Todos nos lavamos los dientes, pero ¿lo hacemos correctamente? No lavarse bien los dientes puede traer problemas a la salud dental, que van desde leves a graves, que van desde el mal aliento hasta la diabetes. Lo bueno es que esto se puede evitar con una correcta limpieza bucal.
A continuación, exploraremos las consecuencias de no lavarse los dientes adecuadamente y cómo este hábito puede afectar tu salud bucal y general.
7 enfermedades relacionadas con una mala higiene bucal | Impactante información
Consecuencias de no lavarse bien los dientes
No lavarse los dientes o tener una mala higiene bucal puede causar numerosos problemas de salud, que en ocasiones pueden llegar a ser graves, pues no solo está el mal aliento, caries u otros problemas dentales.
Veamos cuáles son esas enfermedades que debemos evitar.
1. Mal aliento por no limpiar bien los incisivos
Esta es la consecuencia más común de la higiene dental deficiente. Restos de comida que se quedan entre los dientes se van descomponiendo causando mal olor en la boca. Además, la lengua también acumula suciedad, por eso se recomienda un buen cepillado en la misma.
Además del cepillado, puedes usar otras herramientas como los cepillos interdentales o el hilo dental. Estos son grandes aliados en en la batalla por la óptima higiene bucal, su uso evita que se queden restos de comida entre los dientes y al mismo tiempo evita la formación de placa dental.

2. Enfermedades de las encías
Tener una mala limpieza bucodental puede tener consecuencias más graves que solo el mal aliento. Una de las más comunes involucra a las encías, y es la gingivitis. Cuando las encías empiezan a sangrar, hincharse y enrojecerse, es señal inequívoca que estamos en presencia de esta enfermedad.
La gingivitis es la respuesta de nuestro cuerpo cuando aparecen bacterias en los dientes y encías. Estas bacterias son consecuencia de la placa que se forma en los dientes a causa de la mala limpieza dental. Cuando la placa aumenta destruye huesos y tejidos en la boca, dando paso a una enfermedad más grave como es la periodontitis.

3. La caída de los dientes
Con el pasar del tiempo es normal que los dientes se caigan como resultado de tener una mala salud bucodental. Se calcula que los adultos entre 25 y 60 años han perdido un total de 7 piezas dentales permanentes.
Este número aumenta cuando se observa a personas mayores de 50 años, pues el 10% de ellas han perdido todas sus piezas dentales. Las enfermedades como la periodontitis debilitan los dientes y estos empiezan a caerse con el tiempo. Una buena higiene que incluya una visita semestral al odontólogo ayuda a prevenir este mal.
4. Demencia a largo plazo
La higiene bucal se ha podido relacionar con diferentes enfermedades, y una de ellas es la demencia. Se llevó a cabo un estudio, donde más de 5.000 personas fueron seguidas durante 18 años.
El resultado fue el siguiente; aquellas personas que desarrollaron buenos hábitos de higiene dental tenían entre un 22% a un 65% menos probabilidades de sufrir demencia. Además, en pacientes con Alzheimer se han encontrado más bacterias asociadas con enfermedades periodontales que en las personas sanas de forma cognitiva.
5. Diabetes
Numerosos estudios han demostrado que la diabetes es un gran riesgo derivado de la periodontitis. Pero recientemente se ha descubierto que la relación entre ambas enfermedades es bidireccional. Es decir, no lavarse bien los dientes conlleva a riesgos de sufrir diabetes en el futuro.
Los dentistas concuerdan que una mala higiene dental se convierte en un factor de alto riesgo para la resistencia a la insulina. Para evitar esto se aconseja tener una higiene óptima, utilizando todas las herramientas necesarias para eliminar la placa dental y mantener las encías libres de bacterias.
6. Úlceras estomacales
Un problema lleva a otro, y lo mismo pasa con las enfermedades. No lavarse bien los dientes puede causar periodontitis, y esta, a su vez, úlceras estomacales. ¿Cómo sucede esto? La placa que se forma debajo de las encías se transforma en el hábitat perfecto para la pylori helicobacter.
Esta es la bacteria responsable de la aparición de úlceras estomacales. Además, puede ser transmitida de forma oral. Sin duda un motivo más para afrontar la limpieza dental con mayor entusiasmo.
7. Enfermedades cardiovasculares
Una gran cantidad de estudios a lo largo del tiempo han sugerido que las enfermedades de las encías guardan estrecha relación con las del corazón. En los Estados Unidos y Europa afirman que las afecciones periodontales son un factor de riesgo para sufrir enfermedades coronarias.
Uno de los estudios realizados en el 2018 concluyó que las personas que se lavan los dientes menos de dos veces al día tienen un riesgo tres veces mayor de sufrir enfermedades cardiovasculares, en comparación con aquellas que lo hacen dos o tres veces al día.

¿Qué ocurre si no te cepillas los dientes?
Si bien el cepillado no permite eliminar toda la placa bacteriana que se acumula en la boca, es un primer paso básico para mantener una buena rutina higiene bucodental. Abandonar este hábito puede tener consecuencias muy perjudiciales para la salud.
El proceso de desarrollo de patologías orales por no cepillarse los dientes es progresivo. Sólo 24 horas sin un cepillado son suficientes para que la boca lo note. Los dientes se van ensuciando y el biofilm oral o placa bacteriana se acumulan entre los dientes. De modo que la capa es cada vez más gruesa y, por tanto, más difícil de eliminar.
Pasada una semana sin cepillarse lo más probable es que el paciente desarrolle patologías como la gingivitis. La gingivitis consiste en una inflamación de las encías, que sangran con facilidad. Esta enfermedad periodontal aumenta los riesgos de contraer otras infecciones. También de que las bacterias produzcan más ácidos en la cavidad oral y originen caries dental.
Abandonar el hábito de cepillarse los dientes acelera el deterioro dental. Esto puede provocar la aparición de manchas blanquecinas y de sensibilidad dental ya que el esmalte está dañado y el diente queda más expuesto. Además la falta de higiene dental provoca que la saliva no ayude a eliminar las bacterias, sino que contribuya a su creación.
Dejar de cepillarse los dientes es especialmente peligroso en los pacientes más mayores, ya que puede provocar la pérdida dental. Además de enfermedades orales, la falta de higiene bucodental también altera la estética. Unos dientes manchados o deteriorados resultan muy antiestéticos, por lo que pueden provocar complejos al sonreír.
Las piezas dentales definitivas son únicas. Por ello conviene mantenerlas durante toda la vida. Para conseguirlo, es necesario cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día. A ser posible, después de cada comida. Es importante usar un cepillo de cerdas suaves, aunque los profesionales recomiendan reponerlo una vez cada tres meses. Para conseguir una higiene bucodental más efectiva, se puede complementar el cepillado con el uso del enjuague bucal y el hilo dental.
¿Qué pasa si te cepillas los dientes en exceso?
La higiene bucal es esencial para mantener unos dientes y encías saludables, y muchas personas piensan que cepillarse los dientes más veces al día o con más fuerza garantizará una boca más limpia. Sin embargo, la realidad es que cepillarse los dientes en exceso o con demasiada intensidad puede tener consecuencias no deseadas.
La mayoría de los dentistas coinciden en que debes cepillarte los dientes al menos dos veces al día: por la mañana y antes de acostarte. Sin embargo, algunas personas, con la intención de lograr una limpieza más profunda, se cepillan los dientes más veces a lo largo del día o con una fuerza excesiva. ¿Es esto realmente necesario o incluso saludable?
El esmalte dental es la capa externa dura que protege tus dientes de las bacterias y el daño físico. Sin embargo, esta capa es vulnerable al desgaste, especialmente si se cepillan los dientes con demasiada fuerza o con un cepillo de cerdas duras. A medida que el esmalte se desgasta, la capa interna del diente, llamada dentina, queda expuesta.
El cepillado excesivo o agresivo también puede afectar las encías. Las encías son muy sensibles y, si se les aplica demasiada presión, pueden retroceder. Al cepillarse los dientes con demasiada fuerza, no solo se daña el esmalte y las encías, sino también los tejidos blandos de la boca, como el paladar, la lengua y las mejillas.
El cepillado excesivo puede causar daños, pero también es importante no dejar de cepillarse por completo. La falta de higiene bucal puede dar lugar a la acumulación de placa bacteriana, lo que puede provocar caries, enfermedades de las encías y mal aliento.
En resumen, es esencial que mantengas un equilibrio adecuado en tu rutina de higiene bucal. Cepillarte los dientes con demasiada fuerza o con demasiada frecuencia puede ser perjudicial para tus dientes y encías, mientras que no cepillarte lo suficiente también conlleva riesgos importantes para tu salud dental. Recuerda que la clave está en la moderación y en usar las herramientas adecuadas para mantener tu boca limpia y saludable.
Estadísticas sobre higiene bucal
Según datos de la última Encuesta sobre la Salud Bucodental de los Españoles, realizada en 2010 por el Consejo de Dentistas, cerca de un 12% de los españoles no se cepilla a los dientes a diario y un 2,3% no lo hace nunca. La Asociación Dental Americana asegura que más del 30% de los estadounidenses no se cepillan ni las suficientes veces ni el tiempo necesario y que el 23% asegura pasar a menudo dos o más días sin lavarse los dientes.
Estas estadísticas revelan una preocupante falta de higiene bucal en gran parte de la población.
Consejos para una correcta higiene bucal
No lavarse bien los dientes es una puerta a diferentes enfermedades y afecciones. Por esta razón, es recomendable usar todos los implementos necesarios para evitar complicaciones graves en un futuro. La higiene dental es muy importante para mantener una buena salud dental.
- Elegir un cepillo de dientes adecuado: Es importante que sea un cepillo de dientes que se adapte a ti, si tienes algún problema de movilidad o tienes problemas con un cepillo manual, prueba una versión eléctrica.
- Tiempo del cepillado: La duración no debe ser inferior a 2 minutos, sujetar el cepillo con firmeza pero sin provocar daño en las encías.
- Técnica de cepillado: Debemos barrer los dientes, no fregarlos. A la hora de lavarnos los dientes nuestro objetivo debe ser eliminar los restos de comida y los microbios, no extenderlos por la boca. La manera correcta de cepillarse los dientes es de arriba a abajo, no de derecha izquierda, pues de esta forma no corremos el riesgo de llevar la porquería debajo de la encía, lo que genera sarro y gingivitis. Además, no debemos olvidarnos de limpiar los dientes por delante y por detrás, así como los espacios entre estos y la lengua.
- Cantidad de pasta de dientes: Utilizar mucha pasta de dientes no garantiza una mejor limpieza y tampoco hay que quedarse corto.
- Saliva: Beber agua nos ayudará a generar saliva. Esta es una aliada para la prevención de caries y sarro.
- Momento del cepillado: Cepillarse los dientes antes de acostarnos es básico para mantener una correcta higiene bucal, pues es el momento del día en el que el lavado es más necesario.
- Enjuague bucal: Es preferible que tengamos en el trabajo un bote de enjuague bucal antibacteriano que un cepillo.

¿Qué hacer cuando estás demasiado cansado para cepillarte?
Encontrar la fuerza de voluntad para cepillarse los dientes cuando estás cansado y listo para ir a la cama puede ser difícil al principio, pero es uno de los mejores hábitos que puedes desarrollar si quieres tener dientes y encías sanos.
- Tener un cepillo de dientes en un cajón junto a la cama es una buena idea. No siempre se necesita pasta de dientes para cepillarse los dientes, limpiar la boca con un cepillo seco es mejor que nada.
- Cepíllate los dientes por lo menos durante 2 minutos. Podrás estar cansado por la noche pero es importante que mantengas el cepillado durante ese tiempo para eliminar todas las bacterias de la boca.
- Mantén el hilo dental cerca de tu cama, así podrás utilizarlo mientras estás acostado y eliminar un montón de resto de nuestra boca que con un cepillo normal no conseguiríamos.
- Pasa la lengua por los dientes para eliminar el exceso de placa. Recuerda que la placa es como un alojamiento libre para las bacterias, así que cuanto más tiempo la dejes en tus dientes, más susceptible serás de sufrir caries y enfermedades de las encías.
- No restriegues con demasiada fuerza. Si aplastas las cerdas con regularidad, hazlo con un toque más suave para evitar dañar el esmalte y las encías.
Recuerda que estos son solo unos consejos para situaciones en las que no te apetezca levantarte de la cama, pero lo mejor para la salud bucodental es cepillarse correctamente con una pasta de dientes con flúor y poder llevar a cabo los correspondientes enjuagues para eliminar los ácidos de los alimentos.