A menudo calificado como “mala hierba”, el diente de león no es en realidad tan “malo” como se supone. Muy común en vuestros jardines, es menos conocido por sus beneficios, injustamente. Si te decimos: una planta con flores amarillas, que salpica los prados, los caminos, e incluso el jardín, y que a menudo se considera como una mala hierba, ¿qué respondes?

Origen y Etimología
El diente de león común (Taraxacum officinale, en chino: pugongying) es una planta herbácea vivaz de la familia de las asteráceas. El nombre “diente de león” proviene directamente de sus propiedades diuréticas, y literalmente se puede leer como “pisar en la cama”, entendiendo así como “orinar en la cama”. También se le atribuye otro nombre, “diente de león”, por la forma de sus hojas dentadas.
Esta planta, diseminada prácticamente por todo el globo, es oriunda de Europa, Asia y América del Norte. En China el diente de león también crece salvaje por doquier. En jardines, prados y bordes de los caminos crece en suelos ricos nitrógeno. Sus múltiples semillas provistas de vilano las dispersa el viento fácilmente. A todos los niños les produce alegría y emoción soplar sus molinillos blancos. El diente de león aparece en la literatura, la música y el arte (como en «Tristán e Isolda» de Dalí).
Características Botánicas
Es especialmente reconocible por su aspecto. El diente de león no solo se compone de una, sino de una multitud de flores amarillas, que forman una inflorescencia. Después de la floración, sus flores toman la forma de una bola blanca de aspecto algodonoso. En realidad, se trata de sus frutos, con los que a menudo uno se divierte soplando para verlos volar.
Posee hojas desde la base dispuestas en roseta, muy lobuladas y dentadas, y una raíz central larga y gruesa. Es una planta perenne cuyas raíces se anclan profundamente en el suelo, hasta 50 centímetros, permitiéndole resistir las regiones frías afectadas por los períodos de heladas. La planta segrega una savia lechosa en todas sus partes.
Historia y Usos Tradicionales
En sus orígenes, el diente de león se utilizaba en la medicina china y ayurvédica. En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. También en las antiguas civilizaciones árabes del Oriente los médicos describieron los múltiples efectos beneficiosos de esta planta sobre la salud. En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares.
En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados. No obstante, también se utiliza como tónico de sabor amargo y laxante suave para tratar la gota y las enfermedades de tipo reumático, los eczemas y otras patologías cutáneas, y como ingrediente que aumenta la producción de orina.
¿Por Qué se Considera una "Mala Hierba"?
En jardinería, el diente de león es claramente visto como una adventicia, en otras palabras, una mala hierba. Para desesperación de los jardineros y de los más perfeccionistas, el diente de león crece justo donde le parece sin que haya que invitarlo. Puede que sea una mala hierba para algunos, pero no para todo el mundo. De hecho, para sorpresa de muchos, ¡esta planta es comestible! En lugar de eliminarla, puedes cosecharla.
Composición y Valor Nutricional
El diente de león es una mina de nutrientes y de principios activos de todo tipo. La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %)* La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%).
Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.
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Beneficios para la Salud
Taraxacum Officinale o diente de león, poseería propiedades interesantes para la salud digestiva. De hecho, un estudio mostró que ciertos componentes bioactivos de la planta (el taraxasterol, el ácido chicórico, los polisacáridos o incluso la inulina) presentarían efectos positivos en el confort digestivo. El diente de león también tendría propiedades beneficiosas para el hígado. Según la British Herbal Medicine Association, la raíz sería un estimulante hepático.
Las hojas, por su parte, facilitarían la secreción de bilis para el hígado. Según un estudio, los trabajos realizados por el ESCOP y las monografías de la Comisión E coinciden en afirmar que la planta contribuiría a la restauración de la función hepática y biliar. También se ha señalado la posible actividad depurativa del diente de león, en lo que respecta a facilitar la eliminación de sustancias tóxicas del organismo.
En la medicina popular tradicional, el diente de león es conocido principalmente por sus potenciales virtudes diuréticas. Se llevó a cabo un estudio para intentar justificar esta propiedad. Un extracto hidroetanólico de la planta fue ingerido por voluntarios a fin de observar si resultaba en un aumento en la frecuencia y el volumen de la orina. Los datos reportados parecen indicar beneficios para la salud urinaria. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar esta propiedad.
La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos. Se considera contraindicado en casos de cierre de las vías biliares, empiema vesicular y obstrucción intestinal.
Tabla de Propiedades del Diente de León
| Propiedad | Beneficio |
|---|---|
| Diurético | Favorece la eliminación de líquidos y toxinas |
| Colerético | Estimula la producción de bilis, mejorando la digestión |
| Depurativo | Facilita la eliminación de sustancias tóxicas del organismo |
| Nutritivo | Rico en vitaminas y minerales esenciales |

Usos Culinarios del Diente de León
En el diente de león, ¡todo se come! Desde la raíz hasta la flor. Empecemos por su raíz. Carnosa y amarga, puede comerse cruda o asada a la sartén, lo cual disminuye su amargor. Los brotes tiernos, recolectados antes de la floración, son tiernos y se consumen principalmente en ensaladas. También puedes hervirlos antes de cocinarlos, para hacer salsas o acompañamientos.
Los capullos florales pueden conservarse en vinagre y consumirse como alcaparras o también salteados en la sartén. ¿Te perdiste la oportunidad de consumirlo fresco? Es la ocasión de descubrir el diente de león en su versión seca. ¿Y qué mejor en ese caso que beberlo en decocciones o en infusiones? Para ello, basta con poner el equivalente a una cucharada de raíces o de hojas de diente de león en 200 ml de agua, y dejar que infusione durante unos diez minutos.
Otra variante del diente de león es el polvo. Se trata de sus hojas o raíces que se han secado y luego triturado finamente hasta obtener una textura de polvo. El diente de león también puede ser utilizado en tintura madre. Esta técnica consiste en macerar la planta fresca en una solución hidroalcohólica, que permitirá extraer los compuestos. El líquido obtenido después de la filtración estará fuertemente cargado de principios activos.
Los suplementos alimenticios se consumen cada vez más por su practicidad y su rapidez de toma. El diente de león no es una excepción. Se compone del polvo de diferentes partes de la planta, y tiene la ventaja de no dejar un sabor amargo en la boca.
Preparación de Infusión de Diente de León
Para preparar la infusión se toman 1-2 cucharaditas (3-4 g) del producto finamente triturado o en polvo y se añaden 150-200 ml de agua hirviendo, se deja reposar la infusión 10-15 minutos y se filtra.
Cómo Elegir y Conservar el Diente de León
En la cocina, se recomienda elegir los brotes tiernos de diente de león en primavera. Serán más tiernos y menos amargos. Si los recoges tú mismo, asegúrate de elegir lugares poco expuestos a la contaminación. En los suplementos alimenticios a base de diente de león, siempre es preferible asegurarse de la calidad de los productos.
En cuanto a la conservación, el diente de león fresco se conserva idealmente alejado de la luz que tiende a hacer que sus hojas se pongan amarillas. Es preferible guardarlo en el refrigerador, en el cajón de las verduras, por ejemplo. Al estar fresco, debe consumirse rápidamente, en 2 a 3 días. Si deseas consumirlo por más tiempo, considera secarlo o congelarlo.
Precauciones y Contraindicaciones
Por precaución, se desaconseja el consumo de diente de león en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, así como en niños pequeños. Antes de cualquier uso de esta planta, se recomienda contar con el consejo de un profesional de la salud.
El consumo de diente de león puede causar la aparición de ciertos efectos secundarios: dolores de estómago, erupciones cutáneas, diarrea. Además, algunas personas pueden ser alérgicas, especialmente al látex presente en su tallo y sus hojas. Dado sus propiedades, el diente de león puede interactuar con ciertos medicamentos. Así, si estás bajo tratamiento diurético, si consumes medicamentos para la diabetes, el reflujo gastroesofágico, o incluso anticoagulantes y otros productos que contienen litio, evita tomar diente de león.
Se considera contraindicado en casos de cierre de las vías biliares, empiema vesicular y obstrucción intestinal. No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.