¿Cuándo se forman los dientes en el feto? Desarrollo dental fetal

Poca gente sabe que habitualmente los primeros dientes del bebé empiezan a erupcionar a los cuatro meses de edad, pero la primera dentición comienza formarse tras las seis primeras semanas de embarazo. El desarrollo y formación de los dientes, también conocido como proceso de ontogénesis del diente, es un conjunto de procesos muy complejos que permiten la erupción de los dientes por modificación histológica y funcional de células totipotenciales, estas células poseen la capacidad de diferenciarse en cualquier otro tipo de célula. Para la formación de los dientes se requiere de la presencia de esmalte, dentina, pulpa, cemento y periodonto para permitir que el ambiente de la cavidad oral sea propicio al desarrollo, el cual sucede durante el desarrollo fetal.

Igualmente, la formación de los dientes permanentes se inicia durante la gestación, poco antes del parto, de tal manera que empujan a los dientes de leche hasta que estos rompen la encía y alcanzan su tamaño normal fuera de ella. El feto extrae el calcio necesario para la formación de los dientes de las reservas de este mineral que tiene la madre en su organismo, siempre y cuando se alimente correctamente durante todo el embarazo. Del mismo modo, cualquier problema de salud de la madre puede afectar a la dentición. Asimismo, está demostrado que los niños que nacen de forma prematura o con bajo peso son más proclives que los que nacen a término de presentar un deterioro del esmalte dental.

En el caso de los dientes definitivos, algunas enfermedades y los medicamentos que se utilizan para su tratamiento también pueden afectar a la formación del esmalte. Sin embargo, existen algunas patologías que pueden afectar no sólo a la forma y el color de los dientes, sino también a que se produzca un retraso en su salida e incluso no lleguen a hacerlo. Lo habitual es que el retraso en la salida de los dientes o la ausencia de alguno de ellos sea un síntoma más de cualquiera de estas enfermedades, por lo que no es complicado el diagnóstico. Con frecuencia no hay necesidad de realizar exámenes diagnósticos. La mayoría de las veces, el retraso en la formación de la dentición es un hallazgo normal.

Los dientes de leche (temporales) empiezan su desarrollo entre la sexta y octava semana de desarrollo fetal, y la dentición permanente (definitiva) empieza en la vigésima semana.

La odontogénesis es un proceso embrionario durante el que las células del ectodermo y del mesodermo forman los dientes. Un desarrollo orgánico y de maduración biológica que si concluye correctamente potenciará una buena oclusión dental.

La odontogénesis es el proceso embriológico que dará lugar a la formación de las distintas capas germinativas que participan en la formación de los dientes. Cerca de la sexta semana de desarrollo del embrión humano aparecen unas zonas de mayor actividad y engrosamiento de las células que darán origen a la lámina dental. En este desarrollo intervienen los tejidos del ectodermo y mesodermo, separados por la capa basal. en diferentes etapas hasta su morfodiferenciación, con la aparición de los patrones coronarios y radiculares y los distintos tipos de tejidos dentarios.

Se compone de las siguientes fases:

  1. Fase laminar.
  2. Fase de brote o yema.
  3. Fase de casquete.
  4. Fase de maduración.

Esta fase coincide con la diferenciación de las células de las láminas dentales procedentes del ectodermo (capa externa del embrión). En estas láminas dentales se formarán unos brotes dentales, también llamados yemas. El estadio de brote o yema consiste en la aparición de diez engrosamientos en cada lámina dentaria (futura arcada dental) que son los estadios primitivos de los dientes de leche. En primer lugar aparecen los diez inferiores o mandibulares.

El estadio de casquete coincide con el modelamiento de la futura corona dentaria que adopta forma de capuchón en esta fase. En el interior de las yemas o brotes empiezan a diferenciarse las células que darán lugar a la pulpa (capa interna del diente) y la dentina (capa intermedia del diente). Alrededor del capuchón se forma el llamado saco dentario, que dará lugar al futuro cemento (capa externa de la raíz del diente) y ligamento periodontal del diente.

A lo largo de la membrana basal tendrá lugar una mayor actividad celular, originando los brotes dentarios y el crecimiento inicial de los dientes temporales (10 en el maxilar y 10 en la mandíbula) y los 32 gérmenes de la dentición permanente.

Alrededor de la décima semana, las células epiteliales proliferan y la superficie profunda de los brotes se invagina formando el germen dental constituido por el órgano del esmalte, la papila dental (futura pulpa) y el saco dental, formado por una capa interna celulovascular y otra externa con fibras colágenas. A partir de este momento, el germen dental cuenta ya con todos los tejidos necesarios para el desarrollo del diente y su ligamento periodontal.

La lámina dentaria del diente temporal se va construyendo progresivamente hasta semejarse a un cordón, a la vez que comienza a emitir una extensión que dará lugar al futuro diente permanente.

Sobre las 18 semanas tendrá lugar la morfodiferenciación, en que las células del germen dentario se organizan y se disponen, determinando el tamaño y la forma de la corona del diente de leche e iniciando el desarrollo del diente permanente.

Finalizada la fase que da origen al tamaño y forma del diente, se inicia la fase del crecimiento aditivo en forma de capas de una matriz no vital con carácter de matriz tisular.

La elaboración de la matriz va seguida de la mineralización dentaria, que comprende la precipitación de calcio y fósforo sobre la matriz tisular. El proceso comienza con la precipitación de un pequeño punto en los vértices de las cúspides y en los bordes incisales de los dientes, continuando con la precipitación de capas sucesivas y concéntricas. De este modo ya se identifica, en la zona de las futuras cúspides, la presencia de matriz del esmalte.

Muchas personas creen que los dientes empiezan a formarse después del nacimiento, pero no es así. El diente es una estructura calcificada que se encuentra en la cavidad oral. Esmalte dental: Es la capa exterior del diente y también la más resistente.

¿Cuándo le saldrá el primer diente a mi bebé?

Lo más habitual es que los primeros dientes deciduos en aparecer sean los dos incisivos centrales inferiores (6-10 meses), luego los cuatro incisivos superiores (10-12 meses) y seguidamente los incisivos laterales inferiores (10-16 meses). Después aparecen los primeros molares (13-19 meses) superiores e inferiores y luego los caninos superiores e inferiores (16-23 meses). Tenemos un total de 20 dientes deciduos, que van a completar su aparición en la boca alrededor de los 3 años de edad.

En ocasiones, la primera muela permanente puede aparecer antes del inicio de la pérdida de los dientes de leche, en este caso no hay que confundir este molar con uno de los molares de leche. Los primeros dientes definitivos en aparecer son los primeros molares superiores e inferiores junto con los incisivos centrales inferiores (6-7 años). Luego erupcionan los incisivos centrales superiores junto con los incisivos laterales inferiores (7-8 años). Entre los 8 y 9 años aparecen los incisivos laterales superiores.

A partir de este momento se produce un periodo de latencia en el que no se caen dientes de leche ni aparecen dientes permanentes, es lo que conocemos como dentición mixta en la que existe una mezcla de dientes de leche y definitivos en la boca de los niños y niñas. A los 9-10 años finaliza este periodo de latencia con la erupción de los caninos inferiores, seguida de la aparición de los primeros premolares superiores e inferiores (10-11 años), los segundos premolares superiores (10-12), y los caninos superiores junto con los segundos premolares inferiores sobre los 11-12 años. Finalmente a los 12 o 13 años erupcionan los segundos molares permanentes.

La cronología dental sigue un orden, de manera que lo más frecuente es que el primer diente aparezca entre los cuatro y los siete meses de edad, pero no hay una regla fija y puede aparecer antes o después. Muchas veces se trata de una cuestión genética o familiar. Excepcionalmente, algún recién nacido puede presentar alguna pieza dental que si no está firmemente anclada se tiene que extraer.

En total el bebé llegará a tener 20 piezas de los llamados “dientes de leche” que serán sustituidos progresivamente por los dientes definitivos en un proceso que empieza entre los seis y siete años de edad, llegando a lo largo de los años a un total de 32 piezas en el adulto.

La erupción de los dientes de leche es un proceso lento que se llama dentición infantil. Cada niño experimenta esta experiencia de manera diferente. Algunos solo tienen dolores, mientras que para otros es un proceso muy molesto.

El primer diente ilumina la sonrisa de los niños. La dentición es un evento estresante incluso para los padres. Inicialmente, muchos no están seguros de la causa de la enfermedad de su hijo. Además, en esta fase, los niños comienzan a contraer las primeras enfermedades infecciosas, por lo que no están seguros de si algunos síntomas son producidos por esta causa. Aunque este es un momento difícil para la pequeña familia, todavía es una etapa importante del desarrollo.

Con la aparición de los primeros dientes, también se despierta en el niño el interés por los alimentos sólidos.

Los brotes de los dientes de leche ya están presentes en la mandíbula del feto antes del nacimiento. En promedio, los dientes comienzan a aparecer alrededor del sexto mes de vida. En la mayoría de los niños, los primeros en echar un vistazo son los incisivos inferiores centrales. Luego los incisivos centrales superiores, seguidos de los laterales. Los últimos son caninos y molares. La erupción de los 20 dientes de leche se completará entre los 20 y 30 meses de vida.

El curso temporal de la dentición varía de un niño a otro. Algunos niños comienzan a partir del cuarto mes, mientras que otros el día de su primer cumpleaños solo tienen cuatro dientes. Si después de doce meses, sin embargo, todavía no hay señales de la dentición infantil, es recomendable ir al dentista.

Síntomas típicos de la dentición infantil

Mientras que los padres con su primer hijo no están completamente seguros, los más experimentados, sin duda, reconocen los síntomas de la primera erupción de dentición infantil. Sin embargo, no todos los niños se comportan de la misma manera. Si en algunos niños los dientes hacen su aparición sin dolor, otros sufren mucho.

Sin embargo, los siguientes síntomas, o una combinación de estos, son los que ocurren con más frecuencia:

  • El niño siempre pone su mano en su boca o trae a la boca cualquier objeto que le pase.
  • Aumenta la salivación. Debido al exceso de salivación, las aftas bucales se forman alrededor de la boca.
  • Las mejillas son rojas y calientes.
  • Las encías están hinchadas y rojas.
  • El niño tiene menos apetito de lo habitual.
  • Suelen gemir o llorar más a menudo que en los últimos meses y tiene un sueño perturbado.
  • La búsqueda de contacto físico puede ser otro síntoma de la dentición.

Algunos niños padecen de fiebre y diarrea, sin embargo, estos también pueden ser síntomas de una infección leve. Durante la primera erupción de los dientes, las defensas inmunitarias del niño son más débiles. Por lo tanto, las infecciones son más probables durante la dentición.

La salida de los dientes puede originar molestias en algunos casos que se pueden aliviar ofreciendo al bebé objetos de caucho para morder que generen un masaje en las encías. Hay algunos de ellos que pueden ofrecerse ligeramente fríos.

La cronología de aparición de los dientes sigue un orden establecido. Las primeras piezas en aparecer son los dos incisivos centrales inferiores y a la edad de 21 años la totalidad de los 32 de los dientes permanentes ya ha erupcionado.

Los dientes de leche empiezan a erupcionar a partir de los seis meses (en algunos bebés puede pasar antes) y terminan a los tres años. Parece ser que los dientes que salen más tarde están mejor formados y su dentina es más resistente a la formación de caries. En la erupción y el recambio de los dientes la genética juega un papel importante.

A los seis años empiezan a caerse, lo que se llama “el recambio” y son reemplazados por las piezas permanentes. Como el niño va creciendo, su mandíbula también y es capaz de generar el espacio suficiente para que puedan salir sin problemas y dar cabida a los molares que no tienen recambio, que erupcionan a partir de los doce o trece años en adelante.

En los bebés prematuros todo este proceso se produce algo más tarde.

Etapas de la dentición:

  • Primera etapa: dentición temporaria que dura hasta los seis años.
  • Segunda etapa: dentición mixta, con elementos temporarios y permanentes entre los seis a doce o trece años.
  • Tercera etapa: dentición permanente, a partir de los 12-13 años hasta los 21-22 años, donde se tiene la totalidad de los 32 dientes permanentes.

Algunos bebés pueden nacer con algún diente. Es lo que se conoce como «dientes congénitos», algo infrecuente pero que no supone ningún riesgo el bebé. El único inconveniente es que pueda dar algún problema a la mamá en la lactancia materna.

Orden de aparición de los dientes de leche:

En la dentición temporal, los dientes suelen aparecer cada cuatro meses. Así, si el primer diente apareció a los cinco meses, los siguientes saldrán con intervalos de cuatro meses. En la erupción dental los intervalos más frecuentes son:

  • Dientes incisivos centrales inferiores. Entre los 5 y los 7 meses.
  • Dientes incisivos centrales superiores. Entre los 6 y los 8 meses.
  • Dientes incisivos laterales inferiores. Entre los 7 y los 10 meses.
  • Dientes incisivos laterales superiores. Entre los 8 y los 11 meses.
  • Caninos inferiores e inferiores. Entre los 16 y los 20 meses.
  • Primeros premolares superiores e inferiores. Entre los 10 y los 16 meses.
  • Segundos premolares inferiores y superiores. Entre los 20 y los 30 meses.
  • Primer molar. Entre los 6 y 7 años.
  • Segundo molar. Entre los 12 y 13 años.
  • Tercer molar. Entre los 17 y 22 años.

La muda de dientes comienza a producirse a partir de los 6 años de edad. Hay casos donde el proceso puede ocurrir antes o después. También hay casos, donde los dientes permanentes comienzan a salir sobre los dientes de bebé o de leche sin que estos se ablanden.

Entendemos por erupción dentaria la aparición de los dientes junto con toda una serie de fenómenos que posibilitan que el diente, en el interior del hueso, sin terminar su formación, realice movimientos que le permitan migrar hacia su lugar en el arco dentario. Esto quiere decir que la erupción comienza cuando todavía los dientes están en el interior de los maxilares.

Los dientes tienen un desarrollo temprano durante la etapa embrionaria y se forman dentro de los huesos maxilares. Pueden variar en tamaño, en forma y en su localización en la mandíbula. Además, los dientes colaboran en dar la forma y estructura de la cara. Como el tamaño de los dientes, una vez formados, no puede modificarse, los maxilares de un niño son pequeños y adecuados para alojarlos.

Los dientes pueden presentar distintas anomalías, que afectan a su forma, tamaño, disposición, o número… La principal causa de anomalías en los dientes primarios es una deficiente alimentación de la madre durante el embarazo, especialmente la insuficiente aportación de calcio en la dieta. En cuanto a los dientes permanentes, existen diversos factores que puedes generar anomalías, la mayor parte de ellos se pueden resolver (o al menos se pueden mitigar sus efectos) siguiendo unos buenos hábitos de higiene bucal y una alimentación equilibrada.

El cuidado de los dientes es fundamental para preservar nuestra salud y nuestro bienestar, y por tanto debe dársele toda la importancia que se merece. El cuidado de la dentición primaria es clave, tanto para conservar los dientes de leche en buen estado durante los primeros años de nuestra vida, como para inculcar hábitos de alimentación e higiene dental que luego debemos mantener el resto de nuestra vida. En cuanto a la dentición permanente, es la última etapa de los dientes y la que nos acompañará durante más años. Por tanto debemos hacer todo lo posible por prolongar su vida útil.

La formación de los dientes en los niños es una parte muy importante de su desarrollo. Los dientes pasan por diferentes ritmos dependiendo de la edad de la persona. Los primeros en aparecer son los incisivos centrales inferiores, a los 6 u 8 meses. A partir de los 6 años y hasta los 13 años, los niños pierden los dientes y muelas de leche para darle la bienvenida a los fijos con los que convivirán el resto de su vida. Por último, el ritmo vuelve a acelerarse entre los 17 y los 21 años, cuando se estima que se asoma el tercer molar o las muelas del juicio, aunque esta últimas no tienen una edad determinada para asomarse.

La respuesta es simple pero a la vez compleja: en todas las fases del crecimiento hay que prestar atención a los dientes. La dentición es el proceso por el cual los dientes del bebé emergen y se desarrollan. La dentición infantil comienza mucho antes del nacimiento, cuando los dientes temporales o dientes de leche empiezan a formarse alrededor de la quinta o sexta semana de embarazo.

La dentición en los bebés comienza entre los 6 y 12 meses. Sin embargo, cada niño es diferente y no hay un calendario estricto. Algunos bebés pueden empezar antes, e incluso hay casos de bebés que nacen con dientes, mientras que otros tardan más tiempo. Esta variación también se observa cuando se trata del cambio de dientes de leche a dientes permanentes. A medida que tu hijo crece, estos dientes de leche serán reemplazados por los dientes permanentes.

Desde que el niño es pequeño, es fundamental incorporar a su vida cotidiana conductas y hábitos saludables. Desde pequeño, se le debe enseñar que la base de una buena salud bucodental está en la prevención: no hay que esperar a tener un problema para cuidarse a diario. La alimentación es una de las claves para mantener una boca sana. Chuparse el dedo, usar el chupete demasiado tiempo o ingerir sólo alimentos blandos, son hábitos que pueden perjudicar la salud oral del niño e incluso producirle deformidades en la estructura de la boca (dientes, paladar).

Al principio, se deben limpiar suavemente con una gasa o un cepillo con cerdas de nylon separadas. El deseo de chupar está relacionado con la necesidad esencial de sobrevivir. Muchos bebés siguen chupando después de haber terminado la toma, lo cual no se debe interpretar como una falta de alimentación. No hay ningún dato definitivo ni a favor ni en contra de su uso. Intentar no utilizar el chupete en las dos primeras semanas de vida. La edad ideal para retirar el chupete es hacia los 3 años. Previamente habrá que ir acostumbrando al niño a usar el chupete sólo cuando se vaya a la cama o en situación de mucha tensión emocional. No está demostrado que el uso del chupete hasta los 3-4 años se relacione con alteraciones en los dientes.

Por otro lado, el concepto de exfoliación hace referencia a los dientes de leche y se refiere a la pérdida fisiológica de los mismos tras finalizar su función. La dentadura temporal (de leche) suele estar completa en los niños entre los 2.5 y 3 años y consta de 20 dientes, 10 en cada arcada superior e inferior.

Como sucede en otras muchas fases de desarrollo, el proceso de dentición es distinto en cada niño. Como término medio, el primer diente suele aparecer alrededor de los seis meses, coincidiendo con los cambios en la dieta y la introducción de otros alimentos diferentes a la leche. Si aún se le está dando el pecho al bebé, no hay que preocuparse. El proceso de la dentición no interferirá con la lactancia, porque el bebé succiona con la lengua y el paladar, y no con las encías.

Otros síntomas comunes durante la dentición:

  • Aumentan las babas: y esto hace que el cuello y la carita estén siempre húmedas, propiciando la aparición de erupciones.
  • Le duelen las encías: un poco de presión sobre ellas le aliviará, por eso el bebé morderá todo lo que encuentre, incluso sus manitas.
  • Disminuye su apetito: la succión que realiza para tomar la leche aumentará el dolor de sus encías y no querrá comer mucho.
  • Fiebre y diarrea: son dos síntomas bastante comunes. De todas maneras, hay que evitar confundir un síntoma de dentición con un síntoma de alguna enfermedad viral o bacteriana.

En esta etapa, el bebé estará más quisquilloso a causa de las molestias en la boca.

#NIDCR: Así crecen los dientes

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