El diente de león, también conocido como achicoria amarga, es una planta medicinal valorada por sus múltiples beneficios para la salud. En este artículo, exploraremos qué es el diente de león, para qué sirve, y cómo preparar una infusión para aprovechar al máximo sus propiedades.

Fuente: Wikipedia
¿Qué es el Diente de León?
El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta herbácea anual de la familia de las Asteráceas, que puede alcanzar unos 30 centímetros de altura. Es conocido por la característica particular que, después de la floración, forma una "cabeza de semilla" suave y redonda en la parte superior del tallo, compuesta de muchos aquenios. Se trata de una de las plantas silvestres comestibles más comunes y fáciles de reconocer; seguramente habrás visto sus bellas flores en algún parque o pradera, o resoplado sobre sus semillas.
El hábitat originario del Diente de León (Taraxacum officinale) se encuentra en Europa y Asia, pero gracias a su gran capacidad de adaptación, esta planta se ha extendido por todos los continentes. Aunque prefiere terrenos ricos en nitratos, el Diente de León no tiene muchos requerimientos y puede adaptarse a casi cualquier condición. Por eso, es común encontrarlo en terrenos baldíos, bordes de caminos, pastizales, parques, macetas, jardines, aceras e incluso en grietas de muros. Puede crecer a más de 2000 metros de altura, tanto en interiores como cerca de la costa, a pleno sol o a la sombra. En España, el Diente de León se encuentra en casi todas partes, desde Estaca de Bares hasta Tarifa.
El Diente de León es una planta silvestre resistente, capaz de soportar heladas, viento y enfermedades. Mientras que en algunos países donde se ha establecido, se estudian formas de erradicarla debido a su carácter invasor, en Europa se cultiva por el valor culinario de sus hojas y sobre todo por las propiedades medicinales de su raíz. Además, se ha comenzado a utilizar su látex para producir caucho, lo que abre nuevas posibilidades en la industria.
Morfología del Diente de León
- Raíz: Gruesa, fuerte y pivotante, con una tonalidad parda en el exterior y blanca en el interior. Se hunde profundamente en el suelo, lo que le permite resistir en distintos tipos de terrenos.
- Hojas: Crecen desde la base formando una roseta y pueden variar en orientación según su fase de desarrollo o el entorno. Su tamaño es variable, alcanzando hasta 20 cm de longitud. Al tacto, las hojas del Diente de León son lisas, sin vellos ni irregularidades. Su forma es alargada, con un extremo lanceolado y bordes dentados. El color de las hojas es un verde brillante, aunque pueden presentar tonalidades rojizo-violetas en el nervio central o incluso en toda su superficie.
- Tallo: Sale desde el centro de la roseta de hojas y es alto y solitario, quiero decir que no presenta ramificación alguna ni hojas, se va hacia el cielo erecto y desnudo.
- Flor: De un amarillo dorado intenso y está compuesta por numerosos pétalos alargados, cada uno con una pequeña muesca en su extremo, similar a la cola de una golondrina. Estos pétalos están sostenidos por sépalos verdes, mientras que la base de la flor, conocida como receptáculo, presenta hojas puntiagudas que se inclinan hacia abajo.

Fuente: Ecoagricultor
Propiedades y Beneficios del Diente de León
El diente de león se ha usado durante siglos como recurso medicinal, es decir, como tratamiento para diversas afecciones, enfermedades y condiciones físicas. Esto se debe a sus diferentes y potenciales propiedades que permiten su uso para mejorar la salud.
Esta planta es rica en betacaroteno y vitaminas, muchos nutrientes que también encontramos en verduras y frutas. Estos nutrientes ayudan a mantener mucosas, visión y piel en muy buen estado. Hay componentes en esta planta muy poderosos como son los polifenoles, flavonoides, polisacáridos y propiedades coleréticas. Estas suponen un efecto protector y depurativo en el hígado, uno de los órganos más importantes, encargado de purificar y mantener la sangre en buen estado.
Desde el punto de vista medicinal, tanto la raíz como las hojas del Diente de León poseen múltiples beneficios. Se le atribuyen propiedades diuréticas, laxantes, colagogas y coleréticas, además de efectos ligeramente hipoglucemiantes, antiinflamatorios, depurativos y descongestionantes.
En siglos pasados, el diente de león se ha definido como un remedio para el hígado, un aliado para la curación de heridas y como un estimulante de la diuresis (una cualidad que ha sido confirmada por estudios de fitoterapia contemporáneos). La milenaria medicina tradicional china considera que el diente de león es una medicina útil para:
- Apoyar la salud del hígado.
- Estimular la limpieza del tracto urinario.
- Promover la salud ósea y articular.
En muchos textos médicos antiguos, los dientes de león también se recomiendan para tratar infecciones, problemas de la piel como eczema y dolor en las articulaciones.
La medicina herbal actual considera que los dientes de león son un remedio natural con una acción desintoxicante en el hígado y la vesícula biliar. En particular, las hojas se usan para ayudar a la función renal y como drenaje contra la retención de agua, además de ser un soporte para la digestión.
La notoriedad de esta hierba curativa deriva sobre todo del hecho de que la raíz del diente de león tiene excelentes propiedades purificadoras, estimulando las funciones biliares, hepáticas y renales, es decir, activando nuestros "órganos excretores" (hígado, riñones, piel) utilizados para transformación y eliminación de toxinas a través de heces, orina, sudor.
Diente de león, cuándo y cómo tomarlo. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales
Componentes Bioactivos del Diente de León
Estas acciones beneficiosas a nivel corporal derivan de la composición particular de los ingredientes activos del diente de león, que le dan a la planta, especialmente las propiedades de raíz, tónicas y digestivas. La raíz del diente de león de hecho contiene:
- Vitaminas A, B1, B2 B3, C, E, K
- Alfa y beta caroteno
- Beta-criptoxantina
- Luteína
- Zeaxantina
- Minerales como calcio, sodio, hierro, fósforo, magnesio, zinc y selenio
- Taninos
- Ácido cafeico y cumarico
- Inulina, una fibra prebiótica que nutre la flora bacteriana y mejora el tránsito intestinal.
- Potasio y flavonoides que tienen una acción de drenaje en el riñón y estimulan la producción de orina y el drenaje del exceso de líquidos.
Quizás el ingrediente activo más importante del diente de león es la taraxacina, un compuesto amargo que estimula la contracción de la vesícula biliar para aumentar el flujo de bilis, estimulando así la purificación. Su acción secretora estimulante no se limita a la bilis, sino que estimula las secreciones de todas las glándulas del sistema gastrointestinal (saliva, gástrico, pancreático, jugos intestinales), así como los músculos del sistema digestivo, promoviendo ligeramente la acción laxante secundaria.
Además, los dientes de león pueden tener una acción capaz de promover la función inmunológica y mejorar la respuesta inmune del sistema linfático. El óxido nítrico (NO) contenido en él está de hecho involucrado en los procesos de regulación y defensa del sistema inmune y, de hecho, actúa como un mensajero intracelular que estimula la actividad fagocítica de las células.
Usos Culinarios del Diente de León
El Diente de León es una planta extremadamente versátil, muchos son sus usos culinarios.
- Raíz: Se come cruda en ensalada, mascándola por el camino o cocida; tostada y molida se utiliza como sucedáneo del café; seca es una alternativa al palodur. Una forma común de tostar la raíz es en el horno a 100 grados durante 5 horas.
- Hojas: Tienen un agradable sabor amargo, más fuerte en las hojas viejas y más suave en las jóvenes; normalmente las hojas jóvenes se comen crudas en ensalada, las más viejas salteadas con ajo o cebolla, solas o acompañadas por otras verduras o chorizo y panceta. De esta última manera se revela un gran condimento para pastas y arroces, sobre todo cuando viajamos a pie y no tenemos posibilidad de llevar mucha comida fresca.
- Botón floral: Se come en ensaladas, se hace en escabeche o se conserva en vinagre.
- Flores: Con un puñado de flores de Diente de León, secas o frescas, puedes preparar infusiones de sabor muy suave.
Cómo Preparar una Infusión de Diente de León
El diente de león se puede consumir de muchas maneras, pero la más fácil de preparar es con una buena infusión. El agua no puede llegar a su punto de ebullición.
Recetas de Infusiones y Decocciones
- Infusión diurética y depurativa: Infusionar 8-15 g de hojas frescas trituradas de diente de león en 1 litro de agua durante 15-20 minutos, luego colar y tomar la infusión caliente en pequeñas dosis (3-4 tazas) a lo largo del día.
- Decocción depurativa de la sangre: Hervir 75 g de raíz de diente de león, 25 g de raíz de grama, 25 g de raíz de bardana, 10 g de raíz de genciana, 10 g de raíz de zarzaparilla y 10 g de raíz de regaliz en 1 litro de agua, tapado, durante unos 20 minutos, luego colar y beber 4-5 tazas a lo largo del día, entre comidas.
- Retención de líquidos: Preparar un efectivo remedio dejando en remojo en frío 1 cucharada de raíz triturada en 1 vaso de agua durante 8 horas. Filtrar y tomar 2 vasos al día, lejos de las comidas.

Fuente: The Legend
Precauciones y Contraindicaciones
Esta planta es muy beneficiosa, demasiado, así que estarás preguntado si hay una parte mala. La respuesta es que no es peligrosa si se toma bajo control y con cabeza.
Otros casos en los que no es conveniente ingerir o tomarla es en personas con problemas de obesidad o hipertensión, así como personas con úlcera digestiva o problemas de acidez estomacal. Un consejo es que no abuses de dos tazas diarias. Por ejemplo, te tomas una infusión por la mañana o a mediodía y otra por la noche.
El diente de león está contraindicado en caso de gastritis, úlcera y en hipótesis predispuestas. Ha habido interacciones con algunos medicamentos como los diuréticos y para resaltar que puede interactuar con los AINE (antiinflamatorios no esteroideos).