El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta herbácea con múltiples propiedades medicinales, reconocida desde el siglo XI por médicos persas como Ibn Sina (Avicena). Sus beneficios incluyen efectos diuréticos, depurativos y digestivos, lo que la convierte en un valioso aliado para la salud. Puede consumirse en infusión o en cápsulas de polvo.

¿Qué es el Diente de León?
El diente de león es una planta herbácea de la familia de las compuestas, que no suele superar los 35 cm de altura. Presenta un rizoma cónico, corto y ramificado, con un sabor agridulce. Sus hojas son profundamente dentadas y forman una roseta en la base, desde donde crecen los tallos floríferos que terminan en un capítulo floral de color amarillo.
Estas flores comestibles fructifican en forma de aquenio, creando una esfera de vilanos blancos y sedosos que se dispersan con el viento. De esta planta se utiliza principalmente la raíz, pero también las hojas e incluso la planta entera sin las inflorescencias. Aunque es originaria de Europa y Asia, en la actualidad se puede encontrar por todo el mundo.
Curiosidades sobre su nombre
El nombre "diente de león" se debe a la forma de sus hojas recortadas, similares a dientes agudos y curvos. Otros nombres, como taraxacón o tarassaco, derivan del latín "Taraxacum", que significa "remover", aludiendo a sus propiedades laxantes. En francés, se conoce como "pis-en-lit", en referencia a sus propiedades diuréticas.

Beneficios del Diente de León
Avicena ya documentó el uso del diente de león para estimular la producción de bilis y orina. En el siglo XVI, se consolidó su utilización por sus propiedades diuréticas y su doble acción sobre el hígado: estimula la producción de bilis (efecto colerético) y facilita su vaciado desde la vesícula biliar hacia el duodeno, mejorando la digestión de las grasas.
Este doble efecto a nivel hepático y renal, junto con su acción laxante, convierte al diente de león en una planta con beneficios depurativos y digestivos. En la década de los cuarenta, el Dr. Henri Leclerc observó mejoras en problemas de la piel como eccemas y erupciones en pacientes con función hepática insuficiente, destacando la relación entre el buen funcionamiento hepático y la salud de la piel.
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) reconoce al diente de león como medicamento de uso tradicional para trastornos digestivos leves y para aumentar la cantidad de orina y limpiar las vías urinarias y los riñones. Su sabor amargo también tiene un efecto aperitivo.
El diente de león se indica en la monografía de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como medicamento de uso tradicional (MTP) para trastornos digestivos leves (tales como sensación de plenitud abdominal, flatulencia y digestión lenta) y para aumentar la cantidad de orina y limpiar las vías urinarias y los riñones.
Por su sabor amargo tiene también un efecto aperitivo y puede utilizarse para abrir el apetito.
¿Qué se usa y cómo tomar DIENTE DE LEÓN para la salud ?
Beneficios del Diente de León para el Hígado Graso
El diente de león contiene flavonoides y ácidos fenólicos que actúan como antioxidantes, protegiendo las células hepáticas del daño oxidativo. Además, estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y ayudando a reducir la acumulación de lípidos en el hígado. Su efecto diurético suave también ayuda en la eliminación de toxinas, aliviando la carga hepática.
Indicaciones y Usos Terapéuticos
La medicina tradicional ha utilizado el diente de león para diversas condiciones físicas y enfermedades. Entre sus principales propiedades encontramos:
- Nutritiva: Rico en vitaminas A, C, E y K, vitaminas del grupo B, y minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio. También es rico en inulina, una fibra que refuerza la microbiota intestinal.
- Digestiva: Estimula la producción de jugos gástricos, mejorando la digestión. Su contenido en inulina ayuda a mejorar el estreñimiento y el síndrome de colon irritable.
- Colerética y protectora hepática: Favorece la formación y secreción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y previniendo la formación de cálculos biliares. También regenera y protege el hígado de sustancias tóxicas.
- Diurética: Favorece la producción de orina, ayudando a eliminar el exceso de agua del organismo. Se recomienda para cálculos renales y como depurativo en general.
Cómo Tomar el Diente de León
Puede tomarse en tisana, extracto fluido (gotas) o cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas.
- Raíz: 3-5 g, hasta tres veces al día.
- Hojas: 4-10 g, hasta tres veces al día.
- Mezcla de raíz y hojas: 3,5 - 7,5 g, hasta tres veces al día.
Para los extractos fluidos (gotas) y cápsulas de polvo o extracto seco, se recomienda seguir las instrucciones del fabricante.

Cómo Preparar una Tisana
La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán recomienda la siguiente preparación para la mezcla de raíz y hojas:
- Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua.
- Retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos.
- Filtrar y edulcorar al gusto.
Se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche, salvo otra prescripción.
Contraindicaciones, Efectos Adversos y Recomendaciones
El diente de león no debe utilizarse en caso de problemas biliares sin supervisión médica y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, puede causar molestias gástricas e hiperacidez en ciertas personas. Para evitar este problema, se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco.
Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:
- No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad.
- Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
- Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.
La infusión de diente de león puede ser un complemento beneficioso en el manejo del hígado graso, siempre que se consuma con moderación y bajo supervisión médica.
TEN EN CUENTA QUE…
- No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.
- El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.
Aceite de Diente de León Casero
El aceite de diente de león es apreciado en cosmética por su poder antiarrugas y su capacidad para mitigar el dolor en procesos de curación muscular. Aquí te mostramos cómo prepararlo en casa:

Ingredientes:
- 250 gr de Aceite de Almendras
- 25 gr de planta de Diente de León
Preparación:
- Colocar la planta seca de diente de león y el aceite de almendras en un cazo.
- Remover bien y calentar a fuego suave durante 10 minutos.
- Retirar del fuego y dejar infusionar durante 1 hora, tapado.
- Colar el aceite y envasar en botellas de cristal opaco.
Este aceite puede aplicarse sobre el cutis con un suave masaje para suavizar, nutrir e hidratar la piel. También es útil para reducir el dolor muscular y articular gracias a sus propiedades antiinflamatorias.
Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal.