen. Si presentas varios de estos síntomas, sería adecuado pedir una revisión con un especialista, donde valoraremos tu caso.
Los principales síntomas del bruxismo son el dolor mandibular y el dolor de cabeza. Palpando los laterales de la mandíbula podemos notar si tenemos tensión o la musculatura contracturada. Los síntomas de bruxismo nocturno indican una condición en la que una persona rechina o aprieta los dientes de manera involuntaria mientras duerme. Este hábito puede provocar un desgaste prematuro en los dientes, dolor en la mandíbula y otros problemas en la salud bucal.
A continuación te presentamos algunos de los síntomas más comunes del bruxismo para que lo detectes a tiempo y, en caso de estarlo sufriendo, te pongas en contacto con un especialista cuanto antes:
- Tensión muscular y dolores: Si al despertar sientes la mandíbula rígida o dolor en los músculos faciales, es posible que hayas estado apretando los dientes durante la noche. Este dolor suele extenderse a la zona del cuello y los oídos. Las ATM son las articulaciones que hay entre el hueso temporal y la mandíbula. En el caso del bruxismo, puedes sentir dolor en el oído, pero en realidad ese dolor puede venir de unas ATM expuestas a demasiada tensión y sobrecarga. Es habitual que la tensión continuada de las ATM provoque dolor en los músculos de la cara, en las cervicales, nuca y hombros, llegando hasta la cabeza y los oídos. Además, suele limitar la apertura de la boca, sobre todo por la mañana o tras un largo periodo de “apretamiento”, como puede ser una estresante jornada laboral o un partido de tu deporte favorito.
- Desgaste del esmalte dental: El rechinar constante puede hacer que los dientes se desgasten de forma prematura, perdiendo esmalte y aumentando el riesgo de fracturas o fisuras. Si el bruxismo es leve, puede erosionar los dientes hasta darles una apariencia plana a las puntas. En casos más graves, el bruxismo hace que tus piezas se debiliten y muevan debido a la sobrecarga, factor que puede llegar a fracturar los dientes y llevar a su consiguiente pérdida. El rechinamiento constante desgasta el esmalte dental, provocando que los dientes se vuelvan más sensibles al frío, calor o alimentos dulces.
- Hipersensibilidad dental: Este desgaste y el rechinamiento continuado pueden hacer que tus dientes se vuelvan especialmente sensibles, por ejemplo a alimentos o bebidas fríos.
- Problemas estéticos: Evidentemente, el rechinamiento de dientes tiene también sus consecuencias estéticas. A parte de desgaste e incluso fracturas dentales, el bruxismo puede causar retracción de encías.
- Ruido de rechinamiento: Si duermes acompañado, alguien podría notar que rechinas los dientes durante la noche. En muchos casos, el bruxismo nocturno es escuchado por la pareja o familiares.
- Ansiedad, tensión, depresión, estrés e insomnio: Normalmente, las personas con problemas de nerviosismo, estrés o ansiedad son propensas a sufrir bruxismo. La tensión se va acumulando en sus mandíbulas a lo largo del día, y los dolores pueden ser tan intensos que les impidan dormir a la noche; a ellos y a sus parejas, ya que en ocasiones el ruido del rechinamiento es molesto también para los demás, especialmente por la noche.
Causas del bruxismo
El bruxismo nocturno puede deberse a múltiples factores, tanto físicos como emocionales. El bruxismo suele estar vinculado a factores psicológicos y físicos:
- Estrés y ansiedad: El estrés es una de las principales causas del bruxismo nocturno. Muchas personas liberan la tensión acumulada durante el día apretando los dientes mientras duermen. Las emociones intensas suelen ser desencadenantes comunes.
- Trastornos del sueño: El bruxismo nocturno se asocia con otros problemas del sueño, como el insomnio, la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas. Algunas personas con apnea del sueño o insomnio pueden experimentar bruxismo.
- Consumo de sustancias estimulantes: El consumo de cafeína, alcohol y tabaco antes de dormir puede aumentar la actividad muscular y provocar episodios de bruxismo.
- Factores genéticos: El bruxismo nocturno también puede tener un componente hereditario. Si otros miembros de la familia lo padecen, es más probable heredarlo.
- Problemas dentales: Maloclusión o alineación incorrecta de los dientes.
Complicaciones del bruxismo nocturno
Apretar y rechinar los dientes constantemente durante la noche puede provocar:
- Desgaste dental
- Fracturas
- Problemas en la articulación temporomandibular (ATM)
- Afectaciones en las encías
El esmalte es la capa más dura y protectora de los dientes, pero el bruxismo nocturno puede desgastarlo rápidamente debido a la fricción constante entre los dientes superiores e inferiores. La presión excesiva que genera el bruxismo nocturno puede causar microfisuras en los dientes, las cuales pueden volverse fracturas más grandes con el tiempo. El bruxismo nocturno afecta directamente la articulación temporomandibular (ATM), que es la encargada de conectar la mandíbula con el cráneo. La fuerza ejercida al apretar los dientes puede afectar las encías y el tejido de soporte dental, provocando recesión gingival.
Tratamientos para el bruxismo
El bruxismo dental se puede tratar de diferentes maneras y dependerá de varios factores que el dentista deberá determinar. Por ejemplo, las causas, si son el estrés, una mala alineación de los dientes, una alimentación inadecuada, la postura usada al dormir, malos hábitos del sueño o una combinación de estas razones. El dentista aplicará el tratamiento que considere adecuado para reducir el dolor o arreglar y prevenir los daños en la boca.

Uno de los métodos de disminución del bruxismo dental es el uso de férula de descarga. La férula es un protector dental que se pone antes de dormir en los dientes superiores o los inferiores, posicionando la mandíbula en una forma más relajada y disminuyendo la presión entre los dientes. Según el paciente, será más adecuada la férula para los dientes superiores o la férula para los dientes inferiores.
En muchos casos, el paciente puede necesitar medicación genérica o específica para calmar o poder tratar el bruxismo dental como analgésicos y antiinflamatorios, o incluso las infiltraciones de bótox en la ATM.
Los tratamientos varían según los distintos especialistas. Si bien, en muchos casos te propondrán tratamientos que van encaminados a minimizar sus efectos. Después de un diagnóstico exhaustivo en el que se establece la causa del bruxismo el tratamiento comienza con un aparato dental, ortodoncia o férula que colocamos en la fila de dientes inferior, según las características de cada paciente, para equilibrar el contacto de los dientes durante el movimiento de cierre mandibular.
Otros tratamientos incluyen:
- Reposicionamiento y estabilización de la dinámica mandibular.
- Rehabilitación protésica dental.
- Infiltraciones de toxina botulínica (bótox).
¿Cómo prevenir el bruxismo?
Aunque el bruxismo nocturno puede tener múltiples causas, existen medidas que puedes adoptar en casa para reducir su intensidad y evitar complicaciones. Estos hábitos ayudan a relajar los músculos de la mandíbula, mejorar la calidad del sueño y disminuir la presión sobre los dientes.
- Cuida tu alimentación.
- Asegúrate de adoptar una buena postura a la hora de dormir para relajar la mandíbula.
- Dormir de noche y alrededor de 8 horas al día, es ideal para mantener una buena salud en general.
- Huye de la ansiedad y el estrés.
- Evita el consumo excesivo de cafeína, alcohol y otras sustancias estimulantes.
Técnicas como la meditación, yoga o fisioterapia pueden ayudar a reducir la tensión en la mandíbula. El botox relaja los músculos masticatorios que el bruxómano está tensando continuamente, cuando se siente ansioso o nervioso.
Estar atento a las señales y acudir al dentista para un diagnóstico adecuado es clave para prevenir sus consecuencias. Si presentas alguna de las señales mencionadas, especialmente si sientes dolor en la mandíbula o notas desgaste dental, es importante acudir al dentista cuanto antes. El bruxismo es un problema silencioso que puede causar graves daños si no se detecta a tiempo. Cada vez más pacientes acuden a las clínicas dentales con este tipo de patologías dentales.
| Síntoma | Descripción |
|---|---|
| Dolor de mandíbula | Molestia o dolor en la mandíbula, especialmente al despertar. |
| Desgaste dental | Erosión del esmalte dental, dientes aplanados o astillados. |
| Sensibilidad dental | Aumento de la sensibilidad a temperaturas frías o calientes. |
| Dolor de cabeza | Dolores de cabeza frecuentes, especialmente por la mañana. |
| Ruido al abrir la boca | Sonidos de chasquidos o crujidos al mover la mandíbula. |