Desde Clínica Belodonte, expertos en Cirugía Oral y Maxilofacial en Barcelona, explicaremos qué son los dientes retenidos, qué dientes suelen ser afectados, las causas y efectos de esta condición, así como el tratamiento que ofrece la cirugía oral y maxilofacial. Si estás leyendo este artículo es porque alguna vez te han dicho (ya sea en el dentista o en otra parte) que tienes un diente retenido o ‘atrapado’ dentro del hueso. Los especialistas del área denominamos a esto diente incluido y sucede más a menudo de lo que pensamos. Si lo padeces, o si te interesa, hoy te damos respuesta a muchas de tus preguntas relacionadas con el tema.
Estrictamente, el término ‘diente impactado’ o incluido hace referencia a aquella pieza dentaria que no ha emergido completamente en la arcada dentaria.
¿Qué significa realmente tener un diente retenido? ¿Cómo se distingue de las definiciones de diente incluido o impactado? En este artículo, nos sumergiremos en el significado preciso de un diente retenido, desentrañando las diferencias esenciales entre estos términos.
¿Qué es un Diente Retenido?
Un diente retenido se refiere a un diente que ha completado su desarrollo, pero no ha logrado emerger completamente de la encía ni tomar su posición normal en la arcada dentaria. Es aquel que no puede erupcionar correctamente a través de la encía debido a la obstrucción física en su camino. Esto puede deberse a la falta de espacio en la mandíbula, la posición anormal del diente o la obstrucción causada por otros dientes.
Mientras que el diente impactado se encuentra total o parcialmente dentro del hueso, el diente retenido ha completado su desarrollo, pero no ha emergido adecuadamente, y el diente incluido no ha erupcionado por completo, aunque no está completamente enterrado.
Definición: se refiere a un diente que no ha emergido completamente en la arcada dentaria.
Características: Puede tener parte de la corona visible.
Existen diferentes tipos de inclusión:
- Inclusión total: la pieza dental permanece enterrada en el hueso.
ORTODONCIA EN CANINOS RETENIDOS | CANINOS INCLUIDOS
Causas de un Diente Retenido
Las causas de un diente retenido pueden ser diversas e incluir falta de espacio en la boca, obstrucciones en el camino de erupción, anormalidades en la posición del diente, o incluso factores genéticos. Las causas de un diente retenido pueden variar y están relacionadas con factores genéticos, anatómicos o de desarrollo.
Una de las razones más frecuentes para que un diente se retenga es la falta de espacio adecuado en la boca para que el diente erupcione correctamente. Algunos dientes pueden desarrollarse en posiciones anómalas, como giros o inclinaciones, lo que dificulta su erupción.
También puede ocurrir que un diente permanezca incluido en el hueso como consecuencia de un traumatismo, por ejemplo, si un niño se golpea un diente de leche y el impacto ha dañado la raíz del diente definitivo que aguarda debajo.
En la mayor parte de los casos las causas de origen genético son las responsables del problema. Algunas teorías lo relacionan a su desarrollo en el tiempo. El canino superior es el diente con el tiempo de formación más largo, se forma en una zona muy alejada y profunda, tiene con un camino largo de erupción y además es el último en erupcionar en la arcada dentaria.
Otras posibles causas del canino incluido son la ausencia de reabsorción de la raíz del canino de leche (que también podría ser el resultado del canino incluido), alteraciones del germen dentario, el cierre prematuro de la raíz y el apiñamiento dental.
Es importante destacar que algunos dientes retenidos pueden no causar síntomas notorios y pueden ser descubiertos durante un examen dental de rutina.
Los dientes más propensos a ser impactados son los terceros molares, también conocidos como muelas del juicio. Estos dientes tienden a erupcionar en la parte posterior de la boca entre los 17 y 25 años, cuando el espacio en la mandíbula suele ser limitado.
Normalmente son las muelas del juicio y los caninos los dientes que encontramos estadísticamente más que se incluyen. Sin embargo, el proceso de inclusión es más común en los cordales (muelas del juicio) y en los caninos superiores. Es así dado que los mencionados son las últimas piezas dentales en emerger y tienden a no tener el espacio suficiente para salir. Es un problema que se da con bastante frecuencia, sobre todo en la población mayor de 15 años.
Efectos de un Diente Retenido
Un diente impactado puede producir malposición, afectando incluso a los dientes colindantes e induciendo alteraciones estructurales. Los efectos pueden incluir dolor, inflamación de las encías, infecciones, daño a los dientes vecinos, maloclusión dental y quistes dentales.
Es por ello que pueden sufrir infecciones recurrentes.
Si el paciente es reacio a cualquier tipo de tratamiento de ortodoncia por los motivos que sean, hay que avisarle de la posibilidad de que se produzcan reabsorciones radiculares de dientes cercanos, especialmente los incisivos laterales.
Hay dientes, como los caninos, que tienen un papel más importante a nivel funcional y/o estético en nuestra boca.
Cuando los caninos de la arcada dental superior no erupcionan alrededor de los 12 años; hablamos de canino incluido en el paladar, canino incluido por palatino o, como muchos pacientes le llaman, “caninos cruzados en el paladar”. En su lugar permanece el canino de leche y suele pasar desapercibido por el paciente hasta que el canino de leche se mueve o se cae en la edad adulta.
Es más frecuente en mujeres que en hombres.
Es posible encontrar otros dientes incluidos los cuales hay que tratar con la misma filosofía.
El canino superior erupciona normalmente a la edad de 12 años.
El desarrollo de los caninos o colmillos superiores e inferiores empieza entre los 4 y 5 meses de edad, mientras la erupción de los caninos superiores sucede entre los 11 y 13 años de edad y los inferiores, entre los 9 y 11 años de edad.

Diagnóstico
Lo primero de todo, es llevar a cabo un diagnóstico exhaustivo y muy preciso del estado y las causas que ha llevado a la inclusión del diente.
La primera prueba es la ortopantomografía digital o la radiografía panorámica. Esta radiografía es excelente para darnos suficiente información para saber la posición del canino.
Generalmente a los 8 o 9 años se puede palpar la prominencia de la corona del canino en la zona alta de la encía (en el fondo del vestíbulo).
Un signo de mayor fiabilidad, detectable precozmente en radiografías panorámicas de individuos con sospecha de impactación del canino maxilar, es el grado del incisivo lateral adyacente.
Tratamiento de un Diente Retenido
El tratamiento generalmente involucra la extracción quirúrgica del diente afectado. Antes de la extracción, el cirujano evaluará la posición del diente mediante radiografías y otros estudios de diagnóstico por imágenes. Después de la extracción, es posible que se requiera un período de recuperación durante el cual el paciente puede experimentar hinchazón, molestias y sangrado leve.
En algunos casos, especialmente si el diente retenido no está causando problemas evidentes, el enfoque inicial puede ser simplemente observar su desarrollo a lo largo del tiempo.
Si el diente retenido está causando molestias, dolor, inflamación o problemas con la alineación dental, el dentista puede recomendar la extracción del diente retenido.
En situaciones más complejas que involucran problemas en el desarrollo de los maxilares, la cirugía ortognática puede ser una opción. Esta intervención la realiza un especialista en ortodoncia en colaboración con el cirujano maxilofacial y el dentista general.
En el tratamiento de los caninos incluidos, como en cualquier tipo de tratamiento de ortodoncia, tenemos varios sistemas habituales como son brackets de autoligado o estéticos, Invisalign u ortodoncia lingual invisible.
Una de las opciones es no realizar ningún tipo de tratamiento con los riesgos que implica el dejar el canino incluido sin tocarlo.
Afortunadamente esta es la opción terapéutica de elección más frecuente. “caña de pescar” para traccionar el canino incluido por palatino, ejerce una fuerza ligera hacia abajo y alejando el canino de los demás dientes.
Método de ligado de un alambre a un microtornillo modelo G2.

Si el dentista observa que el diente impactado no produce daños graves en la salud del paciente se limitará a realizar un seguimiento para controlar su evolución. Los analgésicos se pueden tomar si el diente impactado está causando molestias o inflamaciones leves.
Siempre que sea posible es preferible conservar las piezas dentales naturales.
Sin embargo, en el caso de las muelas del juicio es bastante común realizar la extracción si producen algún problema cuando están emergiendo: si su erupción ha causado alguna infección, si hay riesgo de que empuje a las piezas dentales cercanas y provoque maloclusión o si los cordales tienen alguna caries.
No obstante, si las muelas del juicio crecen correctamente y no comprometen la estructura del resto de dientes, se pueden mantener.
Una raíz completamente desarrollada tiene contacto con el nervio, una de las partes en las que se divide el diente, y habrá más riesgo durante la extracción.
Tras las muelas del juicio, los caninos-también llamados colmillos-, son los dientes que presentan más problemas de erupción.
Opciones de Tratamiento
- Observación y seguimiento: Se hace en casos donde se decide controlar la evolución y cuando no haya peligro de patologías secundarias. Únicamente actuaremos de esta manera cuando no haya riesgo de que se produzca ninguna patología.
Prevención
Si bien no siempre es posible prevenir la impactación dental, hay algunas medidas que se pueden tomar para reducir el riesgo de que ocurra. En casos de dientes impactados conocidos, el monitoreo regular por parte de un profesional dental puede ayudar a detectar problemas potenciales antes de que se agraven.
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