Cari Lapique Fernández de Liencres, nacida en Madrid el 17 de julio de 1952, es una figura destacada en la crónica social española desde la década de los 70. Más allá de ser un rostro habitual en eventos y revistas, Cari Lapique es una reconocida relaciones públicas y empresaria.

Madrid, la ciudad natal de Cari Lapique.
Orígenes y Familia
Cari Lapique es hija de Manuel Lapique Quiñones, vizconde de Villamiranda, y de Caritina Fernández de Liencres y Liniers. Proviene de una familia unida y tiene tres hermanos: Manuel, Myriam y Pedro. Su madre, Caritina Fernández de Liencres, fue una de las primeras socialités españolas en la década de los 60, incluso fotografiada por Richard Avedon. Cari recordaba en Vanity Fair que su madre "celebraba su cumpleaños en agosto. Recuerdo ver a los duques de Windsor y a Lola Flores, que era íntima".
Cari creció en un entorno familiar muy sociable. Sus padres eran grandes relaciones públicas y viajaban constantemente, algo poco común en España en aquella época.
Matrimonio con Carlos Goyanes
Cari Lapique y Carlos Goyanes pasaron por el altar el 20 de septiembre de 1975. La boda se celebró en Marbella y, aunque no fue tan mediática como la anterior de Goyanes con Marisol, contó con la presencia de 600 invitados, entre ellos Carmen Franco y Lola Flores. La novia lució un vestido de organza blanca con pequeñas flores de raso.

Marbella, lugar donde se celebró la boda de Cari Lapique y Carlos Goyanes.
“Yo estaba loca de amor cuando me casé con Carlos”, ha dicho Cari en diferentes ocasiones. Su historia de amor ya dura casi 50 años y aunque la discreción ha reinado en la pareja, siempre se han movido en los círculos de la alta sociedad madrileña y marbellí y ella siempre se ha mostrado feliz posando en algunos reportajes tanto sola como en compañía de sus dos hijas, Caritina y Carla.
Carlos Goyanes era un reconocido productor musical entonces. Hijo de Manuel Goyanes, productor cinematográfico, responsable del éxito de películas como Muerte de un ciclista y descubridor de Marisol. En mayo de 1969, Carlos se casó con Marisol, a la que conocía desde que era una niña. Su boda se celebró en la iglesia de San Agustín y el convite en El Pavillón en El Retiro y entre los invitados estaban Carmen Sevilla, Concha Velasco y Lola Flores. La novia lució un vestido de organza diseñado por Silvan con una espectacular capucha bordada con flores que ya es uno de los diseños más icónicos de la historia de España.
El matrimonio duró cuatro años y poco después Carlos conoció a Cari, que junto a su hermana Miriam Lapique era una de las jóvenes de la alta sociedad que ya brillaba en los saraos de la época. De hecho, Cari y Carlos mantenían una buena amistad con ella y su primer marido, Alfonso de Borbón, duque de Cádiz.
Después de su boda, la pareja vivió años muy divertidos en los que las fiestas eran una constante. "Salíamos todas las noches y nos recogíamos a las mil, pero por la mañana nos levantábamos pronto para ir con las niñas a la playa y hacer vida familiar. Teníamos una salud de hierro. Y yo ni gota de alcohol, solo agua”, contaba Cari en La Razón. Entre los habituales en esos saraos había nombres de diferentes ámbitos, desde aristócratas como Jaime de Mora o Alfonso Hohenlohe, a socialites como Carmen Ordóñez, artistas como Lolita o Antonio Arribas. El flamenco siempre estaba presente en esas fiestas en casas que hoy ya prácticamente no existen.
Cari conoció en esos años a Fidel Castro o a los duques de Windsor y asistía a desfiles de alta costura, de hecho, el primero al que fue en su vida fue a uno de Chanel y le llevó la propia Wallis Simpson.
Trayectoria Profesional
Aunque Cari se convirtió en una de las mujeres más deseadas por el papel couché, siempre quiso ganarse la vida trabajando, como sus padres le habían enseñado. Abrió su propia boutique, Céline, pero antes trabajó como dependienta en El Corte Inglés del Paseo de la Castellana. Ahora sigue siendo relaciones públicas de la joyería Suárez, con la que colabora desde hace casi dos décadas, y también con la exclusiva agencia de viajes Nuba y con la inmobiliaria de su marido, de la que se hace cargo hoy su hija Carla Goyanes.
Negocios Familiares
- Nuba: Agencia de viajes de lujo.
- Inmobiliaria Goyanes: Dirigida actualmente por su hija Carla Goyanes.
- Suárez: Relaciones públicas de la joyería.
En Suarez, por ejemplo, llevo 18 años y hago un poco de todo, imagínate. Después de tanto tiempo he pasado casi por todos los departamentos. Sí, por supuesto, si no creo en lo que estoy haciendo no sé hacer nada. Gracias a Dios soy una privilegiada, siempre he podido elegir lo que me interesa más y lo que no. No debo ser muy buena vendedora porque si no creo ciegamente en lo que estoy vendiendo no lo sé hacer. Un buen vendedor debe saber vender de todo pero yo no, aunque así me ha ido muy bien a lo largo de mi vida.
Vida Familiar
Cari y Carlos tuvieron dos hijas, Caritina y Carla, quienes también fueron habituales en eventos sociales durante su juventud. Sin embargo, ambas decidieron alejarse de los focos en un momento dado.
Hijas y Nietos
- Caritina Goyanes: Estudió Derecho y fundó su propio catering en Madrid, Sixsens by Cari Goyanes. Estuvo casada con Antonio Matos y tuvo dos hijos, Pedrito y Mini Cari.
- Carla Goyanes: Trabajó como modelo y se casó con el empresario Jorge Benguría. Tienen tres hijos, Beltrán, Carlos y Santiago.
Hoy Cari Lapique disfruta de su vida familiar y de sus nietos. Pasa tiempo entre Madrid y Marbella y, a pesar de los duros momentos vividos, sigue adelante con fuerza.
Cari Lapique, desolada, llega a Marbella para despedirse de Caritina Goyanes
Sus dos hijas, Caritina y Carla, tuvieron unos años en los que eran habituales en los saraos y eventos de postín en la capital. Pero en un momento dado ambas decidieron alejarse de los focos y apenas las vemos en alguna fiesta muy de vez en cuando. Caritina Goyanes estudió Derecho y trabajó en un despacho de abogados, pero un buen día decidió cambiar de rumbo y fundó su propio catering en Madrid, Sixsens by Cari Goyanes. Está casada con Antonio Matos y tiene dos hijos, Pedrito y Mini Cari.
La pequeña del clan, Carla Goyanes, saltó a los medios por un breve romance con Francisco Rivera cuando él se acababa de separar de Eugenia Martínez de Irujo. En su adolescencia trabajó como modelo y fue imagen de Don Algodón. En 2011 se casó con el empresario Jorge Benguría, se mudaron a Estados Unidos y tienen tres hijos, Beltrán, Carlos y Santiago. Allí estuvieron tres años por motivos laborales y ahora en España Carla dirige la inmobiliaria familiar.
Sin duda, hoy Cari Lapique es feliz con su vida familiar y disfruta siendo ‘abuelona’, como la llaman cariñosamente sus nietos. Pasa tiempo entre Madrid y Marbella, donde estuvo con su marido durante una parte de la pandemia, y por el momento, a sus 70 años, no tiene ninguna intención de jubilarse. Cari, para la boda del mes de abril protagonizada por Isabelle Junot y Álvaro Falcó, eligió un vestido en tono Cuaresma con bajo asimétrico y mangas farol de Philippa 1970, rompiendo así con su costumbre de confiar en Jorge Vázquez su modelo nupcial. Las sandalias, a tono y fantasía efecto joyería en el escote, eran de Aquazzura, con cuyo diseñador, Edgardo Osorio, le une una gran amistad.
En la vida: mis nietos, mis hijas y mi marido. Luego está mi trabajo en el que me encanta todo lo que hago. Con un cariño enorme. Mi padre murió muy joven hace ya 28 años aunque parezca que fue ayer. Le he echado muchísimo de menos porque siempre me dio unos consejos estupendos, me ayudó muchísimo. Estaba muy orgulloso de que, en una época en la que había aún pocas mujeres que trabajasen, lo que más me gustara fuera trabajar. Mi madre murió hace tres años, con otra edad y en otra etapa. Sí, ésta era su casa, nosotros estamos aquí de paso. ¡Qué horror! Crecí en una familia súper unida cuando vivían mis padres, luego lo he seguido estando con mis hermanos, no concebiría la vida de otra manera. Mis hijas también han estado siempre súper unidas y nosotros con ellas, viajamos y veraneamos juntos. Mis nietos me dan toda la felicidad del mundo, son simpáticos, son listos, son lo máximo. Trabajan las dos como dos fieras. Cari tiene su propio catering desde hace ya 12 años, le encanta y es una gran empresaria.
Momentos Difíciles
En estos casi 50 años de matrimonio no todo ha sido un camino de rosas y la pareja ha superado también alguna crisis, pero nunca se plantearon una separación.
En 1990 su marido Carlos Goyanes entró a prisión acusado de tráfico de drogras, pasó cinco meses en prisión por una supuesta implicación en la Operación Mago contra el narcotráfico, salió de prisión tras pagar 90 millones de pesetas, unos 540.00 euros. Ese mismo año muere su padre Manuel Lapique Quiñones, vizconde de Villamiranda, debido a una crisis cardíaca, esto sumado a la entrada a prisión de su marido hizo que Cari Lapique quedara muy afectada.
Lapique siempre se ha rodeado de un círculo de amistades aristócratas y de la alta sociedad madrileña. Una de sus grandes amigas era Eugenia Martínez de Irujo, la amistad entre estas dos mujeres se rompió debido a que la hija de Lapique, Carla Goyanes comenzó a salir con el que aun era marido de Eugenia Martínez de Irujo, Francisco Rivera. El amor entre estos dos chicos comenzó en 2004 y aunque a penas duró tres meses, la enemistad de estas dos mujeres ha continuado hasta la actualidad, ya que Eugenia Martínez de Irujo se sintió profundamente traicionada por la que consideraba era su amiga, Cari Lapique.
El 2024 fue uno de los años más complicados y difíciles de la familia Goyanes Lapique. Tras la doble tragedia que les sacudió en verano de 2024, todos continúan siendo una piña y Carla se ha volcado en su madre, Antonio Matos, viudo de Caritina, y los hijos de esta, Pedro y Minicari, aún menores de edad.
El próximo mes de agosto, se cumplirá un año de la muerte de Carlos Goyanes, su esposo, y su hija Caritina, que falleció de manera repentina a los 47 años tan solo 19 días después de su padre.
El pasado 10 de enero, Cari tuvo que despedirse también de su hermano, Manuel Lapique, que murió en un hospital de Madrid tras una larga enfermedad.
Celebración de su 70 cumpleaños
Cari Lapique cumplió 70 años y lo celebró rodeada de su familia, especialmente de sus cinco nietos. "#abuelonadisfrutona #abuelonafeliz #misnietos #misamores #celebrando", ha escrito en el posado familiar que ha compartido en su cuenta de Instagram.
Carlos, Santi y Beltrán son los tres hijos de Carla Goyanes y su marido Jorge Benguria. Por otro lado, Pedro y Cari son los que han nacido fruto de la relación entre Caritina Goyanes y Antonio Matos.
En la entrevista que concedió al medio citadio anteriormente, Cari Lapique explicaba que su nieta Cari, la única chica de los cinco nietos que tiene, es "genial y la más presumida del mundo". "Le encanta ir de tiendas, algo que a mis hijas les horroriza. Es simpática y muy lista. Vive obsesionada con ponerse cremas y en cuanto miro para otro lado ya se está maquillando", aseguraba orgullosa de la pequeña Cari, hija de Caritina y Antonio.
Pero también habló de lo "divertidos" que son sus otros cuatro nietos. Por un lado, Carlos y Santi, que son los dos hijos mayores de Carla y Jorge, "son muy futboleros". "Mientras que Beltrán, el pequeño, es muy gracioso. Pedrito, el hijo de Cari, es muy cariñoso", les definió uno a uno.
Estilo y Moda
Cari Lapique se ha convertido en una total fuente de inspiración cada vez que el eterno dilema del 'qué me pongo' hace su aparición. Lo cierto es que la mujer de Carlos Goyanes puede presumir de ser una de las abuelas más elegantes de nuestro país. De hecho, su armario es una combinación perfecta entre prendas básicas que funcionan a cualquier edad y piezas tendencia que favorecen y demuestran que la moda no entiende de cifras.
Cari Lapique ha celebrado su cumpleaños con un vestido túnica de lo más favorecedor. Se trata de un diseño midi de algodón, con estampado floral, escote en V y tapeta abotonada en el centro. Los vestidos frescos y estampados son ideales para estas fechas. El nuevo vestido túnica de Cari pertenece a la firma Lisa Corti.
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