Coronas Dentales de Platino: Ventajas y Desventajas

Las coronas dentales son prótesis fijas que se utilizan para restaurar la forma, el tamaño, la fuerza y mejorar la apariencia de un diente dañado o debilitado. Se caracterizan por cubrir toda la parte visible del diente. Una vez cementada en su lugar, la corona cubre la parte visible del diente que se encuentra por encima de la línea de las encías. Este tratamiento tiene la finalidad de hacer que los dientes tengan una apariencia muy natural aunque el paciente haya perdido la totalidad de la dentadura original, también sirve como un soporte del diente para que se vea más pulcro y sea más fuerte.

Ejemplo de una corona dental colocada sobre un diente dañado.

Durante mucho tiempo, las coronas dentales se denominaron fundas o cofias. Al mencionar tratamiento de coronas dentales o fundas dentales, podría parecer que se refiere a distintos procedimientos. Sin embargo, no hay diferencia entre uno y otro, en realidad son lo mismo.

Las coronas dentales se utilizan para comer (con ellas masticamos los alimentos), por ello, es indispensable que la corona dental sea fuerte y dura. Las coronas permiten que el diente recupere su funcionalidad al masticar. Además, ayudan a prevenir los problemas que se pueden presentar ante la falta de una pieza dental.

¿Cuándo se necesita una corona dental?

Las coronas dentales están indicadas para aquellas personas que presentan problemas en algunas de sus piezas dentales, donde hay múltiples superficies defectuosas o fragmentadas, por ejemplo, a causa de fracturas o de caries dental. Así, las coronas dentales se utilizan en cuatro situaciones:

  • Reforzar un diente deteriorado: Ya sea por un fuerte traumatismo, caries, enfermedad que destruye el esmalte, o pérdida de mucha superficie debido a una endodoncia.
  • Soportar un puente dental: Para ofrecer una buena sujeción si se va a colocar un puente dental.
  • Poner un implante dental: Si falta un diente y se coloca un implante, sobre este implante se colocará una corona dental.
  • Motivos estéticos: Para cambiar la forma, el color o la posición de los dientes.
Las coronas dentales se utilizan en una variedad de situaciones, desde reforzar dientes dañados hasta mejorar la estética.

Es preciso indicar que uno de los factores que pueden llegar a impedir que una persona no sea apta para una corona dental es tener una oclusión desalineada de los dos maxilares (el superior y el inferior). Esto puede provocar que la corona sufra daños o fracturas una vez colocada.

Tipos de Coronas Dentales

La funda o corona dental puede ser hecha con diferentes tipos de materiales. En todos los casos la finalidad es la de proteger el diente dañado, ser capaces de soportar el proceso de masticación (sobre todo en los dientes premolares y molares) al tiempo que imitar la forma y color de la dentadura natural del individuo. Los materiales que se usan para hacer coronas son altamente resistentes al tiempo y el uso. Dependiendo de las necesidades de la persona, el dentista recomendará un tipo específico de material.

Coronas de Metal

Se trata de una corona completamente hecha de metal. El metal puede ser oro, platino, paladio, níquel o cromo. Aunque son de larga duración, hoy en día no suelen utilizarse. Las coronas de metal se utilizan en casos donde el individuo tiene bruxismo, ya que una corona de otro tipo puede fracturarse debido a la fuerza de masticación y al rechinamiento. Se utilizan sólo en los dientes posteriores ya que su color no se ve natural, y en los dientes frontales es antiestético.

Coronas de Metal-Cerámica

Es una combinación de dos materiales: el metal y la cerámica. El metal se coloca en la parte interior y se recubre de cerámica (parte exterior). Estas coronas se utilizan en caso de bruxismo nocturno o en el caso de puentes largos. Su principal ventaja es que son resistentes porque, gracias al metal, la corona resiste la fuerza de masticación; pero, además, la cerámica le da el aspecto más natural de un diente. Estas coronas se suelen colocar en los dientes posteriores, para evitar que se perciba el metal en caso de que la encía se retraiga con el tiempo y lo deje a la vista. Los metales utilizados generalmente son cromo-cobalto, platino, oro o titanio. Otro material que suele utilizarse es el disilicato de litio, que está hecho de vidrio y cerámica; la ventaja es que este material puede emplear en dientes anteriores y posteriores.

Existen varios tipos de coronas dentales, cada una con sus propias características y beneficios.

Coronas de Zirconio

Son de uso más reciente en odontología y muy utilizadas actualmente, sobre todo para los dientes anteriores ya que le da al diente una apariencia estética y muy natural. El circonio es un material muy resistente, capaz de soportar el desgaste diario provocado por la masticación, por lo que también podrían utilizarse en dientes posteriores. Pero aunque el circonio es un material muy resistente, siempre es aconsejable ser muy cuidadosos con la corona dental. Muchos pacientes a causa del nombre, creen que la corona está realizada completamente en zirconio. Pero, en realidad, solo la parte interna está hecha de ese material, sin embargo la parte externa está realizada en cerámica.

Coronas Dentales de Cerámica

La corona dental es totalmente de cerámica, es decir, que está libre de metal (a diferencia de otras que comentaremos después); por eso se las llama coronas totales de cerámica o de porcelana. Aunque se habla de coronas de cerámica y de porcelana indistintamente, las que se usan actualmente en Odontología son las de cerámica, que no tienen caolín en su composición; hace años se utilizaban las de porcelana, que sí tienen caolín. Las coronas de cerámica son actualmente de las más utilizadas. Suelen emplearse para restaurar la estética de los dientes anteriores ya que son las que proporcionan la mejor combinación de colores naturales; sin embargo, son más frágiles que las de otros materiales. Pero también se puede usar en los molares y premolares siempre y cuando no exista ningún problema de bruxismo (rechinar los dientes), ya que podrían llegar a fracturarse.

Coronas de Acero Inoxidable

Se utilizan en niños. Son la opción ideal para dientes temporales que requieren restaurar el diente, mientras se espera tener un diente permanente. También son una opción ideal cuando se quiere poner una corona temporal.

Coronas de Resina

Al ser la resina un material blando, estas coronas dentales se suelen utilizar de forma temporal. Así, son ideales para proteger los dientes tallados en el periodo que transcurre entre la toma de medidas y la cementación de la corona dental definitiva.

A continuación, se presenta una tabla comparativa de los diferentes tipos de coronas dentales:

Tipo de Corona Material Ventajas Desventajas Uso Recomendado
Metal Oro, Platino, Paladio, Níquel, Cromo Larga duración, resistente al bruxismo Poca estética Dientes posteriores (no visibles)
Metal-Cerámica Metal (interior) y Cerámica (exterior) Resistente y estética Posible retracción de encías que revela el metal Dientes posteriores, puentes largos
Zirconio Dióxido de Zirconio Estética natural, muy resistente Costo más alto Dientes anteriores y posteriores
Cerámica Porcelana o Cerámica Excelente estética Más frágil Dientes anteriores (sin bruxismo)
Acero Inoxidable Acero Inoxidable Económica, ideal para niños Temporal Dientes temporales en niños
Resina Resina Económica, provisional Baja durabilidad, se mancha fácilmente Coronas temporales

Procedimiento de Colocación de la Corona

La corona dental es un tipo de prótesis fija, es decir, no se puede ir poniendo y quitando a voluntad, y es de carácter unitario, es decir, es una corona para un diente. Resumidamente, el proceso de colocación de una corona sobre un diente natural consiste en varios pasos en la consulta del dentista:

  1. Tallado del diente: Se realiza una infiltración con anestesia local para adormecer los dientes alrededor del diente que llevará la corona. Luego, se limpia el diente, extrayendo caries o restauraciones antiguas. Se talla el diente, rebajando la superficie hasta 2 milímetros en altura y grosor, para obtener una forma cónica.
  2. Toma del molde: Se toma el molde para construir la corona dental definitiva. Mientras tanto, se coloca una corona temporal en el diente.
  3. Colocación de la corona definitiva: Una vez que el dentista tiene la corona dental definitiva, se hacen las verificaciones para comprobar que todo esté correctamente hecho y ajustado. Entonces reemplazará la corona temporal por la definitiva, "pegando" la corona con un cemento sobre el diente natural "tallado".

En el caso de que la corona se coloque sobre un implante dental previo, hay que esperar por un periodo de 3 a 6 meses a que termine la cicatrización del implante dental para poder trabajar sobre él y colocar la corona. Con el fin de comprobar que todo esté perfectamente bien, se hacen radiografías antes de la colocación de la corona, la cual no se cementa, sino que se atornilla al implante.

En ambos casos (sobre diente natural o sobre un implante dental), el resultado final imitará el aspecto del diente natural y se podrán realizar con absoluta normalidad las acciones habituales, como sonreír o masticar.

Proceso de colocación de una corona dental.

Implante, Pilar y Corona | Oral-B

¿Qué tipo de corona es la más recomendable?

Hemos visto que hay varias opciones para que cada persona pueda elegir entre un material u otro. No existe una mejor que otra y va a depender de qué diente o dientes son los que tengan que llevar corona, si la corona es un tratamiento temporal, si existe bruxismo, el coste de la corona, si el motivo es meramente estético… El dentista le puede aconsejar para tomar la mejor decisión en cada caso.

Con excepción de las coronas de resina y las de acero inoxidable, que hemos dicho que son más o menos temporales, todas las demás son duraderas y resistentes. Generalmente y en promedio duran unos 15 o 20 años, aunque con el cuidado y la higiene bucal cuidadosos llegan a tener una vida útil más larga. Las más duraderas son las de metal, que pueden llegar a 20 ó 25 años o incluso más. La recomendación en todos los casos es que, para que la corona dental dure el mayor tiempo posible, hay que cuidarla como si se tratara de un diente natural.

Cuidados Posteriores y Mantenimiento

Es importante saber que, después de colocar una corona, puede haber un periodo de adaptación y de sensibilidad tras la colocación de unos 30 días. Asimismo, tras la colocación de la corona y con el paso del tiempo, se puede producir la recesión de las encías. Las encías pueden experimentar un proceso de encogimiento. Esto es especialmente importante en las coronas de metal-cerámica, ya que puede quedar visible la parte del cuello pegada a la raíz del diente natural y así empeorar la estética de la dentadura.

Para prolongar la duración de las fundas dentales es importante darles el cuidado adecuado. Es decir, debes tener una rutina de limpieza diaria para eliminar bacterias y prevenir la aparición de sarro. Además, debes acudir al dentista con regularidad y, en caso de que notes algún problema con la funda debes consultarlo con el especialista.

La rutina de limpieza debe incluir:

  • Cepillarse los dientes de manera correcta al menos tres veces al día con una pasta que posea flúor. Asegúrate de limpiar toda la superficie de las fundas.
  • Utiliza siempre el enjuague bucal y la seda dental para remover residuos de alimentos.
  • Como parte del cuidado diario, evita masticar alimentos duros, muy crujientes o pegajosos, como caramelos o goma de mascar. También se debe evitar morder objetos duros, como lápices, hielo o comerse las uñas.

Es importante acudir periódicamente a una clínica dental para las revisiones pertinentes y también para que los higienistas hagan una profunda limpieza oral que prevenga cualquier afección.

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