Es cierto que cada profesional tiene un día concreto del año para celebrar su oficio. Normalmente, las fechas son elegidas para conmemorar a un santo cristiano que tuvo algo que ver con el objeto de una profesión. O bien, a una persona notable dentro de la especialidad. En algunas ocasiones, corresponde a algún acontecimiento que haya marcado un hito en su ámbito. Y los dentistas y odontólogos no son la excepción.
En este sentido, el 9 de febrero ha sido elegido en España y en algunos países de habla hispana como el Día del Dentista. Hoy 9 de febrero se celebra el día de Santa Apolonia, patrona de la odontología, y desde Vélez & Lozano lo hemos celebrado a lo largo de los años de multitud de formas diferentes. Cada 9 de febrero celebramos el Día del Odontólogo en España, una fecha dedicada a todos aquellos profesionales que cada día trabajan para que el mundo sonría mejor. Pero ¿por qué el 9 de febrero? ¿Quién es Santa Apolonia y qué tiene que ver con la odontología? Además, ¿cómo ha evolucionado esta profesión hasta convertirse en lo que conocemos hoy?
Santa Apolonia, patrona de los dentistas
Santa Apolonia: Patrona de la Odontología
Muchas personas se preguntarán porqué Santa Apolonia está considerada como la patrona de los odontólogos. Pues bien como en tantas otras tradiciones, la respuesta la encontramos en la historia. Concretamente en la vinculada al cristianismo durante la época romana. Eran tiempos de activas persecuciones religiosas y de mártires por la fe cristiana.
En torno a comienzos del siglo III nace en Alejandría (actual Egipto) la que se convertiría en Santa Apolonia (o Santa Polonia), a la que se recurría en la Edad Media para remediar el dolor de muelas con su mediación. Santa Apolonia vivió en el siglo III en Alejandría, Egipto, durante un período de fuertes persecuciones contra los cristianos.
Apolonia era una mujer cristiana que vivió en el siglo III de nuestra era en Alejandría (Egipto), región dominada por el Imperio Romano. La tradición y algunas crónicas dicen de ella que fue bautizada y educada en la fe por sus padres. Desde joven decidió renunciar voluntariamente al matrimonio para consagrarse a Jesucristo. También se sabe de sus muchas obras de caridad, de su virtud y de sus frecuentes retiros para orar.
Según narra Dionisio, obispo de Alejandría entre los años 247 y 265, durante las festividades para conmemorar el milenio de la fundación de Roma, en los últimos años del mandato de Filipo ‘el Árabe’, la persecución e ira contra los cristianos por parte del pueblo de Alejandría alcanzó serias cotas de crueldad. Bajo el mandato del emperador Filipo El Árabe, la premisa era perseguir, represaliar y torturar a los cristianos y así se hacía en Alejandría (parte oriental del imperio).
Según cuenta la historia, en el año 249 d.C., una multitud enfurecida la capturó y la sometió a terribles torturas. En unas de esas acciones de ataque sobre los cristianos (en el año 249, siglo III D.C), los soldados capturaron a Apolonia, una mujer virgen de avanzada edad y la torturaron con el objetivo de que se arrepintiera de su fe cristiana, pronunciase blasfemias contra Jesucristo y adorase a los dioses paganos. Sin embargo, ella se negó y padeció la ira de la turba alejandrina.
Corrían los últimos años de mandato del emperador Filipo y coincidía con la celebración del milenio del Imperio Romano. Durante las festividades, se inició en Alejandría una campaña de acoso y persecución de los cristianos. Según relata el Obispo Alejandrino, los hechos comenzaron con la irrupción en las casas de notables cristianos. Estos fueron sacados a la fuerza y obligados a proferir blasfemias contra Jesucristo y honrar a los dioses romanos. Fue entonces cuando secuestraron a Apolonia y le exigieron blasfemar contra Jesucristo. Sin embargo, ella no pronuncia palabra alguna.
Uno de los castigos más espantosos que sufrió fue la extracción violenta de todos sus dientes, un suplicio que la convirtió en un símbolo del sufrimiento bucodental. En uno de los crueles golpes perpetrados con martillos que sufrió perdió buena parte de sus dientes y los restantes le fueron arrancados como tortura. Pero lo más impactante fue su final: después de ser torturada, sus captores le ofrecieron una última opción. Si renegaba de su fe, la perdonarían; si se negaba, la quemarían viva.
Después de torturarla la llevan fuera de la ciudad, y allí es obligada nuevamente a cometer apostasía, bajo amenaza de ejecución en la hoguera. La tradición cuenta que Apolonia solicitó tiempo para reflexionar, y después, ante la mirada atónita de sus verdugos, ella misma caminó voluntariamente hacia las llamas en las que murió. En un acto de valentía impresionante, Santa Apolonia decidió arrojarse ella misma a la hoguera antes que renunciar a sus creencias. En ese momento exclamó a los soldados romanos que, cuando sufrieran problemas dentales, invocaran su nombre para que Dios acudiese en ayuda de ellos.
Momentos antes del final pidió a sus torturadores que le soltaran las manos haciéndoles pensar que iba a reconsiderar su decisión. Sin embargo y para sorpresa de los soldados, ella misma se lanzó al fuego (según San Agustín por deseo del Espítitu Santo) de la hoguera para no renunciar a su religión. Además, se dice que la hoguera no fue suficiente para que Apolonia perdiera su vida, y tuvo que ser degollada. De esta manera, Apolonia pasó a ser Santa Apolonia, reconocida por su entrega a Dios y se dice que es invocada cuando existen dolencias dentales.
Los cristianos del lugar recogieron sus dientes para distribuirlos como reliquias a varias Iglesias. Cincuenta años después de su muerte, Santa Apolonia fue canonizada y hoy se le considera una de las primeras mártires cristianas. Y el 9 de febrero quedó establecido como el día para conmemorarla. Su sacrificio la convirtió en santa y mártir del cristianismo, y siglos después, la Iglesia la proclamó patrona de los odontólogos y de todos aquellos que sufren problemas dentales. Desde entonces, su imagen es venerada en iglesias y consultorios, y su nombre sigue siendo sinónimo de fortaleza y resistencia.
Dicen los escritos que mientras Apolonia estaba bajo el fuego espetó a los presentes que cuando sufrieran de problemas y dolencias dentales, invocaran su nombre, pues ella intercedería ante Dios para aliviar sus penas. Sin embargo, la leyenda no se queda ahí y asegura que Apolonia no se quemó y permaneció con vida dentro de la hoguera (protegida por Dios), razón por la que finalmente optaron por degollarla para darle muerte.
Años más tarde su figura cayó en el olvido y no fue hasta el siglo XIV cuando vuelve a emerger en la liturgia católica. Desde entonces es a ella a quien se la invoca contra el dolor de muelas y es considerada como la patrona de las enfermedades dentales al tiempo que de los odontólogos.
La iconografía de Santa Apolonia se representa con unas pinzas que sostienen un diente o con un collar en el que pende un diente de oro. La patrona de los Dentistas es Santa Apolonia y se celebra el 9 de Febrero. Su imagen siempre aparece en múltiples cuadros representando a una mujer con unas tenazas en la mano, como recordatorio de su tortura donde se suponía le habían arrancado todos sus dientes de forma violenta.
Pero es el Historiador Eusebio de Cesarea en su libro “Historia Eclesiástica” obra donde se relatan los acontecimientos acaecidos desde los tiempos de Jesús hasta los primeros padres de la Iglesia, la que nos informa de su martirio en Alejandría, donde antes de ser quemada, le rompieron todos los dientes. Esto explica que a través de su tortura, los Dentistas la eligieran como su Patrona.Cada 9 de Febrero en todos los Colegios de Odontología y en algunas Universidades como la nuestra, se celebra el día de la Patrona, que comienza con una misa y le sigue la tradicional chocolatada.
Este año el Colegio de Odontólogos de Valencia ha elegido para festejar la fiesta de Santa Apolonia y anunciar su programa de actividades, una imagen de la Santa que se encuentra en el retablo de la capilla norte de la Iglesia de San Martín, en la población de Oberwellach, Austria. Aunque el cuadro más representativo es el de Francisco de Zurbarán (1631), pintor del Siglo de Oro Español. Actualmente se encuentra en el Museo del Louvre, Paris, procedente del convento de la Merced Descalza del Señor de San José, en Sevilla, donde la Santa Apolonia se la representa como una mártir que sujeta en sus manos una palma y unas tenazas, recordando así su martirio.
Y en el Museo del Prado, encontramos una de las tantas representaciones de Santa Apolonia. En este caso, es un óleo sobre lámina de cobre del artista Guido Reni, realizado entre 1600 y 1603. En el mismo aparece la protagonista de nuestra historia entre dos verdugos.

Evolución de la Odontología a lo Largo de la Historia
¿Alguna vez te has preguntado cómo surgió la odontología? Hoy en día, la visita al dentista es algo habitual, con clínicas equipadas con la última tecnología, materiales de alta calidad y tratamientos innovadores. Pero no siempre fue así. La odontología tiene una historia fascinante que se remonta a miles de años atrás. Antes de los avances tecnológicos, antes del instrumental de precisión y de los materiales de última generación, hubo un tiempo en el que la odontología era sinónimo de dolor y de auténticas pesadillas.
La historia de la odontología se remonta a hace más de 5.000 años. En el Antiguo Egipto, ya se practicaban tratamientos dentales, aunque de una manera bastante rústica. Se han encontrado cráneos con restos de empastes hechos con miel y resina, e incluso prótesis rudimentarias de dientes tallados en hueso o marfil. En un antiguo panel de madera, conservado en el Museo del Cairo, se hace referencia a la figura del primer dentista de la historia. Los babilonios, por su parte, creían que las caries eran causadas por pequeños gusanos que se alojaban en los dientes (¡y no iban tan desencaminados, porque en realidad eran bacterias!).
El gran salto en la historia de la odontología llegó en el siglo XVIII, cuando el francés Pierre Fauchard escribió el libro Le Chirurgien Dentiste, considerado la base de la odontología moderna. El siglo XX marcó el inicio de una odontología basada en tecnología de precisión.
A continuación, se presenta una tabla con hitos importantes en la evolución de la odontología:
| Año | Hito |
|---|---|
| 3000 a. C. | Médicos egipcios incrustaban piedras preciosas en las piezas dentales. Creación de la primera pasta dentífrica (clisterate) por los egipcios. |
| 2700 a. C. | Invención del cepillo de dientes (atribuida a un emperador chino). |
| Siglos IX y III a. C. | Mayas incrustaban piedras preciosas en sus dientes como símbolo de relevancia social. |
| 700 a. C. | En la Edad Media se recurría a Santa Apolonia para remediar el dolor de muelas. |
| Siglos V y IV a. C. | Hipócrates y Aristóteles estudiaron la extracción dental, el uso de alambres para estabilizar fracturas maxilares y unieron dientes. |
| Siglo XVIII | Pierre Fauchard inventa el empaste dental y propone tratamientos para deformaciones dentales, así como la implantación de piezas de marfil o hueso. |
| 1815 | Comienzo del uso de fluoruros para la prevención de caries. |
| 1844 | Se empezaron a fluorar las aguas potables para reducir las caries. |
| 1846 | Primera demostración pública y exitosa de la cirugía sin dolor mediante la aplicación de éter sulfúrico. |
| 1847 | Descubrimiento de los efectos anestésicos del cloroformo por el doctor James «Young» Simpson. |
| 1866 | Lucy Beaman Hobbs se convirtió en la primera mujer dentista al obtener el título en el Ohio College of Dental Surgery. |

Innovaciones Recientes en Odontología
Sin duda, la odontología, como otras profesiones, está en plena evolución. En primer lugar podríamos prever una expansión y regularización de la teleodontología, o modalidad de consulta odontológica a distancia y exámenes básicos mediante videollamadas. Aunque también es factible con vídeo asíncrono. Esta opción ayudaría a muchos pacientes a salvar distancias y hasta minimizar el estrés y perder el miedo al dentista. Cabe destacar que esta alternativa no es una novedad, ya que formó parte de los servicios durante la pandemia del COVID-19. Por otro lado, está el posible auge del empleo de Inteligencia Artificial para ayudar en el diagnóstico odontológico. Cabe destacar que, para su entrenamiento, los algoritmos de IA utilizan miles de millones de puntos de datos que les permiten tomar decisiones basadas en pruebas disponibles.
Para empezar, hablaremos de un nuevo andamio elaborado con estroncio que, al mismo tiempo, es personalizable y puede adaptarse a implantes dentales de cualquier tamaño. Este dispositivo fue desarrollado por un equipo de investigadores de la Universidad de Búfalo, en el Estado de Nueva York. Los mismos científicos dicen que este dispositivo podría mejorar la cicatrización y la fijación de los tejidos en los pacientes.
¿Te imaginas un microenjambre robótico que actúe como una mezcla de cepillos eléctricos, enjuague e hilo dental en un mismo dispositivo? De hecho, eso es lo que creó un equipo multidisciplinar de la Universidad de Pensilvania. Esta tecnología, aún en prueba, podría convertirse en una forma innovadora y automatizada de realizar las tareas habituales de cepillado y limpieza con hilo dental. Pero, lo más importante es que este sistema podría ser particularmente útil para pacientes que no tienen destreza manual necesaria para cepillar sus dientes con eficacia.
Por otro lado, un estudio realizado por investigadores de la misma Universidad de Pensilvania han demostrado que dispositivos tipo microrobot pueden acceder a las superficies casi inaccesibles del conducto radicular con una precisión controlada. Mediante este recurso será posible tratar y eliminar biopelículas e incluso extraer muestras para diagnóstico, permitiendo planificar un tratamiento más personalizado.