El número de raíces de una muela es una pregunta habitual para cualquier persona interesada en los dientes y la salud dental. Es importante conocer las características de nuestros dientes, ya que estas raíces pueden provocar ciertas complicaciones. Además, la raíz de nuestros dientes es, a menudo, la raíz misma de nuestra salud dental.
Cada muela consta de dos partes esenciales: la corona y la raíz. La corona es la zona con más visibilidad del diente y la raíz es la parte que se incrusta en el hueso, a través de una articulación llamada encía o ligamento periodontal.

Anatomía de un diente.
Los dientes están rellenos de un tejido conectivo blando conocido como pulpa, formada por nervios y vasos sanguíneos.
Anatomía Endodóntica: Partes Internas del Diente
La cavidad interna del diente se divide en varias partes bien diferenciadas, en lo que se conoce como anatomía endodóntica:
- Cámara pulpar: Es la parte de la pulpa que se encuentra a la altura de la corona dentaria.
- Conductos radiculares: Son aquellos conductos que se hallan en el interior de cada raíz de las piezas dentarias. Es muy importante conocer estas partes , ya que el tratamiento de endodoncia se centra en estos conductos.
- Ápice de la raíz: Es el extremo de la raíz del diente.
La endodoncia suele consistir en extraer el contenido infectado de la raíz, desinfectar su interior y sellar la raíz del diente y las cavidades internas, desde el foramen o ápice hasta la cámara pulpar, con un material plástico. De este modo, se elimina la infección que causa el dolor de muelas cuando la carie es muy profunda, y se puede conservar el diente.

Endodoncia.
¿Qué es una endodoncia, y cuándo es necesaria?
Número de Raíces en las Muelas
Siendo breves a la hora de contarte cuántas raíces tiene una muela, debemos añadir que las muelas superiores tienen tres raíces y las muelas inferiores dos raíces. En la gran mayoría de los casos, estas raíces suelen estar separadas, excepto en el caso de las muelas del juicio, donde es más frecuente verlas fusionadas o unidas.
Comprender la cantidad de raíces que tiene una muela no solo aporta conocimiento teórico, sino que tiene aplicaciones prácticas en tratamientos odontológicos como endodoncias y extracciones. El número de raíces determina la complejidad de ciertos procedimientos, como la extracción de una muela o el tratamiento de conductos, lo que a su vez puede influir en el tiempo y la técnica necesaria. Además, el tipo y la cantidad de raíces pueden variar según la ubicación de la muela y otros factores anatómicos.
Clasificación según el número de raíces
La clasificación odontológica en función del número de raíces sería, pues, la siguiente:
- Dientes unirradiculares: Son los de una única raíz. En la arcada superior, son el incisivo central, el lateral y el canino, así como el segundo premolar. Y en la arcada inferior: el primer y segundo premolares, el canino, y los incisivos central y lateral. Como podemos apreciar, en el arco dentario inferior abundan mucho más los dientes de una sola raíz.
- Dientes birradiculares: Son aquellos que poseen dos raíces. En la arcada superior: el primer premolar. En la inferior: el primer y segundo molar, y la muela del juicio (si la hubiera).
- Dientes multirradiculares: Son aquellas piezas que tienen tres raíces. Únicamente existen en la arcada superior: se trata de los primeros y segundos molares y la muela del juicio de este arco concreto, si la hubiera. Para responder a la pregunta de cuántas raíces tiene una muela del juicio, tendríamos que responder, asimismo, si esta se halla en el arco superior o el inferior.

Tipos de dientes.
Las muelas se dividen principalmente en dos categorías: los premolares y los molares.
- Premolares: Generalmente tienen una sola raíz, aunque algunos premolares superiores pueden presentar dos raíces.
- Molares: Estos son los dientes más grandes y robustos, ubicados en la parte posterior de la boca, y suelen tener entre dos y tres raíces. Los molares maxilares (superiores) tienden a tener tres raíces, mientras que los molares mandibulares (inferiores) generalmente tienen dos.
Problemas de Salud Comunes en la Raíz Dentaria
Las raíces dentales han de cuidarse, puesto que también sufren afecciones endodónticas. Las más habituales son las encías retraídas, la periodontitis y las infecciones bacterianas.
- Periodontitis: Generalmente, se da cuando una gingivitis no tratada se extiende por el hueso, por el ligamento periodontal y la raíz del diente. Ha de tratarse con raspado del sarro, a la par que con antibióticos y alisado de la raíz. Los antibióticos pueden aplicarse en forma de geles, o como soluciones orales. También se pueden aplicar diversos tratamientos quirúrgicos, tales como la llamada cirugía con colgajos, injertos, regeneración tisular. Asimismo, pueden proteínas regeneradoras de tejidos como solución por vía tópica, mediante un gel.
- Encías retraídas: Con la retracción de las encías, la raíz del diente queda expuesta. Ello puede provocar complicaciones tales como la caries radicular, gingivitis, hipersensibilidad radicular, etc.
- Infecciones de la raíz: Puede producirse un absceso que supure, y con ello, si no se trata adecuadamente, la pérdida irremisible de la pieza afectada. También ocurre muy frecuentemente cuando una caries evoluciona haciéndose cada vez más grande y alcanza la cavidad pulpar, en el centro del diente, infectando el paquete vásculo-nervioso que contiene.
Cuando una muela palpita y duele constantemente, es posible que una infección se haya extendido a la punta de la raíz. Suele producirse cuando la gingivitis no tratada se extiende al hueso, al ligamento periodontal y a la raíz del diente. Debe tratarse con la eliminación del sarro, antibióticos y alisado radicular. Los antibióticos pueden aplicarse en forma de geles o soluciones orales. También pueden aplicarse diversos tratamientos quirúrgicos, como injertos o regeneración de tejidos. En caso de recesión gingival, la raíz del diente queda expuesta. Puede formar un absceso qué, si no se trata adecuadamente, puede provocar la pérdida irreparable del diente afectado.
Las raíces no solo sostienen a la muela en su lugar, sino que también cumplen una función vital en la salud y estabilidad dental. Las raíces de las muelas son responsables de mantener la pieza dental anclada firmemente en el hueso maxilar o mandibular, resistiendo la presión de la masticación. Además, las raíces albergan los nervios y vasos sanguíneos que mantienen la vitalidad de la muela.
Extracción de las Muelas del Juicio
La extracción de las muela del juicio es una intervención habitual. Ante una muela de juicio, el primer paso es decidir si es necesario o/y conveniente extraer la muela del juicio. Una vez decidido la extracción de la muela del juicio hay que planificar como se va a extraer. No hay dos muelas de juicio idénticas. El dentista cirujano tiene que planificar y personalizar la extracción de cada muela de juicio en cada paciente.
Las muelas del juicio tienen una anatomía muy peculiar, no hay un patrón definido (a diferencia del resto de los dientes). Hay que ver si la muela del juicio está inclinada y por debajo de la muela de “delante”. El hueso mandibular y maxilar tiene dos “capas”: la cortical y la esponjosa. La cortical es la que está por fuera y la esponjosa es la que está por dentro.
Y este es un punto realmente importante porque aquí hablamos fundamentalmente del nervio dentario inferior. La relación del nervio dentario inferior y la posible lesión de este nervio dentario es un tema muy importante cuando se extraen muelas del juicio inferiores. La lesión del nervio dentario inferior afecta a la sensibilidad de la zona del labio inferior. Si el nervio dentario se corta completamente, se pierde la sensibilidad completamente, sin que se recupere. Y toda esta información solo es posible si se realiza una radiografía tridimensional.

Muelas del juicio incluidas.
Síntomas de la aparición de muelas del juicio
Las muelas del juicio, también conocidas como cordales, pueden erupcionar o no entre la adolescencia y la adultez de las personas. Mucho después de que salen el resto de los dientes permanentes. Su anatomía puede variar, ya que estas pueden tener entre uno y seis conductos, así como de una a cuatro raíces.
Un gran número de personas presentan molestias cuando las muelas del juicio empiezan a erupcionar. Más aún cuando estas no tienen suficientes espacio para salir y empujan a los otros dientes o su orientación de salida es horizontal o angular.
Los síntomas más comunes que se presentan por la aparición de las muelas de juicio son:
- Encías enrojecidas. Estas llegan a hincharse e incluso pueden estar sensibles y sangrar durante el cepillado.
- Dolor en el área cerca de la muela del juicio. Este malestar puede afectar el oído, la cabeza y la garganta.
- En ocasiones los pacientes presentan fiebre. Esta se produce únicamente cuando hay una infección en la zona de la muela del juicio.
- Dolor en la mandíbula, sobre todo cuando vas a comer.
- Mal aliento y sabor poco agradable en la boca. Este síntoma es poco frecuente.
Riesgos al no realizar la extracción de las muelas del juicio
En caso de que requieras la extracción de estos molares y no te la realices a tiempo puedes sufrir algunos riesgos y afecciones, tales como:
- Severos daños en los dientes, como apiñamiento. O incluso la cordal puede llegar a romper otra pieza dental para hacerse espacio al salir.
- Enfermedades en las encías, como la periodontitis.
- Dolor intenso en la zona de las muelas de juicio, lo que dificulta actividades cotidianas. También puede surgir molestias por el apiñamiento debido a la presión que ejerce la muela del juicio.
- Caries. Ya que cuando la muela no puede salir del todo, debido a obstrucciones, es más propensa a tener problemas.
Por ello si sientes que las tuyas están saliendo debes acudir con un especialista para que las revise y te indique si necesitas la cirugía.
Cuidados después de la extracción de las muelas del juicio
Una vez se sacaron estos molares hay que tener ciertos cuidados para que el proceso de recuperación sea mucho más corto y sin inconvenientes.
Algunas recomendaciones para después de la extracción de las muelas del juicio son:
- Descansar: Uno de los primero cuidados tras una extracción de cordales es descansar. Ya que en la mayoría de los casos se debe abrir la encía para sacar de raíz la muela y colocan suturas para cerrar la herida. La administración de anestesia localizada produce adormecimiento en esa zona y el efecto tarda algunas horas en desaparecer. Además el área en donde se realizó la intervención estará hinchada por un par de días. Por estos motivos se recomienda mantener la calma y descansar bien por lo menos los primeros dos días posteriores a la extracción. Deben evitar por completo cualquier deporte o actividad física, al igual que los movimientos bruscos. Puede dormir como desee, siempre y cuando no ejerza presión sobre la zona intervenida. No descansar podría ocasionar que se suelten las suturas y tener complicaciones en la recuperación. La mayoría de los pacientes requieren de pocos días de reposo antes de volver a realizar sus actividades diarias con normalidad.
- Evitar comer alimentos duros: Una de las cosas que tienes saber sobre la recuperación y los cuidados después de la extracción de las muelas del juicio es que es importante evitar comer alimentos duros. La intervención hará que tanto el rostro como el área de donde se sacó la cordal estén sensibles y llevar una dieta normal puede resultar doloroso al masticar. Se recomienda comer alimentos blandos, como purés, sopas, pudines, batidos y otros similares. Asegúrate de que los mismo estén a temperatura ambiente o fríos. No es recomendable el uso de pajitas. Debes evitar consumirlos calientes ya que pueden romper el coagulo de sangre que permite la cicatrización de la incisión y producir infecciones. También es posible que genere problemas de alvéolo seco dejando expuestos los nervios y el hueso en el área. Esta dieta debe mantenerse entre una semana o dos, hasta que empieces observar que la hinchazón va cediendo y sientes menos molestias en tu boca.
- No enjuagues de forma vigorosa tu boca: Los expertos recomiendan no enjugar la boca de forma vigorosa durante las primeras 24 horas luego de la operación. Esto se debe a que la acción puede afectar los coágulos de sangre que ayudan a la recuperación y cierre de la incisión. Puedes realizar enjuagues muy suaves y nada agresivos con agua tibia con sal cada tres horas.
- Tomar los medicamentos recetados: Luego de la extracción de muelas del juicio es normal tener algo de hinchazón en el rostro y en la zona intervenida. Esto puede resolverse tomando antiinflamatorios. El dentista te los recetará si lo ve necesario, o si no lo hizo puedes consultarle por estos. Además, el odontólogo podría recomendarte tomar antibióticos para evitar infecciones y analgésicos en caso de que tengas dolor o presentes molestias. Es importante tomar los medicamentos según lo recomiende el especialista para contribuir con la recuperación.
- Tener una correcta higiene: Siempre será necesario que tengas una correcta higiene para evitar problemas bucodentales. Pero la zona donde fueron extraídas las muelas del juicio estará especialmente delicada. Por lo que tienes que ser muy cuidadoso para no hacerte daño. Cepilla tus dientes de forma regular después de cada comida. Pero los dos primeros días luego de la extracción evita pasar el cepillo por la herida. Esto podría ser doloroso, generar sangrado e interrumpir la recuperación. Puedes utilizar enjuagues bucales suaves o agua con sal. Esto ayuda a que el área intervenida esté más limpia, previene infecciones e incluso alivia un poco la hinchazón.
Mantener la Salud de las Muelas y sus Raíces
Mantener la salud de las muelas y sus raíces es fundamental para evitar complicaciones dentales.