El pasado 26 de agosto, la vida de Cari Lapique y Carla Goyanes cambió para siempre. Madre e hija tuvieron que hacer frente a otra dura pérdida tan solo quince días después de la muerte del empresario Carlos Goyanes. Caritina Goyanes falleció de forma repentina dejando desolados a su familia y a los que eran sus pilares fundamentales, su marido Antonio Matos y sus dos hijos.
Han pasado algunos meses desde que la familia sufriese estas dos grandes pérdidas, pero han mantenido intacto el legado de Carlos y de la fundadora de Sixsens.
Tras la pérdida de Carlos y Caritina Goyanes, madre e hija han optado por mantenerse juntas -con todos los nietos- en cada escapada que puedan hacer. Poco a poco, la familia va recuperando la normalidad y también la sonrisa.

Cari Lapique acompañada de su hija Carla Goyanes y sus nietos.
Un Viaje a Disneyland Paris para Reconectar
Recientemente, Cari Lapique y Carla Goyanes han sido sorprendidas por el aeropuerto cuando iban a coger un vuelo a París. Madre e hija han viajado junto a sus sobrinos y nietos al parque de atracciones más famoso de la capital francesa: Disneyland Paris.
Los compañeros de Europa Press han sorprendido a madre e hija caminando por el aeropuerto para poner rumbo a París. Cari Lapique y sus nietos, los dos hijos de Caritina Goyanes, Pedro y MiniCari, y los tres hijos que Carla tiene con Jorge Benguría: Carlos, Santi y Beltrán, han viajado a un destino con el que todos los niños sueñan ir.
La familia casi al completo ha puesto rumbo a la capital de Francia para disfrutar de unos días de diversión viendo a sus personajes favoritos. Con una sonrisa, Carla ha desvelado el destino y Cari ha apuntado que irse con la familia de viaje es “lo más”. “Vamos a disfrutar mucho, todo lo que podamos”, ha dicho Cari muy sonriente.
Las cámaras de Europa Press han captado su llegada al aeropuerto de Madrid, acompañadas de los hijos de Caritina -Pedro y Cari-, y los tres de Carla -Carlos, Santi y Beltrán-. Pues no hay mejor sitio para disfrutar de la magia y desconectar de todo lo que les ha rodeado estos últimos meses.
Como ha confirmado Cari a los micrófonos de Europa Press, "lo más" importante para ella es su familia, por eso han decidido disfrutar de este viaje juntos. La misma sonrisa de felicidad absoluta ha lucido Carla al preguntarle por este viaje que no le puede hacer más ilusión. Porque después de la tormenta y aún llevando el duelo por estas pérdidas tan importantes en sus vidas, han sabido tirar hacia delante.

Disneyland Paris, un destino mágico para la familia.
El Duro Golpe de las Pérdidas Familiares
Fue el pasado 26 de agosto cuando la vida de Cari Lapique dio un giro de 180º. 19 días después de perder a su marido, Carlos Goyanes, la socialité tuvo que hacer frente a la repentina muerte de su hija Caritina a los 46 años de edad por un infarto de miocardio.
Los médicos no pudieron hacer nada por salvarla y, tristemente, la primogénita del matrimonio falleció Marbella mientras su madre estaba en Mallorca. La prematura muerte de Caritina causó una gran conmoción nacional debido a las circunstancias, dos semanas después del fallecimiento de su padre, y los Lapique Goyanes han vivido el peor verano de sus vidas.
El pasado verano fue el más duro de sus vidas para la familia Goyanes Lapique, en apenas un mes fallecieron tres miembros de la familia: primero Tito Goyanes, días después, el 7 de agosto, fallecía Carlos Goyanes a los 79 años, y el 26 de agosto lo hacía Caritina Goyanes, de forma completamente inesperada, a los 46 años.
Momentos muy duros especialmente para Cari Lapique y su otra hija pequeña, Carla Goyanes, que durante estos meses han demostrado una gran valentía y fortaleza retomando poco a poco el día a día de sus vidas.
El 7 de agosto de [current_year] fallecía repentinamente Carlos Goyanes en su casa de Guadalmina. Según las informaciones que se dieron en aquellas fechas, el empresario se había retirado de madrugada una vez finalizado el partido de fútbol que se retransmitía desde Estados Unidos. Una de las grandes pasiones de Goyanes eran los deportes en todas sus variantes, que seguía a través de los canales de televisión.
Fue al mediodía, al llamarlo para el almuerzo, cuando se descubrió la tragedia. Cari Lapique había quedado con su hermana Myriam y unas amigas para visitar el mercadillo que en verano se organiza en Sotogrande. Una cita que forma parte habitual de la agenda social de los veraneantes de la zona. Y fue allí donde recibió la llamada de su hija mayor. A ese drama se sumaría poco después otra catástrofe afectiva con el fallecimiento de Caritina.
Caritina Goyanes estaba casada con Antonio Matos, con el que formó una bonita familia y tuvo dos hijos, Pedro y Mini Cari. Tal y como ha explicado José María García, para Cari Lapique sus nietos ahora mismo son su mayor prioridad tras la repentina muerte de su primogénita a los 46 años.
Retomando la Rutina y Celebrando la Vida
Después de una Semana Santa muy unidas, como han mostrado en sus redes sociales, Cari Lapique y su hija Carla Goyanes han decidido coger un vuelo y disfrutar junto a los pequeños de la casa de un destino mágico: París.
Este pasado 11 de mayo, Carla Goyanes cumplía 42 años. Una fecha señalada en la que ha estado rodeada del cariño de su familia y sus amigas. Su madre, Cari Lapique, acudió a la celebración junto a su inseparable hermana, Myriam. A su salida, la socialité atendió brevemente a la prensa y contó cómo había celebrado su hija Carla su cumpleaños: "Ahí, con sus amigas".

La familia Goyanes Lapique, siempre unida.
El Legado de Carlos Goyanes
"Era el mejor padre y abuelo que se pueda tener. Estamos muy tristes, la verdad", ha comentado, serena pero con el gesto compungido y los ojos aún rojos por las lágrimas, Carla Goyanes a la salida del tanatorio de San Pedro Alcantara, en Marbella, tras la incineración de su padre, Carlos Goyanes, que ha fallecido este miércoles por la tarde a los 79 años en su casa en la Costa del Sol.
Abatidas por el dolor, Cari Lapique y sus hijas, Caritina y Carla, llegaban esta mañana al tanatorio marbellí para dar el último adiós al reconocido productor audiovisual en una ceremonia muy íntima y discreta, a la que sólo han acudido los más allegados.
De negro y con caras apesadumbradas han llegado poco después Cari Lapique y Carla junto al marido de esta última, el empresario Jorge Benguria. Más tarde y poco antes de las 13:30 horas, lo hacían los cinco nietos del fallecido, los dos de Caritina -Pedro y Cari- y los tres de Carla -Carlos, Santi y Beltrán-. Llegaban juntos en un coche oscuro y se les veía muy tristes por la muerte de su abuelo.
Cari Lapique no ha querido hacer declaraciones a su llegada y tras la incineración de su marido se ha marchado del tanatorio en el coche con su hija Caritina, parapetada discretamente tras los cristales tintados del vehículo, pero amigos cercanos a la familia han comentado a LOC que "está mal". Lo inesperado de la muerte de Carlos Goyanes ha sido un shock tanto para su viuda como para sus hijas y nietos.
Un Ejemplo de Entereza y Fortaleza
Unos meses después volvió al trabajo, que, como me contaba, "es la mejor terapia. Eso y estar con mis nietos". Y siempre a su lado, su hermana Myriam. Una relación fraternal que ha sido fundamental, del mismo modo que Cari lo fue en su día cuando falleció Alfonso Cortina.
Desde el primer momento, Cari se volcó en sus nietos (los hijos de Caritina), que viven en el mismo edificio. A pesar de la tragedia que han vivido, los niños han salido adelante. El mayor, muy unido a su abuelo Carlos, terminó el curso académico con sobresalientes. Como símbolo de ese vínculo, lleva al cuello la cinta de cuero con el medallón del que Goyanes nunca se desprendía.
En este aniversario, habrá un recuerdo especial con la celebración de una misa.
Cómo, a veces, cosas tan comunes y corrientes como regresar de vacaciones y solventar el primer día de colegio de una nieta pueden convertirse en una prueba de vida, en un triunfo contra la adversidad, en una epopeya comparable a una tragedia griega... Y no solo ese momento, sino todo lo que acontece a su alrededor.
Es muy difícil saber cómo volver a la "normalidad", cuando la normalidad ya no existe. Cari Lapique vio cómo, de improviso y en menos de veinte días, un manto negro se cernía sobre su vida.
Tras abandonar Guadalmina, el desolador cuartel general de verano de los Goyanes-Lapique, tenía lugar el entierro de padre e hija en el cementerio de la Paz, en Tres Cantos, y la familia, siempre unida, se daba una tregua, por llamarlo de alguna manera, en la finca de Retuerta del Bullaque, en Ciudad Real.
De hecho, cuanto antes se le dé cuerda, mejor. "La abuelona", como ella misma se califica, se calzó las gafas de sol y apoyada, eso sí, en las dos mujeres que se han convertido en sus muletas, su hermana Myriam y su hija Carla, ha retomado sus obligaciones.
Este fin de semana, Sixsens, la compañía de restauración de Caritina, volvía al trabajo. Dos meses ya. Una eternidad o un "parece que fue ayer". Los golpes de la vida moldean el tiempo a su antojo.
Por eso, Cari vuelve a salir a la calle y se esfuerza por hacer lo que hacía. Porque hay personas que la quieren y a las que no les puede faltar. Ya sea Carla, su hija pequeña; su hermana Miriam, que la acompaña como su sombra; sus nietos, a los que se debe como 'abuelona' que es; o sus amigas, como Nuria González…
Cari Lapique y Carla Goyanes se dan un respiro en la grada del Santiago Bernabéu. Acompañadas de Jorge Benguría, marido de Carla, y del mayor de los hijos del matrimonio, Carlos, madre e hija, como siempre, intentan hacer piña con la familia. Porque no hay olvido, solo distracción y cariño.
Cari Lapique ha pasado parte del verano entre la casa de su hermana y Sotogrande. Primero estuvo en Mallorca. En la zona de Formentor, Myriam Lapique tiene un chalet que comparte con sus hijos, nueras y nietos.
Por ahora, y como ella misma me explicaba en un almuerzo en El Qüenco de Pepa al comienzo del verano, "es difícil que vuelva a la casa de Guadalmina". Y así ha sido. En ese chalet se da un equilibrio emocional difícil de procesar entre la cara A y la cara B. Demasiados recuerdos, tanto maravillosos como trágicos.
La tragedia sorprendió a Cari en Sotogrande.