Una sonrisa sana y bonita duradera requiere de unos hábitos para su mantenimiento. ¿Posees una sonrisa perfecta y no quieres perderla? Pues para ello tienes que tener una buena alimentación y seguir una serie de hábitos básicos de higiene oral que te permitirán tener una salud bucodental perfecta. A continuación, te ofrecemos consejos esenciales para lograr una higiene dental óptima.

La importancia de la higiene dental
Todos sabemos lo importante que es mantener una buena higiene bucal ya que proporciona un aspecto y olor saludable. Si tus dientes están limpios y sin restos de comida, transmites una sensación de cuidado e higiene, y si además tus dientes están blancos y las encías con un color rosado, la otra persona inevitablemente lo verá y se llevará, sin lugar a dudas, una buena imagen de ti. Los beneficios que conlleva una correcta higiene dental repercuten en la salud en general, tanto en la calidad de vida como en las interrelaciones sociales.
En vísperas del Día Mundial de la Salud Oral, Eduardo González Zorzano, experto del Departamento Científico de Cinfa, recuerda que «la boca es una de las principales vías de contacto de nuestro organismo con el exterior y, por tanto, una de sus partes más vulnerables: es más sensible a los cambios de temperatura, a sustancias como el café y el tabaco y a la acción de los virus y las bacterias». Cuidar nuestros dientes conlleva muy poco tiempo al día, pero es necesario hacerlo de forma correcta.
Consejos para una higiene dental efectiva
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Cepíllate los dientes correctamente
De la misma forma que nos lavamos las manos cuando las tenemos sucias, debemos lavar los dientes después de cada comida. Lo más recomendable es cepillarse los dientes después de cada comida. Si no es posible, al menos tres veces al día. Es necesario cepillarse los dientes durante, al menos, dos minutos y no dejar pasar más de 20 minutos desde que se terminó de comer.
A pesar de ser un hábito rutinario, no olvides poner atención en hacerlo adecuadamente, pasando el cepillo por ambas caras de las piezas dentales, sin olvidar la lengua y el paladar.
El tiempo de cepillado puede requerir hasta 3-4 minutos. Aprende a cepillarte bien. Aunque te cepilles 3 veces al día, si no lo haces bien, solo habrás hecho la mitad del trabajo.
Para tener tus dientes sanos, debes cepillarlos al menos tres veces al día y durante tres minutos.
Utiliza un cepillo eléctrico en vez de uno convencional. Es tan importante cepillarse los dientes como la forma en que hacerlo. Tienes que hacer movimientos cortos y circulares, suaves y prestar mucha atención a la fuerza con la que lo haces. Si aprietas mucho puedes padecer en un futuro problemas en las encías. Los dentistas recomiendan el uso de cepillos eléctricos ya que limpian mejor que los convencionales, pero es muy importantes que cambies el cabezal cada tres meses para evitar afecciones periodontales.
No solo es suficiente con cepillarse los dientes, la lengua es la gran olvidada. Podemos utilizar raspadores linguales o, incluso, el cepillo de dientes.
Es importante no solo para eliminar los excesos de comida si no también para deshacerse de la placa dental bacteriana.
Hay que cepillar los dientes, al menos, dos veces al día (por la mañana y antes de acostarse) durante dos minutos cada vez, con pasta dentífrica fluorada.

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Usa hilo dental diariamente
Hay rincones a los que el cepillo no llega por mucho que lo pasemos por nuestra boca. Entre los dientes muchas veces se acumulan pequeños restos que requieren de una seda dental o un cepillo interdental para retirarlos.
Hilo dental: todos los días. Sí, todos.
Utiliza hilo dental a diario. ¿Sabías que los espacios entre los dientes representa un 40% de la superficie dental? Es muy importante utilizar hilo dental a diario para poder limpiar el espacio que queda entre los dientes. Si no lo haces es como si dejases la mitad de la boca sin limpiar.
El hilo dental se introduce entre los dientes con movimientos suaves de vaivén y sin tocar las encías, para eliminar los restos de alimentos ocultos en los espacios interdentales. Si lo usas solo una vez al día es mejor que lo hagas antes de acostarte.
Desliza el hilo en el espacio entre la encía y el diente. Úsalo para masajear suavemente el lado del diente en un movimiento hacia arriba y hacia abajo.
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Enjuague bucal
Para eliminar las bacterias que puedan quedar en tu boca un enjuague bucal es la mejor solución. Además te permitirá tener buen aliento, que siempre es agradable.
Otra opción -adicional al cepillado y que nunca debe sustituirlo- son los enjuagues bucales de uso diario, preferiblemente, antes de ir a dormir.
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Alimentación equilibrada
Una dieta saludable es esencial para tener unos dientes y unas encías saludables. Las almendras, el marisco o el salmón son buenos aliados para tus dientes, huesos y encías.
Llevar una dieta saludable: durante las vacaciones se suelen producir cambios dietéticos y es más común el picoteo entre horas y consumir alimentos y bebidas azucaradas con mayor frecuencia. Hay que intentar limitar el consumo de dulces, refrescos y alimentos procesados ricos en azúcar, ya que estos incrementan el riesgo de caries y dañan el esmalte dental.
No abuses del azúcar y los carbohidratos refinados. Reducirás las posibilidades de padecer caries o problemas en las encías si reduces en tu dieta el aporte de hidratos de carbono y evitas los dulces y bebidas azucaradas.
Reduce el consumo de azúcares y almidones. El consumo azúcar refinado y almidones en general no es bueno para nuestro organismo, pero es que además cuando ingerimos este tipo de alimentos tenemos muchas más posibilidades de que los ácidos de la placa ataquen a nuestro esmalte dental. Puedes consumirlos si te apetece pero te recomendamos que te laves bien los dientes después.
Limita los picoteos entre comidas. Sobre todo, si no cuentas con la opción de lavarte los dientes después, ya que la placa bacteriana comienza a formarse tan solo veinte minutos después de comer.
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Cuidado del cepillo dental
Una vez finalizado el cepillado dental, seca bien el cepillo y guárdalo en posición vertical. Además recuerda cambiarlo cada tres meses, ya que por su uso regular las cerdas pierden su eficacia.
En la compra del cepillo, conviene tener en cuenta que hay varios tipos, desde los más blandos, indicados para quienes tienen inflamación de encías o estas les sangran, hasta los más duros.
Renueva tu cepillo cada tres meses. O cuando las cerdas comiencen a verse gastadas. Es preferible que estas sean suaves para evitar que dañen el esmalte dental y que la cabeza del cepillo sea redondeada.
Asegúrate de enjuagar tu cepillo con agua después de lavarte los dientes.
Recuerda sustituir tu cepillo cada 3-4 meses.
Cada cepillo tiene un fin y cada boca unas necesidades. Pide consejo a tu dentista sobre cuál es el más adecuado para ti. La forma, el tamaño, la dureza y densidad de las cerdas del cepillo son clave para obtener buenos resultados para tu boca. Si no te han aconsejado lo contrario, siempre es mejor usar cepillos suaves de tamaños pequeños o medianos para adaptarse mejor a la anatomía dental y no ser abrasivos.
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Visitas regulares al dentista
Una revisión al menos una vez al año evitará problemas como caries que podamos tener ocultas u otros problemas bucales. Recientes casos de nombrados deportistas demuestran cómo influyen simples caries en el rendimiento. Una caries no es más que una infección que llega al torrente sanguíneo, lo que supone que la sangre que llega a los músculos es de peor calidad.
Acudir regularmente al dentista.
Visita a tu dentista regularmente. A nosotros nos sorprende cuando nos vienen pacientes que han estado entre dos y tres años sin ir a una clínica dental para hacerse un control. Es muy importante ir al dentista al menos una vez al año para hacernos una higiene bucodental y llevar un control de la salud de nuestra boca. De esta manera evitaremos la aparición de cualquier enfermedad dental y cualquier problema bucodental lo habremos detectado a tiempo.
Visita a tu dentista entre una y dos veces al año para revisiones periódicas y limpiezas bucales.
Acude a tu odontólogo regularmente. Debido a que ni siquiera un cepillado profundo consigue eliminar por completo la placa dental, las limpiezas bucales están recomendadas cada seis o doce meses.
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Evita el tabaco
De todos es sabido lo perjudicial que es el tabaco no solo para nuestra salud bucodental sino para nuestro organismo en general. El café o el vino además tienden a manchar nuestros dientes.
No fumes. El tabaco disminuye la secreción de saliva, favoreciendo la aparición de bacterias y desequilibrando el ecosistema oral.
Si fumas tabaco, déjalo.

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Usa flúor
Usar flúor. El flúor fortalece el desarrollo de los dientes en los niños y previene la caries dental tanto en niños como en adultos.
Usa dentífricos de baja abrasividad con flúor. Aunque el agua potable suele está fluorada, es conveniente optar por pastas de dientes que contengan flúor en su fórmula, pues está demostrado que esta sustancia previene las caries. Así mismo, existen en el mercado fórmulas innovadoras con agua termal, que contribuye a reequilibrar el ecosistema bucal y aporta las sales minerales y los oligoelementos necesarios para una buena mineralización de los dientes.
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Chicles sin azúcar
“Cuando comemos fuera de casa y no tenemos posibilidad de lavarnos los dientes, los chicles o caramelos con xilitol pueden ayudar a retirar los alimentos y, sobre todo, favorecen la producción de saliva”, explica.
Mastica chicle sin azúcar. ¿Cómo? sisi como lo oyes, si un día no te puedes limpiar los dientes porque has comido fuera de casa o te es imposible, el hecho de masticar un chicle sin azúcar ayuda con la limpieza mecánica de los dientes y encías eliminando hasta un 10% de las bacterias de la cavidad oral. ¡Ojo!
Un chicle puede ser un gran aliado sobre todo como alternativa al cepillado en casos donde no podemos lavarnos los dientes después de una comida. Siempre que sean sin azúcar, los chicles ayudan a reducir el número de bacterias en la boca y facilitan la producción de saliva remineralizando los dientes tras el ataque ácido de la comida que hayas consumido previamente.
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Protege tus dientes al hacer deporte
Proteger los dientes cuando se realiza deporte. Las actividades deportivas mantienen el cuerpo sano, pero pueden representar una amenaza para los dientes. Si se practica algún deporte riesgoso, se puede pedir al dentista un protector bucal personalizado.
Usar protector bucal durante las actividades al aire libre: los traumatismos dentales aumentan considerablemente durante la época estival debido a la mayor práctica de deportes y juegos. Si el traumatismo ha roto un trozo de diente, se recomienda recuperar y conservar el fragmento de diente roto en suero salino, agua o leche.
Siguiendo estos consejos y manteniendo una rutina constante, podrás disfrutar de una sonrisa saludable y una excelente salud bucodental. Recuerda que la prevención es clave para evitar problemas mayores en el futuro.
| Consejo | Descripción |
|---|---|
| Cepillado | Cepillar los dientes después de cada comida durante al menos dos minutos. |
| Hilo dental | Usar hilo dental diariamente para limpiar entre los dientes. |
| Enjuague bucal | Utilizar enjuague bucal para eliminar bacterias. |
| Dieta | Mantener una dieta equilibrada y limitar el consumo de azúcares. |
| Visitas al dentista | Acudir al dentista regularmente para revisiones y limpiezas. |