El uso de piercings ha sido una práctica común a lo largo de la historia, empleada por diversas culturas con motivos religiosos, tribales o sexuales. Esta práctica ha evolucionado hasta la concepción actual del piercing como una perforación en una zona del cuerpo para colocar un ornamento.
Hoy en día, existe un aumento sustancial en la colocación de piercings, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes (14-18 años). Sin embargo, muchas personas desconocen las complicaciones asociadas a su uso, que pueden ir desde hemorragias e infecciones hasta daños en el sistema nervioso.

Tipos de Piercings Orales y Periorales
En cuanto a las localizaciones orales y periorales de los piercings, encontramos que se lleva a cabo su realización en lugares muy diversos. Con una mayor frecuencia se realizan en la lengua, seguida del labio, aunque también se colocan en las mejillas.
Existen distintos tipos de piercings en cuanto a su forma:
- Anillo: Circunferencia que puede presentar una esfera en uno o ambos extremos, común en labios o laterales de la lengua.
- Labrette: Barra limitada por una esfera en un extremo y un cierre circular en el otro, ubicada en el labio inferior.
- Barbell: Barra con una esfera en cada extremo, utilizada en la cavidad bucal.
En cuanto al material empleado en la elaboración de los piercings, normalmente se utiliza una serie de metales hipoalergénicos y no tóxicos -el oro, el titanio, el acero inoxidable o el niobio-, aunque también se usan materiales como plástico, acrílico o madera, entre otros.
Complicaciones Derivadas del Uso de Piercings
Las complicaciones derivadas del uso del piercing pueden ocasionar desde hemorragias, cicatrices e infecciones hasta incluso daños en el sistema nervioso. En primer lugar, tras la realización de la perforación aparecen síntomas como el dolor y la inflamación, que pueden prolongarse durante varios días. También puede producirse sangrado dependiendo de la vascularización de la zona donde se haya llevado a cabo la perforación -donde mayor riesgo existe es en la lengua-.
En el momento de la perforación, también se puede producir la afectación de un nervio, provocando con ello daños motores, sensoriales o incluso una parestesia. La localización oral en la que existe un mayor riesgo de que se produzca este tipo de lesión al realizar una perforación es en la lengua. Ésta consta de una parte sensitiva inervada por los nervios lingual, glosofaríngeo y neumogástrico, además de una parte motora cuya inervación reside en los nervios hipogloso y glosofaríngeo.
Otro efecto relacionado con la realización de un piercing son las posibles infecciones locales a la hora de efectuar la punción, así como la transmisión de distintas enfermedades por una precaria esterilización del material de perforación. Las principales enfermedades transmitidas son el SIDA, la hepatitis B o la hepatitis C, además del herpes simple o el tétanos.
Asimismo, se asocian numerosas lesiones periodontales a los portadores de un piercing, siendo la más frecuente la recesión gingival. Las recesiones gingivales ligadas a la colocación de piercings labiales o linguales presentan una profundidad en torno a los 2 o 3 mm, aunque con un trauma continuado pueden agravarse y extenderse hasta la unión mucogingival e incluso provocar la pérdida de una pieza dental.
Complicaciones Dentarias
Si atendemos a las posibles complicaciones que surgen en el ámbito dentario, principalmente encontramos traumatismos, pues son los efectos más frecuentemente ligados al uso de piercings. Los traumatismos dentales se producen debido al contacto de la joya con la pieza dentaria, así como al hábito de empujar el piercing con la lengua o jugar con él.
Estas acciones conllevan posibles fracturas, fisuras, abrasiones o desprendimientos de espículas de esmalte, además de dañar restauraciones. Asimismo, surgen otros tipos de complicaciones, como son la malposición dentaria o la aparición de diastemas al desencadenarse movimientos en las piezas dentales.

Recesión Gingival por Piercing
Una de las complicaciones más comunes asociadas a los piercings orales es la recesión gingival, donde la encía se retrae, exponiendo la raíz del diente. Esto puede causar sensibilidad, caries y, en casos severos, la pérdida del diente. El continuo contacto y trauma del piercing sobre la encía hace aumentar la cantidad de encía queratinizada, que se encuentra en relación inversa con la cantidad de encía adherida.
La asociación entre el piercing y la recesión gingival es mucho mayor en la encía de las piezas anteriores mandibulares y la severidad varía, siendo 0,194% la media de recesión gingival. Llega a haber un 23,3% de casos con una recesión encuadrada entre 1-2 mm.
¿Por qué se retraen las encías? La retracción de las encías es un problema mucho más común de lo que la gente piensa. Lo que pasa que, por lo general, no le prestamos demasiada atención.
Además de los piercings, otras causas de retracción gingival incluyen:
- Cepillado fuerte
- Ortodoncia
- Enfermedad periodontal
- Antecedentes familiares
Prevalencia de Complicaciones
Existe gran discrepancia en la literatura científica en cuanto a la prevalencia de las complicaciones secundarias a la presencia de piercings en la cavidad oral. Distintos estudios proporcionan valores para la prevalencia de complicaciones que se sitúan entre el 14 y el 86%. El tiempo es un factor importante a la hora de determinar si se darán complicaciones.
Al evaluarse las condiciones de realización de piercings, se observa que tan sólo un 9,3% del total de las perforaciones las realiza un médico o un dentista. Es también conveniente señalar que menos de un tercio de los usuarios de piercings limpian el mismo de forma regular y que la gran mayoría desconoce las posibles consecuencias de la perforación.
El 36,7% de los sujetos sufre complicaciones inmediatas, fenómenos infecciosos o inflamatorios. La inflamación es la complicación más frecuente, aparece de forma inmediata y, generalmente, se limita al tejido que ha sido perforado.
En cuanto a complicaciones dentarias, en la literatura se mencionan frecuentemente el desgaste, la rotura y la abrasión de los tejidos duros del diente, como consecuencia del contacto asiduo con el adorno. Aparecen mayoritariamente en piezas anteriores y en aquellas en contacto directo con el piercing.
Como reacción a la agresión producida por el adorno, puede darse movilidad y migración de piezas dentarias (generalmente incisivos centrales), ya que el hueso alveolar sufre remodelaciones para adaptarse a los cambios que supone la presencia del piercing en la cavidad oral. También pueden aparecer diastemas, frecuentemente interincisales en la línea media, e incluso perderse piezas dentarias o aparecer sensibilidad.

Tratamiento para la Recesión Gingival
La posibilidad de recuperar las encías retraídas dependerá de cada caso. Sin embargo, la pérdida de encías por periodontitis es un caso diferente. Pues se trata de una enfermedad que hace que se pierda hueso. Y si no hay hueso, no hay encía.
Algunos tratamientos para la recesión gingival incluyen:
- Injerto de encía (cirugía mucogingival): Trasplante de tejido conectivo de una zona donde hay mucho (paladar) a una zona donde no hay o hay muy poco tejido (encías retraídas).
- Raspado y alisado radicular (Curetaje Dental): Eliminación del sarro y las bacterias acumuladas bajo las encías, alrededor de las raíces de los dientes.
Es importante seleccionar un buen profesional con conocimientos y experiencia para que realice la cirugía con éxito. En ocasiones, los pacientes que se realizan una cirugía plástica mucogingival es por motivos estéticos.
Si estás en esta situación, seguramente leyendo este artículo te hayas podido identificar con alguno de los casos expuestos arriba. La retracción de encías tiene que ser evaluada por un profesional.

Medidas Preventivas y Cuidados
Se puede constatar que surgen innumerables efectos lesivos sobre la cavidad oral cuando se porta un piercing oral o perioral. Además, estas personas deben seguir una serie de cuidados y medidas preventivas, entre los que se encuentran:
- Mantener una correcta higiene oral, llevando a cabo un cepillado adecuado y con el empleo de enjuagues bucales.
- Evitar sustancias como el tabaco o el alcohol, que pueden incrementar los efectos nocivos derivados del piercing.
- Realizar exámenes orales para determinar que todo está correcto, incluso cuando la herida se encuentra cicatrizada.
Los profesionales dentales deben asumir como propio el deber de educar a la sociedad sobre las complicaciones y los riesgos para la salud que implica la realización de estas prácticas, así como comprender las diversas condiciones que explican este comportamiento.