¿Cuántas veces al día hay que lavarse los dientes?

Cepillarse los dientes es una de las acciones más básicas que realizamos cada día para evitar la aparición de caries u otras enfermedades dentales en nuestra boca.

El Consejo General de Dentistas recuerda que una higiene oral correcta previene patologías tan frecuentes como la caries y la enfermedad periodontal.

Pero, ¿sabes cuántas veces hay que lavarse los dientes para tener una correcta higiene bucodental? A no ser que seas un maniático de la higiene bucodental, muchos de nosotros no tenemos claro cómo lavarse los dientes correctamente.

Frecuencia recomendada

Lo recomendable es cepillarse al menos dos veces al día, preferiblemente después de cada comida. Desde una clínica dental recomiendan lavarse los dientes tres veces al día, preferiblemente después de cada comida principal.

El lavado de dientes más importante del día es el previo a ir a la cama. Podríamos decir que el cepillado nocturno es obligatorio: si tenemos esta rutina, el movimiento de bacterias se reducirá y no aprovecharán la sequedad bucal nocturna.

Por la mañana es recomendable lavarse los dientes nada más levantarse de la cama para acabar con las bacterias que se han generado durante la noche. Después de comer, es imprescindible un cepillado en profundidad después del almuerzo de mediodía. Después de cenar y antes de acostarse es otro momento en el que tenemos que dar uso al cepillo.

Se ha quedado demostrado que con 2 buenos cepillados al día es posible mantener los dientes y las encías en buen estado de salud. Pero como en todo, aquellos que tienen mayor riesgo o tendencia patologías deberán mantener el hábito del cepillado dental después de cada ingesta. Es decir, cada vez que ingiera o beba cualquier cosa excepto agua.

Duración del cepillado

En cuanto a la duración recomendable de cepillado, lo ideal es de 2 a 3 minutos por sesión. El tiempo mínimo necesario en el cepillado es de 2 minutos.

Aunque es importante prestar atención al tiempo de cepillado, es aún más importante asegurarse de que todas las superficies acaben limpias. Por ello la técnica adecuada de cepillado es probablemente más importante que el tiempo empleado.

Técnica de cepillado

El cepillado debe realizarse con movimientos cortos, hacia adelante y hacia atrás contra los dientes y las encías, alrededor de la superficie de cada diente.

Hay que usar la punta del cepillo para alcanzar la parte superior e inferior de detrás de cada diente frontal. Comprueba que has dedicado el mismo tiempo a todas las zonas de la boca y que no te queda ninguna olvidada. Tampoco debemos olvidar la cara oculta de los dientes y la superficie con la que masticamos. También es importante lavarse la lengua.

Empieza tu limpieza dental diaria por la mandíbula inferior y, una vez hayas pasado por cada uno de los dientes de abajo, cepilla todos los de arriba. No dejes ninguna pieza dental sin limpieza.

Es importante comenzar a cepillarse los dientes por un lado de la boca y continuar de forma ordenada hasta el lado opuesto. Repitiendo el mismo procedimiento tanto en la cara externa como interna de los dientes y tanto en los dientes inferiores como en los dientes superiores.

Por último, no finalices tu higiene sin antes masajear suavemente tus encías. El cepillado dental debe hacerse siempre con movimientos cortos y envolventes, hacia delante y hacia atrás.

Si no nos cepillamos los dientes el tiempo suficiente, es posible que no los estemos limpiando lo suficiente. Si dejamos bacterias en los dientes después del cepillado, pueden provocar problemas graves, como gingivitis o periodontitis.

Si te acuestas con los dientes sucios, las encías considerarán la placa como si fuera una infección, alertando y poniendo en marcha al sistema inmunitario. Si este mal hábito se alarga en el tiempo, se empieza a destruir el hueso que sostiene tu dentadura y el alejamiento de las encías derivará en dentina, tornando tus dientes en un color amarillento. A lo largo del tiempo ese ácido puede dañar el esmalte, generando caries.

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¿Demasiado cepillado puede ser perjudicial?

Aunque hay que lavarse los dientes no se debe abusar del cepillado. Sí, por muy contradictorio que suene, cepillarse mucho los dientes es malo. No es aconsejable lavarse los dientes con demasiada frecuencia.

El cepillado en exceso desgasta nuestra cavidad bucal pudiendo llegar a provocar irritaciones.

Consejos adicionales

  • Enjuaga el cepillo de dientes.
  • No abuses de la pasta dentífrica. Ni mucha ni poca cantidad; con 1cm aproximadamente es suficiente para obtener una limpieza adecuada. Por usar más pasta no vas a conseguir una limpieza mejor.
  • Utiliza hilo dental y enjuague. Con utilizar ambos elementos una vez al día es suficiente.
  • Además, conviene esperar 30 minutos después de comer o beber aquellos alimentos o líquidos especialmente ácidos o azucarados.
  • Del mismo modo que no conviene saltarse cualquiera de los 3 cepillados diarios, tampoco es aconsejable lavarnos los dientes en más ocasiones.
  • Un último consejo en el que coinciden los dentistas es que debemos recordar la importancia de cambiar de cepillo cada 3 meses.
  • Para mantener su cepillo dental y su salud, asegúrese que éste se seca entre un uso y otro. Los cepillos dentales pueden cultivar hongos y bacterias, los cuales pueden aumentar con el tiempo.

La mayoría de los odontólogos están de acuerdo en que el cepillo de dientes se debe cambiar cada 3 meses. Estudios han demostrado que después de 3 meses de uso regular, un cepillo es menos efectivo para remover la placa de los dientes y de las encías, en comparación con un cepillo nuevo.

También es importante cambiar el cepillo de dientes después de un resfriado, infección bucal ó de garganta, debido a que las bacterias pueden esconderse en las cerdas del cepillo y reactivar la infección. Un protector plástico puede proteger las cerdas de ser aplastadas o aplanadas dentro de su equipaje.

Higiene bucal en niños

En los niños, al tener dientes de leche, a veces no se le da la suficiente importancia al cepillado dental. Debemos tener en cuenta que las caries en dientes de leche pueden determinar el futuro de la salud dental de tus hijos.

En los bebés, se aconseja que los padres limpien sus encías con una gasa húmeda hasta la aparición de los primeros dientes. En los niños menores de 3 años se aconseja cepillarles los dientes con suavidad, utilizando un cepillo infantil y una pasta dental recomendada para su edad.

A los niños desde muy pequeños es importante crear el hábito diario del cepillado dental después de cada comida.

Herramientas para la higiene bucal

Varios estudios científicos han demostrado que el cepillo dental eléctrico elimina más placa que el cepillo manual, disminuyendo así el riesgo de padecer gingivitis. Emplear una buena técnica de cepillado dental es sin duda la mejor manera de prevenir las enfermedades de los dientes y de las encías.

Para completar la higiene dental, te recomendamos utilizar seda dental, cepillos interdentales y/o irrigador dental.

A continuación, se describen algunas herramientas clave para una higiene bucal completa:

  • Cepillo manual: Se recomienda que sea de cerdas suaves y de cabezal pequeño o mediano y debe usarse, al menos, dos veces al día, aunque idealmente sería después de cada comida.
  • Cepillo eléctrico: Es una herramienta avanzada que puede facilitar una limpieza más profunda.
  • Pasta fluorada: Es imprescindible. El flúor ayuda a remineralizar el esmalte y combatir la placa, de modo que las bacterias no puedan crear caries.
  • Cepillo interdental: Es esencial para limpiar los espacios entre los dientes, donde un cepillo normal no puede llegar. Es más eficaz que la seda dental.
  • Seda dental: Es crucial para eliminar la placa y los restos de alimentos que se acumulan entre los dientes y debajo de la línea de las encías.
  • Colutorios: Complementan la limpieza dental, refrescan y controlan el aliento, ofreciendo beneficios adicionales según su formulación (flúor, antibacteriano).
  • Irrigadores bucales: Utilizan un chorro de agua a presión para limpiar entre los dientes y debajo de la línea de las encías.
  • Limpiador o raspador lingual: Es una herramienta diseñada para eliminar la placa bacteriana y los restos de alimentos de la superficie de la lengua.
  • Productos para la limpieza de prótesis: Las prótesis dentales, ya sean completas o parciales, requieren cuidados específicos para optimizar su funcionalidad y mantener su integridad.

“Es fundamental utilizar estas herramientas correctamente para mantener una adecuada salud bucodental, pues una buena rutina de higiene no solo previene enfermedades dentales, sino que también contribuye al bienestar general. Ante cualquier duda, el dentista indicará los métodos de higiene oral más adecuados y las técnicas recomendables para cada paciente”.

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