Dentro de su pequeño tamaño, el ajo es inmensamente grande en cuanto a beneficios para la salud. El ajo es un alimento tradicional de nuestra gastronomía y su consumo aporta beneficios para la salud. Fundamentalmente porque es muy nutritivo, ya que contiene minerales y vitaminas como el manganeso, vitaminas B6 y C, selenio, calcio, cobre o potasio, por señalar algunas.
Posiblemente, sea el condimento que más utilizamos no solo en España, sino también en la gastronomía italiana, mexicana, ecuatoriana, china, argentina y peruana hacen de él la estrella en muchas de sus recetas. Muchos de nuestros platos perderían su toque sin el sabor que les da el ajo, una planta en forma de bulbo afín a las cebolletas, los puerros o bien las cebollas.
Mas charlar del ajo no es hacerlo solo de un simple condimento de cocina y de su especial forma. El interés en el ajo y en sus beneficios potenciales tiene su origen en la antigüedad. Es una de las primeras plantas utilizadas para el tratamiento de enfermedades, aun se han encontrado referencias bíblicas al ajo.
Este comestible es particular asimismo por su fragancia y sabor. El ajo entero contiene un compuesto llamado aliina. La alicina contiene azufre, que es el que le da su fragancia y sabor propios. Se halla en su máxima potencia en dientes de ajo frescos y crudos. No obstante, la alicina es inestable, con lo que se transforma de manera rápida en otros compuestos que poseen azufre y que son los que se piensa que dan al ajo sus propiedades medicinales.
Un diente de ajo crudo (unos 3 gramos más o menos) contiene, conforme la base de datos nutricionales del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), cuatro con cinco calorías; un gramo de carbohidratos; cinco con cuatro miligramos de calcio; 0,9 miligramos de vitamina C; 0,2 gramos de proteína; y 0,1 gramos de fibra, entre otros muchos nutrientes.

Beneficios del Ajo para la Salud
El componente más importante del ajo se llama alicina, a la cual se le atribuyen efectos antibióticos y propiedades antioxidantes. El ajo contiene compuestos sulfurosos, como la alicina, que ayudan a reducir la inflamación en el cuerpo. Además, favorece una presión arterial baja y ayuda a las arterias a dilatarse. Entre sus muchas virtudes debemos saber que:
- Mejora el rendimiento físico: Antiguamente a los atletas olímpicos griegos se le incluían grandes cantidades de ajo en su dieta para mejorar su rendimiento deportivo.
- Combate gripes y resfriados: Gracias a sus propiedades expectorantes, analgésicas y antibacterianas, el consumo de ajo es perfecto para dar esquinazo a la gripe. La mejor forma de tomarlo es picar un diente de ajo crudo en trocitos y tragar con un vaso de agua.
- Puede reducir el riesgo de enfermedades cardiacas: Existen estudios que explican que el consumo regular de ajo hace que las células involucradas en la coagulación de la sangre tengan menos probabilidades de agruparse y acumularse en las paredes de las arterias, lo que significa que el ajo actúa como un anticoagulante.
- Mejora la salud de la piel: El ajo ayuda a prevenir el acné y aclara las cicatrices del acné. Prepara una mascarilla con un ajo rallado y un par de cucharadas de yogur natural. Lava el rostro, aplica la pasta, deja actuar 15 minutos, aclara e hidrata. También se puede hacer con miel.
- Colabora con el buen funcionamiento de la tiroides: Dos de los principales componentes del ajo es el selenio y el yodo. Ambos minerales ayudan a regular su funcionamiento y colaboran en la producción normal de las hormonas tiroideas.
A continuación, destacamos algunos beneficios muy interesantes que se obtienen a partir del consumo de ajo.
- Potente vasodilatador: El ajo ayuda a dilatar los vasos sanguíneos, previniendo o tratando enfermedades que afectan al sistema circulatorio. Los beneficios de comer ajo crudo están asociados con disminuir el malestar causado por las varices y por enfermedades afines.
- Favorece a las defensas: Los beneficios de tomar ajo en ayunas se asocian con las mejoras en el sistema inmunológico. Y qué mejor forma de lograr esto que preparando recetas con ajo fáciles de hacer en casa.
Lo cierto es que tiene rastros de prácticamente todo lo que se necesita para subsistir, aunque en cantidades ínfimas. Además, contiene alicina, con propiedades antibióticas. Pero eso sí, tampoco hay que creerse todos los supuestos milagros que se le atribuyen.
Una cosa es que el ajo sea un alimento interesante a la hora de incluirlo en la dieta y otra que tomar un ajo crudo por las mañanas vaya a curar todos los males. El ajo es conocido por sus potentes propiedades antimicrobianas, antivirales y antifúngicas gracias a la alicina, su principal compuesto activo.
En Ayurveda, se utiliza tradicionalmente para ayudar en infecciones respiratorias (como resfriados, bronquitis o sinusitis), infecciones digestivas (como parásitos intestinales o exceso de Ama en el sistema digestivo) y también infecciones cutáneas leves. El ajo es útil para reducir la inflamación asociada a problemas articulares como la artritis. El ajo se puede consumir crudo o ligeramente cocido dependiendo del dosha predominante.
Generalmente, se recomienda consumir entre 1 y 2 dientes de ajo al día. La cantidad ideal depende del dosha de cada persona. El ajo ayuda a equilibrar los doshas y potencia la energía vital, mejorando la concentración y la resistencia durante la práctica de yoga. Puede ser especialmente útil para Vata y Kapha.
Propiedades del Ajo
- Es un potente anticoagulante.
- Tiene efectos antibacterianos.
- Es antifúngico.
- Reduce el colesterol malo.
- Actúa sobre la presión sanguínea.
- Es antioxidante.
- Tiene propiedades antitóxicas.
- Antiviral.
Comer ajo en ayunas tiene los mismos efectos tomado a cualquier hora del día, pero no sirve de mucho si se traga entero. Lo correcto es machacarlo o, mejor aún, cortarlo en finas láminas y, si se quiere suavizar un poco el sabor, mezclado con aceite de oliva, de lino, nuez o coco.
Esto se debe a que sus principales virtudes terapéuticas provienen de la alicina, un componente que no está en el ajo, sino que sólo se libera cuando la aliína, un aminoácido azufrado que si está presente en él, entra en contacto con el oxígeno. Algunos de sus principios activos se encuentran en los extractos que se venden en tiendas naturistas y herbolarios, pero los efectos son distintos según el método por el que se han obtenido.
Otra de sus características es que es la alicina -el contenido medio en el jugo del ajo es de 4 miligramos por gramo- es muy volátil y su efecto tan inmediato que en apenas segundos llega a los pulmones, y por eso se considera apropiado para tratar infecciones respiratorias. Es incluso capaz de atravesar la piel y alcanzar los capilares sanguíneos.
Hipócrates demostró, con detalle, el uso del ajo como diurético y laxante. Desde el punto de vista de la medicina Ayurvédica, sólo el ajo fresco (no seco, o en polvo) debe ser ingerido como medicamento. Aumenta Ojas (vitalidad, energía) y fortalece nuestro sistema inmunológico. Como medida preventiva, la cantidad aconsejada será de 1 a 2 dientes de ajo (1 a 4 gramos)/día.
El Allium sativum, conocido popularmente como ajo, es una planta perenne, cuyas hojas escamiformes que forman los «dientes de ajo», están agrupadas en un bulbo conocido como “cabeza de ajo”. En realidad, la Alicina, es un líquido de coloración a amarillenta, que sólo aparece cuando el ajo es masticado, aplastado o cortado, rompiéndose las células del bulbo.
Posee también antioxidantes (como la Alicina) y flavonoides que combaten el envejecimiento y otras propiedades de las que hablaremos más adelante con mayor detalle. El hecho de que el ajo posea en su composición todas aquellas sustancias referidas anteriormente, le permite tener un papel importante en la prevención de varias enfermedades y problemas.
- Germanio: gracias a su capacidad de transportar oxígeno, tiene una acción revigorizante y rejuvenecedora.
- Selenio: es un mineral protector del corazón, ayuda a prevenir la formación de ateromas, de coágulos y además normaliza la presión arterial.
Prevenir enfermedades coronarias y circulatorias, posee un efecto hipotensor (reduce la presión sanguínea (debido a la vasodilatación periférica, sobre todo en las piernas, ojos y cerebro). Gracias a la presencia de dos compuesto súper poderosos en el alimento: la alicina y la salil-cisteína, que son reconocidos por su potencial antioxidante, así como a su alto contenido en Vit. En esta fase, la causa de este malestar típico entre las mujeres, es precisamente el desequilibrio hormonal.
Diabetes, regula el nivel de azúcar en sangre, una vez que aumenta el nivel de insulina en la circulación. Lo ideal será encontrar a un fitoterapeuta con formación acreditada que te pueda aconsejar con seriedad. Atención! Dosis elevadas pueden provocar cólicos, vómitos, dolores de cabeza y de barriga y otros problemas. Para aprovechar al máximo las propiedades medicinales del ajo, debes triturarlo o picarlo a la hora de la preparación.
Aplasta los dientes de ajo crudos y colócalos dentro de aceite, durante un plazo mínimo de 30 min. (lo ideal será dejarlo de un día para otro). Si decidieras consumir el ajo en forma de comprimido, es recomendable que uses cápsulas de polvos. Los dientes deben ser firmes, granudos y unidos. Procura no comprar más de lo que necesites para una semana. Guarda el ajo en lugar fresco, seco, ventilado y no muy caliente.
Desde que tengas los debidos cuidados a la hora de la compra, es posible almacenarlos hasta un mes. Si las condiciones de ambiente fueran las adecuadas, puede llegar hasta los 2 meses. Para conservar grandes cantidades de ajo durante más tiempo, o usarlos como condimento en la comida, debes pelar los dientes, colocarlos en un frasco de cristal y cubrirlos con aceite.
Para utilizar el ajo en tus recetas, puedes picarlo, aplastarlo, cortarlos en pedazos muy finos, rallarlo en un ralladores o utilizarlo entero. Dar un hervor al ajo, preserva su forma y el sabor queda más delicado. Asar el ajo en el horno es una forma de potenciar su sabor y aroma y dar un color de caramelo al ajo (forma más utilizada para hace brochetas). Otra forma de utilizar el ajo es asado: asar los dos lados del diente, dándoles la vuelta cuando los lados estén marrones.
Algunas personas lavan las manos con agua fría, con sal, limón o perejil. Existen utensilios especiales de metal a la venta en las tiendas, que quitan el olor de ajo de las manos. Cuando se consume en cantidades elevadas, el fuerte olor de ajo puede volverse evidente en el sudor. Lo ideal en estas situaciones es, como ya mencionamos, ingerir el ajo crudo.
En el caso de los fumadores, lo mejor sería dejar de fumar! Apaga el fuego. Aumenta la cantidad de limón y miel. Bebe durante el día. Puede ser usada para diferentes condiciones, además de las ya mencionadas: parar la tos, mejorar la digestión, o el metabolismo, por ejemplo. Haz eso tres veces al día.
El uso regular del ajo en tu alimentación, ya te protege contra las picadas de insectos, es un preventivo contra la malaria y otras enfermedades propagadas por insectos. En una batidora, coloca ajo y agua y bate hasta que el ajo quede deshecho. Haz una pasta con ajo triturado y aplica directamente sobre la piel para atenuar o eliminar los dolores. Toma 1 cucharada (sopa) por la mañana, en ayunas y otra por la noche. Bate los ingredientes en un vaso de batidora.
En el caso de una simple infección de oídos, en general el cuerpo se recupera por sí mismo. Coloca 2 a 3 gotas en el oído afectado. Sus propiedades antiinflamátorias naturales pueden ayudar a reducir la hinchazón. Después de enfriar, cubre la piel sobre los pelos enconados. Tritura o corta en láminas 1 diente de ajo. Haz esto antes de dormir, deja el ajo actuar durante la noche y retira la compresa por la mañana.
Debido a sus propiedades antifúngicas, el ajo puede ser una buena forma de eliminar las frieras y la picazón en los pies. Sal y ajo juntos son 10 veces más eficaces para derretir el hielo. 100 gr. 14 gr. Coloca la mezcla en un frasco de spray y asegúrate de que haces una pulverización de las partes a tratar. De hecho, el ajo es un alimento extraordinario con una rica historia de uso en diversas culturas y sistemas de medicina tradicional.
Sin embargo, si bien el ajo ofrece numerosas ventajas para la salud, es esencial usarlo con atención y moderación, especialmente si tiene un desequilibrio de dosha específico o una condición médica. Recuerde que la información proporcionada aquí tiene fines educativos y no debe reemplazar el consejo médico profesional.
Trucos para deshacerte de su olor en las manos
Uno de los grandes inconvenientes de cocinar con ajo es el olor que deja en las manos a la hora de pelarlo y cortarlo. Si quieres que ese olor desaparezca rápidamente, ten en cuenta estos sencillos trucos.
- No te frotes ni te limpies con ningún paño. Lo mejor es abrir el grifo y dejar caer agua fría sobre tus manos sin añadir ningún tipo de sustancia jabonosa.
- Frota tus manos debajo del agua con una superficie de acero inoxidable, puede ser una cuchara, un cazo.... El acero inoxidable neutraliza el olor del ajo.
- Usa perejil o café para restregar tus manos durante un minuto y después aclara con agua fría.
- Combina una cucharada de sal con un poco de agua en un bol hasta hacer una pasta. Frota las manos, enjuágalas y sécalas.
Curiosidades del Ajo
- Un equipo de investigadores de la Universidad Carolina de Praga (República Checa) y la Universidad de Stirling (Reino Unido) han descubierto que el olor corporal de los hombres que comen ajo resulta muy atractivo para las mujeres, aparte de aumentar su deseo sexual.

Receta: Ajo Asado al Horno
Te traigo un básico de cocina, los ajos asados, una elaboración imprescindible tanto para disfrutar tal cual de ellos como para subir de sabor y resultado cualquier plato en el que lo uses. ¡Tanto el ajo asado como el aceite en el que los guardaremos! Hacer ajo asado es de lo más fácil y elemental.
Los ajos asados se hacen en una especie de bolsitas, cocinándose así al papillote y en su propio jugo, por eso quedan tan blandos y sabrosos. Asados, los ajos son muy tiernos, de hecho casi parecen mantequilla, no se repiten pero son intensos en sabor.
Un sabor que se mueve entre asado con toques caramelizados y ahumado, y por ello ayudará a intensificar el sabor de cualquier receta en que los apliques.
Ingredientes:
- Cabezas de ajo
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Preparación:
- Tiempo de preparación 1 minuto. Precalentar el horno a 180º y hornear 45 minutos.
- Corta un cuarto superior de cada cabeza de ajos y coloca cada una de ellas sobre una lámina de papel de aluminio lo suficientemente grande para que luego te permita sellarlo por completo.
- Salpimienta al gusto y deja caer un generoso cordón de aceite de oliva.
- Cierra cada paquete, disponlos en una fuente e introduce en el horno precalentado a 180º grados durante 45 minutos.
- Una vez enfríen haz presión en la parte inferior para que salga toda la carne por la parte superior.
- Consérvalo en un bote de cristal esterilizado y siempre que lo utilices déjalo antes unos minutos a temperatura ambiente.
Usos del ajo asado:
- Extiéndelo en una rebanada de pan crujiente recién tostado.
- Incorpora una cucharadita en el hummus de garbanzo, remolacha etc…
- En los aderezos de las ensaladas. Coge un bote de cristal, vierte aceite de oliva, sal, pimienta, jugo de limón, una cucharadita de ajo asado, cierra con la tapadera y hazlo bailar para integrar.
- Sobre una patata asada abierta a la que puedes añadir un poco de queso y gratinar.
- Inclúyelo en tus tortillas de verduras. Ejemplo: berenjena y setas pochaditas a la que añades una cucharada de pasta de ajo antes de agregar los huevos batidos.
- En tu puré de patatas casero.
- Sobre la masa de tus pizzas.
- En los últimos minutos sobre un bistec.
- Añádelo en una mayonesa, yogur natural, crema agría o salsa de mostaza como ingrediente de tus hamburguesas o sándwiches.
Dispón las cabezas de ajo que vayas a asar en una tabla de madera. Abre unas hojas de papel de hornear (en su defecto de papel de aluminio), y dispón las cabezas de ajo dentro. Echa un chorro de aceite dentro de cada cabeza, rociando todos los ajos. Cierra los papeles con hilo de cocina, haciendo paquetitos o bolsas.
Cuando ya los puedas manipular, ve extrayendo los dientes de ajo de su cabeza. Dispón todos los ajos en un tarro hermético (los de Luigi Bormioli son maravillosos) y llénalo de aceite de oliva, cubriendo los ajos.
Hay quien no corta los extremos de los ajos, los hace tal cual. Hay quien convierte los ajos en una pasta y, junto al aceite, rellena una cubitera para tenerlos en el congelador. Se conservarán siempre, y cuando quieras usarlos puedes extraer los cubitos que requieras y ponerlos en la sartén.
También se pueden hacer los ajos asados tal cual, sueltos en una bandeja, rociados con aceite y sal. El peligro más grande es controlar el tiempo de horneado: muy a menudo quedan secos y demasiado secos porque se hacen demasiado rápido y el aire del horno los reseca. Pierden así esa cremosidad tan agradable y clásica de los ajos asados, pero si vas con prisas o con pereza puedes ponerlos en la bandeja tal cual.
En textura, el ajo asado es tierno e incluso untable, y en sabor tiene notas ahumadas pero también caramelizadas y dulzonas.
Ideas para disfrutar el ajo asado:
- Para un picoteo: pínchalo con un poco de queso, con un taco de jamón, o con un trocito de tortilla...
- Para untar pan: sea pan tostado o tierno, unta el ajo en el pan y cómelo tal cual o dispón encima un poco de embutido, salchichón, pollo o unas sardinas.
- Para cremas: añade unos ajos asados a tus cremas habituales, tritura y verás cómo cambia el sabor. Una crema de setas, de calabaza, de, puerros, de coliflor... Pruébalo cuando prepares hummus y también en la olivada. Sustituye el ajo en crudo por dos o tres dientes de ajo asados.
- Carnes y pescados asados: añade unos dientes cuándo estás asando cualquier alimento, se deshará en el jugo que va bañando los alimentos y el resultado es extraordinario.
- Para hacer croquetas: añade ajo asado en tus masas de croquetas, verás cómo lo aprecias. Para el relleno de empanadillas o el relleno de pasta fresca: cuando preparas el relleno de tus raviolis o saquitos y para hacer empanadillas, acuérdate del ajo asado que tienes en la nevera.
El aceite que conserva los ajos asados toma el sabor del ajo, se aromatiza intensamente. Se solidificará en la nevera, pero volverá rápidamente a su estado líquido si lo retiras de allí o lo introduces a cucharadas en la sartén caliente Recordando esto, úsalo siempre que puedas.
- Para hacer plancha: cuando vas a hacer pescado o carne a la plancha, usa el aceite de ajo asado para la parrilla antes de poner el alimento. ¡Verás qué forma más fácil de darles sabor!
- Para pasta: usa un chorro de aceite de ajo asado para condimentar tus platos de pasta, adorarás el resultado.
- Para vegetales, saltear setas y hacer mazorcas a la plancha: vierte en la sartén o parrilla unas cucharadas de aceite de ajo asado al asarlos o saltearlos, o pincélalos directamente antes de ponerlos a la plancha.
Espero que te animes a poner algunas cabezas de ajo al horno la próxima vez que lo enciendas.
Otras recetas con ajo
Gambas al Ajillo
Ingredientes:
- 400 g de colas de gambas o langostinos pelados (puede ser producto congelado)
- 3 dientes de ajo
- 4 cdas de mantequilla
- Albahaca seca
- 1 cda de aceite de oliva
- Limón
- Sal
Preparación:
- Tiempo de preparación: 5 minutos. Tiempo de cocción: 5 minutos.
- En una sartén derrite la mantequilla junto al aceite.
- Añade los ajos picaditos y dora ligeramente.
- Vuelva las gambas, un poco de sal, pimienta y albahaca al gusto.
- Cocina durante 2 o 3 minutos, removiendo ocasionalmente.
- Termina con jugo de limón y perejil.
Patatas Baby al Ajillo y Romero
Ingredientes:
- 1 kg de patatas baby
- 5 dientes de ajo
- Hojas de romero fresco
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Preparación:
- Tiempo de preparación: 5 minutos. Tiempo de cocción: 45 minutos.
- Pon a cocer las patatas con piel en agua hasta que estén blanditas.
- Una vez frías pártelas por la mitad y añádelas a un bol.
- Agrega los dientes de ajo asados, las hojas de romero, sal y pimienta.
- Remueve con las manos y coloca cada una de ellas en una fuente de horno con la parte plana hacia abajo.
- Introduce en el horno precalentado a 200º durante 10-15 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.
Mantequilla de Ajo y Limón
Ingredientes:
- 250 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 diente de ajo rallado
- Ralladura de 1 limón
- Perejil seco
- Sal
- Pimienta
Preparación:
- Tiempo de preparación: 5 minutos.
- Vuelca todos los ingredientes en un procesador de alimentos y bate hasta integrar perfectamente.
- Transfiere a un bote de cristal esterilizado y conserva en el frigorífico.
Utiliza la mantequilla de ajo y limón para cocinar:
- Champiñones
- Gambas o langostinos
- Brócoli
- Coliflor
- Espárragos verdes
- Pescados blancos: lenguado, gallo, rape, merluza…
- Pasta
- Arroz
- Sándwiches
También puedes preparar:
- Judías verdes con ajo
- Ajo mortero
- Sopa castellana
- Crema de setas con pan de ajo
- Solomillo con romero y ajo
- Coliflor al ajo arriero
- Fideuá express con gambones y ajo
- Bistec al toque de lima, ajo, jengibre y soja
Cómo hacer PAN de AJO ¡Fácil y rápido!
