Concepto de Caries Dental: Definición, Causas, Prevención y Tratamiento

Sumergirse en el mundo de la salud bucal es adentrarse en un laberinto de condiciones y enfermedades que pueden impactar nuestra sonrisa y bienestar general. Entre estas, la caries dental se erige como un coloso, siendo una de las afecciones orales más comunes que tocan a personas de todas las franjas de edad alrededor del globo.

¿Qué es la Caries Dental?

La caries dental es una enfermedad crónica que se caracteriza por la destrucción progresiva de los tejidos duros del diente. Las caries son cavidades que se forman en los dientes por la acción de los ácidos producidos por las bacterias. Esta afección es causada por la desmineralización del esmalte a consecuencia de los ácidos producidos por las placas bacterianas, que a su vez se alimentan de los azúcares presentes en la dieta.

Si esta afección no se trata, puede llevar a la pérdida de piezas dentales y a la necesidad de procedimientos más complejos como empastes, coronas o incluso extracción del diente afectado.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la definición de la caries dental sería “un proceso patológico localizado, poseruptivo, de origen externo que produce un reblandecimiento del tejido dentario duro y que conduce a la formación de una cavidad”. El periodo poseruptivo es el más propicio para la aparición de las caries.

Causas de la Caries Dental

La caries dental es una afección multifactorial, donde convergen varios elementos que potencian su aparición. La placa bacteriana, una película pegajosa de microorganismos que se adhiere a nuestros dientes, es un factor clave. El principal culpable de este trastorno dental es la placa, una película pegajosa compuesta por bacterias que se deleita con los restos de comida y bebida, principalmente aquellos ricos en azúcares.

Así, podemos afirmar que la causa principal del desarrollo de caries dentales es una higiene oral deficiente.

Hay que considerar la caries dental como una enfermedad multifactorial condicionada tanto en su localización y extensión, como en su progresión por elementos, como son las características del huésped (diente), la presencia de bacterias (microflora) y el sustrato (carbohidratos refinados), que tienen que coincidir en el tiempo en una medida determinada.

La presencia de microorganismos es necesaria para el desarrollo de la caries, siendo el Streptococcus el más implicado en este proceso y especialmente las especies mutans, sanguis y salivarius, y sobrinus. Este aspecto microbiológico determina que la caries dental es una enfermedad transmisible.

Las bacterias acidogénicas del biofilme dental necesitan los hidratos de carbono como fuente de energía para sus actividades celulares. Los hidratos de carbono, como la sacarosa y lactosa, son metabolizados con rapidez por ciertos microorganismos, produciendo mayor acidez en periodos cortos.

La frecuencia en la ingesta de alimentos cariogénicos, sobre todo entre comidas, tiene una fuerte relación con el riesgo de caries, pues favorece cambios en el pH y alarga el tiempo de aclaramiento oral, lo que incrementa la probabilidad de desmineralización del esmalte.

Tipos de Caries Dental

Existen diferentes tipos de caries en función de su gravedad o de la zona del diente que afecten:

  • Caries de corona: Son las más habituales entre la población infantil y aparecen normalmente en la superficie masticatoria de las piezas dentales. Es uno de los tipos más comunes, sobre todo en niños, y aparece en la superficie masticatoria.
  • Caries de raíz: Son las que se producen en la raíz del diente y es una de las causas principales de la pérdida dental. Cuando existe una recesión de encías provocada por la aparición de enfermedades periodontales y un cepillado vigoroso, se produce una recesión de encías que hace que la raíz quede expuesta.
  • Caries interproximales: Este tipo de caries afectan al espacio interdental o interproximal, es decir, aparecen entre dos dientes. Son las que afectan al espacio que hay entre dos piezas dentales.
  • Caries secundarias: Las caries secundarias afectan a las zonas contiguas en las que ya ha habido una infección previa.
  • Caries rampante: Este tipo de hábitos suelen causar una caries conocida como caries rampante que no es visible exteriormente, ya que se origina en la parte posterior de los dientes superiores principalmente.
  • Caries de fisura: Suelen presentarse en las piezas dentales posteriores o molares, donde la caries produce una fisura o grieta que penetra en los tejidos y los daña.
  • Caries de dentina: En este tipo de caries la infección penetra en los tejidos dentales a través de cortes o fisuras. Es una caries que evoluciona con mucha rapidez, por lo que puede ser fulminante. Se suele oscurecer con el paso del tiempo y se muestra con colores marrones o negros. Este tipo de caries son las que afectan a la dentina.
  • Caries de esmalte: En un inicio la caries empieza afectando a la capa externa, la más superficial del diente: el esmalte dental.

Síntomas de la Caries Dental

La caries dental se manifiesta a través de síntomas que pueden variar desde una simple molestia hasta un dolor agudo. Los más frecuentes son el dolor de muela, la sensibilidad al calor, frío o dulces, y el cambio de coloración en el esmalte. Las caries pueden tener un aspecto negro o marrón, y en estos casos sospechar nosotros en casa si vemos una mancha en el diente. En otras ocasiones, lo que detectamos es un agujero, y, en otras situaciones, son manchas con un color blanco tiza.

Diagnóstico de la Caries Dental

El diagnóstico de la caries dental comienza con una revisión de la historia clínica del paciente y un examen físico de la boca. Para un diagnóstico preciso, el profesional realizará un examen detallado y podrá apoyarse en radiografías. En la clínica, además de ayudarnos de magnificación o iluminación especial que facilita su visualización, utilizamos radiografías específicas para su detección.

Tratamiento de la Caries Dental

Al enfrentarnos a la caries dental, el abanico de tratamientos se extiende desde acciones sencillas y preventivas hasta procedimientos más complejos, siempre dependiendo de la severidad del caso. Las caries se tratan dentro de la especialidad de la odontología conservadora. Para caries superficiales, a menudo un empaste, donde se utiliza resina o amalgama, puede ser suficiente para restaurar la integridad del diente. En escenarios donde la caries ha progresado más allá de la superficie del diente, tratamientos como la endodoncia podrían ser necesarios. Este procedimiento involucra la eliminación del tejido blando infectado dentro de las cámaras y canales del diente, seguida de su limpieza y sellado.

El tratamiento consiste en la limpieza de esos agujeros llenos de bacterias y el relleno (obturación o reconstrucción) con un material biocompatible, que devuelve la resistencia al diente y le da un aspecto natural, restableciendo su color.

La endodoncia se lleva a cabo en aquellos casos en los que la caries ha dañado el nervio dental. Consiste en la eliminación del nervio necrosado y se termina con un sellado de la zona afectada a través de una incrustación o corona dental.

Este tratamiento se lleva a cabo en los casos más graves en los que no funciona otro tipo de tratamiento. Este tratamiento sólo se realiza cuando una caries daña un diente de leche.

Si este tratamiento no se realiza a tiempo, la caries sigue su curso hasta afectar al tejido pulpar o nervio, por lo que se tendrá que realizar una endodoncia.

La elección del tratamiento será determinada por los profesionales médicos tras un cuidadoso diagnóstico.

Prevención de la Caries Dental

Prevenir la caries dental es fundamental para mantener una boca sana y una sonrisa radiante. La manera más adecuada de prevenir su aparición es con una higiene correcta: cepillarnos correctamente 3 veces al día (después de cada una de las comidas principales) y utilizar seda dental. Acudir, al menos, una vez al año para realizar una revisión profesional completa de la boca.

Recuerda que la prevención es un camino de dos vías: los buenos hábitos y las visitas periódicas al especialista en periodoncia y ortodoncia. Para poder evitar la acumulación de placa bacteriana y, por ende, las caries dentales, es esencial mantener unas rutinas de higiene oral adecuadas. Se recomienda un cepillado después de cada comida para eliminar los restos de alimentos y las bacterias de la boca. Además también se aconseja el uso de la seda dental o los cepillos interproximales para evitar la formación de caries interdentales.

La caries se puede prevenir si se modifican uno o más de los tres factores esenciales en el origen de la enfermedad: aumentando la resistencia del esmalte (flúor, selladores de fisuras), alterando el sustrato (intervención en la dieta) y reduciendo o interfiriendo los microorganismos cariogénicos en contacto con los dientes (flúor, higiene oral).

Estrategias de Prevención

Siendo la caries una enfermedad transmisible, la prevención primaria se ha de centrar en la intervención sobre la colonización de la flora oral del bebé durante el primer año. La filosofía actual es promover una cultura de salud bucal en el hogar que asegure cuidados apropiados y constantes desde los primeros meses de vida, centrados en la alimentación e higiene general y bucal del bebé adecuadas, y una valoración adecuada de la situación oral del niño durante el primer año de vida.

Orientación Anticipada sobre la Caries

Se trata de dar información adecuada a los padres sobre los aspectos más importantes de la salud oral del niño en los primeros años. Debe incluir aspectos como origen de la caries, la higiene oral, los hábitos dietéticos y el uso racional del flúor:

  • Higiene oral: los padres deben limpiar los dientes del niño desde su aparición al menos 2 veces al día una de ellas por la noche antes de acostarlo y esta responsabilidad se debe mantener mientras el niño crece y va adquiriendo habilidad para realizar por sí mismo la higiene.
  • Flúor: el cepillado dental con pasta fluorada es la medida de prevención de la caries más efectiva que existe por cuanto que es accesible, y está extendida y aceptada universalmente en todas las culturas, y conduce a establecer un hábito de higiene en el niño desde muy pronto.
  • Dieta: se debe explicar la importancia de limitar la frecuencia de contacto con azúcares sólidos o líquidos a partir de los 6 meses. No acostar al niño a dormir con el biberón porque es la forma en la se aumenta la permanencia de sustratos sobre los dientes a partir de los cuales las bacterias acidogénicas en el biofilme dental, producirán ácidos que bajarán el pH bucal, resultando en la desmineralización del esmalte.

Caries en los Niños

Los niños, desde el momento en que le sale el primer diente, requieren una higiene dental para prevenir las caries. Existen cepillos y pastas específicas para estas edades. Además, la leche, las papillas, los potitos, los zumos y todos los preparados infantiles tienen una cantidad considerable de azúcares que también son una importante fuente de alimento de las bacterias de la boca.

Existe la creencia, cada vez más reducida, de que los dientes de leche como se caen no son importantes. Nada más lejos de la realidad; estos dientes tienen una función fundamental en el desarrollo de los huesos, músculos, hábitos y en la formación correcta de los dientes definitivos.

Por otro lado, algunos padres impregnan las tetinas del biberón o del chupete con algún alimento dulce para facilitar la aceptación del bebé o del niño. Este tipo de hábitos suelen causar una caries conocida como caries rampante que no es visible exteriormente, ya que se origina en la parte posterior de los dientes superiores principalmente.

La caries es un problema de salud dental muy frecuente en los niños. El consumo excesivo de azúcares o una mala higiene dental están asociados a la presencia de esta patología en los más pequeños. Que estos tomen conciencia de la caries como enfermedad, sus causas y consecuencias, es fundamental como punto de partida para la prevención temprana.

Es en la infancia cuando es necesario consolidar los cuidados bucodentales, el principal es la higiene bucodental. Es importante que los menores entiendan qué es la caries, cómo se produce y qué debe hacerse para combatirla.

Para ello, deben hacerlo de forma sencilla. Por ejemplo, explicando que esta se produce por la acción de las bacterias que viven en la boca. Cuando estas aumentan consiguen dañar al diente creando cavidades u orificios, la caries. A pesar de que es el diente es muy duro, la bacterias logran romperlo y entrar en él.

Para reducir la presencia de las bacterias que viven en la boca es necesario cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta con flúor, por la mañana y por la noche. Además, es necesario reducir el consumo de azúcares ya que el azúcar es el alimento de las bacterias que provocan la caries.

Consejos sobre cómo prevenir las caries en sus hijos | Colgate®

Visitas al Dentista

La primera visita al dentista debe producirse al cumplir el primer año de edad. También es importante acudir al dentista periódicamente para poder controlar la aparición de caries o de cualquier otra patología bucodental.

Conclusión

Entender la caries dental es fundamental para mantener una boca saludable. Para mantenerse bien informado, es aconsejable seguir investigando sobre el tema y aprovechar las actualizaciones en el campo de la odontología. Asimismo, las redes sociales y boletines de las instituciones de salud son excelentes medios para seguirnos y estar al tanto de los últimos avances.

¡Y no lo olvides!

Si padeces algún tipo de caries dental y crees que podrías necesitar un tratamiento para ello, pide cita en un clínica dental. La primera consulta es gratuita con diagnóstico incluido, estudiaremos tu caso y resolveremos todas tus dudas.

En Clínica Dental Delgado, en Palma, hemos abordado en este artículo el tema de las caries dentales, una de las enfermedades bucales más comunes. Si sospechas que tienes caries o deseas obtener más información sobre cómo prevenir y tratar esta afección, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo en clínica Delgado en Palma.

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