El piñón de una bicicleta es un componente esencial en el sistema de transmisión, permitiendo al ciclista ajustar la cadencia de pedaleo y adaptarse a diferentes terrenos. En este artículo, exploraremos en detalle los piñones, sus tipos, el número de dientes, cómo elegir el adecuado y cuándo es necesario reemplazarlos.

¿Qué es un Cassette de Bicicleta?
El cassette es un conjunto de piñones que se encuentra en el buje trasero de la bicicleta. Permite una amplia relación de marchas a través de los piñones, por los que se desplaza la cadena. El cassette hace posible que puedas escoger tu cadencia de pedaleo, más suave y con mayor número de vueltas o con más fuerza y menor número de vueltas.
El cassette es un componente esencial en el sistema de transmisión y, sin él, resultaría imposible el pedaleo. Lo encontrarás situado en el buje trasero y pone a tu disposición una amplia relación de marchas a través de los piñones, por los que se desplaza la cadena.
¿Cómo Funciona el Cassette en la Bicicleta?
Los cassettes están formados por piñones (también llamados “coronas”), cada uno de ellos de diferente tamaño dependiendo del número de dientes. La cadena se desplaza por los dientes y puedes ir variando entre piñones en función del terreno o de tus necesidades.
- Mayor número de dientes: Permite pedalear más rápido, ideal para terrenos con pendiente ascendente.
- Menor número de dientes: Permite imprimir más potencia en el pedaleo, evitando entrar en "fuera de control".

Diferencia entre Cassette y Piñón de Rosca (Freewheel)
La diferencia entre un cassette y un piñón de rosca se basa en que el piñón de rosca o freewheel tiene un mecanismo interno con rodamientos engrasados mientras que el cassette está formado únicamente por coronas separadas por espaciadores de plástico.
El mecanismo se encuentra dentro del mismo en el caso del piñón de rosca mientras que en el cassette se encuentra en el núcleo, que es la parte de la rueda donde va colocado. Una buena manera de diferenciarlos es hacer girar los piñones: si se mueve el anillo exterior, estarás ante un cassette, mientras que, si el centro no se mueve, se tratará de un piñón de rosca.
Los piñones de rosca cada vez son menos comunes y, por lo general, resulta más habitual encontrarlos en bicicletas de nivel iniciación con grupos de pocas velocidades.
¿Qué son los Dientes y las Marchas en el Cassette de una Bicicleta?
Al número de coronas o piñones también se le llaman “marchas”, por su estrecha relación con la marcha de pedaleo. Por tanto, cuando hablamos de un cassette que cuenta con un amplio rango de marchas, nos referimos a que tiene un número de coronas elevado como para poder escoger la más adecuada con el fin de pedalear lo más suave y fluidamente posible en cada tipo de terreno y ser eficiente en el pedaleo.
Por otro lado, cada corona o piñón cuenta con los dientes, que hacen funcionar el engranaje de la cadena. Como podrás imaginar, el tamaño de la corona va en función del número de dientes, siendo las más pequeñas las de menor número de dientes y la más grandes las de mayor número.
Es importante que conozcas estos conceptos ya que habitualmente encontrarás los cassettes junto al número de velocidades y la relación de dientes de la corona más pequeña a la más grande. El número de velocidades será el número de coronas o piñones con los que cuente el cassette y la relación de dientes será el número de dientes en la corona más pequeña y el número de dientes de La corona más grande. Por ejemplo, si te encuentras la siguiente descripción de producto: “Cassette de bicicleta 9V 11-36", se refiere a que el cassette tiene 9 coronas, que podrás comprobar a simple vista. La corona más pequeña cuenta con 11 dientes y la más grande con 36, que es algo más difícil de contar a simple a vista.
¿Cómo Elegir un Cassette para mi Bicicleta?
La elección entre un cassette u otro puede resultar una decisión complicada a simple vista. Por eso, queremos ayudarte a que conozcas los cassettes más utilizados según su uso para que escojas el que más se adapte a tus necesidades. Existen diferentes combinaciones de piñones y dientes para adaptarse a diferentes bicicletas y terrenos.
También cabe atender a la distancia entre piñones, ya que cuanto más próximos estén entre ellos el salto entre marchas será menor y hará que el cambio sea más fluido. En cambio, tener los piñones muy próximos suele reducir el tamaño del piñón más grande, lo que puede jugar en tu contra en terrenos ascendentes y difíciles.
Tipos de Cassettes Según su Uso
Como elegir la multiplicación correcta para tu bicicleta.
Cassettes para Bicicletas de Ciudad o Paseo
En las bicicletas de ciudad o paseo, lo ideal es contar con un número de velocidades reducido pero suficiente. Llevar cassettes con muchas velocidades no tendría sentido porque en la mayoría de los casos estarían infrautilizados, ya que con pocas velocidades sobra para moverse por la ciudad, donde no hay subidas largas y exigentes ni terrenos complicados.
Además, si las bicicletas de ciudad o paseo montarán cassettes de más velocidades, estarían encareciendo de forma innecesaria una bicicleta que se caracteriza por resultar económica frente a otras formas de movilidad.
Por tanto, es normal encontrar en estas bicicletas piñones de rosca de 6 velocidades o cassettes de 8 velocidades con una relación de dientes corta.
Cassettes para Bicicletas de Carretera
La mayoría de las bicicletas de carretera montan cassetes de 11-12 dientes en su marcha más alta. La marcha más baja, por su parte, oscila normalmente entre los 21 y los 32 dientes. En cuanto a velocidades o número de coronas, estas bicicletas suelen oscilar entre las 8 y las 11 velocidades.
- 9 velocidades con 11-32 dientes: Ideal para etapas montañosas.
- 9 velocidades con 11-36 dientes: Adecuado para rutas muy montañosas y largas.
- Relación corta: Útil para rutas llanas y bicicletas de triatlón.
Cassettes para Bicicletas de Montaña
Ir en bicicleta por sendas de montaña supone pasar por terrenos distintos y encontrarte con obstáculos impredecibles, como rocas, ramas de árboles, subidas repentinas... Para poder pasar por todo esto sin problemas, se requiere un cassette con piñones de mayor tamaño.
Además, los cambios de marcha suelen ser más habituales que en carretera, ya que puedes pasar de ir por una pista forestal llana a ascender una cuesta técnica en poco tiempo. Esto requiere un importante salto entre marchas, por lo que cobra más importancia que las distancia entre piñones sea mayor para poder abarcar más marchas. Por tanto, mientras que en carretera es importante la fluidez en el cambio, en montaña lo es más que el salto entre piñones resulte efectivo.
Los cassettes de 10-11 velocidades resultan adecuados para este tipo de bicicletas, y están diseñados tanto para usarse junto a un plato doble o un monoplato, que cada vez está más extendido en el mundo MTB porque aporta fluidez y mayor alcance de las marchas. Un cassette de 10 velocidades con una relación de 11-42 dientes es ideal para una bicicleta de montaña, ya que te permite pasar sin problemas por cualquier tipo de terreno gracias a su enorme relación de piñones. Podrás pasar de rodar rápido por el llano a encarar una subida técnica y prolongada sin problemas con un cambio entre marchas rápido y efectivo.

¿Cuándo Debo Cambiar el Cassette de mi Bicicleta?
El mejor mantenimiento que se le puede hacer a un cassette de bicicleta es limpiarlo adecuadamente. Lo más recomendable es aplicarle desengrasante corona a corona ayudándose de un cepillo específico y secarlo con un trapo, para que quede la transmisión siempre lo más limpia posible.
Un elemento importante que determinará el estado del cassette es la cadena de la bicicleta, ya que una cadena desgastada hará que se desgaste más rápidamente el cassette. Revisa el estado de desgaste de la cadena con el medidor, y cuando la cifra se aproxime a 0´75, será hora de cambiarla.
Teniendo en cuenta estos dos factores alargaremos la vida útil del cassette. Ahora bien, ¿cómo puedo saber si el cassette de la bicicleta está para cambiar? Muy fácil, y lo podrás comprobar únicamente observándolo. Si te fijas, los dientes de las coronas del cassette acaban en bisel, es decir, el borde está cortado oblicuamente y no en ángulo recto. Cuando el extremo de los dientes vaya dejando atrás esta forma de bisel y se vaya convirtiendo en punta, significará que el cassette necesita ser sustituido.
Desarrollos de Bicicleta: Un Plato, Dos Platos o Tres Platos
Como decimos, el mundo de la bici experimenta un proceso de cambio y evolución vertiginoso. Cada año salen infinidad de novedades que modifican por completo el concepto de la bicicleta y definen con precisión adaptativa las exigencias de cada modalidad y hasta la forma de pedalear y el estado de forma de cada usuario.
Recientemente nos han sorprendido con la aparición del nuevo piñón OneUp de 50 dientes para transmisiones monoplato, y con el sistema Vyro, que cambia de plato sin usar desviador. No sabremos si tendrán buena aceptación, el caso es que ahí están, engrosando las opciones que ofrece el mercado.
Y hablando de esto de los cambios, de un tiempo a esta parte, asistimos a un dilema a la hora de elegir qué combinación nos viene mejor desde que el famoso y único 3×9 (3 platos y 9 piñones) diera paso a otras combinaciones con dos y hasta con un plato con diferentes piñones (10 y hasta 11), e incluso con diferente cantidad de dientes. Menudo jaleo ¿no?
¿Qué es el Desarrollo en una Bicicleta?
Antes de ‘entrar en harina’ sobre la elección de tener una bici con uno, dos o tres platos, hay que hacer unas aclaraciones básicas sobre un concepto clave: para comprender cómo funciona la transmisión en una bicicleta hay que saber qué es el desarrollo.
Cuando alguien te pregunta ¿qué desarrollo llevas? se está refiriendo a qué combinación de plato y piñón estás usando en un determinado momento.
Así, ir con un desarrollo u otro genera una proporción entre las vueltas de la rueda y las que da el pedalier, lo que se traduce en la distancia que avanza una bici por cada vuelta completa de pedal, es decir, con este plato y este piñón recorro x distancia en una vuelta de pedal.
De este modo, si llevo un plato grande hará avanzar la bicicleta más distancia que uno plato pequeño, pero tendremos que hacer un mayor esfuerzo de nuestras piernas para moverlo. Por otra parte, con un desarrollo pequeño tendremos que dar más vueltas de pedal para avanzar esa misma distancia, aunque nos costará un esfuerzo menor.
No hace falta sacarse un carné de conducir para aprender esto, basta con subirse a una bici y aplicar el sentido común.
NOTA: debes tener en cuenta que los desarrollos grandes (platos más grandes) suelen usarse para llanear y meter velocidad a la bici, mientras que los desarrollos pequeños suelen ponerse para subidas (en ambos, combinaremos cada plato con los diferentes piñones en función de nuestras necesidades y del terreno en que estemos pedaleando).
Ahora que tenemos claro qué es esto de los desarrollos, vamos a desgranar cada una de las tres opciones que ahora mismo ofrece el mercado a la hora de elegir entre una u otra bicicleta. Seguro que con estas pautas no tendrás tantas dudas sobre lo que realmente necesitas según tu condición física, tu manera de pedalear y tus preferencias. Acierta en tu elección.

Tres Platos
Hasta hace bien poco, todas las bicicletas montaban tres platos -22/32/42 (esto hace referencia la número de dientes de cada plato) con un casette de 9 piñones (11/32, once dientes el pequeño y 32 el más grande)-. Esta combinación ha sido la más habitual en bicis de montaña por su versatilidad. Gracias a ello, se puede conseguir un desarrollo que permita subir grandes cuestas sin mucho esfuerzo, así como rodar a gran velocidad (por encima de los 40km hora).
Bien es cierto que los tres platos van desapareciendo debido a las nuevas tendencias. Aún así, podemos hablar de ventajas e inconvenientes.
Ventajas
- Te da más opciones de cambio, es más versátil.
- Con los tres platos puedes rodar prácticamente por cualquier terreno.
- En cuestas con gran desnivel siempre tiene ese plus que te da margen a llevar una cadencia más cómoda.
Inconvenientes
- Un plato más, aporta un peso extra que tendremos que mover con la bici, claro.
- Al cambiar de platos, la mecánica es más agresiva, y los cambios no son tan suaves.
- Las piedras de la transmisión sufren más y se desgastan más rápidamente.
- Al haber tantas velocidades a elegir, cuesta más encontrar el punto adecuado a tus capacidades, tu cadencia óptima.
- No se aprovechan todas las marchas.
- Incremento de lo que se conoce como factor Q.
Resumiendo: los tres platos en la bicicleta son buenos para gente con poco nivel físico y que quiera tener desarrollos para cualquier tipo de situación. Gran adaptación al terreno pero mayor peso y más probabilidad de problemas técnicos.
Dos Platos
Se empezaron a introducir en el mercado hace unos años y ahora mismo todas las bicicletas de gama media-alta vienen con este montaje. Más habitual en bicis de carretera, para los bikers de montaña no ha sido complicado adaptarse porque cuenta con unas cuantas ventajas. Han llegado para quedarse.
Normalmente se monta con 10 piñones, aunque Shimano ha sacado como novedad esta temporada 2016 un 2-11.
Ventajas
- Hay más espacio entre los platos y el suelo, con lo que evitamos golpear el plato grande al pasar por piedras y obstáculos.
- Por supuesto, pesa menos al llevar un plato menos.
- Los cambios entran de una forma más suave, menos brusco, con lo que el desgaste es menor.
- Mayor durabilidad, como decimos, sufre menos desgaste.
- Con los dos platos sí se aprovechan todas las marchas.
- Sigue siendo muy versátil en cuanto a la elección de cadencias de pedaleo en función del terreno por el que se rueda.
- El factor Q es menor que en los tres platos.
Inconvenientes
- Hay que estar más en forma para usar un doble plato, especialmente en subidas. El triple plato aquí es más eficaz.
- Quizá pierdas algo de capacidad para subir rampas, aunque puedes elegir montar un plato pequeño de entre 22 y 24 dientes, que combinados con un piñón de 36 te proporciona un avance de 1,5 y 1,6 metros muy parecido a los tres platos.
NOTA: en Biciclaje opinamos que si tu rueda es 26”, lo ideal sigue siendo llevar tres platos. Independientemente de las velocidades traseras que lleves. Menos peso, menos averías y mejor aprovechamiento de las posibles combinaciones. Al elegir hay que tener muy en cuenta los dientes de tu transmisión.
Un Plato
Es la gran innovación del mercado que se utiliza hasta ahora especialmente en competición. Sin embargo, cada vez son más los aficionados que prueban a instalar esta transmisión. Existen dos posibilidades: con 10 piñones y 11. Es cierto que 1-10 debemos limitarlo a personas que estén altamente entrenadas. El desarrollo es fuerte en todo momento y se necesita mucha fuerza en las piernas y un buen fondo físico, sobretodo en grandes desniveles.
Sin embargo el 1-11 (que suele montar un plato de 30 en 29”, y uno de 32 en 27.5”), no se requiere un gran fondo físico del ciclista porque los piñones son 10-42, que permiten mucha movilidad y una buena adaptación a las necesidades del terreno, ya que se pueden usar todos porque aquí sí que no hay problema de que se cruce la cadena. El aprovechamiento es total. Hay 6 opciones de plato (28, 30, 32, 34, 36 y 38) aunque lo habitual es ponerlo de 30T para las de 29”, 32T para las 27.5” y de 36T en las de 26”.
Ventajas
- El plato tiene dientes más largos y alterna un diente ancho y uno estrecho para introducirse bien en la cadena, y evitar “chupados de cadena” ya que en esta transmisión no existe desviador.
- Pesa mucho menos porque no sólo eliminas uno o dos platos sino que además la cadena tiene menos eslabones, no hay desviador, hay menos cables y eliminamos un pulsador. La diferencia de peso es realmente notable.
- Se disminuye el Factor Q lo que mejora la eficiencia de pedaleo.
- Hay muchos menos fallos mecánicos.
- Requiere de mucho menos mantenimiento que los otros.
Incovenientes
- La bici es menos versátil y no se adapta tan bien a todo tipo de terreno, aunque todo está en función del físico del ciclista.
- A pesar de que es un sistema más simple, es el más caro.
Resumiendo: si tienes mucha fuerza y vas a competir en XC lo mejor es 1-11. Si practicas de forma habitual mtb pero sin competir ni machacarte, necesitas un 1-11. Incluso si lo que haces es salir con la familia los domingos a dar una vuelta por el parque más cercano a tu localidad lo mejor 1-11. Ganarás en ligereza de la bici y sobre todo simplificarás el mantenimiento y las posibilidades de avería, lo que a la larga te supone también un ahorro económico.
Mantenimiento de la Transmisión
El mantenimiento regular de su transmisión es esencial para garantizar su longevidad y eficiencia. Una transmisión limpia reduce el desgaste de las piezas y garantiza cambios de marcha precisos y eficientes.
Consejos para la Limpieza de los Componentes
- Cadena: Utiliza un desengrasante específico para bicicletas y un cepillo para eliminar la suciedad. Enjuaga con agua limpia y lubrica después de secar.
- Cassette y bielas: Limpia los platos y piñones con un cepillo de dientes o un cepillo específico para bicicleta.
- Desviadores: Asegúrate de que las poleas del desviador trasero estén limpias y lubricadas. Verifica el ajuste para cambios suaves.
- Cables y fundas: Revisa periódicamente el estado de los cables y las fundas para detectar signos de desgaste o corrosión.
- Juego de bielas: Verifica que los platos estén correctamente alineados y que las bielas estén apretadas.
Conclusión
Elegir el piñón adecuado para tu bicicleta depende de varios factores, incluyendo el tipo de bicicleta, el terreno en el que sueles pedalear y tu nivel de condición física. Mantener tu transmisión limpia y bien lubricada prolongará su vida útil y garantizará un rendimiento óptimo.