La extracción de las muelas del juicio es un procedimiento quirúrgico común, pero como en cualquier intervención, existen riesgos que deben considerarse. En Clínica Dental Salamanca te damos los detalles sobre las posibles complicaciones al extraer los terceros molares.

¿Qué son las Muelas del Juicio?
¿Qué son las muelas del juicio? Son los últimos dientes permanentes en salir, también conocidos como terceros molares, y se ubican en la parte posterior de tu boca. Aparecen en los últimos años de la adolescencia o al principio de los veinte. Estos dientes pueden ser importantes dentro de la función masticatoria si crecen sanos y bien alineados.
Reciben el nombre de muelas de juicio porque usualmente aparecen cuando la persona tiene entre 17 y 21 años, edad en la que se supone que tienen más juicio.
¿Es Necesario Extraer los Terceros Molares?
En ocasiones estos molares se desarrollan bien y brotan sin problemas. Pero hay casos en los que no tienen suficiente espacio. Esto causa que queden retenidas o salgan solo de forma parcial. En este último caso puede ocurrir que crezca en ángulo hacia el segundo molar o hacia atrás; o que esté derecha, pero atrapada en el maxilar.
Cuando crecen y salen estos dientes con normalidad no hay ningún problema, aquí estaría descartada la cirugía. Sin embargo, en cualquier otra situación puede ser conveniente la extracción de muela de juicio por cirugía. Incluso aunque aún no hayan ocasionado ningún inconveniente.
Los alimentos pueden quedar retenidos en las muelas del juicio, lo que aumenta la acumulación de bacterias. Además, cuando están en ángulo contra el diente vecino provocan el surgimiento de caries en este. La formación de quistes es otro de los problemas que pueden afectar. El dolor y las infecciones también son posibles problemas que pueden aparecer debido a las muelas impactadas.
También hay situaciones en las que estas muelas impiden la efectividad de los tratamientos de ortodoncia. Por ello, hay que recurrir a una cirugía maxilofacial en Salamanca para extraerlas.

Aunque el debate sobre si es bueno quitarse las muelas del juicio continúa, en las situaciones anteriores es lo más conveniente. Pero siempre será importante escuchar lo que diga tu dentista al respecto. Quizá no sea necesario extraerlas todas, sino una o varias.
En caso de que el dentista decida extraer más de una, lo podrá hacer en una sola cirugía, así el paciente pasa por un solo proceso. Sin embargo, se pueden extraer por separado. Conversa con el dentista sobre cómo será la extracción de las muelas.
Preparación para la Extracción de las Muelas del Juicio
El dentista evaluará si es necesario hacer la cirugía y, de ser así, te explicará cómo es el procedimiento, qué esperar de la extracción de los terceros molares y cómo prepararte. Aclara todas las dudas que tengas y haz todas las preguntas que sean necesarias.
Como en cualquier otra cirugía, hay ciertas medidas que debes tomar con anterioridad. Por ejemplo, evitar fumar o tomar alcohol algunos días antes de la extracción.

Tipos de Anestesia Utilizada
Antes de extraer la muela de juicio, se aplica anestesia local en el diente y el tejido adyacente. El dentista o cirujano decidirá si aplica sedación para controlar la ansiedad, se pueden aplicar medicamentos como óxido nitroso, o sedantes orales, incluso los administrados por vía intravenosa.
Es común que la extracción se haga solo con anestesia local. De esta manera, el paciente no sentirá dolor, pero estará consciente durante la extracción. Si optan por sedación o anestesia general, te darán las instrucciones que debes seguir, por ejemplo, tener a alguien que te acompañe el día de la extracción para que te lleve a casa una vez que el especialista lo autorice.
Procedimiento de Extracción
La facilidad o dificultad con la que tu dentista o cirujano maxilofacial puede extraer las muelas de juicio depende de su posición y desarrollo. El especialista tendrá una idea de qué esperar a partir de los exámenes preoperatorios.
Un tercer molar que salió completo, normalmente se puede extraer con la misma facilidad que cualquier otro diente. Pero si está debajo de las encías, más incrustado en el maxilar, si puede requerir una incisión, eliminar una porción de hueso, por lo que requerirá un proceso de extracción más complicado.
Complicaciones al Extraer las Muelas del Juicio
La extracción de los terceros molares es quizá la cirugía oral más común. Hay riesgos, pero estos no suelen ser muchos. El dentista o cirujano debe explicar bien los riesgos al paciente y cómo actuar en caso de alguna dificultad. También le indicará cuáles son los cuidados después de una cirugía oral.
Aunque no son tan frecuentes, siempre es posible que aparezca alguna complicación al extraer los terceros molares.
¿Existe riesgo de lesión nerviosa tras la extracción de una muela del juicio? La extracción de las muelas del juicio es un procedimiento muy seguro en el que existe un riesgo mínimo de complicaciones. Existen dos nervios que pueden ser dañados durante una extracción de la muela del juicio, el nervio lingual que da la sensibilidad a media lengua y el nervio dentario inferior que inerva a medio labio inferior. El riesgo que suceda una lesión nerviosa es muy bajo (menos del 1%).
En el caso que el nervio se lesione, los primeros síntomas que nota el paciente es que la sensación de anestesia persiste más allá de lo habitual (4-10 horas). La parestesia no suele ser permanente, solo en muy pocos casos no se recupera, aunque pude alargarse entre 1 y 6 meses.
El factor de riesgo más asociado a la parestesia es la posición anatómica de la muela del juicio y su relación con el nervio. Una lesión nerviosa no implica mala praxis. Como hemos contado es una condición anatómica particular y por muy cuidadosa que sea la cirugía de la extracción de la muela del juicio el nervio puede irritarse y producirse esta sensación de parestesia.
Si la raíz del molar está próxima al nervio dentario inferior, es posible que solicitemos una tomografía axial computarizada (TAC). En Clínicas Propdental, nos aseguramos de que cada paciente reciba un tratamiento personalizado y seguro. Antes de la extracción, te explicamos detalladamente los posibles riesgos y las medidas que tomaremos para evitarlos.
¿Cómo puedes identificar si tu muela del juicio está afectando el nervio? Los síntomas pueden variar desde dolor intenso hasta alteraciones de la sensibilidad.
- Dolor local en la zona posterior de la mandíbula: Es el síntoma más común de las muelas del juicio retenidas o infectadas. Puede ser un dolor sordo o punzante, que se irradia hacia el oído o la mandíbula.
- Dolor de “nervio” o sensación eléctrica: Algunos pacientes describen un dolor distinto, más agudo o tipo eléctrico en la zona de la mandíbula inferior. Puede presentarse como una descarga breve al mover la mandíbula o al tocar cierta zona.
- Parestesia o entumecimiento: Este es el síntoma clave de afectación nerviosa. La parestesia se manifiesta como hormigueo, adormecimiento o pérdida de sensibilidad en las áreas inervadas por el nervio dentario inferior. Por ejemplo, notarás el labio inferior, el mentón o los dientes inferiores adormecidos en el lado donde está la muela del juicio. A veces los pacientes lo describen como una sensación de anestesia prolongada (como cuando sales del dentista) en media boca. Un nervio lesionado o comprimido puede manifestarse con esas sensaciones anormales en mentón, labio inferior, dientes inferiores o la mandíbula afectada.
Dolor normal vs. dolor neuropático: El dolor dental/inflamatorio suele ser palpitante o constante, localizado alrededor de la muela y puede empeorar al masticar o abrir la boca. Este dolor puede irradiarse pero no provoca entumecimiento. El dolor neuropático o afectación del nervio a menudo se presenta como hormigueos, pinchazos eléctricos o entumecimiento más que como dolor constante. Si sientes que “se te duerme” el labio o la barbilla, ese es un signo bastante característico de que el nervio dentario inferior está involucrado.

Lo primero, te diría: mantén la calma y busca una evaluación profesional. Que una muela del juicio esté cerca del nervio no siempre significa que vaya a causar un problema grave. Acudir al dentista lo antes posible: Ante cualquier señal de parestesia (adormecimiento) o dolor intenso persistente, programa una visita urgente. Personalmente, cuando recibo un paciente con indicios de afectación nerviosa, priorizo su atención. El dentista u odontólogo especialista en cirugía oral o maxilofacial evaluará la situación. Te realizará pruebas de sensibilidad en la zona (tocando el labio, barbilla, encías para ver qué sientes) y, sobre todo, tomará una radiografía panorámica si no la tienes reciente.
Si la radiografía muestra una relación íntima entre la raíz de la muela y el nervio, el especialista posiblemente solicitará una TAC (escáner 3D) de la zona. En mi práctica, esto ha sido un cambio radical en cómo manejamos estos casos. El TAC nos muestra en tres dimensiones la posición exacta de la raíz respecto al nervio dentario inferior. Con esta información, podemos tomar decisiones con mayor seguridad.
Mientras esperas la consulta o los estudios, sigue las indicaciones de tu dentista. Si hay dolor e inflamación, suelen recomendarse analgésicos y antiinflamatorios (por ejemplo, ibuprofeno) siempre y cuando no tengas contraindicación médica para tomarlos. Aplicar frío local en la mandíbula (compresas frías en el exterior, nunca hielo directo sobre la piel) puede reducir la inflamación y aliviar algo el dolor. Enjuagues suaves con agua tibia y sal pueden ayudar si hay inflamación gingival alrededor de la muela.
Hay diferentes caminos a considerar, y aquí es donde la experiencia del profesional marca la diferencia.
- Observación y manejo conservador: Si la muela del juicio no está causando síntomas severos ni daño (por ejemplo, si el hallazgo de cercanía al nervio fue incidental en una radiografía rutinaria), una opción es simplemente observar. Hay pacientes cuyos cordales están impactados cerca del nervio pero no les molestan en absoluto. En estos casos, podríamos optar por no extraer la muela inmediatamente y hacer controles periódicos.
- Extracción quirúrgica con precauciones especiales: Si la muela del juicio está causando dolor recurrente, infecciones (como pericoronitis) o daño a dientes vecinos, habrá que extraerla aunque esté cerca del nervio. En tales casos, yo suelo derivar o tratar junto con un cirujano maxilofacial, ya que son especialistas en extracciones complejas. Durante la cirugía, tomamos medidas especiales para proteger el nervio: utilizamos técnicas microquirúrgicas, fresamos el hueso con mucho cuidado, e incluso a veces seccionamos la muela en fragmentos muy pequeños para retirarla por partes, evitando tirar directamente de la raíz. Todo se hace con anestesia profunda (local y sedación si es necesario) para que no sientas dolor durante el procedimiento, pero estamos constantemente conscientes de la ubicación del nervio. Si en el TAC vimos que una raíz prácticamente abraza el nervio, existe la posibilidad de dejar deliberadamente un fragmento de raíz adyacente al nervio sin extraer, si retirar ese fragmento implica un riesgo alto de lesión.
Coronectomía: Una Alternativa Segura
La coronectomía consiste en remover solo la corona de la muela del juicio, dejando las raíces dentro del hueso. ¿Para qué haríamos eso? Pues si la raíz está en contacto con el nervio, al no extraerla evitamos casi por completo el riesgo de lesionarlo. Se elimina la porción superior del diente (que es la que causa infecciones o empuja a otros dientes) y se deja la raíz en paz. Esta raíz, al quedarse ahí, generalmente se recubre de hueso con el tiempo y ya no dará problemas.

Si desafortunadamente ya existe una lesión nerviosa (por ejemplo, entumecimiento persistente tras una extracción difícil), el manejo incluye medicación para favorecer la recuperación del nervio (antiinflamatorios potentes, vitaminas del grupo B, antioxidantes, etc.), terapia láser de fotobioestimulación en algunos casos, y controles periódicos de la sensibilidad. La mayoría de las lesiones nerviosas por muelas del juicio no son permanentes; típicamente el nervio se recupera en semanas o meses. Durante ese tiempo, acompañamos al paciente con ejercicios de rehabilitación sensitiva y evaluaciones para comprobar que cada vez va a menos el entumecimiento. Solo raramente (generalmente en casos donde el nervio fue seccionado completamente, lo cual es excepcional) la alteración sería definitiva.
¿Cuándo contactar a tu dentista? No esperes a que los síntomas empeoren:
- Sientes entumecimiento, hormigueo o pérdida de sensibilidad en el labio, mentón, encía o lengua del lado de la muela del juicio. Estos síntomas neurológicos son señal de alarma y ameritan valoración inmediata.
- El dolor de la muela del juicio es intenso, persistente o va en aumento a pesar de tomar analgésicos comunes. Un dolor que no cede puede indicar una infección o un problema que necesita intervención (ya sea extraer la muela, drenar un absceso, etc.).
- Notas inflamación notable en la mandíbula, dificultad para abrir la boca (trismus) o hinchazón que se extiende. Estos son signos de infección o inflamación severa alrededor del cordal. Un cuadro de infección (como una celulitis odontógena) cerca del recorrido del nervio también podría irritarlo indirectamente.
- Te lo ha indicado tu ortodoncista o dentista en una revisión. A veces, en revisiones de rutina o antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia, el dentista nota en la radiografía que el cordal inferior está muy cerca del nervio dentario. Si te recomiendan valorar la extracción con un cirujano maxilofacial, aunque tú no sientas nada raro en ese momento, no lo dejes de lado.
- Llevas más de 6 meses posponiendo la valoración de esas muelas del juicio problemáticas. Incluso sin síntomas neurológicos, una muela del juicio retenida parcialmente que acumula comida, duele de vez en cuando o tiene caries, es una bomba de tiempo.
¿Qué hacer si los terceros molares están en el Nervio Dentario Inferior?
A continuación, te presentamos una lista de situaciones que pueden ocurrir:
- Infecciones y cómo evitarlas: Las infecciones son un riesgo implícito en cualquier tratamiento quirúrgico. En la extracción de las muelas del juicio, el tipo de infección más frecuente es la alveolitis. Puede ser seca o supurada, y su tratamiento es similar. El cirujano puede recetar antibióticos en caso de que ocurra. La osteítis alveolar y periostitis, son otros procesos infecciosos. La osteítis puede ocurrir por la infección de alguna esquirla ósea; la periostitis, por su parte, puede ser consecuencia de una infección previa, como la osteítis. Los signos de infección incluyen fiebre, náuseas, incomodidad frecuente e hinchazón, así como secreción amarilla con mal sabor.
- Alvéolo seco: causas y tratamiento: Es la complicación más común cuando se extraen las muelas de juicio, se da cuando no se ha formado el coágulo de sangre en el alvéolo del diente extraído o cuando el coágulo de sangre que se formó se desprendió. Esto ocasiona que la recuperación tarde más tiempo. El alvéolo seco generalmente aparece 3 o 4 días tras la extracción y sentirás un dolor moderado a severo, así como mal olor en la boca. Debes acudir al dentista ante estos síntomas, ya que el alvéolo seco se trata al colocar un medicamento en esta zona.
- Dolor e incomodidad: manejo y consejos: Un poco de dolor después de la extracción de los terceros molares es normal debido a la manipulación dentro de la boca. Hay casos que son más complicados que otros y provocan mayor dolor. Sin embargo, también influye la tolerancia de la persona. Se siente dolor en los dientes adyacentes y dificultad para abrir la boca. Además, puede haber un poco de dolor de garganta y de oídos. El dolor se puede extender durante varios días, para ello se recetarán analgésicos que ayuden a tolerar la incomodidad. Las compresas frías también ayudarán a bajar la inflamación y reducir el dolor.
- Hinchazón: cómo reducirla: El área de la cara puede inflamarse y en ocasiones aparecen hematomas que desaparecen luego de unos días. De igual manera se siente cierta dificultad para abrir la boca. Una duda frecuente es cuantos días dura la inflamación por extracción de muelas del juicio. La respuesta es que depende, porque cada persona reacciona de una manera distinta. Sin embargo, después de los 2 días debe de comenzar a ceder la hinchazón. Para minimizar la hinchazón, colócate una compresa fría, hielo envuelto en un paño, sobre la zona afectada por 10 minutos, descansa 20 minutos. Repite cuantas veces sea necesario por las primeras 24 horas.
- Sangrado postoperatorio: qué esperar: Es normal que ocurra un sangrado leve después de una cirugía oral, sobre todo durante el primer día. Para controlarlo se recomienda colocar una gasa donde se extrajo la muela y morder con la encía. En unos 15 minutos la sangre debe haberse detenido. De lo contrario, infórmale al dentista al respecto. También es probable que ocurra un poco de sangrado durante el cepillado. Lo que no es normal es que la sangre inunde la boca y si esto ocurre debes contactar de inmediato al dentista. Esto último puede ocurrir en pacientes que tomen anticoagulantes, que tengan fragilidad vascular, entre otros factores. El riesgo también es mayor en personas de avanzada edad.
- Parestesias y otras complicaciones nerviosas: Ocurren cuando el nervio se ve afectado durante la extracción. Puede ser porque la inflamación lo comprime o por la técnica utilizada. Esta lesión es más frecuente en el nervio alveolar inferior. Las lesiones nerviosas incluyen parestesias del nervio lingual y del nervio dentario. La parestesia se presenta como una sensación de hormigueo o adormecimiento, no produce dolor. Puede aparecer por la presión sostenida sobre un nervio. Es poco común, pero puede ocurrir. En ese caso, informa de inmediato al dentista.
- Complicaciones en los senos nasales: Si la muela está cerca de la cavidad sinusal, puede que se produzcan complicaciones en los senos nasales, en la comunicación sinusal, específicamente. Esto se refiere a una abertura entre el alvéolo dental y la cavidad sinusal, lo que puede causar complicaciones en la recuperación. Evita sonarte la nariz por unos días para facilitar la curación de esta área.
- Complicaciones menos comunes:
- Fístula oroantral: Ocurre cuando la raíz de la muela está en contacto con el seno maxilar. Podría cerrarse de forma espontánea después de varias semanas. Pero hay ocasiones en las que se requiere otra intervención quirúrgica.
- Trismus: Es la imposibilidad de abrir bien la boca debido a la inflamación de los músculos y puede remitir después de varias semanas. El dentista puede recomendar un tratamiento para relajar los músculos y ejercicios específicos para la zona.
- Fracturas: No son muy frecuentes, pero pueden ocurrir. Se producen por el exceso de fuerza que se aplica, puede ser en los dientes adyacentes, es más probable que suceda si tiene caries o tratamientos restaurativos. También está la fractura de tablas óseas, que puede dejar una esquirla del hueso que hay que retirar. Y la fractura de mandíbula es aún menos frecuente que las anteriores y requiere tratamiento quirúrgico.
- Otros daños a dientes adyacentes: Aquí ya no hablamos de fracturas, sino de otros tipos de consecuencias en los dientes adyacentes a las muelas del juicio. Es posible que se produzca una luxación o avulsionado, lo que deberá corregirse en el momento.
- Reacciones a la anestesia: son raras, pero pueden suceder reacciones alérgicas y otras complicaciones, normalmente causan mareos, náusea y vómitos. En casos más complicados pueden ocasionar confusión, agitación y convulsiones.
Cuidados Postoperatorios Esenciales
Después de la extracción de las muelas de juicio, la velocidad de la recuperación dependerá del grado de dificultad de la cirugía, es decir, si fue simple o si tuvieron que romper el hueso. Prepara con antelación lo que necesitarás después de la cirugía. Compra los medicamentos que indique el dentista. Es posible que estos incluyan analgésicos para el dolor. Así puedes iniciar el tratamiento al llegar a casa.
Dieta Recomendada Post-Extracción
Durante las primeras 24 horas se deben ingerir solo alimentos blandos, después de eso pasa a semiblandos por los primeros cinco días. No fumes, ni chupes, nada con pajilla, también evita las bebidas y comidas calientes, como té, café o sopa. Ya que esto puede afectar el coágulo que se está formando, lo que puede causar el desarrollo del alveolo seco. Asimismo, evita consumir bebidas alcohólicas, puesto que afectan la recuperación tras la cirugía.
Higiene Bucal Después de la Cirugía
La higiene bucal es fundamental para evitar infecciones, pero tiene que ser cuidadosa y no se debe utilizar enjuague bucal por el tiempo que se indique. Cepíllate los dientes, evitando la zona cercana a la extracción por las primeras 24 horas, asimismo evita enjuagarte la boca o escupir por ese tiempo. Enjuaga tu boca con agua con sal después de las comidas y antes de acostarte. Hazla disolviendo media cucharada de sal en una taza de agua tibia.
Restricciones en la Actividad Física
También se indicarán varios días de reposo para apoyar la recuperación y evitar que el coágulo se desprenda. Aunque el paciente puede volver a su vida normal en unos pocos días, debe evitar hacer esfuerzos durante las primeras semanas.
Cuándo Contactar a tu Dentista
Debes consultar a tu dentista si experimentas algunas de las complicaciones al extraer las muelas del juicio, como signos de infección (hinchazón, dolor, fiebre y secreciones en la zona de la extracción), dolor persistente o algún otro síntoma que te cause preocupación.
Es importante destacar que la mayoría de las cirugías de extracción dentarias no tienen complicaciones. Estas son solo algunas posibilidades. Por eso, seguir los cuidados después de una extracción de muela del juicio es importante para una buena recuperación.
| Complicación | Descripción | Síntomas | Tratamiento |
|---|---|---|---|
| Alveolitis Seca | Pérdida del coágulo sanguíneo en el alvéolo | Dolor intenso, mal aliento | Limpieza y apósito medicado |
| Infección | Infección bacteriana en la zona de extracción | Fiebre, hinchazón, dolor, secreción | Antibióticos |
| Parestesia | Daño o irritación del nervio | Entumecimiento, hormigueo | Medicamentos, terapia láser |