La dentición es uno de los hitos más importantes en el desarrollo del bebé.

Aunque es un proceso natural, muchos padres se preocupan al observar ciertos comportamientos o síntomas que coinciden con esta etapa. En este artículo aprenderás todo lo que necesitas saber sobre el tema: ¿Cuándo les salen los dientes a los bebés? ¿Cuáles son los síntomas de la dentición? ¿Qué hacer con la fiebre y la diarrea?
El Comienzo de la Dentición
La salida de los dientes en los bebés, también conocida como erupción dental, no ocurre de la noche a la mañana. Se trata de un proceso paulatino que puede empezar incluso antes de que los padres lo noten.
En la mayoría de los casos, los primeros dientes aparecen entre los 4 y 7 meses de edad, aunque algunos bebés pueden comenzar tan pronto como a los 2-3 meses o tan tarde como después del año.
El primer diente aparece normalmente entre los 6 y los 12 meses, por lo general en el centro de la encía inferior. A algunos bebés se les empieza a ver los dientes antes (incluso se dan algunos casos excepcionales de bebés que nacen con dientes), mientras que a otros no les saldrán antes de los 12 o incluso los 31 meses.
No debéis preocuparos por esto son estadísticas, cada niño tiene su ritmo y no hay uno mejor ni peor.
El momento en que aparecen los primeros dientes de un bebé es muy individual. Por término medio, el primer diente aparece entre el sexto y el octavo mes. Sin embargo, puede ocurrir que los primeros signos de la dentición aparezcan ya a los tres meses.
Los padres no deben preocuparse si el primer diente de su bebé tarda un poco más en aparecer. No obstante, la mayoría de los bebés tienen al menos un diente en la boca cuando cumplen un año.
Lo más emocionante es que el bebé no desarrolla sus primeros dientes después de nacer. Entre la sexta y la octava semana de gestación -es decir, bastante al principio del embarazo- ya se están desarrollando los centros germinales de todos los dientes. Al nacer, las coronas de los dientes de leche están completamente formadas, pero aún ocultas en la mandíbula. La corona es la parte del diente que queda visible tras la erupción.
La dentición infantil comienza mucho antes del nacimiento, cuando los dientes temporales o dientes de leche empiezan a formarse alrededor de la quinta o sexta semana de embarazo.
La dentición en los bebés comienza entre los 6 y 12 meses. Sin embargo, cada niño es diferente y no hay un calendario estricto. Algunos bebés pueden empezar antes, e incluso hay casos de bebés que nacen con dientes, mientras que otros tardan más tiempo.
💥🦷 Primeros DIENTES DEL BEBÉ: 5 COSAS que deberías saber + cómo aliviar el dolor
Orden de Aparición de los Dientes
Por lo general, los primeros dientes en salir son los incisivos centrales inferiores, seguidos por los superiores. Esta cronología puede variar.
El momento de la erupción de los primeros dientes y la duración de la dentición son muy particulares, pero no lo es tanto el orden en que salen los dientes. La erupción de los dientes suele seguir un patrón bastante estandarizado: los primeros dientes del bebé son los incisivos centrales inferiores, seguidos de los incisivos centrales superiores. Le siguen los incisivos laterales.
A menudo, los ocho incisivos han erupcionado alrededor del primer cumpleaños. Le siguen los primeros molares y los caninos. Los últimos dientes son los molares posteriores.
Como regla general, al bebé le sale un diente nuevo cada mes después de la erupción del primero. El tiempo que tarda en salir cada diente puede variar considerablemente.
Generalmente, la salida de los dientes de leche es simétrica (en el lado derecho e izquierdo) y sigue un orden. Cada tipo de diente tiene un rango de tiempo en el que suele aparecer. De este modo, el orden en el que suele producirse la dentición en el bebé es el siguiente:
- Incisivos frontales inferiores: entre los 6-10 meses.
- Incisivos frontales superiores: entre los 9-12 meses.
- Incisivos laterales (superiores e inferiores): entre los 9-16 meses.
- Primeros molares (superiores e inferiores): entre los 13-19 meses.
- Caninos (colmillos, superiores e inferiores): entre los 16-23 meses.
- Segundos molares (superiores e inferiores): entre los 23-33 meses.
Por tanto, el bebé completará la salida de los dientes de leche entre los 2-3 años, aproximadamente.
Todos ellos conforman sus 20 primeros dientes o dientes de leche, que estarán presentes hasta los 6-7 años, aproximadamente, cuando comiencen a caerse para dejar paso a los dientes definitivos.
Tabla de Erupción Dental
Hemos elaborado una tabla para que sepas cuándo es probable que salgan y se caigan los primeros dientes del bebé, conocidos como dientes primarios, de leche o temporales.
Aunque la edad exacta cuando salen los dientes o se caen varía según el niño, la tabla siguiente te orientará en cuanto a la dentición en bebés.
| Dientes Superiores | Cuándo Salen | Cuándo se Caen |
|---|---|---|
| Incisivo central | 8 a 12 meses | 6 a 7 años |
| Incisivo lateral | 9 a 13 meses | 7 a 8 años |
| Primer molar | 13 a 19 meses | 9 a 11 años |
| Colmillos | 16 a 22 meses | 10 a 12 años |
| Segundo molar | 25 a 33 meses | 10 a 12 años |
| Dientes Inferiores | Cuándo Salen | Cuándo se Caen |
|---|---|---|
| Incisivo central | 6 a 10 meses | 6 a 7 años |
| Incisivo lateral | 10 a 16 meses | 7 a 8 años |
| Primer molar | 14 a 18 meses | 9 a 11 años |
| Colmillos | 17 a 23 meses | 9 a 12 años |
| Segundo molar | 23 a 31 meses | 10 a 12 años |
En total, tu bebé tendrá 20 dientes de leche: 10 en el maxilar superior (dientes superiores) y 10 en el maxilar inferior (dientes inferiores).
Este proceso se alargará hasta que tu peque cumpla los tres años; mes arriba, mes abajo. **Fuente: Organización Mundial de la Salud
Síntomas Comunes de la Dentición
Antes de ver un diente asomar por la encía, pueden aparecer signos que indiquen el inicio de la dentición. Entre los síntomas de salida de dientes más comunes están la irritabilidad, el deseo de morderlo todo, el exceso de saliva y el llanto sin causa aparente.
Las encías de un bebé durante la dentición pueden cambiar de aspecto. Por lo general, se observan más inflamadas, con un color rosado más intenso e incluso enrojecidas. En algunos casos, puede parecer que la encía está magullada o tiene una pequeña mancha azulada, lo que indica la presencia de un hematoma por la presión del diente que empuja hacia fuera.
Identificar los síntomas dientes bebé ayuda a distinguir la dentición de otras molestias o enfermedades. El dolor por la presión del diente en la encía suele generar irritabilidad. Los bebés pueden llorar más de lo habitual, mostrarse intranquilos y rechazar el consuelo. El llanto puede ser repentino y sin causa aparente.
Uno de los síntomas más claros cuando salen los dientes a los bebés es la salivación excesiva. El aumento de flujo salival es una reacción del cuerpo ante el crecimiento dental.
Morder alivia la presión en las encías, por eso es común que los bebés busquen objetos que puedan llevarse a la boca. Es una forma de automasaje que les ayuda a sobrellevar el malestar.
Además de los síntomas clásicos, existen otros que pueden presentarse en algunos bebés. Una subida leve de temperatura corporal (hasta 38 °C) puede coincidir con la salida de un diente. Sin embargo, los expertos no consideran que la fiebre sea un síntoma directo de la dentición.
Las mejillas enrojecidas también son habituales, sobre todo cuando la salida del diente está muy próxima. La incomodidad nocturna es frecuente. Muchos bebés que duermen bien comienzan a despertarse varias veces durante la noche. Además, algunos bebés pueden rechazar el pecho o el biberón debido al dolor en la encía al succionar. En otros casos, prefieren alimentos fríos o blandos.
Algunos padres también reportan diarrea ligera durante esta etapa. Aunque no hay evidencia científica directa que relacione la diarrea con los dientes, puede estar provocada por el exceso de saliva que se traga. Este es uno de los síntomas cuando salen los dientes a los bebés que más dudas genera.
La erupción de un diente puede ser interrumpida por la falta de espacio, lo que crea una molestia dental o una maloclusión.
La mayoría de los bebés duermen con más agitación durante la dentición porque tienen menos distracciones por la noche y son más conscientes del dolor. Sin embargo, también puede ocurrir que un bebé duerma mucho cuando le están saliendo los dientes.
Debido al dolor, es posible que el bebé no beba mucho cuando le están saliendo los dientes.
Síntomas de la dentición:
- Exceso de salivación: antes de la aparición del primer diente el bebé tendrá un aumento en la salivación y babeará más de lo normal.
- Inflamación de las encías: las encías estarán inflamadas y sensibles y es posible que algo enrojecidas.
- Necesidad de morder: el pequeño comenzará a llevárselo todo a la boca, incluso, sus propios puños, ya que la presión ejercida lo aliviará.
- Irritabilidad: las encías se inflaman y se rasgan para dejar paso al diente, por lo que el pequeño sentirá molestias en la boca y le producirá cierta irritabilidad. Esto hará que llore más de lo habitual, que pierda el apetito por las molestias y que presente más dificultades para dormir.
Finalmente, es importante mencionar que, a pesar de que la temperatura puede subir ligeramente, la dentición no produce fiebre en el bebé. De igual modo, la diarrea tampoco es un síntoma de la salida de los dientes.
En caso de que el bebé presente estos síntomas, se debe consultar con el especialista, ya que puede ser debido a algún tipo de infección coincidiendo con este momento o como consecuencia de los gérmenes introducidos en la boca al llevarse objetos o sus manitas.
Cómo Aliviar las Molestias de la Dentición
Existen diferentes maneras de ayudar al bebé a sobrellevar los síntomas de salida de dientes. Los mordedores refrigerados (no congelados) son una excelente opción. Están diseñados para enfriar las encías y aliviar el dolor. Es importante elegir mordedores homologados, sin piezas pequeñas que puedan desprenderse.

La contrapresión al morderlo alivia el dolor. Asegúrate de elegir un modelo sin sustancias, como bisfenol A (BPA), ftalatos o colorantes azoicos, para que tu bebé pueda masticarlo a gusto.
Por cierto, a los bebés les resultan especialmente agradables los anillos de dentición fríos, ya que el frío alivia las encías inflamadas e irritadas. Importante: Enfríe los anillos de dentición únicamente en el frigorífico, nunca en el congelador. De lo contrario, se corre el riesgo de dañar las encías.
En principio, puedes darle a tu bebé un mordedor en cuanto pueda agarrarlo. A menudo, los bebés sólo desarrollan un interés real por esto cuando les empiezan a salir los dientes y buscan cosas que morder. Si tu bebé prefiere morder objetos blandos en lugar de duros, también puedes ofrecerle una franela fría y bien escurrida (y cambiarla varias veces al día).
Si quieres mimar a tu bebé durante la dentición y proporcionarle una agradable contrapresión al diente en erupción, puedes darle un masaje en las encías. Para ello, lávate bien las manos y masajea suavemente las encías con los dedos. También puedes aplicar un poco de té frío de manzanilla o salvia sobre las encías y masajear suavemente.
En las farmacias venden geles dentales especiales con efecto analgésico y antiinflamatorio que puedes aplicar en la zona afectada. Estos geles están diseñados para reducir temporalmente el picor y el dolor. Estos geles suelen contener ingredientes herbales como manzanilla, salvia, clavo o aceite de menta. Si el dolor es muy intenso, también puede utilizarse un gel para la dentición con efecto anestésico local.
Como el bebé babea mucho cuando le están saliendo los dientes, a menudo se le empapa la ropa del cuello y el pecho. Para evitarlo, puedes utilizar un pañuelo absorbente o un babero impermeable para no tener que estar cambiando continuamente al bebé y evitar que se resfríe. Puedes utilizar un pañuelo para limpiar rápidamente la boca de tu bebé o dejar que lo mastique.
Los pequeños terrícolas están pasando por muchas cosas y dependen de la ayuda de sus cariñosos padres. Consuela a tu bebé cuando llore, tómalo en brazos, acurrúcalo y dale seguridad. Esto puede ser temporalmente agotador, pero es sólo una fase que pasará. Si el dolor es especialmente intenso y tu bebé no puede pegar ojo, los analgésicos pueden aliviarle. Sin embargo, sólo deben utilizarse en fases de erupción dental aguda y no todo el tiempo.
Si quieres ayudar a tu bebé con la dentición, un mordedor de alta calidad es la mejor opción.
Para tratar de aliviar las molestias que la dentición pueda estar ocasionando al bebé, será útil que los padres tengan en mente las siguientes recomendaciones:
- Mantener seca el área alrededor de la boca, para evitar que el exceso de salivación pueda llevar a la aparición de erupciones en la piel.
- Ofrecerle un anillo de dentición o mordedor, ya que la presión aliviará las molestias en sus encías. El tamaño debe ser adecuado y no debe desmontarse en piezas más pequeñas con las que el bebé se pueda atragantar. Algunos de ellos pueden introducirse previamente en la nevera (no en el congelador) para que el frío ayude a aliviar las molestias al bebé.
Si se percibe que el bebé está demasiado molesto por la salida de los dientes, se debe acudir al pediatra para que valore la situación y prescriba algún tipo de medicamento si lo considera oportuno.
Fiebre y Diarrea: ¿Están Relacionadas con la Dentición?
Durante mucho tiempo se pensó que la fiebre y la diarrea formaban parte de los síntomas de la dentición. Hoy se supone que la dentición debilita el sistema inmunitario del bebé hasta tal punto que es más susceptible a las infecciones con fiebre y diarrea.
Aunque la dentición puede provocar un aumento de la temperatura corporal de 38 grados, si la fiebre de tu bebé o niño pequeño supera los 39 grados, lo más probable es que no esté relacionada con la dentición y deba ser revisada por un pediatra. El sudor frío durante la dentición también es un indicio de fiebre y de una infección.
No existe evidencia científica de que la erupción de los dientes sea dolorosa y provoque babeo, dermatitis o fiebre. Lo normal es que es que no haya dolor durante la salida de los dientes pero puede ser un proceso incómodo para algunos bebés.
Cuidado de los Dientes del Bebé
Una vez que a tu bebé le hayan salido los primeros dientes, también puedes planificar su primera visita al dentista. Depende de ti si lo haces inmediatamente después de que le salga el primer diente o más o menos cuando cumpla un año. Lo importante es que el dentista vea pronto los dientecitos para comprobar que todo está en orden.
Incluso antes de que aparezca el primer diente de leche en el bebé, es recomendable frotarle suavemente las encías con una gasa limpia humedecida o con el dedo limpio, especialmente, después de la alimentación para evitar que queden restos de comida.
Cuando haya salido el primer diente, hay que comenzar a cuidarlo, ya que es posible la aparición de caries. Se debe cepillar dos veces al día, sobre todo, después del desayuno y por la noche antes de dormir. El cepillo de dientes y el dentífrico deben ser específicos para bebés y se debe utilizar muy poca cantidad.
Se deberá evitar impregnar el chupete en sustancias dulces, así como que el bebé se quede dormido tomando el biberón, ya que puede favorecer la aparición de caries.
Además, se debe pedir cita con un dentista infantil al año de edad del bebé o en los seis meses siguientes a la erupción del primer diente.
Alrededor de los tres años, cuando ya el niño es más mayor y tiene, posiblemente, completa su dentadura de leche, es posible aumentar la cantidad de pasta de dientes al tamaño de un guisante. No obstante, es importante que sea capaz de escupir el exceso para que no se lo trague.
Los padres deberán ayudar y supervisar al niño mientras se lava los dientes, ya que no será hasta los 7-8 años cuando pueda hacerlo por sí solo de manera correcta.
¡Hurra! Ya le ha salido el primer diente a tu bebé. ¿Y ahora qué? Ha llegado la hora de los cuidados dentales. Porque los pequeños dientes de leche son todavía relativamente blandos y especialmente sensibles. Como el esmalte de los dientes de leche es sólo la mitad de grueso que el de los dientes permanentes, las bacterias de la caries lo tienen especialmente fácil.
El primer diente plantea muchas preguntas: ¿Cuánto tiempo hay que cepillar los dientes del bebé? ¿Con qué? ¿Cuándo hay que empezar a usar dentífrico? ¿Qué dentífrico es adecuado para los bebés? ¿Y si no quieren cepillarse los dientes?
A medida que el bebé crece, la forma de sus encías va cambiando para dar cabida a los dientes de leche que empiezan a erupcionar.
Esta variación también se observa cuando se trata del cambio de dientes de leche a dientes permanentes. A medida que tu hijo crece, estos dientes de leche serán reemplazados por los dientes permanentes.
Si se dan los síntomas anteriores, es muy probable que a su bebé le estén saliendo los dientes. Sin embargo, muchos padres -especialmente con el primer bebé y el primer diente- quieren pruebas sólidas para estar seguros. Entonces, ¿es posible reconocer al "culpable" cuando sale el diente? Sí y no. Cuando el diente está a punto de salir, los bebés suelen tener las encías hinchadas y enrojecidas. Entonces se puede ver un pequeño bulto y palpar el diente por debajo.
En la mayoría de los casos, la erupción de los dientes de leche no presenta complicaciones. Sin embargo, es posible que aparezca un quiste de erupción. Se trata de una ampolla azulada y abultada que normalmente estalla sola al masticar objetos. Otra posible complicación es la "erupción dental difícil", en la que se forma una inflamación purulenta en la bolsa de la encía alrededor del diente.
Los adultos también deben tomarse en serio la inflamación de las encías. Al fin y al cabo, una gingivitis no tratada puede tener graves consecuencias. ¿Qué hacer contra la gingivitis?
En algunos foros de padres se recomiendan alimentos duros como zanahorias, manzanas y cortezas de pan como ayuda para la dentición. Sin embargo, existe el riesgo de que se rompa un trozo y tu bebé se atragante y, en el peor de los casos, se ahogue con él. Además, estos alimentos contienen azúcar y pueden provocar caries si se mastican constantemente. Un mordedor es mucho más seguro.
¿Sabías que la caries es contagiosa? Si te metes la cuchara o el chupete primero en la boca y luego en la de tu bebé, corres el riesgo de transmitirle tus bacterias de la caries.
Algunas comadronas recomiendan dar a los bebés raíces de violeta para masticar porque tienen un efecto analgésico. En principio puede parecer una alternativa natural al mordedor, pero por desgracia no es higiénico. En las raíces pueden acumularse fácilmente bacterias y otros gérmenes. Además, la madera es mucho más difícil de limpiar que un mordedor.
Se dice que los collares de ámbar facilitan la dentición. Sin embargo, encierran bastantes peligros potenciales: los bebés pueden romperse las cadenas alrededor del cuello y posiblemente tragarse piedras sueltas o hacerse heridas en la boca. Pero también pueden estrangularse con la cadena y, en el peor de los casos, asfixiarse.
Aunque los síntomas de salida de dientes en bebés suelen ser normales, hay momentos en los que es mejor acudir al pediatra para descartar otras condiciones.
Esta es la conclusión de un estudio de la Academia Americana de Pediatría.
El desarrollo de los dientes permanentes comienza cuando tu bebé aún gatea.
La sustitución de los dientes de leche comienza hacia la edad de los 6 años y se hace de manera progresiva. El niño está entonces en período de dentición mixta que dura algunos años. Aproximadamente a los 12 años de edad, todos los dientes adultos deberían haber sustituido a los dientes primarios. Los terceros molares, o muelas de juicio, completarán su formación a la edad de 18 - 21 años aproximadamente, pero tal vez nunca salgan y permanecen incrustadas.