Diente de León: Propiedades, Beneficios y Usos Medicinales

Hay plantas que merecerían un rincón muy especial en nuestra despensa de hierbas, nuestra huerta y nuestro jardín. Os hablo de una humilde hierba a la que le encanta vivir en las huertas y en zonas de praderas.

El diente de león (Taraxacum officinale Weber) es una planta cuyo uso medicinal está documentado desde principios del siglo XI, a través de los escritos de médicos persas de tan merecida fama como Ibn Sina, más conocido como Avicena, y su predecesor Al-Razi o Razí, a quien debe su nombre el actual “Instituto de Investigación Médica Razi”, situado cerca de Teherán (Irán).

Esta planta, diseminada prácticamente por todo el globo, es oriunda de Europa, Asia y América del Norte. En China el diente de león también crece salvaje por doquier. En jardines, prados y bordes de los caminos crece en suelos ricos en nitrógeno.

Los franceses la llaman «pissenlit», aludiendo a sus importantes propiedades como diurética. El nombre de diente de león con el que popularmente se conoce en casi todos los idiomas se debe a la forma de sus hojas recortadas, de forma parecida a dientes agudos y curvos.

Sin embargo, otros nombres con los que también se conoce hacen referencia a sus propiedades. Así, el castellano taraxacón o el italiano tarassaco vienen de su nombre en latín Taraxacum que quiere decir “remover” y hace alusión a sus propiedades suavemente laxantes.

En francés se conoce como pis-en-lit, en alusión a sus propiedades diuréticas, ya que las hojas tiernas del diente de león son comestibles y muy agradables en ensalada. En épocas de escasez constituían una parte importante de la alimentación del inicio de la primavera y se dice que los niños que comían mucho diente de león orinaban en la cama por su efecto diurético.

La nutrición y la dietética de la medicina china atribuye al diente de león las siguientes cualidades y efectos:

  • Temperatura: frío
  • Sabor: amargo, dulce (las hojas tiernas)
  • Afinidad a los órganos: hígado, corazón, estómago
  • Efectos: enfría el Calor (del Hígado), desintoxica, es diurético, elimina la Humedad
  • Aclara, dispersa las retenciones e hinchazones

¿Cómo diferenciar el diente de león de otras plantas?

Algo importante que diferencia al «diente de león» de algunos de sus congéneres, es que sus hojas se desarrollan en forma de roseta basal, pegadas al suelo, runcinadas, y éso qué significa, pues que el limbo de la hoja está muy dividido con surcos profundos, precisamente esta característica es la que hace que muchas personas los confundan con las cerrajas o los linsones.

Asi es que os propongo que os fijéis en las flores y en cómo aparecen en la planta, pues en el caso de «Diente de león» nacen del centro de la roseta de hojas y una flor por tallo, en el caso de las cerrajas y los linsones, las flores aparecen agrupadas en pequeños racimos.

Otra cosa más compleja va a ser diferenciar distintas especies de Taraxacum, pues con los mismos fines, medicinales y culinarios se emplean tanto el T. officinale W. como el Tarxacum erythrospermum Andz.

A continuación, se muestran algunas imágenes que pueden ayudar a identificarlos:

Volviendo a nuestro protagonista de hoy el Taraxum officinale W. Si les preguntamos a nuestros mayores seguro que muchos nos recordarán algunos de sus usos culinarios, pues el diente de león se ha comido ys se sigue comiendo, sobre todo en las zonas rurales.

Ensalada De Berros y Diente De León , Muy Saludable 💪🏻

Beneficios del Diente de León

Como se ha mencionado, Avicena ya deja constancia en sus escritos del uso del diente de león para estimular la producción de bilis y de orina. En el siglo XVI se consolida su utilización y se describen sus propiedades diuréticas resultantes de aumentar la producción de orina, y su doble acción sobre el hígado: por un lado estimula la producción de bilis (efecto colerético) y, por el otro, su vaciado desde la vesícula biliar hacia el duodeno, facilitando la digestión de las grasas.

Este doble efecto a nivel hepático y renal y su acción suavemente laxante hacen que el diente de león se considere una buena planta con beneficios depurativos y digestivos.

Ya en el siglo XX, en la década de los cuarenta, el Dr. Henri Leclerc (1870-1954) señaló la mejoría que se obtenía utilizando infusiones de diente de león en ciertos problemas de la piel como eccemas, erupciones y picores, en aquellos pacientes en que los problemas dermatológicos coincidían con problemas de función insuficiente del hígado, debido a la relación que existe entre el buen funcionamiento hepático y la salud de la piel.

El diente de león se indica en la monografía de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como medicamento de uso tradicional (MTP) para trastornos digestivos leves (tales como sensación de plenitud abdominal, flatulencia y digestión lenta) y para aumentar la cantidad de orina y limpiar las vías urinarias y los riñones. Por su sabor amargo tiene también un efecto aperitivo y puede utilizarse para abrir el apetito.

La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %). Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.

La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos.

El diente de león tiene muchas propiedades medicinales: diuréticas, depurativas y digestivas. El diente de león se puede consumir de muchas maneras, pero la más fácil de preparar es con una buena infusión.

Principales Beneficios para la Salud

  1. Diurético: Ayuda a eliminar toxinas a través de la orina, apoyando la función renal y previniendo la retención de líquidos.
  2. Digestivo: Estimula la producción de bilis, mejorando la digestión y ayudando a metabolizar las grasas.
  3. Antioxidante: Contiene antioxidantes como la vitamina C y la beta-carotina, que protegen las células contra el daño de los radicales libres.
  4. Antiinflamatorio: Gracias a sus compuestos activos, como los polifenoles, tiene propiedades antiinflamatorias.
  5. Inmunológico: Rico en vitaminas A y C, esenciales para mantener un sistema inmunológico fuerte.
  6. Beneficios para el hígado graso: El diente de león contiene compuestos bioactivos como flavonoides y ácidos fenólicos que actúan como antioxidantes, protegiendo las células hepáticas del daño oxidativo. Además, estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y contribuyendo a la reducción de la acumulación de lípidos en el hígado. Su efecto diurético suave también ayuda en la eliminación de toxinas, aliviando la carga hepática.

Indicaciones y Usos Terapéuticos

La medicina tradicional ha utilizado el diente de león como tratamiento para diversas condiciones físicas, afecciones y enfermedades. No obstante, no todas ellas han podido ser respaldadas por la evidencia científica. Actualmente, los estudios en laboratorios intentan determinar cómo utilizar sus diferentes propiedades para tratar varias patologías de una forma más natural.

Entre las principales propiedades del diente de león encontramos:

  • Nutritiva: las hojas de diente de león se pueden comer crudas o cocidas, presentan un rico contenido nutritivo en vitamina A, C, E y K también despunta en vitaminas del grupo B y minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio. Finalmente es rica en inulina, un tipo de fibra que refuerza la microbiota intestinal.
  • Digestiva: es un tónico amargo que favorece la estimulación de jugos gástricos implicados en la digestión. Por su contenido en inulina ayuda a mejorar estados de estreñimiento y en síndrome de colon irritable por su contenido en fibra y efecto prebiótico.
  • Colerética y protectora hepática: ejerce acción sobre el hígado y la vesícula biliar favoreciendo la formación y secreción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas y previene la formación de cálculos biliares. Asimismo también tiene la capacidad de regenerar el hígado y protegerlo de sustancias tóxicas.
  • Diurética: favorece la producción de orina y ayuda a eliminar el exceso de agua de nuestro organismo, por lo que se recomienda como tratamiento de cálculo de riñón y depurativo en general en curas estacionales.

¿Cómo preparar una tisana de diente de león?

La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación:

Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.

En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.

Otras Formas de Consumo

  • Hojas frescas: Cosechadas preferiblemente antes de la floración, en ensaladas y guisándolas como verdura.
  • Infusión de hojas: Para un efecto diurético y para ayudar a eliminar toxinas.
  • Raíz tostada: Como sustituto del café sin cafeína.
  • Extractos: Hidroglicerinados para incorporar en formulaciones de cosmética facial antiedad y antiacné.

Contraindicaciones, efectos adversos y recomendaciones

El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares.

Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.

Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.

Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:

  • No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en estas circunstancias.
  • Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
  • Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.

Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal. No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.

El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.

La infusión de diente de león puede ser un complemento beneficioso en el manejo del hígado graso, siempre que se consuma con moderación y bajo supervisión médica.

En resumen, el diente de león es una planta con múltiples beneficios para la salud, desde sus propiedades diuréticas y digestivas hasta su capacidad antioxidante y antiinflamatoria. Sin embargo, es crucial consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta para evitar posibles interacciones o contraindicaciones.

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