Costillas al Horno: Receta Directo al Paladar para Chuparse los Dedos

Si hay un plato que nunca falla, son unas buenas costillas al horno tiernas. Jugosas, sabrosas y con esa textura que hace que se separen del hueso con solo mirarlas. En Carniceros Viajeros te lo ponemos fácil, pues no todas las costillas son iguales.

Para hacer esta receta al horno, te recomendamos nuestras costillas, elaboradas de forma tradicional y preparadas para horno o barbacoa. Estas costillas al horno tiernas combinan de maravilla con una guarnición de patatas rústicas, ensalada fresca o pan artesano.

El Secreto está en la Salsa Barbacoa

El quid de la cuestión es la salsa barbacoa, en este caso la hemos preparado casera. Dependiendo de la que empleemos el resultado puede ser bueno o muy bueno. Uno de los secretos de la receta es que he preparado una salsa barbacoa casera (BBQ sauce).

Este tipo de salsa combina el sabor ácido con el dulce, además podemos añadir nuestras especias preferidas y darle un toque único. Aunque siempre respetando su base, debe llevar sí o sí: salsa de tomate, ketchup, mostaza (o algún vinagre), soja y miel. A estos ingredientes he añadido el toque rechupete para que todo el mundo se chupe los dedos hasta dejar vacío el plato.

Ingredientes:

  • Para la salsa barbacoa casera (para 1/2 l. del que emplearemos 250 ml. para la receta):
    • 250 g de cebolleta o cebolla blanca
    • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
    • 3 cucharadas de salsa Perrins (vale también la salsa Worcestershire)
    • 2 cucharadas de salsa de soja
    • 4 cucharaditas de vinagre de uva o manzana
    • 3 cucharadas de kétchup
    • 1 cucharadita de mostaza en grano (en este caso Dijon)
    • 2 cucharadas colmadas de miel
    • 1 cucharadita de pimentón de la Vera (la mitad de dulce y la mitad de picante, puedes poner también salsa picante)
    • 250 ml de salsa de tomate frito
    • 1/2 cucharadita de orégano seco
    • 50 a 100 ml de agua (opcional, dependiendo de como queramos el espesor de la salsa)
    • Sal (si fuese ahumada sería perfecta) y pimienta negra recién molida (al gusto)
  • La carne: 3 tiras de costilla de cerdo (500 g por cada tira, 1 y 1/2 k)

Preparación de la Salsa Barbacoa Casera

Vamos a hacer un poquito más de salsa de la que necesitan las costillas. Los ingredientes los tenéis en la receta de las alitas que os cito más adelante, pues queremos tener de sobra para otras recetas. Cortamos muy fina la cebolla o cebolleta.

Sofreímos estos ingredientes a fuego medio en una cazuela grande con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, me imagino que en EEUU lo harán con mantequilla, con lo que se podrá hacer también con la misma medida de este ingrediente. Apagamos el fuego y agregamos los distintos tipos de salsa.

Los ingredientes, salsa de soja, salsa inglesa, el vinagre, la miel, la salsa de mostaza Dijon y el kétchup. Removemos bien hasta que se integren bien todos los sabores. Ponemos de nuevo la cazuela a fuego bajo. Añadimos la salsa de tomate casera, el agua, el pimentón, orégano, sal y pimienta negra recién molida.

Cuando empiece a espesar le damos un toque de batidora para que quede una salsa homogénea y con un sabor concentrado. Probamos de sal, si fuese necesario espolvoreamos con un poquito más. Si notas que aun está muy líquida, subimos la temperatura del fuego. Si os gusta la salsa con un toque picante este es el momento de añadirlo. Os recomiendo unas gotas de salsa picante, cayena o guindilla en polvo al gusto.

Preparación de las Costillas al Horno

Sobre la bandeja de horno colocamos el papel de aluminio y encima los costillares de cerdo, uno al lado del otro. Le damos la vuelta a las costillas y regamos con el resto de salsa repitiendo la operación. Cerramos con papel de aluminio las costillas como si estuviéramos haciendo un paquete.

Con el horno previamente caliente a 150º C cocinamos las costillas durante 2 horas y media. Os parecerá mucho tiempo, pero la temperatura del horno es baja. Recordad que se cocinan como al papillote, en el paquete de aluminio, bien envueltas para que no se quemen. No os preocupéis no se van a pasar ni quemar.

Preparación final: Volvemos a hornear con el horno en la posición grill (calor sólo arriba) a 190º C durante 16 minutos. Le damos la vuelta a mitad del tiempo, cada 8 minutos para que estén igual de doradas por los 2 lados. Veréis como sale el hueso de la carne, casi como si fuesen mantequilla.

Con este proceso tan rápido y limpio disfrutaremos de unas costillas con salsa barbacoa de categoría. Si os gustan las costillas de cerdo a la barbacoa cuando se preparan en Crock Pot el nivel es de excelencia. Quizás las mejores que he probado.

Otras Ideas y Variantes:

Que nos gustan las costillas de cerdo es un secreto a voces. No hay más que ver la cantidad de recetas publicadas para darse cuenta de ello. Nos gustan las costillas al horno estilo americano, las costillas en salsa barbacoa al horno, o la riquísima costilla con miel al horno o caramelizadas al chocolate. Pero también nos encantan cocidas en olla a presión y listas en cinco minutos.

En esta receta de costillas al horno no hay marinados, ni salsas, ni especias, ni ningún otro tipo de distracción para el paladar. Por ello es imprescindible hacerse con un costillar de cerdo de calidad y si es ibérico, pues mejor. El peso del éxito recae sobre este punto, tenedlo en cuenta. Lo demás es coser y cantar. Veréis qué fácil es la receta cuando la leáis y qué rica está cuando la probéis.

Una Variante Sencilla:

Llenamos una olla a presión con agua hasta 2/3 de su capacidad y la llevamos a ebullición. Introducimos los costillares en ella, tapamos, ponemos la válvula en posición 2 y, desde que el vapor comience a salir, contamos 10 minutos. Retiramos los costillares de cerdo del agua, con cuidado de no quemarnos pues estarán muy calientes. Los colocamos sobre papel absorbente y los secamos.

Pelamos los dientes de ajo y los pasamos por el prensa-ajos o los picamos muy finamente. Los colocamos en un cuenco y los regamos con el aceite de oliva virgen extra y el zumo de limón. Batimos con unas varillas hasta integrar todos los ingredientes. Lavamos la rama de romero y separamos las hojas del tallo, desechando este último. Picamos las hojas finamente y las esparcimos sobre las costillas.

Introducimos la bandeja en el horno pre-calentado a 240 ºC y asamos las costillas durante 15 o 20 minutos. No hay mejor manera de comer unas costillas al horno que utilizando las manos ¿no creéis?. Además de divertido, dará pie a chuparse los dedos, literalmente. Incluso las que sobraron se las comió mi hijo para cenar. Así que si preparáis más cantidad de la necesaria no os preocupéis, estará igual de buena tanto si la recalentáis como si no.

Los apasionados de esta pieza de carne tienen un gran repertorio para probar platos distintos, desde las costillas al horno de Karlos Arguiñano a la variante jugosa de costillas de ternera. Y nadie se puede perder las costillas barbacoa a baja temperatura, o las exquisitas y famosas costillas de cerdo North Carolina Ribs, la versión americana más popular.

En resumen, las costillas al horno son un plato versátil y delicioso que se presta a múltiples variaciones y acompañamientos. ¡Anímate a prepararlas y sorprende a tus invitados!

Cuando Hago estás Costillas de Cerdo, Siempre Me Piden La Receta

tags: #costillas #al #horno #directo #al #paladar