¿Por qué se mueve y sangra un diente de leche? Causas y soluciones

La etapa evolutiva de todos los niños comienza con el crecimiento y la caída de los dientes de leche. Cuando un niño está por caérsele un diente siempre se llena de emoción e ilusión al saber que comenzará a tener sus nuevos dientes, sobre todo si es el primero.

Los dientes de leche o dientes temporales son las piezas dentales que crecen en los primeros años de vida de un niño. En total, crecen veinte dientes de leche, diez de ellos en la arcada superior (maxilar) y los otros diez en la arcada inferior (mandíbula). En el caso de los niños, tras salir del periodo de amamantar, necesitan tener dientes.

¿Para qué? Tienen que empezar a masticar alimentos sólidos y ejecutar sus primeros contactos con el lenguaje oral. Además, no solo sirven para anteceder a los dientes permanentes, los dientes de leche son esenciales para el desarrollo bucal y facial. Tienen como función primordial masticar y comenzar a desarrollar el lenguaje. Al fin y al cabo, se trata de un proceso fisiológico.

En él, los dientes tienden a salir, crecer, comenzar a moverse y caerse. En la mayoría de los casos, los dientes de leche empiezan a salir entre los 6 y 12 meses. Es cierto que cada niño es un mundo y hay bebés que cumplen 1 año sin ningún diente en la boca.

¿Qué son los dientes de leche?

Los dientes de leche comienzan aparecer a partir de los 6 meses de edad y son los primeros dientes que comienzan a tener los niños. Estos dientes acompañan al niño hasta la edad de 11 a 12 años cuando comienzan a caerse.

Los dientes de leche no se forman de inmediato, estos comienzan a nacer a la edad aproximada de 6 meses y terminan de crecer aproximadamente hasta los 24 meses. Los dientes de leche son un total de 20, distribuido 10 en la arcada superior y 10 en la arcada inferior.

¿A qué edad comienza a caerse los dientes de leche?

A partir de los 6 años de edad, comienza el recambio de los dientes de leche por la dentición del adulto. Existen situaciones donde la caída del primer diente de leche puede ocurrir incluso antes de los 6 años.

Los dientes de leche se caen debido a que los dientes definitivos comienzan a erupcionar bajo el diente de leche provocando la destrucción de la raíz del diente temporal para posicionarse en el lugar y crecer el diente como es debido.

¿Por qué los dientes de leche se mueven?

El movimiento de los dientes de leche es un hecho normal que ocurre porque por la erupción del diente definitivo que necesitar reemplazar al diente de leche como mencionamos anteriormente. Otro de los motivos del movimiento de un diente de leche podría ser: infección del nervio del diente de leche, infección en las raíces del diente de leche, mala oclusión y caries muy profundas que destruyen la corona del diente de leche.

Sentir que se te mueve un diente es muy angustiante y el primer pensamiento siempre es que se va a acabar cayendo. Que se mueva un diente mínimamente es normal, ya que están sujetos al hueso mediante un ligamento. Sin embargo, si el movimiento del diente es más exagerado de lo normal e incluso te ha venido el recuerdo de cuando se te movían los dientes de leche de pequeño, ponle remedio rápidamente.

La causa principal de una movilidad dental anormal es la periodontitis. Es una enfermedad que aparece cuando una gingivitis (inflamación, enrojecimiento y sangrado de las encías) no es tratada y la infección termina afectando a los ligamentos y al hueso que sirven de soporte a los dientes.

Una caries es el otro tipo de infección que puede causar la pérdida de un diente. En este caso, el diente es afectado por una caries que ha ido avanzando hasta afectar la estructura interna.

El bruxismo también puede ser la causa de que un día estés jugando con tu lengua y pienses ?¡se me mueve un diente!?. Se trata del hábito inconsciente de apretar o rechinar los dientes y puede ser muy perjudicial, ya que acaban desgastando las piezas dentales.

Por último, darse un fuerte golpe en un diente es otro de los motivos del movimiento dental, aunque seguramente en este caso sabrás que la causa es esa.

Si todavía no se te mueve ningún diente, recuerda que la prevención es esencial. Para evitar las caries y la periodontitis no hay nada más importante que mantener una higiene dental correcta.

Evitar los golpes que pueden dañar tus dientes no siempre es sencillo y en muchas ocasiones es difícil prevenirlo. El bruxismo, en cambio, está muy relacionado con el estrés, así que para prevenirlo hay que combatirlo.

Para salvar un diente que se mueve es necesario acudir al odontólogo a tiempo. Los dientes de leche, también llamados dientes temporales, empiezan a moverse a los 5 años y medio o 6. Es cuando empieza el proceso de sustitución por las piezas permanentes. Aun así, pueden darse variaciones por causas genéticas u otros motivos.

Este proceso de sustitución se divide en dos fases. Los primeros dientes en caer son los incisivos, tanto superiores como inferiores. El primer síntoma de que un diente de leche se va a caer es su movilidad.

Puede darse que el diente definitivo erupciona a su lado, creando una segunda fila. Este anomalía se produce cuando no ha habido un desgaste de la raíz del diente de leche. Suele ocurrir muy pocas veces y acaba corrigiéndose con la caída de la pieza temporal.

Cuando empieza a moverse un diente, pueden pasar varios días incluso semanas hasta que llegue a caerse. Lo más recomendable, es dejar transcurrir de forma natural este proceso. El instinto de los niños por tocarse el diente con la lengua, de forma consciente o inconsciente, puede ser una forma de acelerar el proceso sin ser perjudicial.

Lo que tenemos que evitar, es el contacto de sus manos. En caso de tener que retirar el diente, el método más recomendado es utilizar una gasa, coger el diente con firmeza y dar un tirón seco hacia fuera.

Los dientes se mueven de manera casi imperceptible, podemos sentirlo al tocarlo con los dedos pero es prácticamente imposible verlo. La movilidad dental no es una enfermedad en sí, es consecuencia de una patología. Esta enfermedad es causada por bacterias que atacan las encías y las infectan.

Hay que tener en cuenta que las personas que padecen enfermedades como leucemia o diabetes son más propensas a la piorrea debido a los medicamentos que toman. Otra causa puede ser una caries. El bruxismo o hábito inconsciente de apretar o rechinar los dientes, puede ser una causa también.

Hay que cepillarse los dientes tres veces al día, después de cada comida, con una buena técnica de cepillado. Para la limpieza interdental, utiliza cepillos interproximales o hilo dental.

Si has notado que tienes un diente que se mueve o que está un poco suelto, no debes dejarlo pasar. Es muy probable que sufras periodontitis, es decir, un problema de encías. Muchas veces, por culpa de la proliferación de bacterias, las encías y los tejidos de soporte del diente se ven afectadas y pueden llegar a enfermar.

Cuando la placa bacteriana se va acumulando en la base de los dientes es frecuente que termine afectando al conjunto de la boca. Notar que se mueve un diente no es una sensación nada agradable. Las personas suelen vivir esta situación con angustia y, muchas veces, tienden a pensar que la caída de dientes es inevitable y no tiene solución.

Sin embargo, la periodontitis, así como la gingivitis, tienen solución siempre que se cojan a tiempo. La mayoría de las veces, la causa de que se muevan los dientes es un problema de encías, aunque también puede deberse a otros factores.

Es importante acudir al dentista en cuanto notemos los primeros síntomas de que se nos mueve un diente. Como comentábamos, lo principal es llamar al odontólogo para valorar la situación y ver qué soluciones nos puede aportar.

Si se te mueve un diente por culpa de un golpe, el dentista deberá sacar una radiografía para poder observar el estado de la raíz. Sin embargo, si el soporte del diente se ha visto afectado, será necesario realizar una extracción antes de que se pueda infectar la zona.

Tras la extracción, la mejor solución para reponer la pieza perdida son los implantes dentales. Si la causa de los dientes sueltos es una enfermedad de las encías deberás iniciar de inmediato un tratamiento periodontal.

En primer lugar, siempre se procederá a reestablecer una correcta higiene bucodental. Una caries no tratada sigue evolucionando sin control. Cuando la infección alcanza la pulpa del diente, además del dolor puede llegar a reblandecer la encía y hacer que el diente se suelte.

La mayoría de las veces, las enfermedades periodontales tienen solución. No lo dejes y consúltanos. Los dientes de leche o dientes temporales de un niño por lo general comienzan a aflojarse y caerse para dejar espacio a los dientes permanentes alrededor de los 6 años.

Estos dientes temporales actúan como marcadores de posición, creando espacio en los maxilares para los futuros dientes permanentes. A medida que el niño crece, sus maxilares también crecen para poder acomodar los dientes permanentes que son más grandes.

Cuando un diente permanente está listo para salir, la raíz del diente de leche comienza a disolverse hasta que desaparece por completo. Para algunos niños, la pérdida de dientes puede ser un momento emocionante, especialmente si piensa en la llegada del Ratoncito Pérez.

No es raro que los niños experimenten un poco de dolor o malestar cuando pierden un diente. Generalmente los dientes temporales permanecen en su lugar hasta que los dientes permanentes los expulsan.

La pérdida de dientes temporales demasiado pronto puede causar que se desarrollen serios problemas de oclusión si no se trata. La respuesta tiene que ver con los dientes permanentes.

Normalmente, los dientes de leche actúan como guías para ayudar a que los dientes permanentes salgan con una alineación saludable. Esto puede interrumpir no solo la erupción del diente permanente, sino también la de los dientes cercanos, lo que genera serios problemas de alineación.

En consecuencia, siempre es conveniente programar una visita al dentista si el niño pierde un diente de leche antes de los 4 años. El problema se puede atender usando un mantenedor de espacio para mantener el espacio vacío abierto para que el diente permanente de debajo erupcione en su posición.

Las lesiones dentales son una realidad desafortunada, especialmente para los niños pequeños que no han desarrollado todavía una buena coordinación y control muscular. Sin embargo, otras veces, la lesión puede ser grave y podría afectar a la salud dental del niño en los años venideros.

La lesión más común producida en un diente por una caída o golpe es un astillamiento. Los niños pequeños pueden astillarse un diente cuando se caen, juegan en el parque o incluso cuando se bañan en casa. Algunos astillamientos no son serios.

Es posible que ni siquiera se extiendan lo suficientemente profundo como para dañar el diente. Sin embargo, algunas fracturas pueden atravesar el esmalte del diente de leche, exponiendo la dentina blanda que se encuentra debajo.

Cuando un diente recibe un golpe lo suficientemente fuerte como para que se afloje en el alvéolo, debe haber motivos de preocupación. El niño podría experimentar algo de sangrado de las encías alrededor del diente, tener algo de hinchazón, e incluso un hematoma o moretón, por la fuerza del golpe.

Todos estos síntomas son normales al tener un diente flojo debido a un traumatismo. La mejor solución es acudir al dentista, quien examinará el diente y valorará si hay un daño profundo. En ciertos casos, el diente permanente puede dañarse, especialmente si el diente de leche, debido al traumatismo, es empujado hacia dentro del alvéolo.

Si el traumatismo o golpe ha sido considerable, el diente puede llegar a perderse. Cada una de las situaciones anteriores puede conducir a problemas dentales más graves. Los padres pueden preocuparse al ver que un diente se vuelve gris o marrón después de un traumatismo.

La decoloración es como un hematoma. El aumento del flujo de sangre de los vasos rotos en el diente conduce al tinte grisáceo. A veces se desvanece, pero muchas veces el diente permanecerá un poco más oscuro que los dientes adyacentes.

La pérdida temprana de dientes de leche también puede producirse por caries profundas que no pueden tratarse. Por todo ello, es importante comenzar a practicar una buena higiene bucal tan pronto como salga el primer diente de leche.

Hay que insistir en que se cepille los dientes al menos dos veces al día. Es importante supervisar y ofrecer asistencia según sea necesario. También es importante que consuma una dieta saludable y se le limiten los alimentos y bebidas azucarados.

En muchas ocasiones es posible conseguir un diente de leche flojo y aun sabiendo que no está listo para arrancar lo tiramos para dar paso al nuevo diente. Sin embargo, aunque el diente este muy flojo, no se recomienda arrancarlo, ya que podría ocasionar dolor, infección y sangrado. Ante este hecho, no es recomendable de ninguna manera arrancar el diente a la fuerza, sobre todo si aún no está listo, ya que podría ocasionar daños dentales en el niño incluso a largo plazo.

En el caso de que un diente de leche se caiga antes de que el diente permanente esté listo para erupcionar, podría ocasionar que los dientes alrededor se muevan y ocasionen apiñamiento provocando que el diente definitivo crezca mal posicionado, generando que a largo plazo sea necesaria la utilización de ortodoncia para corregir tal alteración.

Lo más recomendable es que la pieza dental se caiga sola o que sea el propio niño que la retire de su boca para que no sienta ningún tipo de daño.

POR QUÉ SE CAEN LOS DIENTES DE LECHE 😬 l videos educativos para niños

A continuación, presentamos una tabla con las causas más comunes del movimiento y sangrado de los dientes de leche, así como las posibles soluciones:

CausaDescripciónSolución
Erupción del diente permanenteEl diente permanente empuja al diente de leche, causando que se mueva y eventualmente se caiga.Dejar que el proceso siga su curso natural. Vigilar la higiene bucal.
InfecciónInfecciones en el nervio o las raíces del diente de leche.Visitar al odontopediatra para evaluar y tratar la infección.
Mala oclusiónProblemas de alineación dental que causan presión desigual en los dientes.Consulta con el ortodoncista para evaluar la necesidad de tratamiento.
Caries profundasCaries que destruyen la corona del diente, debilitándolo.Tratamiento de la caries por el odontopediatra.
TraumatismosGolpes o caídas que aflojan el diente.Visitar al dentista para evaluar el daño y considerar si es necesario inmovilizar el diente.
PeriodontitisInflamación y sangrado de las encías debido a la acumulación de placa bacteriana.Mejorar la higiene bucal, realizar limpiezas profesionales y, en casos avanzados, tratamiento periodontal.

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