Compromiso y seguridad dental: Medidas esenciales en la clínica

La salud bucodental es una parte integral de nuestro bienestar general, y mantenerla segura es una prioridad, especialmente en tiempos de incertidumbre sanitaria. Los profesionales de la salud dental son conscientes de la necesidad de ejercer su labor al servicio de los pacientes que los necesiten. Por eso, cuentan con guías de buenas prácticas y protocolos de seguridad que les permiten seguir cuidando de ti y los tuyos. A continuación, exploraremos las medidas clave que las clínicas dentales están implementando para garantizar la seguridad de todos.

Apertura de clínicas y nuevas medidas de seguridad

La situación actual, provocada por el coronavirus, obligó al cierre temporal de muchos negocios, incluidos todos los servicios de salud odontológica. Tras este período de cierre, las clínicas han reabierto adaptándose a las nuevas exigencias organizativas y de higiene que permiten garantizar la seguridad tanto de los pacientes como de los profesionales. Siempre se han caracterizado por poner todas las medidas necesarias al servicio de tu salud dental, reforzando este compromiso.

Protocolos de seguridad implementados

Dentro del protocolo de seguridad que se ha establecido, antes de acudir a la cita, el paciente recibe una guía en la que se detallan las nuevas medidas implementadas y los pasos que debe seguir al llegar a la clínica. También se envía un cuestionario con preguntas para comprobar el estado de salud y, al llegar, se realiza una medición de temperatura. Además, el día antes, se envía un documento acreditativo de la cita para que se pueda acreditar el motivo del desplazamiento y evitar cualquier tipo de inconveniente.

Todas estas acciones se refuerzan con el uso de equipos de protección que protegen tanto a los pacientes como al equipo de profesionales. Se han establecido las medidas de limpieza y desinfección necesarias para conseguir que, tanto los gabinetes como la sala de espera y los espacios de uso común, estén limpios y cumplan con todas las garantías.

Identificación y mitigación de riesgos laborales

La identificación de los riesgos laborales en una clínica dental es una tarea esencial que requiere un análisis detallado de todas las actividades y procesos que se llevan a cabo.

Riesgos físicos

Los riesgos físicos en una clínica dental son diversos e incluyen la exposición a radiaciones, vibraciones y el uso de instrumentos cortantes. Otro riesgo físico común es el uso repetitivo de herramientas vibradoras y de alta precisión, que puede llevar a lesiones por esfuerzo repetitivo y a trastornos musculoesqueléticos.

Sobrecarga física, mental y laboral

La sobrecarga física, mental y laboral es otro factor de riesgo importante en una clínica dental. La demanda constante de atención al detalle, la precisión en el trabajo y el trato con pacientes en situaciones a menudo estresantes pueden llevar a una fatiga significativa. Es esencial que las clínicas implementen estrategias para gestionar esta sobrecarga, como la rotación de tareas, el diseño ergonómico del puesto de trabajo, y la provisión de descansos regulares.

Agentes químicos

En una clínica dental, los agentes químicos son utilizados de manera rutinaria, desde los desinfectantes y esterilizantes hasta los materiales de obturación y adhesivos. Es crucial que el personal esté bien informado sobre los riesgos asociados con cada producto químico y que se utilicen equipos de protección individual (EPI) adecuados, como guantes y mascarillas, para minimizar la exposición.

Riesgos biológicos

Los riesgos biológicos son, quizás, los más destacados en una clínica dental, dado el contacto constante con fluidos corporales y tejidos potencialmente infecciosos.

Medidas de prevención y protección

La implementación de medidas de prevención y protección es esencial para mitigar los riesgos identificados.

Higiene y limpieza

La higiene y limpieza son fundamentales para prevenir infecciones y mantener un entorno seguro en una clínica dental. Esto incluye la limpieza y desinfección regular de todas las superficies y equipos, la esterilización de instrumentos y la correcta gestión de los residuos.

Equipos de protección individual (EPI)

El uso de equipos de protección individual (EPI) es una medida clave para proteger a los trabajadores de los riesgos físicos, químicos y biológicos.

Ergonomía y formación

La ergonomía y la formación son esenciales para prevenir lesiones musculoesqueléticas y otros problemas de salud relacionados con la postura y el movimiento repetitivo. La formación continua en técnicas ergonómicas y el diseño adecuado del entorno de trabajo pueden reducir significativamente el riesgo de lesiones.

Gestión de la prevención de riesgos laborales

La gestión de la prevención de riesgos laborales es un proceso continuo que requiere el compromiso de todos los miembros de la clínica.

Protocolos de actuación y bioseguridad

Durante la desescalada, es crucial someterse a las directrices generales que pauta la normativa del país y la comunidad a la que se pertenece. La COVID-19 se transmite principalmente a través de las gotas que se generan durante la respiración o del contacto con superficies contaminadas.

Medidas para el personal

  • Tomarse la temperatura diariamente al llegar a la consulta, evitando permanecer en ella si se superan los 37,4ºC.
  • Acudir con el pelo recogido, sin joyas y con la mascarilla higiénica o quirúrgica puesta.
  • Vestirse con las máximas barreras de protección, proporcionadas por la dirección del centro.

Dentro de las medidas de protección, como todos/as sabemos están las mascarillas. Por el contrario, el personal que tenga acceso el interior del gabinete debe llevar mascarilla FFP2 como indica la norma de la Unión Europea que señala que los profesionales sanitarios deberán llevarlas si trabajan en lugares donde se efectúen procedimientos que generen aerosoles, como es el caso de las clínicas dentales.

La mascarilla FFP2, siempre que no esté manchada y no tenga roturas se puede esterilizar hasta un máximo de 4 veces. Yo recomiendo, cuando trabajamos en boca, colocar una mascarilla quirúrgica encima de la mascarilla FFP2 para evitar salpicaduras y así poder esterilizarla después. En cambio, las mascarillas quirúrgicas no son esterilizables. Estas, se deben renovar siempre entre paciente y paciente e incluso antes si están húmedas, se ha producido salpicadura visible o en aquellos tratamientos superiores a 2h de duración.

Como ya estamos acostumbradas, utilizaremos guantes desechables que por supuesto cambiaremos entre paciente y paciente. Recomiendo doble guante, el externo debe quedar por encima de la bata desechable. Una vez terminado el tratamiento al paciente retirar los guantes externos y trasladar el instrumental contaminado al área de desinfección y esterilización. Comprobar que los guantes que tenemos en consulta sirven contra virus, algunos sólo sirven contra bacterias.

Gafas o pantallas. Las dos son seguras, a mí me resulta más cómoda la pantalla. En el interior del gabinete, encima del uniforme nos pondremos batas, gorro y calzas.

Cuando realicemos la desinfección habitual entre paciente y paciente, en aquellos casos donde se haya utilizado la aspiración, es recomendable pasar liquido desinfectante, o en su defecto, agua, durante 3 minutos por la manguera. Se realizará la desinfección de superficies, suelo y equipo y nos cambiaremos los EPIS. Podemos colocar protectores desechables.

Medidas para los pacientes

  • Se puede poner barrera de plexiglás en la recepción, señalizar los espacios de seguridad con marcas en el suelo.
  • Si se tiene secador de manos con aire, sustituirlo por papel.
  • No dejar los mandos de TV al alcance de los pacientes.

En los tratamientos que sea viable, se evitará usar la escupidera. Una vez sentado el paciente en el gabinete, le pediremos que se enjuague con la solución o colutorio. Hay profesionales que están indicando clorhexidina al 0,12% con CPC y otros que indican peróxido de hidrógeno al 0,1%, no hay mucha evidencia aún por el poco conocimiento que tenemos del nuevo virus.

Recordad que es importante que el paciente se sienta cómodo, por tanto, aunque parezca muy exhaustivo, todos debemos tener presente que muchas veces, vale más la manera en que decimos las cosas, que lo que estamos diciendo. A mí me encanta colocarle gafas al paciente durante todos los tratamientos, es muy buen momento para comenzar con este hábito si no lo hacíais en vuestras clínicas.

En las zonas comunes para el personal del centro debemos de seguir con las medidas de protección y distancia de seguridad durante la pandemia. Las instrucciones irán acorde a la clínica y a las medidas que hemos tomado, alguna de las recomendaciones que podemos incluir son, que se debe llegar a la clínica puntual, sin acompañante, exceptuando los menores de edad o personas dependientes, con mascarilla puesta, con el pelo recogido, sin joyas y manteniendo la distancia de seguridad.

Nos puede ayudar a recordárselo unas marcas en el suelo, separar las sillas de la sala de espera o explicar brevemente, que consideramos la clínica un espacio limpio de virus, y que por ello, hemos preparado un área de desinfección previa a la entrada en la consulta.

Es preferible pago con contactless o transferencia para evitar manipular efectivo. En la zona de desinfección, le indicaremos que se ponga las calzas sobre sus zapatos, que se lave las manos durante 40-60 segundos con agua y jabón. Es muy útil un cartel plastificado con las instrucciones de lavado de manos, colgado en esta área.

Recomendaciones para pacientes al salir de la clínica

Teniendo en cuenta que uno de nuestros deberes como profesionales de la salud es inculcar buenos hábitos en la sociedad, podemos aprovechar la visita del paciente a la consulta para facilitarle, antes de irse a casa, unas recomendaciones para que siga una vez entre en su hogar. Estas recomendaciones pueden ser tantas como consideremos, algunas de ellas pueden ser:

  • Habilitar una zona para dejar los zapatos cerca de la entrada.
  • Higienizar con alcohol las pertenencias que hayan utilizado fuera de casa, como las llaves, monederos, bolsos, etcétera.
  • Lavarse las manos como le hemos enseñado en la clínica.
  • Guardar los cepillos de dientes, tras su uso, en el interior de algún mueble, colocados de manera vertical y separados de los cepillos de otros familiares.
  • No olvidar cambiarlos cada 3 meses y desecharlos si han pasado un contagio, ya sea por este u otro virus.
  • Recordar bajar la tapa del sanitario después de su uso.
  • Llevar un botecito de gel hidroalcohólico en el bolso o en el coche para poder utilizar en caso de necesidad.

Con estas medidas y recomendaciones, las clínicas dentales se esfuerzan por ofrecer un entorno seguro y protegido para todos. La prioridad es cuidar de la salud dental de los pacientes, minimizando los riesgos y garantizando la mejor atención posible.

Si tienes algún problema dental o necesitas continuar con un tratamiento, ponte en contacto con tu clínica y solicita tu cita.

Coinsol Dental - Protocolos de higiene y seguridad frente al Covid-19

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