Cómo Tener Encías Fuertes y Sanas: Consejos Esenciales

Una salud bucal óptima implica tener unos dientes y encías sanos. Las encías son una parte esencial de la boca y, aunque muchas veces nos olvidamos de ellas, son las encargadas de proteger los dientes. Para lograrlo, es esencial saber cómo fortalecerlos en casa mediante un hábito de vida saludable.

Factores Clave para Mantener Encías Sanas y Dientes Fuertes

Los principales factores para mantener unas encías sanas y unos dientes fuertes son la alimentación, la higiene oral, la hidratación y realizar controles periódicos. No esperes a que sea demasiado tarde y actúa con antelación cuidando tus encías y las de toda tu familia.

1. Alimentación

La alimentación es un factor determinante en la salud en general, con lo que es comprensible que lo sea también en la salud oral. Es importante tener un buen aporte de calcio y fósforo, con lo que es muy recomendable el consumo diario de leche y sus derivados. El fósforo se encuentra también en huevos, pescado y legumbres.

Las vitaminas más importantes para la salud oral son:

  • Vitamina D: Facilita la absorción del calcio y del fósforo que son vitales para mantener los dientes y encías sanos. Se encuentra principalmente en el pescado azul, leche y derivados.
  • Vitamina C: Es especialmente importante para la salud de nuestras encías y tejidos de soporte (periodonto). La encontramos en los cítricos como el limón, la naranja y en el kiwi, el tomate…
  • Vitamina A: Antioxidante y anticancerígena, la encontramos en el pesado azul, el albaricoque, la zanahoria, el tomate, el melocotón…
  • Vitamina B: Se encuentra en el hígado, los huevos y la levadura de cerveza.

Si mantenemos una nutrición adecuada, el aporte vitamínico que necesita nuestro cuerpo será el adecuado. Limita los alimentos y las bebidas azucaradas, ya que las bacterias en la boca se alimentan del azúcar de los alimentos y las bebidas. El calcio en los alimentos contrarresta los ácidos de la boca que causan la caries. También ayuda a mantener los huesos y dientes fuertes. Opta por frutas y verduras crujientes como la manzana o el apio.

Cuidar las encías por dentro es tan importante como hacerlo por fuera. Una dieta sana y equilibrada, evitando el consumo de azúcares, grasas saturadas y sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco, son esenciales para una boca bonita.

2. Higiene Oral

La base para encías saludables comienza con una rutina de higiene oral efectiva. Es muy importante no sólo cepillarnos los dientes, sino hacerlo bien. Un buen cepillado debe durar alrededor de los dos minutos. Además, lo ideal es lavarse los dientes después de cada comida y es muy recomendable utilizar el hilo dental para llegar a las zonas de difícil acceso para el cepillo de dientes. Por último, debemos renovar nuestro cepillo de dientes de forma periódica cada tres meses.

Sigue una buena rutina de higiene bucodental cepillándote dientes y encías después de cada comida. Complementa el cepillado con un dentífrico adecuado. Los cepillos que tienen las cerdas demasiado duras pueden provocar daños en las encías. Los cepillos suave y extra suave son los más adecuados para evitar la inflamación y el sangrado de las encías durante el cepillado.

La suciedad de la boca no solo se encuentra en la superficie de los dientes y encías. ¿Qué ocurre con el resto de las zonas de la boca donde no llegamos con el cepillado? El enjuague bucal se encarga de eliminar cualquier bacteria que haya podido quedar. Algunos colutorios incluso tienen una composición adaptada para el cuidado concreto de las encías.

Para tener unas encías sanas, no sólo tenemos que extremar la limpieza dental sino hacerla de forma correcta. Es importante elegir un cepillo manual o eléctrico de dureza media y no apretar demasiado en el cepillado porque puede provocar la retracción de las encías y sería necesario al final recurrir al injerto de encía. El uso del hilo dental y/ o los cepillos interdentales, es un complemento fundamental y debe hacerse, a ser posible una vez al día, pero todos los dias.

Técnica de cepillado: Cepilla en un ángulo de 45°, con movimientos suaves. Elige cepillos de dureza suave. Cambia el cepillo cada 3 meses.

Hilo dental: No te olvides de utilizar el hilo dental una vez al día, sin forzar el hilo hasta la parte blanda para no generar heridas.

3. Hidratación

La hidratación es importante para todo nuestro cuerpo en general, pero muy especialmente para nuestra cavidad oral. Tomar de 8 a 10 vasos de agua al día estimula la producción de saliva. Hay ciertos medicamentos que producen sequedad bucal. Al tener menos saliva nos dificultan de forma proporcional la capacidad de protección frente a la caries y nos puede producir molestias al tragar.

Existen dentífricos, enjuagues y algunos productos específicos para este problema en el mercado. También es muy recomendable masticar chicle sin azúcar y con xilitol, que a parte de estimular la salivación nos aporta protección ante la caries.

4. Controles Periódicos

Es importante acudir periódicamente a las revisiones en el odontólogo para detectar cualquier problema y realizar una tartrectomía. La gran mayoría de problemas de encías se pueden detectar con antelación en la consulta del dentista. Visita a tu odontólogo al menos una vez al año para revisar el estado de tu boca. Cada ocho o diez meses debemos acudir a nuestro dentista o especialista periodontal para que nos haga una revisión completa y compruebe que tenemos las encías sanas y no hay ningún problema a la vista. Si hemos tenido con anterioridad una enfermedad periodontal, las visitas deberían ser por lo menos cada seis meses.

Programar revisiones dentales regulares y limpiezas profesionales es esencial para mantener las encías saludables. Como decíamos, visitar al odontólogo al menos dos veces al año y realizarse limpiezas dentales profesionales de vez en cuando puede ser de gran ayuda para mantener las encías sanas.

Revisiones Semestrales: Acude a chequeos dentales al menos dos veces al año.

5. Malos Hábitos

Existen algunos factores de riesgo que favorecen la aparición de problemas en las encías. El tabaco y el alcohol son los factores de riesgo más importantes del cáncer oral. Cada vez que se fuma hay un aumento de la temperatura de la boca que puede producir un daño irreversible en las células de la cavidad oral. De hecho, el tabaco, al igual que el alcohol, es uno de los factores de riesgo más importantes del cáncer oral.

El estrés, las defensas bajas, los antecedentes familiares o los momentos de grandes cambios hormonales como el embarazo o la menopausia pueden acrecentar los problemas en las encías. También debemos tener cuidado con el tabaco, porque es uno de los elementos más peligrosos para la salud bucodental y sobre todo de las encías. Sus componentes tienden a enmascarar algunas enfermedades.

Algunos hábitos pueden comprometer la salud de las encías. El tabaco tiene efectos adversos significativos en las encías y puede aumentar el riesgo de enfermedades periodontales.

Otros consejos adicionales:

  • Evita el cepillado agresivo. El esmalte puede desgastarse si el cepillado es demasiado rápido y enérgico. Conviene utilizar un cepillo con cerdas suaves en un ángulo de aproximadamente 45 grados con respecto al margen de la encía.
  • Usa flúor. El flúor fortalece el esmalte y ayuda a reparar las primeras etapas de la caries dental.
  • Cuidado con la boca seca. La saliva ayuda a eliminar los alimentos y las bacterias que pueden causar la caries. También combate los efectos de los alimentos ácidos.
  • Evita usar los dientes como herramientas, morderse las uñas o fumar. Si haces deporte, usa protector bucal.
  • Si notas sangrado, sensibilidad, enrojecimiento o mal aliento, acude al dentista.

¿Cómo saber si unas encías están sanas o no?

Es importante observar en el día a día las encías. Si detectas algún síntoma que pueda indicar un problema es momento de acudir a un profesional. Como bien avisan los doctores de nuestras clínicas dentales, una encía sana no sangra, igual que no lo hace un brazo o un pie cuando nos los lavamos. Si tus encías no cumplen todas estas condiciones es probable que no se encuentren en un estado óptimo de salud.

La periodontitis provoca la retracción de las encías y la reabsorción del hueso que sostiene los dientes. Esto puede conseguir que los dientes pierdan estabilidad y, eventualmente, se terminen cayendo. Hay estudios que demuestran que las enfermedades periodontales son un factor de riesgo para sufrir enfermedades cardíacas.

Si quieres que tu sonrisa siga siendo especial, debes seguir estos sencillos y prácticos consejos para mantener siempre unas encías sanas. Recuerda que además de la higiene dental diaria, con una limpieza bucal profesional cada ocho meses tus encías tendrán unas altas probabilidades de estar siempre sanas. Las revisiones pueden ser clave para detectar a tiempo cualquier complicación y poder establecer un tratamiento.

Es fundamental que no descuides nunca el cuidado de tus encías. La periodoncia es la parte de la odontología encargada del cuidado de las encías. Si quieres que los especialistas de nuestra clínica Periodontium te aconsejen y te ayuden, no tienes más que contactar con nosotros y solicitarnos cita. Nuestro equipo de profesionales, con el Doctor Alberto Remolina a la cabeza, está especializado en detectar enfermedades de las encías y tiene una gran experiencia. No lo dudes y contacta cuanto antes con nosotros ante el menor síntoma.

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Tabla Resumen: Consejos para Encías Fuertes y Sanas

Área Consejos
Alimentación Consumir alimentos ricos en calcio, fósforo y vitaminas A, B, C y D. Limitar azúcares.
Higiene Oral Cepillarse los dientes después de cada comida, usar hilo dental y enjuague bucal. Cambiar el cepillo cada 3 meses.
Hidratación Beber 8-10 vasos de agua al día para estimular la producción de saliva.
Controles Periódicos Visitar al odontólogo al menos una vez al año para revisiones y limpiezas.
Malos Hábitos Evitar el tabaco y el alcohol. Controlar el estrés.

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