La vida no ha podido golpear más duramente a la familia Goyanes Lapique, especialmente a Cari Lapique, quien ha enfrentado la devastadora pérdida de su esposo, Carlos Goyanes, su hija Caritina y su cuñado Tito Goyanes en un breve lapso de tiempo.

En medio de este terrible y desolador escenario, la familia se ha mantenido unida, encontrando apoyo en figuras como Jaime, cuñado de Cari Lapique y hermano de Antonio Matos, viudo de Caritina.
Un Apoyo Incondicional
En estos momentos de profundo dolor, los hermanos han estado siempre unidísimos, y Antonio ha encontrado un gran apoyo en Jaime. Caritina protagonizó una relación muy especial con su cuñado, Jaime. Eran familia, pero, sobre todo, grandes amigos. El hermano de Antonio es su mejor consejero y la persona a la que el yerno de Cari Lapique siempre recurre. Jaime no sólo ha sido un buen cuñado, y es un maravilloso hermano, también tiene en su haber, así lo corrobora este medio, otro título: un fantástico tío.
Caritina reconoció en vida que su relación matrimonial sorteó, con éxito, distintos escollos. En un momento delicado de su historia de amor, la pareja se refugió y encontró solaz y herramientas en el movimiento religioso Amaús. Caritina encontró ahí la fuerza, la fe necesaria para seguir.
La Familia como Prioridad
Tras el fallecimiento de Caritina Goyanes, su hermana Carla Goyanes Lapique ha prometido cuidar de sus sobrinos, Pedro y 'Mini Cari', como si fueran sus propios hijos. En estos últimos días, Carla Goyanes Lapique también se ha convertido en el sostén de su cuñado y sus sobrinos. "Todavía no me creo que no vayamos a hablar más, ni abrazarnos, ni consolarnos, ni disfrutar más de la vida juntas con nuestros hijos.
La familia Goyanes Lapique ha demostrado ser una piña en los momentos más complicados. La unión y adhesión familiar se hicieron evidentes en el funeral de Caritina, donde numerosos allegados se reunieron para despedirla.
Explicaba además que los Goyanes siempre han sido una piña y ahora se mantienen igual de unidos para hacer frente a esta complicada etapa: "Esa cultura familiar la tenía Cari inculcada desde pequeña: de volcarse con sus padres y con sus hijos. Yo he corrido la maratón de Nueva York y de Chicago con amigos y, mientras unos iban con sus parejas, yo me iba con los niños, con Cari, con mi suegra, con mi madre, con mi hermano… Al final, era así y era guay".

El Legado de Caritina Goyanes
Caritina Goyanes Lapique era una mujer vitalista, divertida y con un sentido familiar enraizado en su ADN desde que nació. Caritina Goyanes Lapique era una mujer vitalista, divertida y con un sentido familiar enraizado en su ADN desde que nació. Tanto es así que con ella se mantuvo la tradición de la rama materna cuando llegó al mundo.
Caritina se casó en 2008 con el empresario Antonio Matos frente a más de 500 invitados en la isla de Ibiza. Por el enlace desfilaron los rostros más conocidos de la aristocracia de nuestro país. Fue en el año 2010 cuando vino al mundo su primer hijo; un niño al que llamaron Pedro. Luego, nació Minicari, como le llamaba la propia Caritina en sus redes sociales, en 2013. Sus dos hijos se habían convertido en el centro de su universo, al igual que lo había hecho la cocina.
En todos estos años, su marca se ha convertido en una de las mejor valoradas, llegando a publicar hasta su propio libro de recetas. De esta manera, Caritina supo, desde muy joven, que su destino estaba entre los fogones. Una pasión que también transmitía a través de sus redes sociales, en su perfil de Instagram, donde daba tips sobre «planes, viajes y gastronomía». También, compartía infinidad de imágenes junto a su familia, especialmente de sus dos hijos; Cari y Pedro.
La vida de Caritina, al igual que ha sucedido con su hermana Carla, ha sido muy seguida por las revistas del papel couché. Ambas han protagonizado grandes portadas debido a su complicidad y a la importancia en la vida de su madre, quien siempre ha tenido palabras bonitas hacía ellas.
Caritina Goyanes, la sal de la vida | Elle España
La Difícil Decisión sobre la Casa de Marbella
Ante esta serie de tragedias, Cari Lapique ha tomado la difícil decisión de considerar la venta de la casa en la urbanización Guadalmina, en Marbella, donde se vivieron estos dolorosos momentos. Tras la muerte de su marido, Cari encontró consuelo temporal en la casa de su hermana Miriam en Formentor, Mallorca. Sin embargo, la inesperada noticia de la muerte de su hija Caritina, ocurrida en la misma casa de Marbella y por la misma causa que su padre, fue otro golpe devastador.
La decisión de vender la casa en Marbella no solo representa un intento de escapar del dolor, sino también un paso hacia la sanación. La familia Goyanes Lapique y Matos ha vivido, en los últimos tres días, los peores instantes de su existencia tras el repentino fallecimiento de Caritina Goyanes, a los 46 años.
La familia Goyanes Lapique, incluida Cari, decidió trasladarse a la finca de Retuerta del Bullaque, en Ciudad Real, buscando un lugar donde pudieran estar juntos y sobrellevar el inmenso dolor. El futuro de los hijos de Caritina, Pedro y 'Mini Cari', también está en el aire mientras la familia se ajusta a la nueva realidad.
Por fortuna, los niños vivían en el mismo edificio que su abuela Cari, lo que ha facilitado el apoyo familiar durante este tiempo tan difícil.
