Los hámsters, esas adorables mascotas de pequeño tamaño, requieren cuidados específicos para asegurar su bienestar. Uno de los aspectos más importantes es la salud bucodental, ya que los hámsters tienen características dentales muy particulares. Si alguna vez te has preguntado cómo cuidar los dientes de tu hámster, debes tener en cuenta una serie de características relativas a la dentadura de tu pequeño amigo.
Los hámsters son roedores de la familia Cricetidae, la misma familia que los lemmings y los topillos, subfamilia Cricetinae (cricétinos). Se compone de diversos géneros y especies:
- Mesocricetus auratus
- Phodopus roborovskii
- Phodopus sungorus
- Phodopus campbelli (Hámster de Campbell)
- Cricetulus griseus
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Características de la dentadura de los hámsters
Los roedores tienen la peculiaridad de que sus dientes no paran de crecer durante toda su vida. Los hámsters son uno de los pocos animales que nacen con dientes y, además, su dentadura no para de crecer, así que estos animales necesitan roer cosas constantemente para pulir sus dientes y evitar que les den problemas mandibulares.
Por esto mismo es importante que tengan a su alcance cosas para roer como un poco de heno, pan duro o pasta de trigo para ayudar con este desgaste.
Quizás su característica más reconocible son los abazones. Se trata de unas bolsas ubicadas en los carrillos interiores que les sirve para transportar comida, elementos para el nido e incluso a las crías. Para vaciarlos se ayudan de sus patas delanteras mediante un masaje que mueve su contenido desde el fondo de los abazones, situado a la altura de los hombros, hasta el exterior.

Cuidado de los dientes de tu hámster
Así que si queremos que nuestro compañero viva el máximo tiempo junto a nosotros es importante cuidar su higiene bucodental y alimentación para que pueda disfrutar de una vida larga y feliz.
Alimentación adecuada
Lo primero es asegurar a nuestra mascota una alimentación sana, equilibrada y adaptada a sus necesidades. Una dieta sana y equilibrada es la mitad del camino para mantener los dientes de los hámsters sanos.
Los hámsteres son animales omnívoros. Pueden comer una gran variedad de semillas, frutas y verduras, pero su dieta también debe incluir una proporción de proteína.
Futas permitidas: Pera, manzana, sandía, moras, arándanos, kiwi, frambuesas, lichi, papaya, ciruelas, fresas.
La mayoría de los piensos comerciales para hámsteres son de baja calidad, presentando gran cantidad de pipas y una composición totalmente desequilibrada. La cantidad adecuada de pienso dependerá de la actividad del animal.
Revisión bucal mensual
Lo segundo es revisar la boca de tu mascota como mínimo una vez al mes con el fin de detectar anomalías como un diente roto, muestras de una infección bucal o un crecimiento excesivo de sus dientes.
Color natural de los dientes
Lo tercero a tener en cuenta es que los hámsters tienen los dientes amarillos por naturaleza por lo que no hay que "blanquearlos". A diferencia del caso de muchos animales (incluyéndonos a nosotros los seres humanos), los hámsters no tienen los dientes blancos por naturaleza. Sus dientes son de color amarillo en la realidad.
El color natural de los dientes de tu mascota es amarillo, no blanco así que esto no es indicativo de una mala higiene bucodental. Con lo que sí debemos tener cuidado es con los dientes negros o con manchas negras, que será señal de presencia de caries o dientes podridos.
Elementos para roer
Para que tu mascota disfrute de una buena salud bucodental debe poder roer cosas constantemente para desgastar sus dientes. Es importante que los hámsters tengan algo para roer. Pueden ser accesorios especiales para ello, juguetes o incluso la jaula.
Pero no vale cualquier elemento ya que puede provocarle una rotura o tragarse sustancias tóxicas adheridas a tejidos o juguetes. Mucho cuidado con los juguetes y los accesorios que no estén creados especialmente para hámsters, porque pueden ser tóxicos para ellos por la pintura o por el tipo del material.
Ayuda en la alimentación ante problemas dentales
Ante un problema dental, ayuda a tu hámster a alimentarse correctamente. Si detectas que tu mascota tiene un problema en su dentadura y éso le provoca pérdida de apetito, ablanda los alimentos con agua para ayudarle a alimentarse. Si los dientes de nuestras mascotas son de un tamaño reducido, no habrá ningún problema. Sin embargo si son demasiado grandes no bastará solo con el uso de juguetes y de una dieta que le permita desgastar los dientes.
Curiosidades interesantes sobre los hámsters
Es uno de los animales más populares en los hogares por muchos motivos. Por eso y por si estamos valorando incluirlo en nuestra familia, es importante conocer algunas curiosidades del hámster. Unas que no solo nos permitirán conocer más a fondo a este pequeño mamífero sino, además, ser dueños responsables. Y es que no basta con saber cuáles son los cuidados del hámster.
Aunque pueda parecernos que llevan en nuestra vida desde siempre, la realidad es bien distinta. Tener hámsters como animal doméstico es una práctica que se remonta al siglo XIX. Descubiertos en Aleppo por el zoólogo británico George Robert Waterhouse, y solo un siglo después ya se habían convertido en una de las mascotas más habituales. Es tal su peso en el mundo de los animales de compañía que, desde 1949, existe en Reino Unido el National Hamster Council: una institución que vela y cuida de esta especie.
Así que veamos algunas curiosidades sobre el hámster. Una forma de entender todavía más a estos pequeños roedores.
Algunas curiosidades de los hámsters:
- Su esperanza de vida es breve: A ojos de un humano, la vida media de un hámster es muy breve. Hablamos de que, en líneas generales, esta especie animal vive entre dos y cuatro años.
- Es crepuscular y muy activo: Es a partir de última hora de la tarde cuando el hámster despierta de sus siestas y comienza a desplegar toda su energía. Y cuando decimos toda es literalmente así. Estos pequeños roedores pueden pasar la noche entera ejercitándose o jugando con los accesorios que tengan a su disposición.
- El hámster es un gran explorador: Solemos pensar que el animal más curioso que existe es el gato ¡pero el hámster anda a la par! Les encanta fisgonear y tienen el instinto de hacerlo.
- Es una especie propensa al estrés: Dada su talla, es un animal que se mantiene constantemente en alerta ante la posibilidad de que un depredador le ataque. Esto hace que el hámster sea un animal sumamente sensible a los cambios del entorno y con una tendencia natural al nerviosismo. El estrés puede ser el punto de partida de algunas de las enfermedades comunes en el hámster. ¿Y qué puede provocar este estrés? La lista no es corta: un ambiente excesivamente ruidoso, la falta de ejercicio, una dieta incorrecta o, incluso, la falta de mantenimiento de su habitáculo.
- Ven en blanco y negro: Tal cual: el hámster no percibe ni distingue ningún color. Es más: la vista no es uno de los sentidos más desarrollados de estos roedores. Únicamente ven en una distancia máxima de 15 centímetros y, además, no pueden apreciar la profundidad. Sin embargo, para paliar su déficit de visión el hámster cuenta con una increíble capacidad: usar sus glándulas para realizar marcajes y poder encontrar el camino de regreso a su madriguera.
- Su memoria es comparable a la de un elefante: Dentro del reino animal, el elefante es el gran referente en lo que respecta a la memoria. Pues bien: lejos de ser los únicos, la memoria del hámster funciona de la misma manera. Algo que, sumado a la gran inteligencia característica de la gran mayoría de los roedores, hace que puedan llegar a aprender el nombre con el que los llamemos y reaccionar a nuestra voz.
- Tiene un almacén de alimento en sus mejillas: Situadas en los laterales de las mejillas, el hámster cuenta con unas bolsas que se prolongan hasta casi las extremidades posteriores. Son los abazones y sirven, fundamentalmente, para que este animal pueda guardar alimento para su transporte.
- Prefieren la soledad: A diferencia de lo que sucede cuando ahondamos en los cuidados de las chinchillas domésticas, el hámster no es un animal de manada. No suele gustarles compartir su habitáculo con congéneres, salvo en el caso de los hámsteres enanos, y son todavía menos tolerantes con otras especies animales.
- Sus dientes crecen constantemente: Es un roedor y, como tal, su dentadura es una parte sumamente importante de su anatomía. Y no solo porque la use constantemente sino porque, añadido y como sucede con los dientes de la cobaya, éstos crecen durante toda su vida.
- No cabe duda: no basta con tener ganas de compartir la vida con un hámster. La responsabilidad de tener un animal implica conocer a fondo sus necesidades pero, también, sus características y singularidades. Y aunque podríamos pensar que es una forma de dar respuesta a sus demandas, también es la mejor manera de saber si es el animal ideal para nosotros.
