Guía Completa para Sembrar Diente de León: Desde la Siembra hasta la Cosecha

El diente de león, conocido científicamente como Taraxacum officinale, es una planta herbácea perenne muy popular por sus usos medicinales y su comestibilidad. Es fácil de cultivar y se reproduce con facilidad, por lo que en poco tiempo puedes tenerla bien establecida en tu huerto o jardín. A continuación, te presentamos una guía completa para el cultivo del diente de león, que abarca desde dónde plantarlo hasta cómo manejar posibles plagas y enfermedades.

Descripción de la Planta

El diente de león es una planta vivaz común en praderas, pastos y campos de toda Europa, cultivada normalmente como planta anual. Tiene un rizoma subterráneo con raíces fusiformes que producen un líquido lechoso al cortarse. Las hojas crecen en forma de roseta basal, siendo grandes, largas, ovaladas y dentadas, estrechándose en un largo pecíolo.

Los tallos florales aparecen en primavera, cilíndricos y sin hojas, con una cabezuela floral en el extremo. Las flores son típicas de las plantas compuestas, diminutas y numerosas, hermafroditas y de color amarillo. Los frutos son aquenios con penacho, formando un característico vilano plumoso de forma esférica.

El diente de león (Taraxacum officinale) es una especie de la familia de las asteráceas o compuestas. Se trata de una planta perenne de una altura aproximada de 40 cm, con flores de color amarillo por el que resulta fácil identificarlas. Otra de sus características más definitorias son sus cipselas que se acomodan en forma globosa y que en muchos lugares es costumbre soplar para esparcirlas al viento.

¿Cuándo Florece el Diente de León?

El diente de león florece en primavera, generalmente alrededor del mes de mayo. La floración comienza con la aparición de flores amarillas, que se abren con la luz del sol y se cierran por la noche o en condiciones de lluvia o nubosidad. Una vez polinizadas, estas flores se transforman en las características esferas de semillas plumosas.

Clima Adecuado

  • Oriundo de zonas templadas, Europa y algunas zonas de América del Norte.
  • Prefiere pleno sol o semi-sombra.
  • Tolera las heladas y el viento.
  • Habituado a altitudes de 0 hasta 2.000 metros.

Suelo Ideal

  • Tolera gran variedad de suelos, siendo poco exigente.
  • Prefiere suelos húmedos, profundos y ricos en materia orgánica.
  • Se suele cultivar en huertos después de hortalizas que hayan requerido mucho estiércol (calabacines, calabazas, lechuga, etc.).
  • Textura arenosa y turbosa.

Reproducción de la Planta

Propagación por Semillas

El método de reproducción del diente de león es mediante la siembra de semillas.

  1. Escoge la semilla de una planta vigorosa, de hojas largas y roseta basal bien tupida.
  2. Siembra en semillero entre mayo y junio. No es necesaria ninguna preparación de las semillas, pero sí que el semillero debe esté siempre un poco húmedo.
  3. A los 20 días después de la germinación, cuando la planta haya desarrollado su segunda hoja, siembra en macetero o terreno definitivo.
  4. También puedes sembrar directamente en macetas con tierra rica en compost, manteniendo un buen riego.
  5. Cubre la semilla con un poco de tierra en el campo de siembra, asegurándote de que sea rico en materia orgánica o estiércol. En cultivos grandes, la densidad de siembra es de 2 kg de semillas por cada 4.000 metros cuadrados, con espacios de 30 cm.
  6. Riega periódicamente cada semana (1-2 veces), especialmente en estaciones secas (verano).

☀️Cómo Cultivar el Diente de León en Casa

Reproducción por División de Raíces o División de Matas

Consiste en trasplantar un trozo de mata, proveniente de una planta adulta (2 años o más), desde su rizoma. En otoño o a mediados de febrero se divide una mata de una planta de diente de león, desde su rizoma. Para ello podemos desenterrar la planta y dividirla en tantos rizomas como haya desarrollado. De cada planta adulta podemos separar 3-5 matas, que se convertirán en nuevas plantas al trasplantarlas.

Labores Culturales y Cuidados

  • 15 días después del trasplante en terreno definitivo, se realiza una cava.
  • Riegos semanales en estaciones secas, especialmente en el período estival.
  • A finales de noviembre, se cortan las hojas y se cubren las plantas con abono verde. Con este método se obtienen hojas blancas, que no son amargas, y se utilizan en ensaladas. Ello también se consigue colocando una maceta vacía cubriendo la planta.
  • No se recomienda el cultivo del diente de león durante más de 3 años, pues por su alto requerimiento en nutrientes, es un cultivo que agota los nutrientes del terreno.

Partes Utilizadas del Diente de León

Existen variedades seleccionadas de diente de león de hojas más grandes y rizadas, destinadas al comercio para el consumo humano. En la alimentación se toman las hojas jóvenes y tiernas en ensaladas, sopas o salsas, tradición histórica que data del siglo XVII. Nutricionalmente es una planta muy rica en vitamina C, ácido fólico, betacarotenos, saponinas, glucósidos y minerales.

La raíz contiene taraxacina, un principio amargo, y se utiliza como sustituto del café. Se toma la planta con fines medicinales para aumentar el metabolismo, tratar la hipertensión, problemas del aparato urinario, gota, colesterol, como expectorante (flores) y para la vesícula biliar.

Propiedades Alimentarias

Las hojas del diente de león son muy nutritivas. Contienen un 15% de proteínas, un 338% de la ingesta diaria recomendada de vitamina A y dos hojas recién cortadas aportan la cantidad diaria de vitamina C. Otros componentes son las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B12, E, K, P y D, biotina, inositol, ácido omega-3, flavonoides, esteroles, taninos, látex, azúcares y diversos aminoácidos.

Recolección

  • Las hojas se cosechan cuando son tiernas, especialmente las primeras hojas de primavera y otoño (marzo y octubre), ricas en principios medicinales. También se cosechan para elaborar recetas (se utilizan como las espinacas).
  • El rizoma se cosecha entre septiembre y noviembre con fines alimentarios.
  • Las flores se recolectan con fines medicinales y comestibles.

Principios Medicinales

El diente de león es un tónico amargo que estimula la secreción de los órganos de la digestión. Se utiliza en caso de hipoacidez, cálculos biliares, falta de apetito y en trastornos digestivos en general. Además, ejerce una acción sobre el hígado y la vesícula biliar, aumentando la secreción de bilis. Es especialmente eficaz como depurativo y diurético, debido a sus altos niveles de sales de potasio.

Tiene propiedades antiinflamatorias beneficiosas para personas con asma, resfriados y otras enfermedades inflamatorias. La raíz ayuda en casos de anemia, hipertensión e hipoglucemia y se cita como una alternativa a la quimioterapia en ciertos tipos de leucemias. Externamente, el látex elimina verrugas, lunares, granos, callos, eccemas, llagas y alivia picaduras de abejas.

Plagas y Enfermedades

El diente de león es una planta robusta y tenaz, generalmente resistente a las plagas, ideal para el cultivo ecológico ya que no requiere pesticidas. Sin embargo, puede verse afectado por:

  • Oruga de la mariposa (Helipalus humuli): se alimenta de la planta, dañando el pecíolo y las raíces.
  • Nemátodos (Dylentchus destructor): se alimentan de las raíces.

Tabla de Nutrientes del Diente de León

Nutriente Cantidad % Ingesta Diaria Recomendada
Proteínas 15% -
Vitamina A 338% -
Vitamina C - En dos hojas recién cortadas se encuentra la cantidad diaria necesaria.
Vitaminas B B1, B2, B3, B5, B6, B12 -
Otras vitaminas E, K, P, D -

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