Las caries son un trastorno dental común, que se presenta como perforaciones en los dientes. La caries afecta a personas de todas las edades. Las caries dentales son una de las patologías dentales más comunes entre la población, que afectan tanto a niños como a adultos.
Una caries dental es un agujero en tu diente. Es una abertura en la superficie dura del esmalte que se expande constantemente a menos que se trate. Cuanto mayor sea el agujero que causa la caries, más capas de tu diente se verán afectadas. Esta área permanentemente dañada tampoco es indolora. Una caries no tratada puede provocar un dolor intenso y una mayor infección. En última instancia, una caries ignorada puede provocar la pérdida del diente.
Clasificar los tipos de caries sirve a los odontólogos para determinar el tipo de tratamiento. El tipo de caries depende de la ubicación del orificio en el diente.
EVITA LAS CARIES – Causas, PREVENCIÓN y tratamiento de la caries dental | Dentalk! ©
Tipos de Caries Dentales
Existen diferentes tipos de caries en función de su gravedad o de la zona del diente que afecten:
- Caries de Superficie Lisa: Esta caries se forma cuando la placa se acumula y las bacterias no se eliminan en la superficie plana de los dientes. Se puede tratar con flúor. Se producen en la superficie exterior plana de los dientes. Se encuentran más comúnmente a los lados de la boca. Al igual que las caries de fosas y fisuras, las caries de superficie lisa también ocurren cuando las personas no se cepillan correctamente o con regularidad. Las caries de superficie lisa son las más fáciles de tratar para los dentistas.
- Caries de Fosas y Fisuras: Localizadas en la superficie oclusal del diente (por donde se mastica). Son más comunes en los dientes posteriores. Los alimentos atascados y la placa combinados con una mala higiene dental a menudo conducen a una caries y una fisura. Si se detecta a tiempo, este tipo de caries se tratan fácilmente. Afortunadamente, la pasta de dientes con flúor puede eliminar rápidamente una caries temprana y una fisura.
- Caries de Raíz: Se origina en la superficie de las raíces de los dientes. Ocurren con mayor frecuencia entre los adultos mayores. Cuando las encías retroceden, las raíces quedan expuestas. Eso los deja vulnerables a las caries. Esto se debe a que no están cubiertos por el mismo esmalte duro y protector que tienen los dientes. Eliminar la caries es el primer paso en el tratamiento de las caries radiculares. Luego, la cavidad se reemplaza con un relleno o una corona. En casos graves, cuando la caries se ha extendido a la pulpa del diente, se puede recomendar un tratamiento de conducto. El daño que causan las caries radiculares se propaga rápidamente porque el cemento que cubre la raíz de un diente no es tan duro como el esmalte.
- Caries de Corona: Son las más habituales entre la población infantil y aparecen normalmente en la superficie masticatoria de las piezas dentales. Afecta únicamente la capa superficial del diente.
- Caries Interdentales: Este tipo de caries afectan al espacio interdental o interproximal, es decir, aparecen entre dos dientes. Las caries se sitúan en los molares y los premolares.
- Caries Secundarias: Afectan a las zonas contiguas en las que ya ha habido una infección previa. Son las caries que aparecen en zonas adyacentes a las ya tratadas con una caries previa.
- Caries Debajo de una Corona o un Puente Dental: Lo primero que tenemos que saber es qué son las coronas dentales. Las coronas dentales son prótesis fijas diseñadas para restaurar la función y estética de los dientes dañados.
- Caries Fulminante: En este tipo de caries la infección penetra en los tejidos dentales a través de cortes o fisuras. Es una caries que evoluciona con mucha rapidez, por lo que puede ser fulminante. Se suele oscurecer con el paso del tiempo y se muestra con colores marrones o negros.
- Caries de Dentina: Este tipo de caries son las que afectan a la dentina. En un inicio la caries empieza afectando a la capa externa, la más superficial del diente: el esmalte dental. Afecta la dentina, la capa situada debajo del esmalte. Este tipo de caries tiene un progreso mucho más rápido debido a la porosidad de este tejido.

Causas de las Caries
La causa principal de una caries es la formación de placa, adherida a los dientes. Esta placa, cuando no se elimina, se convierte en sarro. Así, podemos afirmar que la causa principal del desarrollo de caries dentales es una higiene oral deficiente. Las caries son una lesión de la estructura dental provocada por los ácidos de la placa bacteriana que no se ha eliminado eficazmente. Las bacterias de la placa bacteriana se alimentan de los restos de comida que quedan en la boca, especialmente de los azúcares.
Asimismo, el consumo excesivo de alimentos y bebidas ricos en azúcar y almidón también aumenta el riesgo de producir caries. Al tratarse la caries de una enfermedad crónica infecciosa, el mejor tratamiento es la higiene diaria por parte del paciente.
Síntomas y Complicaciones
Las caries normalmente no producen dolor. Cuando duelen es cuando son muy grandes y afectan a los nervios o fracturan el diente. En sus primeras etapas, las caries pueden no presentar ningún síntoma. A medida que va avanzando se hace progresivamente más dolorosa. Cuando la caries ya afecta a la pulpa el paciente seguramente ha pasado por una época de dolor intenso que de pronto desaparece.
El mayor riesgo de no tratar la caries a tiempo es que afecte a la dentina pudiendo llegar a dañarla. Si la caries no se ataja a tiempo, puede seguir desarrollándose hasta llegar a la dentina y, posteriormente, al nervio del diente. En casos de caries muy avanzadas que ya han dañado el nervio, la pieza dental ya no se puede reparar y es muy probable que el paciente acabe perdiendo el diente.
Tratamientos para las Caries
Los especialistas en maxilofacial aconsejan tratarse la caries lo antes posible. El tratamiento para las caries dentales dependerá de la gravedad de la misma. Una vez que tu dentista determine el tipo de caries que tienes, decidirá el tratamiento más adecuado para contrarrestar los efectos negativos de la caries. El tratamiento varía según la gravedad y el tamaño del orificio en su diente.
- Caries Leve: Cuando una caries es apenas un agujero en tu diente, es fácil de arreglar. Por lo general, se resuelven con tratamientos con flúor, como pasta de dientes, geles, barnices o agua enriquecida con flúor.
- Caries Pequeña a Mediana: Una vez que la caries devora la dentina, tu dentista debe intervenir. Quitarán la parte cariada del diente y la reemplazarán con un empaste dental.
- Caries Grande: Si una caries no se trata durante más tiempo, el tamaño del orificio aumenta. Las caries más grandes ya no se pueden tratar con un simple relleno. Tanto las caries de superficie lisa como las de tipo foso y fisura necesitarían una corona en este punto.
- Caries Severa: Dado que sus raíces no contienen esmalte, una caries radicular puede convertirse rápidamente en una caries severa. Una vez que la caries se haya extendido a la pulpa, lo más probable es que el dentista le sugiera un tratamiento de conducto.
Los tratamientos más comunes son:
- Obturaciones Dentales: Se realizan cuando la caries está en el esmalte o la dentina. A continuación, limpia y desinfecta la zona afectada y procede a rellenar el orificio con un material biocompatible, como una resina o una amalgama. La resina es el material más utilizado hoy en día, ya que tiene un color similar al del diente y es más estética. Es el tratamiento más habitual para tratar las caires de esmalte, dentina, corona o interdentales.
- Endodoncia: La endodoncia se lleva a cabo en aquellos casos en los que la caries ha dañado el nervio dental. Consiste en la eliminación del nervio necrosado y se termina con un sellado de la zona afectada a través de una incrustación o corona dental. La endodoncia consiste en eliminar la pulpa dental infectada y sellar los conductos radiculares, que son los canales que albergan la pulpa. El dentista primero realiza una apertura en el diente para acceder a la pulpa. A continuación, utiliza instrumentos especializados para eliminar la pulpa infectada y limpiar y desinfectar los conductos radiculares.
- Extracción Dental: La extracción dental es la última opción y solo se recurre a ella cuando el diente está muy dañado o no se puede salvar con otros tratamientos. Este tratamiento se lleva a cabo en los casos más graves en los que no funciona otro tipo de tratamiento. La extracción dental es un procedimiento quirúrgico que se realiza bajo anestesia local. El dentista primero adormece el área alrededor del diente y luego utiliza instrumentos especiales para extraerlo del hueso alveolar.
- Tratamiento Pulpar: Este tratamiento sólo se realiza cuando una caries daña un diente de leche.
El dentista hará todo lo que esté a su alcance para salvar tu diente. Pero cualquier tipo de caries que no se trate durante un largo período de tiempo corre la misma suerte. Será necesario extraer el diente. Tu dentista finalmente esta tomará decisión como último recurso.
Prevención de las Caries
La mejor manera de combatir las caries es la prevención. Para prevenir las caries se recomienda mantener una higiene bucal y dental adecuada. Esta higiene consiste en una limpieza bucal cada 6 meses, cepillarse los dientes al menos 2 veces al día y usar hilo dental habitualmente.
Para prevenir la caries dental hay una serie de medidas generales muy importantes:
- Lleva una dieta saludable, baja en azúcar libre y alimentos ácidos. Evita tomar con frecuencia bebidas azucaradas, zumos de frutas, patatas fritas chips, chocolate con leche y frutos secos dulces, entre otros alimentos perjudiciales para tus dientes.
- Cepíllate los dientes con pasta fluorada, al menos 2 veces al día. Este mineral es eficaz para frenar la desmineralización dentaria asociada al desarrollo de caries. Por ejemplo, Lacer pasta dentífrica es una pasta que contiene una buena concentración de ion fluoruro (2.500 ppm), previene la placa bacteriana, combate las bacterias causantes de la caries y refuerza el esmalte y la dentina.
- En los niños puede ser necesario aplicar selladores.
Además de los productos anticaries que ya te hemos contado, disponemos de otros productos anticaries ―como Lacer gel dentífrico y Lacer colutorio― y muchos otros para el cuidado integral de tu boca.
Las caries se pueden evitar a través de una higiene bucodental rigurosa. Se recomienda un cepillado después de cada comida para eliminar los restos de alimentos y las bacterias de la boca. Además también se aconseja el uso de la seda dental o los cepillos interproximales para evitar la formación de caries interdentales.
También es importante acudir al dentista periódicamente para poder controlar la aparición de caries o de cualquier otra patología bucodental. Por ello, es recomendable acudir periódicamente al dentista para realizarse una revisión, y una limpieza bucal.
Gracias al estudio de los antecedentes familiares, el ph salival o el flujo salival hoy en día podemos clasificar a los pacientes en distintos índices de riesgo que nos permiten trabajar con ellos de forma más individualizada.
Si padeces algún tipo de caries dental y crees que podrías necesitar un tratamiento para ello, pide cita en BordonClinic, nuestra clínica dental en Madrid. La primera consulta es gratuita con diagnóstico inlcuido, estudiaremos tu caso y resolveremos todas tus dudas. ¡Y no lo olvides!