Los caninos, también conocidos como dientes caninos o colmillos, son un tipo de diente ubicado entre los incisivos y los premolares en ambas arcadas dentarias. Desempeñan funciones esenciales tanto en la masticación como en la guía oclusal.

Características Anatómicas y Funcionales
Desde el punto de vista anatómico y funcional, los caninos se caracterizan por:
- Su raíz larga y robusta
- Su corona puntiaguda
- Estar diseñados para desgarrar los alimentos.
Diferencias entre Caninos Superiores e Inferiores
- Canino superior: Más voluminoso, con cúspide más afilada y raíz más larga.
- Canino inferior: Más estrecho, de menor altura coronaria y con menor prominencia vestibular.
Los adultos tienen 4 caninos (1 por cuadrante). Los caninos temporales o de leche erupcionan entre los 16 y los 23 meses y se desprenden entre los 9 y 12 años. Estos caninos de leche serán sustituidos por los caninos definitivos. Es muy importante cuidar los caninos temporales, al igual que el resto de dientes de leche.
Los caninos son unos de los dientes más importantes de la boca y se caracterizan por ser los más largos. Tienen una sola cúspide muy afilada y una única raíz.
Erupción Dental
- Erupción de los caninos temporales o de leche: entre los 16 y los 23 meses.
- Se desprenden los caninos temporales o de leche: entre los 9 y 12 años.
- Erupción del canino superior permanente: entre los 11-12 años.
Importancia Clínica y Ortodóncica
Los caninos desempeñan un papel central en la ortodoncia. Su correcta posición es crucial para una oclusión estable. En la planificación protésica, los caninos se consideran pilares ideales debido a su anatomía radicular.
La posición, color y forma de los caninos influyen notablemente en la armonía facial. La prominencia del canino superior contribuye a un perfil labial definido y a la transición entre los incisivos y los premolares. La longevidad de los caninos suele ser mayor que la de otros dientes gracias a su raíz profunda. Los dientes caninos generalmente presentan un único conducto radicular, lo que facilita su tratamiento endodóntico.

Caninos Incluidos: Diagnóstico y Tratamiento
En algunas ocasiones, los caninos no erupcionan de la manera correcta, sobre todo los superiores, existiendo el riesgo de que se queden retenidos o incluidos, más habitualmente los superiores en el paladar. En estas situaciones permanece cubierto de hueso o encía estando la raíz completamente formada. En frecuencia, los caninos maxilares son los dientes que más sufren este problema por detrás de las muelas del juicio. La prevalencia oscila entre el 0,8% y el 5,2%.
Incidencia y Etiología
Después de los terceros molares el canino maxilar es el segundo diente en frecuencia de retención, con una incidencia del 0,2% al 3,6% según los autores. En relación a su posición, comúnmente los encontramos en palatino, en una proporción del 61% y en una posición vestibular en el 5%, mientras que el 34% restante se encuentra en línea con el arco dental. Los caninos incluidos tienen el doble de incidencia en el sexo femenino y en un 8-10% de los casos la inclusión es bilateral. La incidencia de caninos incluidos en la mandíbula es mucho menor, entre un 0,35-1,29%.
La etiología de los caninos incluidos es desconocida. Aunque se han propuesto diferentes causas que pueden ser locales, generales o genéticas. Las causas generales abarcan enfermedades sistémicas como cuadros febriles, irradiación, síndrome de Gardner, disostosis cleidocraneal o deficiencias endocrinas.
Entre las causas locales están las discrepancias óseo-dentarias, pérdida temprana o retención prolongada del canino temporal, anquilosis, quistes o formaciones neoplásicas, dientes supernumerarios, dilaceraciones de la raíz, cierre prematuro del ápice, iatrogenia, trauma, etc.
Dentro de estas causas locales, en el caso de los caninos incluidos maxilares desplazados hacia palatino encontramos la teoría de la orientación que sugiere que el canino erupciona gracias a la guía que le proporciona el incisivo lateral, si éste está ausente o malformado el canino no erupciona correctamente. Finalmente, también se ha descrito la teoría genética, que hace referencia a factores genéticos como principal origen; como, por ejemplo, la posición anormal del germen dental, factores hereditarios y el paladar hendido. Estas mutaciones se han encontrado, sobretodo, ligadas a los factores de transcripción MSX1 y PAX9.
Complicaciones de Caninos Incluidos
Dada la importancia del canino, su no tratamiento podría comportar un compromiso estético, fonético y masticatorio. Otras complicaciones de no tratar los caninos incluidos pueden resultar en el desplazamiento o pérdida de vitalidad de los incisivos, acortamiento del arco dental, formación de quistes foliculares, anquilosis del canino, infecciones y dolores recurrentes, reabsorción interna, reabsorción externa del diente adyacente o combinaciones de todos estos factores.
La reabsorción externa del diente adyacente es la mayor preocupación y la complicación más común que puede provocar incluso la pérdida del diente. Por otra parte, la presencia de caninos incluidos puede no causar efectos perjudiciales durante toda la vida del paciente. Aunque el potencial riesgo de complicaciones recalcan la necesidad de tratamiento o monitorización de éstos.
Diagnóstico de Caninos Incluidos
Los diferentes métodos diagnósticos, evaluación clínica y radiográfica, para la detección temprana y prevención de los caninos incluidos pueden reducir el tiempo de tratamiento, la complejidad, complicaciones y el coste. La evaluación clínica incluye la historia familiar, la inspección visual y la palpación de la protuberancia sobre el canino primario.
Posibles signos clínicos de inclusión son: persistencia del canino deciduo más allá de los 14 o 15 años, asimetría en la protuberancia canina, presencia de una protuberancia en palatino, erupción dental retrasada o migración del incisivo lateral.
Se ha descrito que el 29% de los caninos no son palpables a los 10 años, el 5% a los 11 años y el 3% posteriormente. Por esta razón es esencial el examen radiológico y se debe combinar con la evaluación clínica.
Se pueden usar técnicas en dos dimensiones -2D- como radiografías periapicales, oclusales y panorámicas. También podemos usar combinaciones de éstas para determinar su posición en el arco dental, como por ejemplo la técnica de Clark. Estas técnicas en 2D, sobretodo la radiografía panorámica, nos proporcionan información útil sobre la edad dental, simetría, número de dientes presentes, secuencia de la erupción dental, y la presencia de patología o variaciones respecto a la norma.

A pesar de esto, las técnicas en 2D tienen la desventaja de la distorsión y superposición de estructuras que pueden reducir la precisión de diagnóstico. Además, las técnicas de imagen convencionales radiográficas se han descrito como inadecuadas para el diagnóstico de la reabsorción radicular, una complicación frecuentemente asociada. Para poder observar con detalle la reabsorción de raíces o la localización exacta del canino podemos usar la tomografía computarizada (TC) que nos proporcionará información en tres dimensiones -3D-. El mayor inconveniente es la alta dosis de radiación que es particularmente nociva para los niños ya que son más sensibles a la radiación que los adultos.
Por este motivo se han introducido de manera muy importante en el campo de la odontología, los Cone-beam TC (CBTC) que reducen la exposición a la radiación. Con estos dispositivos se puede reconstruir en 3D el área de interés. Esto nos proporcionará información para elaborar un correcto diagnóstico de la posición sin superposiciones en los planos sagital, axial y coronal.
Factores Pronósticos en el Alineamiento del Canino Incluido
El alineamiento en la arcada dental de estos dientes puede requerir tratamientos complicados y prolongados, por lo que su extracción se debe considerar si es poco probable la alineación final del diente en el arco dental. Para determinar el tipo de tratamiento a efectuar se deberán considerar diferentes factores que influirán en el pronóstico del tratamiento:
- Cooperación del paciente: No acudir a las citas o una pobre higiene oral puede afectar al resultado del tratamiento.
- Edad del paciente: Cuanto mayor sea la edad el paciente más duración y menor éxito tendrá el tratamiento.
- Presencia de espacio o apiñamiento: En el 85% de los casos en que hay suficiente espacio en la arcada dental el canino se encuentra en palatino, mientras que en los casos de apiñamiento es más común encontrarlo en posición vestibular.
- Posición del canino: Para determinar un pronóstico nos basaremos más en la posición inicial mesiodistal y vertical que en la inclinación del diente incluido.
De esta manera, se prevé un buen pronóstico cuando el extremo del borde incisal del canino está a nivel de la unión amelocementaria del incisivo adyacente. Un pronóstico aceptable cuando el extremo del borde incisal se encuentra en la mitad de la longitud de la raíz del diente contiguo. Finalmente, se predice un diagnóstico pobre cuando el extremo del borde incisal del canino está en el tercio apical de la raíz del incisivo.
Tratamiento de los Caninos Incluidos
Son variadas las posturas terapéuticas propuestas en los diferentes trabajos revisados:
- Control: Se puede optar por no tratar el canino incluido. El canino primario puede tener una buena longitud de raíz y puede ser estéticamente aceptable. Por otra parte, el canino deciduo se puede haber exfoliado más temprano y el espacio del canino haberse cerrado espontáneamente creando un buen punto de contacto incisivo-premolar. También se podría optar por no tratar el canino si éste está incluido muy profundo sin ninguna patología asociada, particularmente en pacientes mayores. Si optamos por la abstención terapéutica, debemos realizar controles clínicos cada 6-12 meses y radiográficos cada 2-3 años del canino definitivo para asegurarnos que no se produce ninguna complicación.
- Tratamiento interceptivo: Se basa en la extracción del canino temporal para prevenir la impactación del canino definitivo. Esta técnica se fundamenta en la teoría que la persistencia del canino primario puede representar un obstáculo para la emergencia del diente definitivo. Este tipo de tratamiento se debe efectuar en niños con suficiente espacio en la arcada dental (mayores de 11 años y menores de 13 años). El canino definitivo debería emerger en los 12 meses siguientes, si no es así no se espera que éste pueda erupcionar y se deberá evaluar otro tratamiento. Este tratamiento estaría sobretodo indicado en aquellos casos en que la corona del canino está distal de la raíz del incisivo lateral y las posibilidades de ubicar el canino a su posición habitual en la arcada serán inversamente proporcionales a medida que aumenta la inclinación horizontal.
- Tratamiento ortodóncico-quirúrgico: El mejor abordaje es el...
El canino o colmillo es el diente más importante por su posición y su función como guía de los movimientos de la boca.