Cepillar los dientes de los niños es una necesidad para que crezcan sanos. Muchas veces nos preguntamos cuándo es necesario empezar a cepillar los dientes de nuestros hijos.

En los primeros meses de vida, el bebé no tiene todavía dientes. Sin embargo, dentistas e higienistas recomiendan que se empiece a cuidar de su higiene bucal a partir de los 4 meses ya. Cuando empiezan a salir los primeros dientes a un bebé, puede ser objeto de duda el saber cómo cepillarlos, o si es verdaderamente necesario empezar a hacerlo. Además, se puede creer que al ser dientes de leche, no hay que cuidar tanto su higiene. Pero nada más lejos de la realidad.
¿Por Qué es Importante Empezar Temprano?
¿Sabías que en el momento que sale el primer diente también puede salir la primera caries? Esto hace que el cuidado dental sea fundamental, pero no solo desde el momento que el primer dientecito empiece a despuntar, sino que debemos prevenirla desde mucho antes. Como nos explica la Asociación Española de Pediatría, las caries son una enfermedad infecciosa de los dientes que incluso, sin nosotros querer, podemos transmitir estas bacterias de nuestra boca a nuestro bebé, con gestos tan simples como probar de la misma cuchara que está comiendo el peque.
Por eso, no solo basta con un óptimo cepillado de los dientes de nuestros bebés sino que también nosotros como adultos responsables, debemos seguir unas medidas higiénicas óptimas para evitar afectaciones como las temidas caries.
¿Cuándo Empezar el Cepillado Dental en Niños?
El cepillado dental infantil debe comenzar cuando aparezca el primer diente (alrededor de los 6 - 8 meses) y debemos realizarlo mínimo 2 veces al día. El momento de cepillar los dientes del bebé llega justo con la erupción dental del primer diente que suele ser sobre los 6-7 meses de edad.
En un inicio, para que el bebé empiece a asociar la rutina y que la entrada del cepillo de dientes a su vida no sea compleja, se suelen frotar suavemente sus encías con una gasa limpia humedecida en agua y cuando su primer diente ya haya salido, lo recomendable es utilizar un cepillo de dientes de cerdas suaves con cabezal apto para su pequeña boca y pasta de dientes apta para bebés.
Primeros Pasos sin Dientes
Lo ideal sería que limpiaras la boca de tu bebé después de darle el pecho o de darle el biberón, para retirar los restos de leche y evitar su fermentación. Como mínimo deberías hacerlo una vez al día, preferentemente por la noche, introduciendo tu dedo índice limpio, y recorriendo con movimientos suaves y circulares la superficie de las encías, sus caras laterales, el interior de las mejillas, el paladar y la lengua. No te preocupes si te parece difícil hacerlo. Retira lo que puedas, sin profundizar demasiado y hasta donde tu bebé necesite y/o admita. Verás que en poco tiempo él se acostumbra y cada vez será más fácil hacerlo.
¿Cómo Elegir el Mejor Cepillo de Dientes para tu Bebé?
Los cepillos de dientes que se utilizan en niños pequeños deben tener la cabeza pequeña. Adicionalmente, la parte anterior debe ser redondeada, con las cerdas suaves y blandas, y el mango largo y redondeado. A medida que el niño va creciendo, iremos adecuando el tamaño del cepillo a uno cada vez un poco más grande, manteniendo las características mencionadas.

En la elección del cepillo de dientes para tu bebé debes tener en que tu hijo necesita uno adaptado a su morfología y que sea de cerdas extra suaves para que no dañe sus encías. Por ello, lo más recomendable es usar un cepillo de dientes que tenga un mango ergonómico y un cabezal redondeado adaptado a su cavidad bucal.
En primera instancia, seremos nosotros quienes les haremos este cepillado dental, pero, poco a poco, nuestro bebé querrá coger autonomía e irá queriendo hacerlo solito. En este punto, nosotros como padres y adultos, deberemos de supervisar que el lavado dental es el correcto y ayudarles a corregirlo para que coja unos buenos hábitos desde bien pequeños.
Se recomienda que el cepillado de dientes deba ser asistido por un adulto con movimientos cortos hasta aproximadamente los 8-10 años de edad. No debemos olvidar tampoco el uso del hilo dental y éste debe ser supervisado o realizado por un adulto. Sin duda, es de vital importancia su uso entre las superficies de los dientes que están en contacto.
Además, debes de tener en cuenta que. al igual que haces con tu cepillo de dientes, lo recomendable es reemplazar su cepillo de dientes cada 3 meses para que así, siempre esté en óptimas condiciones.
¡A Cepillarnos Los Dientes! 🎵🪥 Canciones Infantiles | Plim Plim
Beneficios de los Cepillos de Dientes Eléctricos
La vibración que nos aporta este producto de higiene para bebés, permite limpiar con mayor precisión que la que se consigue con un cepillo de dientes manual.
¿Qué Pasta de Dientes Debe Usar un Niño?
Para una correcta salud bucodental la pasta de dientes también debe ser incorporada desde pequeños. Sin embargo, debemos tener mucho cuidado con la cantidad que utilizaremos.
Normalmente, el uso de las pastas de dientes se recomiendan en función de la edad de los niños. Sin embargo, lo correcto es recomendarlas en función del riesgo de caries individual. En términos generales, se necesitan dentífricos de 1000 ppm (partes por millón de flúor) a partir del primer diente de leche y hasta los 6 años. Entre los 6 y 12 años utilizaremos una de 1450 ppm. A partir de los 12 años podemos mantener una de 1450 ppm o pasar a otra de 2500 ppm. Aunque, tal como hemos dicho, estas pautas generales se han de modificar en función del riesgo individual.
Según la Asociación Española de Pediatría, el tipo de pasta de dientes más adecuada para tu hijo depende de su edad:
- Entre los 6 meses y 3 años, la pasta dental debería tener de 1000 partes por millón (ppm) de flúor y poner la cantidad máxima en el cepillo de un “grano de arroz”.
- Entre 3 y 5 años, la cantidad de flúor sigue siendo de 1000 ppm de flúor, pero el cepillo debería tener pasta de dientes con el tamaño de un «guisante».
- Más 5 años, se recomienda mínimo 1450 ppm de flúor y tamaño de “guisante”.
¿Y si se traga la pasta de dientes? Hay que tener en cuenta que cuando se inicia el cepillado de dientes en bebé, estos todavía no saben escupir por lo que en muchas ocasiones se tragarán sin querer esta pasta de dientes aunque hay que enseñarles a expulsarla. Por ello, siempre debe usarse una pasta o crema dental específica por las partes por millón de flúor (ppm de flúor) recomendada para la edad de tu bebé. Además, según comenta Lucía Mi Pediatra la pequeñísima cantidad de flúor que tragaría es prácticamente inexistente.
Concentraciones de Flúor Según la Edad
Aquí tienes una tabla con las concentraciones de flúor recomendadas según la edad:
| Edad | Concentración de Flúor (ppm) | Cantidad de Pasta |
|---|---|---|
| 0 a 2 años | 1000 ppm | Frotis (pequeña cantidad) |
| 3 a 6 años | 1000 ppm | Tamaño de un guisante |
| 6 años en adelante | 1450 ppm | Tamaño de 1 cm |
| A partir de 12 años | 2500 ppm | Según necesidad individual |
¿Cómo Lavar los Dientes de tu Bebé Paso a Paso?
Cuando tu bebé es muy pequeño, para facilitar el cepillado lo ideal es que lo cojas en tu regazo para mantenerle la cabeza estable y poder así ver mejor su boca y lavar más fácilmente los dientes del bebé. Debemos pensar en lavar los dientes por cuadrantes. De esta forma, nos aseguraremos de que limpiamos correctamente cada zona gracias a pequeños movimientos en horizontal y en círculos que tanto limpien la cara externa del diente como la interna. Para ello, cepillaremos primero los dientes de la zona superior, levantando ligeramente el labio superior. Luego repetiremos en proceso con el labio inferior.
Ten en cuenta que sobre todo al inicio hay que tener mucha paciencia y no desesperar para tu bebé la limpieza de sus dientes es algo nuevo y necesitará un tiempo de adaptación hasta que este hábito se haga una rutina.
Otras Recomendaciones Importantes
Es vital controlar el consumo de azúcar a estas edades, ya que una ingesta excesiva puede repercutir negativamente en su salud bucodental. Por ejemplo, en el caso de los zumos de frutas, lo mejor es cantidades pequeñas y durante una comida, para mejorar la absorción del azúcar. También, no se debe meter el chupete en azúcar, miel o cualquier bebida demasiado dulce.
Es muy importante consultar con el pediatra o dentista los hábitos de succión del bebé, ya que chupar el chupete o el dedo en exceso puede acabar provocando deformaciones y modificaciones en la boca en la colocación de los dientes, deformando la mordida.