Cuando terminamos un tratamiento de ortodoncia y por fin vemos esos dientes alineados y perfectos, es normal sentirnos muy satisfechos con el resultado. Sin embargo, hay un pequeño detalle que muchos no saben: los retenedores dentales. Si acabas de terminar un tratamiento de ortodoncia o estás pensando en ello, es importante que sepas qué son los retenedores dentales y por qué son fundamentales para mantener tu sonrisa alineada. Descubre en este artículo todo lo que necesitas saber sobre ellos: tipos, usos y consejos para cuidarlos.
Tras años llevando ortodoncia, los pacientes se preguntan si sus dientes permanecerán en esa posición o volverán a la anterior al poco tiempo de la retirada del aparato. Existen numerosos métodos para lograr que los dientes queden en la posición final durante años, sin necesidad de tener que volver a corregirlos en el futuro. No importa el tipo de ortodoncia que lleves (brackets, invisalign o lingual), los dientes se van a mover al retirarla. Esto es debido a que la boca no está completamente estabilizada.
Los retenedores son aparatos que ayudan a la estabilidad de la posición de los dientes tras la retirada de la ortodoncia.
Tipos de Ortodoncia: ¿Cuál es el adecuado para ti?
¿Qué son los Retenedores Dentales?
¿Qué son los retenedores de ortodoncia y para qué sirven? Un retenedor dental es un dispositivo que tiene como objetivo mantener la posición correcta de los dientes después de un tratamiento de ortodoncia. Su función principal es evitar que los dientes vuelvan a su posición original, algo que puede ocurrir debido a la memoria de los tejidos dentales y a la tendencia natural de los dientes a volver a sus posiciones originales. Los retenedores son indispensables para conservar los resultados mantenidos por cualquier tipo de ortodoncia.
Funciones principales:
- Mantener los dientes en su nueva posición.
- Prevenir la recidiva, es decir, la vuelta de los dientes hacia su posición anterior.
Tipos de Retenedores Dentales
Existen diferentes tipos de retenedores dentales, diseñados para adaptarse a las necesidades concretas de cada paciente. Los retenedores en ortodoncia vienen en diferentes formas y materiales, y pueden ser tanto fijos como removibles. Existen dos opciones principales de retenedores tras la ortodoncia: fijos y removibles. Tu ortodoncista puede aconsejarte, pero al final eres tú quien tendrá que elegir el aparato que más se adapte a ti.

1. Retenedores Fijos
Los retenedores fijos son aquellos que se colocan en la parte posterior de los dientes, generalmente en la parte inferior y superior. Consisten en un fino alambre de acero trenzado que se cementa en la cara interna de los dientes, de canino a canino. También lo denominamos barra lingual. Es el sistema de retención de elección en la arcada inferior. Son invisibles, por lo que no pueden ser vistos por otras personas. Al ir colocado de manera fija, no es necesario que el paciente recuerde ponérselo.
Desventajas de los retenedores fijos:
- Limpieza: Al estar pegado a la parte posterior de los dientes, el uso del hilo dental puede verse dificultado. Por ello, sería conveniente realizar limpiezas bucodentales profesionales cada 6 meses o 1 año, dependiendo del caso.
- Molestias o roturas: El paciente tarda unos días en acostumbrarse, pero no causa dolor. Si tu retenedor dental fijo está despegado o roto, evita tocarlo o forzarlo y pide cita con tu ortodoncista lo antes posible. Mientras tanto, usa un retenedor removible si lo tienes para evitar que tus dientes se desplacen.
- Requieren una higiene bucal más exhaustiva.
- Al principio, pueden molestar en la lengua.
2. Retenedores Removibles
Por otro lado, los retenedores removibles son dispositivos que puedes colocar y quitar fácilmente, lo que te permite tener más control sobre su uso. Los retenedores removibles, como su propio nombre indica, tienen la ventaja de ser extraíbles, por lo que se sacan para comer y cepillarse los dientes. Por lo tanto, te permiten llevar una higiene dental sin limitaciones y la adaptación es mucho más rápida, sobre todo si previamente has usado ortodoncia removible.
Tipos de retenedores removibles:
- Retenedor Hawley: Este tipo de retenedor removible está compuesto por unos ganchos que se colocan en los dientes y un alambre dispuesto en la zona exterior de los dientes. Cubre todo el paladar, previniendo la alteración de la mordida y los movimientos dentales no deseados. La placa Hawley es un aparato que cuenta con una estructura combinada de metal y acrílico. Este tipo de retenedor está hecho de metal y acrílico. Son los retenedores clásicos. Se componen de un paladar de resina y unos ganchos de metal que se adaptan a los molares y a la cara anterior de los incisivos.
- Retenedores transparentes removibles (tipo Essix): Férulas similares a las que se utilizan en los tratamientos de ortodoncia invisible. El retenedor removible (tipo Essix) está hecho de plástico transparente y, a simple vista, es como un alineador transparente. De hecho, muchos pacientes lo prefieren porque es menos visible que un retenedor Hawley. Son unas férulas trasparentes que se adaptan a toda la superficie de los dientes de la arcada.
¿Cuánto Tiempo se Usan los Retenedores Dentales?
Una de las preguntas más comunes es: ¿cuánto tiempo se llevan los retenedores fijos o removibles? Bueno, la respuesta no es tan simple, ya que depende de cada paciente. No hay una respuesta única a la pregunta cuánto tiempo hay que usar retenedores dentales, ya que depende del tipo de retenedor que elijas: Los retenedores fijos obviamente no se retiran. En cuanto a los retenedores removibles, se deben llevar día y noche durante el tiempo que tu ortodoncista indique. Pasado el periodo de adaptación, se llevarán únicamente por la noche.
La frecuencia con la que hay que llevar los retenedores de ortodoncia la marcará el profesional. En nuestra clínica, recomendamos su uso durante todo el día (salvo para comer), los tres primeros meses tras la finalización del tratamiento. Posteriormente, será suficiente con utilizarlos para dormir. Recuerda que los dientes se mueven toda la vida.
Fases del uso de retenedores removibles:
- Primera fase: Durante los primeros meses después de quitar los brackets, es habitual que el ortodoncista recomiende usar el retenedor toda la noche.
- Segunda fase: Después de este período inicial, la cantidad de tiempo que debes usar los retenedores se va reduciendo gradualmente.
- A largo plazo: En algunos casos, se sugiere seguir usando el retenedor durante toda la vida, pero solo en algunas noches.
Higiene y Cuidado de los Retenedores
Un buen mantenimiento es fundamental para alargar la duración de los retenedores dentales. El lugar más seguro para los retenedores se encuentra en la boca. En el momento en qué se extraen de la boca deberemos guardarlos siempre en la caja destinada a ello.
Limpieza de retenedores removibles:
- Asegúrate de limpiar el retenedor tan pronto como te lo quites de la boca, mientras sigue húmedo.
- Utiliza un cepillo de cerdas blandas, diferente a tu cepillo de dientes, para cepillar suavemente el retenedor con agua tibia después de cada comida.
- No utilices pastas dentales porque son abrasivas y pueden rayar la superficie del retenedor.
- Usa un cepillo especial para limpiar prótesis dentales.
- Si notas que hay restos en el retenedor que no se desprenden, llévalo a tu dentista.
- Cada mañana, después de haberlos usado durante la noche, el paciente deberá lavarlos con agua tibia y jabón neutro.
- Además, una vez a la semana, se recomienda sumergir los retenedores en un vaso con agua y una pastilla efervescente para limpiar prótesis dentales.
Limpieza de retenedores fijos:
- En cuanto a la higiene, los retenedores fijos se limpian dentro del protocolo diario de higiene dental del paciente.
- Para ello, el paciente tiene que incidir especialmente en la zona donde está colocado el alambre. Esto se debe a que la barra dificulta la acción del cepillado, por lo que es habitual que tiendan a acumularse la placa bacteriana y el sarro.
- Adicionalmente, se deberá usar seda dental una vez al día.
- Por otro lado, los retenedores fijos también son limpiados en las higienes bucodentales profesionales que se hace el paciente en la clínica dental.
Consejos Adicionales
- Quítate los retenedores con cuidado: trata de alternar el lado por el que te quitas los retenedores removibles. Si los retiras siempre del mismo lado, pueden desgastarse en exceso y romperse.
- Ten precaución al morder ciertos alimentos: los alimentos muy duros y los movimientos de palanca (aquellos que se realizan para comer manzanas o bocadillos a mordiscos, por ejemplo) pueden hacer que el retenedor fijo se despegue.
- No comas con los retenedores removibles: además de ser poco higiénico y muy incómodo, comer con los retenedores removibles contribuye a que estos se rompan y pierdan su transparencia. El agua es lo único que se puede ingerir con los retenedores removibles puestos.
- Si se rompen, cámbialos: reemplaza tus retenedores removibles por unos nuevos cuando notes un excesivo desgaste. Por ejemplo, cuando veas unos pequeños agujeros en la zona de los molares. Así evitarás que pierdan su eficacia o, peor aún, que se rompan de repente y tengas que estar unos días sin ellos (hasta que acudes a la clínica y te confeccionan unos nuevos). Estar unos días sin ellos puede hacer que tus dientes se muevan.
- Acude al ortodoncista periódicamente: aunque te hayan retirado la ortodoncia, es necesario que sigas acudiendo a revisiones.
Posibles Problemas y Soluciones
¿Los retenedores dentales son incómodos? La comodidad de los retenedores dentales puede variar según la persona y el tipo de retenedor utilizado. En general, los retenedores dentales son diseñados para ser lo más cómodos posible, pero algunas personas pueden experimentar cierta incomodidad o molestias, especialmente al principio.
- Sensación inicial: Cuando se coloca por primera vez un retenedor dental, puede sentirse extraño en la boca y puede causar cierta molestia o irritación.
- Adaptación: La mayoría de las personas se adaptan gradualmente a la presencia del retenedor en la boca.
- Ajustes: Si experimenta molestias persistentes o problemas con su retenedor, es importante comunicarse con su ortodoncista o dentista.
- Mantenimiento adecuado: El cuidado adecuado de los retenedores es esencial para mantener su comodidad y eficacia.
En resumen, la comodidad de los retenedores dentales puede variar, pero en la mayoría de los casos, las molestias iniciales tienden a disminuir con el tiempo a medida que te acostumbras a usarlos.
Mal aliento: Los retenedores dentales, ya sean fijos o removibles, pueden contribuir al mal aliento si no se mantienen limpios y cuidados adecuadamente.
- Acumulación de placa: Los retenedores pueden acumular placa bacteriana, al igual que los dientes.
- Limpieza deficiente: Es esencial limpiar regularmente los retenedores siguiendo las recomendaciones de tu ortodoncista o dentista.
- Higiene oral general: Además de cuidar tus retenedores, mantener una buena higiene oral en general es importante para prevenir el mal aliento.
Si experimentas mal aliento persistente a pesar de mantener una buena higiene oral y cuidar adecuadamente tus retenedores, es importante consultar a un dentista u ortodoncista.
Coste de los Retenedores Dentales
El precio de los retenedores dentales puede variar en función de si este es fijo o removible. Además, hay otros factores que pueden influir en el precio de los retenedores, como los materiales de los que esté hecho, la clínica, etc. A continuación mostramos una estimación:
| Tipo de Retenedor | Precio Estimado |
|---|---|
| Retenedores fijos | 75 € - 320 € |
| Retenedores removibles | 250 € - 450 € |
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