David Herrera: Innovaciones y Desafíos en el Mundo de la Periodoncia

La periodoncia ha experimentado una evolución significativa en las últimas décadas, impulsada por avances tecnológicos y una comprensión más profunda de la microbiología oral. El Dr. David Herrera, catedrático de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid y patrono de la Fundación SEPA, es una figura destacada en este campo, cuyo trabajo ha contribuido a transformar la práctica odontológica.

Evolución del Conocimiento Microbiológico

Como en muchas otras áreas de la biomedicina, las nuevas técnicas han supuesto un cambio increíble. En el caso de la periodontitis, hasta ahora veíamos un 10% de todo lo que ocurre en la boca, y ahora vemos el 100%. Además, tenemos la capacidad de ver cómo realmente interactúan las bacterias con nuestro sistema inmune.

Cuando se empezaron a utilizar todas estas técnicas sobre el microbioma parecía que todo el conocimiento previo se iba a quedar atrás, pero hoy estamos viendo que no es así, y parte de lo que conocíamos se está confirmando; había una serie de patobiontes que siguen apareciendo y confirmándose con las nuevas técnicas, así que estamos entendiendo que puede haber distintos modelos. Aún estamos en esa fase de comprender todo lo que vemos.

El Impacto de la Inteligencia Artificial en el Diagnóstico

Últimamente escuchamos mucho hablar de lo que puede suponer la inteligencia artificial en el sector sanitario. Sin ninguna duda, la inteligencia artificial es una manera de procesar muchos datos. En la periodontitis pasa lo mismo; su diagnóstico se basa en analiza 400 datos que hemos recogido del paciente. Pero con algoritmos, en vez de 400 se pueden analizar 500.000 millones de datos que incluyan el microbioma, la expresión del microbioma en términos de RNA, la respuesta, etc.

Ya están en marcha algoritmos que se irán perfeccionando con la introducción de nuevos datos para facilitar el diagnóstico. Lo primero que va a llegar serán los elementos diagnósticos que individualicen más la periodontitis y que nos permitan perfilarla mejor.

Antibióticos y Resistencia Antimicrobiana

Los antibióticos juegan un papel importante en el tratamiento de la periodontitis, ya que esta tiene un componente infeccioso, una causa primaria bacteriana que podemos atacar. Durante mucho tiempo, desde los años 70-80 que se empezaron a evaluar, se han utilizado los antibióticos.

Las resistencias antimicrobianas también son un motivo de preocupación en el ámbito de la periodoncia y los implantes dentales donde, a diferencia del resto de sectores sanitarios, la prescripción de antibióticos sigue sin decrecer, un riesgo para la salud de toda la comunidad, del que advierte el Dr. David Herrera. La mayoría de los agentes involucrados en la prescripción de antibióticos están reduciéndola, la única excepción a nivel mundial es la odontología, donde hay un incremento más asociado a todo lo relacionado con los implantes dentales que con el tratamiento de la periodontitis.

Cuando se coloca un cuerpo extraño como es un implante, se utiliza antibiótico profiláctico, aunque no existe un aval científico. Sin ninguna duda y es una irresponsabilidad y un problema. Las guías europeas dicen que cuando se utilicen antibióticos, no solo para la periodontitis sino para todas las enfermedades, se intente identificar el objetivo, por lo que hay que hacer una muestra microbiológica. Pero en la mayoría de los casos no se hacen, pese a que están disponibles en España y en toda Europa, PCRs cuantitativas, principalmente, relativamente cómodas, rápidas y baratas. Pero no se hace un uso generalizado de ellas.

Alternativas a los Antibióticos

El tratamiento central sigue siendo la instrumentación subgingival: limpiar por medios mecánicos las bacterias se han metido debajo de la encía. Tenemos distintas maneras de hacerlo y la mayoría son efectivas. Pero ese tratamiento no vale para aproximadamente el 15% de los pacientes. ¿Qué más podemos utilizar? Hasta ahora los antibióticos han dado unos resultados de eficacia fantásticos, pero tiene el problema de la resistencia antibiótica, lo que hace que tengamos que limitar su uso. Sin embargo, hay una serie de productos que son prometedores.

Están los probióticos que combinados con prebióticos para hacer simbióticos suponen un enfoque que hay que seguir explorando. Después de haber hecho instrumentación subgingival hay un proceso de recolonización de bacterias y quizá es el momento de introducir el probiótico. Estos productos no tendrán un impacto que cambien el resultado, pero sí podrá mejorarlo de manera paralela a la mejora de otros efectos sistémicos. Pero llegarán tratamientos, no sé si con probióticos, con moduladores de respuesta al huésped, con antioxidantes o con una combinación de los tres.

La comunidad médica lo ve también muy claro, pero en la decisión de prescribir antibióticos siempre hay egoísmo; el dentista o periodoncista que prescribe el antibiótico se beneficia porque su paciente tiene mejores resultados y el paciente se beneficia porque va a responder mejor, pero a cambio de perjudicar a todos los demás. Ese antibiótico quizá debería haberse guardado para una meningitis, donde el antibiótico salva la vida.

Reconocimiento a la Trayectoria del Dr. David Herrera

Profesor, catedrático, vicedecano y brillante investigador en el campo odontológico como así lo atestiguan los más prestigiosos rankings internacionales son algunas facetas profesionales del Dr. David Herrera; logros que le han llevado a recibir recientemente la Medalla de Oro al Mérito Científico del Colegio de Dentistas de Madrid.

Recibir un premio siempre es una sensación muy especial. No he recibido muchos, pero genera una sensación de emoción y privilegio. En este caso, además, proviene de mis compañeros de profesión, el Colegio de Dentistas de Madrid. Aunque tengo menos relación con el colegio de la que me gustaría, porque me dedico más a la academia y la ciencia que a la práctica profesional, me hizo mucha ilusión. La presidenta del colegio, la Dra.

En 1999 culminaba mi periodo formativo. Había terminado la Licenciatura en Odontología en 1994, luego el máster en Periodoncia en 1997, y entre 1995 y 1999 realicé mi tesis doctoral. Mientras cursaba el máster, de septiembre a junio, luego pasaba los veranos en el laboratorio del profesor Van Winkelhoff en Holanda para completar mi formación y preparar la tesis. Siento que sigo siendo el mismo que se doctoró en 1999, aunque han pasado muchas cosas desde entonces.

Desde luego, este fue un punto clave en mi desarrollo académico, ya que la tesis doctoral es fundamental para avanzar en esta carrera. Lamentablemente, la situación ha empeorado con el tiempo. También estudié los abscesos periodontales dentro de este contexto, lo que nos ha dado reconocimiento internacional. Desde nuestro grupo de investigación en la Complutense desarrollamos la clasificación actual de los abscesos periodontales, partiendo de aquellas primeras investigaciones que dieron forma a mi tesis doctoral.

Figuras Clave en su Carrera

En el mundo de la Odontología, sin duda, mi mayor referente ha sido el profesor Mariano Sanz. Pedro Herrera García, mi primo, el Dr. Pedro Herrera Pereiro, y el Dr. En el ámbito académico, quiero destacar a los dos decanos que confiaron en mí para asumir el cargo de vicedecano: el Dr. José Carlos de la Macorra y el Dr. Gonzalo Hernández Vallejo. Y, por supuesto, la persona que más ha influido en mi carrera y en mi vida es la Dra. Silvia Roldán. No solo me acompaña en todo este proceso, sino que es quien me mantiene con los pies en la tierra y me hace reflexionar cuando es necesario. Con ese equilibrio, sigo avanzando.

Durante la carrera no pensaba en la Periodoncia porque apenas la conocía. Me atraía más la Ortodoncia y el desarrollo craneofacial. De hecho, el primer contacto con la Periodoncia fue en cuarto curso, en el segundo semestre, casi al final de la licenciatura. Fue entonces cuando tuve clase por primera vez con el profesor Mariano Sanz y su equipo. Presentaban la ciencia periodontal de una forma completamente distinta al resto de asignaturas, con referencias actualizadas, mucha ciencia básica y un enfoque dinámico. Recuerdo perfectamente aquella primera clase del profesor Sanz. En ese momento supe que eso era lo que quería hacer el resto de mi vida. No volví a dudar.

Tuve la suerte de que mi mentor fuera el profesor Mariano Sanz. En quinto curso me fui de Erasmus a Estocolmo, y él, como vicedecano de Relaciones Internacionales, tuvo un papel clave en la decisión. Allí trabajé con el Dr. El Dr. David Herrera dirige junto al Dr. A partir de ahí, cada verano, mientras cursaba mi formación de posgrado, estuve en distintos laboratorios. Primero en Manchester y luego en Ámsterdam, en el laboratorio del profesor Arie van Winkelhoff. Estas experiencias me permitieron conocer a muchas personas y establecer vínculos con distintas sociedades científicas. No fue algo planificado, simplemente fue ocurriendo, y me siento muy orgulloso de haberlo hecho.

Cuando comencé a trabajar con el profesor Mariano Sanz, él ya era un investigador de gran prestigio. En aquel momento, éramos un equipo muy pequeño con actividad limitada. En 2005 decidimos formalizar el grupo para poder acceder a proyectos más ambiciosos y, con el tiempo, ha crecido hasta convertirse en uno de los más reconocidos a nivel europeo y mundial. Mirando atrás, es impresionante ver la evolución. Lo que empezó con pocos recursos se ha convertido en un grupo con líneas de investigación punteras y un alto nivel de actividad.

El impacto del profesor Sanz en la Periodoncia y en la investigación odontológica es enorme. Su contribución ha transformado el campo y ha posicionado la Odontología como un área de investigación sólida, algo que antes no era tan evidente.

El Futuro de la Investigación

El futuro del grupo es prometedor. Un buen investigador aspira a que sus discípulos lo superen, aunque en el caso del profesor Sanz eso parece imposible. Aun así, contamos con una base muy fuerte y con investigadores como la doctora Elena Figuero, el doctor Eduardo Montero y el doctor Ignacio Sanz Sánchez, que ya aparecen en rankings internacionales. Hoy, con un equipo consolidado y bien estructurado, el futuro solo puede ser aún mejor. Cuando el profesor Sanz y yo comenzamos, todo era más incierto.

Por un lado, está la confianza que tienen la sociedad, los políticos y las autoridades sanitarias en la investigación, y la realidad es que creen muy poco en ella. Aunque en sus discursos afirman que es fundamental, la inversión es prácticamente inexistente. De hecho, uno de los grandes desafíos de nuestro grupo, en comparación con otros equipos europeos y mundiales, ha sido la falta de apoyo público. La mayor parte de nuestra financiación proviene de empresas, que han confiado en nosotros tanto para investigaciones relacionadas con productos como para otras líneas de estudio.

Pero el respaldo estatal claro nunca ha existido, y esto no solo nos afecta a nosotros, sino a muchos grupos de investigación en España. Por otro lado, los profesionales que se dedican exclusivamente a la investigación son verdaderos héroes. En Odontología, la mayoría compagina la docencia con la investigación. Y aquí surge otra cuestión: ¿hay vocación para ser docente e investigador en la universidad? Los países de nuestro entorno tienen serios problemas para cubrir plazas en este ámbito, y, aunque en España aún no hemos llegado a ese extremo, vamos en esa dirección. La academia no puede competir con otras opciones profesionales, y el inicio de la carrera académica es especialmente duro. Además, el sistema está bloqueado.

Ahora mismo, todo está paralizado porque las nuevas leyes aún no se han implementado. Se convocan pocas plazas y las universidades públicas no cuentan con recursos. Esto frustra a quienes esperaban desarrollar una carrera académica. Cuando empecé como profesor asociado, tampoco había oportunidades. «Es evidente que la Odontología de 2035 no será la misma que la de 2010. Es un problema estructural que debe abordarse. La investigación es clave para el desarrollo de un país. Sin inversión en educación e investigación corremos el riesgo de quedarnos sin docentes universitarios.

Dentro de las líneas en las que trabajo directamente, las que nos han posicionado como referencia mundial son principalmente tres. La primera está relacionada con los tratamientos coadyuvantes en la periodontitis y su prevención, especialmente a través del uso de antimicrobianos y otros productos. La segunda línea se centra en la etiología de la periodontitis. Un avance clave ha sido el desarrollo, junto con la empresa Dentaid, de un modelo de boca artificial con biofilm, que nos ha permitido estudiar la interacción entre bacterias, su estructura y el impacto de distintos tratamientos. También hemos analizado cómo se forma un biofilm sobre la superficie de un diente o un implante, lo que ha abierto nuevas perspectivas en la investigación. Y la tercera línea de trabajo es la relación entre las enfermedades periodontales y las enfermedades sistémicas. Desde el punto de vista de la salud pública, esta investigación es crucial y todavía queda mucho por explorar. Además de estas tres, el profesor Sanz lidera otras líneas de gran interés, como la ingeniería de tejidos y la regeneración mediante células madre.

Colaboración Internacional

Es fundamental, ya que los estudios unicéntricos suelen ser demasiado pequeños para ofrecer conclusiones sólidas. Gracias a la proyección internacional del profesor Mariano Sanz y a mi experiencia en el extranjero, contamos con una red de conexiones que nos permite desarrollar estudios multicéntricos con regularidad. Un ejemplo reciente es un estudio sobre la prevalencia de la hipersensibilidad dentinaria. En Madrid reclutamos 400 pacientes, que pueden parecer muchos, pero al sumarlos con los datos de investigadores en Reino Unido, Alemania, Italia, Suiza, Irlanda y Portugal, el estudio alcanzó una muestra de 5.000 pacientes, lo que permite obtener conclusiones mucho más sólidas.

SEPA ha sido fundamental en mi trayectoria. De hecho, mis primeras grandes responsabilidades llegaron dentro de la Sociedad Española de Periodoncia. Fui presidente entre 2013 y 2016, pero antes había sido vicepresidente durante tres años y secretario otros tres, lo que me permitió desempeñar un papel activo en la organización durante casi una década. Trabajé junto a profesionales como el Dr. Juan Blanco y la Dra. Nuria Vallcorba, de quienes aprendí muchísimo antes de asumir la presidencia.

Cuando llegué a ese cargo, uno de los principales objetivos de nuestra junta fue ‘‘democratizar’’ la Periodoncia. Nuestro lema era “Periodoncia para todos”, porque no solo es relevante para los periodoncistas, sino también para los dentistas generales, higienistas, cardiólogos, endocrinos e, incluso, para los propios pacientes. En ese periodo, impulsamos la Alianza para la Salud, colaborando estrechamente con sociedades científicas como la Sociedad Española de Cardiología y la Sociedad Española de Diabetes. Sabíamos que la salud periodontal tenía un impacto directo en la salud cardiovascular y endocrina, por lo que era necesario trasladar ese conocimiento a la práctica clínica y cambiar la forma en la que se atiende a los pacientes.

Uno de los proyectos clave fue el estudio DiabetRisk, para evaluar protocolos de detección de diabetes no diagnosticada previamente. SEPA ha sido una parte muy importante de mi vida. Actualmente sigo vinculado como patrono, aunque desde un papel más distante. La Sociedad tiene ahora sus propios líderes, pero mantiene el espíritu que impulsamos en 2013: hacer que la Periodoncia sea accesible para todos y seguir explorando la relación entre enfermedades periodontales y sistémicas.

En España, una de las principales barreras para que este mensaje cale es que la Odontología sigue estando fuera del sistema sanitario público. Esto genera la percepción de que la salud bucodental es algo secundario, cuando en realidad es una parte fundamental de la salud general. Aunque muchos médicos, como endocrinos, cardiólogos y médicos de familia que colaboran con nosotros, entienden la importancia de la salud bucodental, el problema es que, dentro del sistema público, si un paciente necesita atención odontológica, debe acudir al sector privado. Esta transición del ámbito público al privado es siempre complicada.

Lo que realmente debe cambiar es la visión de las autoridades sanitarias sobre la Odontología. Si esto se implementa, todo el conocimiento que hemos generado podrá trasladarse más rápidamente a la práctica clínica. Cuando fui presidente de SEPA, me reuní con consejeros de salud y les expliqué que tratar la periodontitis en pacientes con diabetes podría reducir los costes sanitarios en un 30-40%. No se trata de un gasto, sino de una inversión en salud y calidad de vida. La evidencia es tan clara que, tarde o temprano, las autoridades sanitarias deberán reaccionar. Algunas comunidades autónomas, como Andalucía, han estado cerca de integrar la Odontología en su sistema de salud. Es un cambio que acabará ocurriendo, porque no se puede seguir manteniendo esta separación sin una justificación sólida.

En el ámbito médico, tanto en España como en Europa, los profesionales ya han asumido la importancia de la salud bucodental. En otros países, este proceso ya está en marcha. En Inglaterra, por ejemplo, cuando se diagnostica a un paciente con diabetes, automáticamente se le deriva al dentista como parte de su plan de tratamiento. En la República Dominicana, la ministra de Sanidad ha presentado un documento sobre el manejo de la salud bucodental en pacientes diabéticos. Es un cambio imparable.

La Complutense ha marcado mi trayectoria. Me siento completamente Complutense. He estudiado aquí, he desarrollado toda mi carrera en esta gran universidad, que tiene aspectos muy positivos, pero también enfrenta desafíos. Su tamaño la hace difícil de gestionar y presenta ciertas limitaciones, aunque creo que su potencial es enorme y aún hay margen para seguir creciendo. La Facultad de Odontología es la mejor posicionada dentro de la UCM y la mejor valorada en rankings, no solo en Odontología, sino en cualquier disciplina dentro de la universidad. Nos sentimos muy orgullosos de lo que hemos logrado, pero también somos conscientes de los retos que quedan por delante. En definitiva, la Complutense ya forma parte de mí.

En un emotivo acto celebrado el pasado 12 de mayo, el catedrático David Herrera González ha tomado posesión de su cargo como nuevo decano de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, sucediendo a Gonzalo Hernández Vallejo. El expresidente de SEPA es el primer licenciado exclusivamente en Odontología que ocupa este puesto (los anteriores eran licenciados en Medicina y, en ocasiones, con una doble titulación en alguna especialidad médica y Odontología).

Desde SEPA nos orgullecemos de la trayectoria profesional y académica de nuestro patrono de la Fundación, y le deseamos una satisfactoria labor al frente de la Facultad de Odontología. En su discurso de agradecimiento, David Herrera se ha mostrado orgulloso por trabajar en esta universidad, que como ha recordado el rector de la UCM, Joaquín Goyache, “es una aventura colectiva, de equipos que apuestan por una universidad pública”. David Herrera ha confesado que su decanato no va a ser revolucionario, pero sí “será una evolución, porque como decía Heráclito, nada es permanente, excepto el cambio”.

En su programa lleva propuestas como la actualización del plan de estudios para adaptarse a las universidades europeas; facilitar el acceso de los estudiantes a la Clínica Odontológica de la UCM; crear una fundación que gestione dicha Clínica; incorporar nuevas titulaciones; renovar simuladores y software; mejorar la sostenibilidad del edificio y completar las obras previstas, o mejorar la comunicación y la imagen.

III SIMPOSIO SEPA-DENTAID Ciencia para la prevención. Dr. David Herrera

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