Desventajas de Estudiar Odontología: Una Perspectiva Realista

Es una decisión importante ya que dependiendo de lo que quieras estudiar y a que te quieras dedicar profesionalmente influirá en tu futuro.

Hay dos preguntas básicas que cualquier persona que se esté planteando convertirse en dentista se suele hacer: ¿por qué estudiar Odontología? ¿estudiar Odontología es difícil?

¿Qué Implica Estudiar Odontología?

La odontología es una carrera que abarca muchas materias del ámbito sanitario, entre otras. Puedes consultar los planes de estudio de las diferentes facultades de Odontología para hacerte una idea de lo que tendrás que estudiar y cuándo, ya que puede variar el orden en el que se dan las asignaturas o cómo están estructuradas.

Por ejemplo, consultando la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid y el Grado de odontología de la Universidad de Sevilla, algunas de las asignaturas que tendrás que estudiar a lo largo de la carrera serán ‘Genética, bioquímica y biología molecular’, en el primer curso. ‘Patología médica general’ en el segundo curso o ‘Cirugía bucal’ en el tercero.

Y no solo se trata del contenido teórico, si no también del práctico, ya que la única manera de ser dentista es practicar. Para cubrir esta parte de los estudios de Odontología, muchas facultades, como por ejemplo en la Complutense o en la Universidad Alfonso XII el Sabio, tienen sus propias clínicas universitarias, donde se realiza la parte práctica de la formación. ¿Es esta parte difícil? En este caso hay que tener en cuenta no solo los conocimientos, sino también la destreza.

La American Dental Education Association (ADEA) describió habilidades como la destreza manual, la asertividad o la facilidadel trato interpersonal en su lista de habilidades que un dentista de éxito debería tener.

También debes considerar el hecho de que una vez termines la carrera, o bien debes seguir estudiando para especializarte, o bien vas a tener que estar igualmente al día de todos los avances que se producen en el sector, para dar la mejor atención a tus pacientes.

Entonces, ¿por qué estudiar Odontología? Teoría, práctica, investigación, formación continua… Puede parecer un poco abrumador.

Una de las razones para estudiar Odontología es que se trata de una profesión muy valorada, ya que como has podido ver, todo el trabajo y los conocimientos que se adquieren durante su carrera y posteriores estudios, es mucho.

Debes de tener en cuenta que, a fecha de hoy, en España, las especialidades de Odontología no están reconocidas como para poder optar a ejercerlas en el resto de Europa (donde sí lo están en mayor o menor medida). A pesar de esta dificultad, con el grado de Odontología tienes la posibilidad de trabajar en el extranjero.

Según el Colegio de Dentistas, en su estudio ‘La Salud Bucodental en España 2020’, indicaban que aproximadamente unos 600 dentistas españoles trabajan fuera de nuestro país, siendo el Reino Unido el destino más frecuente.

De todas formas, no hace falta irse al extranjero para poder trabajar, ya que en España la demanda de dentistas sigue al alza. Según el mismo estudio de la Salud Bucodental en España, el envejecimiento de la población será uno de los motivos por los que en el futuro seguirá habiendo demanda de dentistas.

Pero no todo son buenas noticias, ya que este crecimiento “conlleva desempleo y aumenta las subcontrataciones de profesionales".

Por último, si tienes interés en dedicarte a la investigación, hay muchos campos en Odontología en los que vas a poder investigar, y precisamente de la situación de la investigación en Odontología nos hablaba el Dr. Manuel Toledano, situado entre los siete científicos españoles más influyentes de la Odontología mundial, según el prestigioso Ranking of the World Scientists: World´s Top 2% Scientists de la Universidad de Stanford.

“Existen maestros dispuestos a enseñar el método científico. Entonces, a la pregunta de ¿por qué estudiar Odontología?, solo te podemos decir que si tienes vocación de ayudar y curiosidad por la ciencia, además de un carácter donde sobresalen la constancia y el esfuerzo, sin duda la odontología es una de las mejores carreras para ti.

Primero vamos a ir con algunas de las ventajas de estudiar Odontología, aunque cuáles sean ventajas o desventajas a veces depende del cristal con que se mire. Si te gusta estudiar, el hecho de que siempre vayas a tener que estar aprendiendo te puede parecer una ventaja.

Vas a sentir que tu trabajo es útil y a sentirte una persona realizada, ya que vas a poder mejorar la vida de las personas. Es decir, de tus pacientes.

Nunca vas a aburrirte, ya que como hemos mencionado anteriormente, tanto en la carrera como en tu vida profesional, vas a tener que seguir estudiando y aprendiendo. Pero no solo sobre Odontología, también sobre tecnología, idiomas, cómo aplicar la inteligencia emocional… entre otras cosas.

Alta empleabilidad. Ya hemos visto que no se prevé que decaiga la demanda de dentistas.

Desventajas de Estudiar Odontología

Para terminar, vamos a enumerar algunas desventajas de estudiar Odontología, pero no para que te desanimes, si no solo para que las tengas en cuenta.

  • Son muchos años de estudio. Y no hablamos de la carrera solamente. O incluso del tiempo que debas dedicar a la especialización, si optas por una.
  • Horarios extensos: Si trabajas para terceros, puede no ser un inconveniente. En muchas clínicas, o incluso en la tuya propia si optas por tener un horario de urgencias, puedes pasarte muchas horas trabajando.
  • Trato con pacientes: Si bien ayudar a mejorar la salud oral - y general - de las personas es un aliciente, no podemos negar que a veces tratar con pacientes puede no ser para todos. De hecho, hay estudios realizados sobre el desgaste o burnout que sienten los odontólogos e incluso sobre si son los dentistas felices. Como todo, depende de muchas cosas, y pasa en casi todas las profesiones. Pero especialmente en una como esta, en la que tratas con el paciente cara a cara, a veces es más estresante o frustrante.
  • Limitaciones en el sector público: Existe la posibilidad de trabajar en el sector público, pero tal como indica el Consejo de Dentistas, en España, no existe una financiación pública para los tratamientos dentales, - salvo algunas excepciones - como sí la hay en otros países europeos. En nuestro caso, son los propios pacientes los que deben sufragar sus tratamientos odontológicos.
  • Reconocimiento de especialidades y competencia: Para terminar, de momento son desventajas el hecho de que las especialidades no están reconocidas fuera de España y que el número de dentistas siga creciendo sin la implantación del númerus clausus, por lo que aumenta la competencia laboral y la precariedad.

Y hasta aquí las ventajas y desventajas de estudiar Odontología. También te recomendamos preguntar a tu odontólogo de confianza por su propia experiencia en la profesión.

Has acabado la carrera de Odontología. Eres el primero de tu familia en esta profesión y estás dispuesto a iniciar tu dinastía. En esta publicación, ahondamos en las dos primeras opciones: clínica dental privada vs.

Ambas opciones tienen ventajas y desventajas. En general, las clínicas privadas son propiedad del dentista que las dirige. No obstante, como recién graduado en Odontología, es probable que entres a trabajar en una clínica privada como empleado.

Según vayas adquiriendo experiencia y desarrolles tu marca personal, seguramente aparezca la posibilidad de asociarte (y, por lo tanto, sobresalir más en tu carrera y ganar más dinero). Por otro lado, las franquicias dentales operan como grandes empresas. Entrarás como empleado y te irás como empleado.

Aunque hay excepciones, la gran mayoría de pacientes de una franquicia dental son temporales. En cambio, en las clínicas privadas se sueles establecer relaciones más profundas y duraderas con los pacientes. Este punto es muy importante.

Por otra parte, sería conveniente que analizases el futuro de la profesión y te planteases cómo pretendes adaptarte a las tendencias, tales como la odontología estética o los cambios regulatorios de la práctica dental.

Tanto en prácticas privadas como en franquicias dentales, encontrarás oportunidades de crecer y desarrollarte como profesional, sea cual sea el camino que quieres tomar. Y, por supuesto, a lo largo de tu carrera tienes tiempo para equivocarte y volver a empezar de 0. En general, el ambiente en las clínicas privadas es más familiar y personalizado, y las relaciones con el personal y los pacientes son más estrechas.

En las franquicias dentales te encontrarás con una estructura más corporativa y estandarizada, enfocada en la eficiencia y en la rentabilidad. Por otra parte, recuerda que ambas modalidades tienen riesgos financieros asociados.

Además, es posible que cambies de opinión a lo largo de tu carrera, y eso está bien. Una vez tengas claro en qué modalidad quieres comenzar, solo te quedará comenzar la búsqueda de la clínica para comenzar a trabajar.

Si eres dentista y has decidido emprender tu propio camino en el sector dental, seguramente te hayas planteado la opción de explotar una clínica dental como autónomo. Pero, ¿qué significa exactamente ser autónomo?

Ahora, ser autónomo también implica una serie de responsabilidades y características específicas que debes comprender antes de tomar la decisión.

  • Independencia: Como autónomo, tienes la libertad de tomar tus propias decisiones y establecer las reglas de tu clínica dental.
  • Gestión administrativa y financiera: Debes llevar a cabo todas las tareas administrativas y financieras relacionadas con tu clínica dental.

Estas son solo algunas de las características clave de ser autónomo en la clínica dental, pero existen muchas más que debes tener en cuenta. Recuerda: tomar la decisión de ser autónomo no es algo que debas tomar a la ligera.

La buena noticia es que no estás solo en este camino. Existen numerosos recursos y profesionales dispuestos a asesorarte y guiarte en este viaje.

En primer lugar, al ser autónomo tendrás la libertad de tomar todas las decisiones relacionadas con tu clínica dental. En comparación con la creación de una sociedad, el proceso de alta como autónomo es más sencillo y rápido.

Además, los gastos iniciales suelen ser menores, ya que no se requiere un capital mínimo para empezar. Dependiendo de tu situación, puedes beneficiarte de ciertas ventajas fiscales al ser autónomo. Por ejemplo, en los primeros años de actividad puedes beneficiarte de una tarifa plana reducida en las cuotas a la Seguridad Social.

Como autónomo, tienes la posibilidad de gestionar tu tiempo como mejor te parezca. Finalmente, aunque ser autónomo puede suponer un mayor riesgo, también te ofrece la posibilidad de crecer y expandir tu negocio según tus propios términos.

En resumen, ser autónomo en la clínica dental puede ser una excelente opción si valoras la independencia, la flexibilidad y la posibilidad de controlar totalmente tu negocio. Decidir si trabajar como autónomo en el sector dental puede ser un camino atractivo lleno de independencia y autonomía, pero también puede presentar un conjunto de desafíos y desventajas.

Como autónomo, eres completamente responsable de tu negocio. Esto implica llevar a cabo todas las gestiones de contabilidad, facturación, pago de impuestos y gestión de cobros. Los ingresos de un autónomo fluctúan dependiendo del número de pacientes y los servicios que se ofrecen.

Como autónomo, no tendrás derecho a los mismos beneficios laborales que los empleados, como vacaciones pagadas, bajas por enfermedad retribuidas o cobertura de seguro médico.

Cuando un dentista decide trabajar como autónomo contratado o prestar servicios en otros centros dentales además de su propia clínica, puede enfrentar dificultades para llevar un control preciso de sus cuentas. Esto se debe a que puede tener múltiples fuentes de ingresos provenientes de diferentes lugares, lo que complica la contabilidad y la declaración de impuestos.

La necesidad de mantener registros separados para cada centro y gestionar los pagos de manera adecuada puede aumentar la carga administrativa y llevar a posibles errores en la gestión financiera. Cuando un dentista autónomo decide expandir su negocio y operar múltiples clínicas dentales, se enfrenta a un desafío importante relacionado con la gestión financiera.

La dificultad radica en la mezcla de ingresos y costos de todas las clínicas en una sola contabilidad y en un solo modelo de IRPF. Esta falta de individualización de las cuentas puede tener consecuencias negativas a largo plazo.

Si en algún momento el dentista decide vender o deshacerse de una de las clínicas, será difícil determinar su valor real y calcular los posibles beneficios o pérdidas asociados a esa transacción. Como puedes ver, hay varios desafíos a tener en cuenta al considerar convertirte en un profesional autónomo en el sector dental.

En el mundo de la odontología, hay distintos caminos que puedes tomar para dirigir tu clínica dental. Uno de ellos es formar una sociedad, una opción que puede traer grandes beneficios, pero que también tiene su propia serie de desafíos. ¿Quieres saber más sobre esta opción?

En términos sencillos, una sociedad es una entidad legal compuesta por una, dos o más personas que comparten la propiedad de un negocio.

  • Compartir responsabilidades: En una sociedad, las responsabilidades de dirigir la clínica dental se comparten entre los socios.
  • Compartir riesgos y beneficios: Al igual que las responsabilidades, los riesgos y beneficios de la clínica dental también se comparten entre los socios. Esto puede ser una ventaja si la clínica tiene éxito, ya que los beneficios se reparten entre todos los socios.
  • Gestión compartida: La gestión de la clínica dental se realiza de manera conjunta entre los socios, lo que significa que todas las decisiones importantes se deben tomar en conjunto.

En conclusión, formar una sociedad para tu clínica dental puede ser una opción atractiva si estás dispuesto a compartir tanto las responsabilidades como los beneficios de tu negocio con otros. Si estás pensando en abrir tu propia clínica dental, una de las opciones que puedes considerar es formar una sociedad. Esta opción puede traer consigo un sinfín de beneficios.

Uno de los principales beneficios de formar una sociedad es que el capital necesario para abrir y mantener la clínica dental se reparte entre los socios. Al formar una sociedad, también se reparte la responsabilidad y riesgo.

Si algo sale mal, la responsabilidad no recae únicamente sobre una persona, sino que se divide entre todos los miembros de la sociedad. Una sociedad tiene mayor capacidad de negociación con proveedores y bancos, ya que tiene más poder económico que un autónomo. Esto puede resultar en mejores condiciones y precios en la adquisición de materiales, equipos y préstamos.

Indudablemente trabajar bajo una SL ofrece una imagen más profesional, de empresa más grande y solvente. Formar una sociedad también significa que puedes beneficiarte de las habilidades y experiencias de los demás socios. Finalmente, una sociedad puede ayudar a aumentar la visibilidad de tu clínica dental.

En términos de deducción de gastos, tanto la ley de IRPF como la ley de Sociedades exigen que los gastos estén vinculados a la actividad económica, respaldados por facturas y registrados contablemente para ser considerados deducibles. Sin embargo, la Ley de Sociedades suele ser más permisiva y permite deducir ciertos gastos adicionales, como aquellos relacionados con la atención a clientes y proveedores.

Para determinar si una clínica dental pagará menos impuestos como una sociedad limitada, debemos evaluar la relación entre el Impuesto sobre Sociedades y el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). En el Impuesto de Sociedades, los beneficios netos se gravan a un tipo fijo del 25% (aunque este tipo puede variar en algunos casos).

Por otro lado, el IRPF se grava de manera progresiva, alcanzando hasta el 47% para las rentas más altas y teniendo en cuenta las circunstancias personales y familiares del contribuyente. Por lo tanto, la elección entre una estructura de sociedad limitada y la tributación como autónomo dependerá de los ingresos y las circunstancias individuales.

En el sector odontológico, donde se considera un grupo profesional, la constitución de una sociedad debe ser una “Sociedad Limitada Profesional” (SLP). Entre las características principales de una SLP se encuentra el requisito de que sus miembros estén colegiados y que ofrezcan servicios profesionales.

En este tipo de sociedades, es importante destacar la relación entre el socio profesional y la sociedad, considerándose partes vinculadas, lo que puede afectar a la fijación del precio de mercado de los servicios.

En resumen, la elección de la estructura empresarial en el sector dental conlleva importantes consideraciones fiscales y legales, que deben ser evaluadas cuidadosamente para determinar cuál es la opción más adecuada en cada caso. Si bien la formación de una sociedad para tu clínica dental ofrece una serie de ventajas, también vienen acompañadas de algunos desafíos y contras que es importante considerar.

Un primer desafío es el papeleo y la burocracia. Formar una sociedad requiere cumplir con una serie de trámites legales, incluyendo la redacción de los estatutos de la sociedad y su inscripción en el Registro Mercantil. A esto se suma los gastos de constitución y mantenimiento de la sociedad. Estos incluyen honorarios de notario y registrador, además de los impuestos correspondientes.

Por otro lado, al formar una sociedad, tendrás que compartir las responsabilidades y las decisiones con tus socios. Esto puede ser una ventaja si te sientes cómodo trabajando en equipo, pero también puede crear conflictos si hay diferencias de criterio. Finalmente, una sociedad puede tener menor flexibilidad que un autónomo en ciertos aspectos.

Por ejemplo, si quieres cambiar la dirección de tu clínica dental, tendrás que obtener el acuerdo de tus socios. Como ves, formar una sociedad para tu clínica dental puede implicar ciertos desafíos y contras. Sin embargo, con la preparación adecuada y una buena gestión, estos pueden ser superados.

Lo más importante es que evalúes cuidadosamente tus necesidades, recursos y objetivos antes de tomar una decisión. Así podrás elegir la opción que mejor se adapte a ti y a tu proyecto de clínica dental. Desde Traspaso Dental, aconsejamos a nuestros clientes que funcionen bajo la forma jurídica de sociedad.

A raíz del artículo del papel sobre el papel del dentista en la sanidad pública, analizamos las ventajas y desventajas de trabajar como dentista en el sistema público de salud.

La Dra. -Sentido de contribución social. «En mi caso particular, como dentista del Sistema Murciano de Salud,-cuenta el Dr. Óscar Castro-, valoro mucho la oportunidad que tengo de contribuir a atender a personas que realmente lo necesitan y que, en muchos casos, jamás han pisado la consulta de un dentista privado. Cuando puedes ayudar a personas con dolor orofacial severo, con problemas serios de infecciones orales, te sientes recompensado».

-Trabajo en el ámbito multidisciplinar. Para la Dra. Ma Dolores Temprano Maroto, odontóloga del CS Sierra de Guadarrama de Villalba y miembro de la Comisión de Atención Primaria del COEM, «indiscutiblemente, la ventaja mayor es trabajar en un ámbito sanitario multidisciplinar.Estar profesionalmente integrado en un centro de salud permite relacionarte con otras categorías profesionales sanitarias que también tienen como objetivo la salud del paciente de un modo integral, y nosotros participamos en ese cuidado desde la consecución de la salud oral, bien directamente con los compañeros del centro o con los de servicios hospitalarios de la zona de referencia».

-Labor en la prevención. «Otro factor positivo del trabajo del dentista en la sanidad pública -comenta la Dra. María Dolores Temprano- es la facilidad que tenemos para poder incidir en los hábitos para la salud oral a nivel comunitario con talleres, educación para la salud, programas específicos, y también puedes desarrollar actividades preventivas con más facilidad, etc».

-Estabilidad laboral. La estabilidad laboral del sistema sanitario público, acompañado de una rutina de horarios cómodos y sin nocturnidad, facilita la conciliación y es uno de los puntos positivos de este trabajo.

-Menos presión económica. «Disfruto mucho trabajando en la sanidad pública, entre otras cosas, porque no estoy sometido a la presión económica -asegura el Dr. Eduardo Ruiz-. Gano un sueldo razonable para nuestra condición de especialista cualificado.

-Limitaciones en recursos y equipos. Entre los aspectos negativos, el Dr. Castro destaca: «La sobrecarga de trabajo, la limitación en la disponibilidad de materiales y tecnologías de vanguardia, y la imposibilidad de hacer tratamientos que según el criterio profesional podrían ser necesarios, pero que no están cubiertos por la sanidad pública».

-Falta de autonomía. Una de las grandes desventajas para la Dra. Ma Dolores Temprano es que «no tienes mucha autonomía para desarrollar una profesión tan liberal como es la Odontología. Eres un trabajador por cuenta ajena, sometido a muchos indicadores implantados que a veces cuesta ver la finalidad. No tienes libertad para elegir materiales ni de organizar tu trabajo, pues sueles tener una agenda con un modelo común implantado. En ese sentido, tampoco tienes la opción de desarrollar muchas facetas técnicas y terapéuticas de la profesión, pues nos tenemos que ceñir solo a lo que está comprendido en la cartera de servicios que esté desarrollada en cada servicio de salud, estando muchos tratamientos no incluidos en ella».

Esta falta de autonomía para el Dr. Eduardo Ruiz Marín «resulta frustrante, ya que ves a personas a las que le podrías ayudar y solucionar el problema en un momento y no puedes hacer nada, y le tienes que decir que se vaya a la consulta privada, cuando hay mucha gente que económicamente no se lo puede permitir».

-Burocracia. «La jerarquía de la Administración es demasiado rígida y a veces eso hace que los proyectos de todo tipo vayan lentos y tarden en ejecutarse, terminando por no ver el camino o si merece la pena esfuerzo innovar y mejorar», advierte la Dra. Ma Dolores Temprano.

-Salarios más bajos. De hecho, para la Dra. Temprano, «el salario base es muy bajo y los complementos son los que consiguen mejorarlo.

¿Te gustaría conseguir una plaza fija de dentista en la sanidad pública? Para ello deberás prepararte para opositar.

«Cada comunidad autónoma decide la periodicidad, las bases, temario y baremo que aplicarán, en definitiva, el tipo de oposición y la frecuencia -detalla la Dra. Temprano-. Pero para acceder simplemente para trabajar en el sistema público, solo es necesario estar inscrito en la bolsa de trabajo de la comunidad en cuestión. Se evalúa el currículo del odontólogo que solicita incluirse en dicha bolsa de trabajo temporal según un baremo publicado en el Boletín Oficial de la comunidad en cuestión. Cuanto más alto estés en dicha lista, más probable es que puedas acceder a una plaza que esté vacante, que es lo que se llama «ser personal interino». En este caso la plaza no está en propiedad, pero sí que es el titular por estar vacante hasta que exista algún proceso para conseguirla como fijo.

También hay que tener en cuenta que actualmente se ofertan muy pocas plazas. «En Castilla y León -argumenta el Dr. Eduardo Ruiz Martín- solo existen 80 plazas y, a lo mejor, sale una oferta de 12 plazas. Estas oposiciones son duras y complejas, requieren de mucho estudio, precisamente porque hay mucha competencia. Por tanto, hay que prepararlo bien, normalmente con un año de antelación.

Ventajas de estudiar Odontología /Opiniones de colegas

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