El Lobo Boreal: Un Predador al Borde de la Extinción

El lobo, protagonista de tantas historias truculentas y centro del odio humano, se encuentra hoy al borde mismo de la extinción. Ha soportado quizás como ningún otro predador la persecución del hombre, a causa de los daños que infligía a sus ganados, pero además por el miedo que inspiraba y el carácter mítico que se le otorgaba.

Lobo Boreal en su hábitat natural

Resulta fácil comprender, pues, que hoy el lobo se encuentre recluido en reducidas zonas de determinados países. De muchos lugares el lobo ha desaparecido en poco tiempo. En realidad, puede decirse que los efectivos de sus poblaciones han comenzado a disminuir de una manera drástica a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Antes, la especie habíase extinguido ya en Francia -hasta 1930- y sólo muy de tarde en tarde han sido vistos algunos ejemplares aislados al sur del país. En Inglaterra se habían dado mas prisa en exterminarlos y no quedaban ya lobos a principios del siglo XVI, mientras que en Escocia habían acabado con ellos hacia 1711 y en Irlanda hacia 1770. En Suiza no corrieron mejor suerte, pero aún se mantenían en los Grisones y región de los Alpes Centrales hasta 1947, año en que fue muerto el último lobo.

También en Alemania se localizaba una pequeña población de ellos en la Silegia, al nordeste del país, a mediados del presente siglo, pero actualmente se hallan extinguidos. En la Europa nórdica quedan algunos lobos en el norte de Suecia y Finlandia -región de la Laponia- y en Noruega. En Suecia se hallan protegidos, indemnizando el gobierno a los ganaderos afectados.

Amenazas a la Supervivencia del Lobo Boreal

Desgraciadamente, en las regiones septentrionales de Europa, al igual que sucede en las restantes zonas de tundra, un nuevo peligro ha venido a sumarse a ese otro representado por la persecución humana. Se trata de la contaminación por partículas radiactivas procedentes de la carne de reno que el lobo consume y que el herbívoro ha acumulado en sus tejidos tras haber ingerido líquenes inficionados por la radiactividad procedente de las pruebas nucleares realizadas por el hombre.

En Centroeuropa el lobo se mantiene a duras penas, limitado casi exclusivamente a la región de los Balcanes, que recorre 600 km a lo largo de las fronteras de Albania, Yugoslavia, Bulgaria, Grecia y Turquía. Se localiza también el lobo en los Cárpatos, concretamente en la zona fronteriza de Polonia con Checoslovaquia, así como en la Transilvania rumana.

Situación en la Península Ibérica

Sólo tres países de la Europa occidental conservan lobos todavía. Aparte de Italia, España y Portugal presentan una reducida población con escasas perspectivas de futuro. Ultimamente, sin embargo, un equipo dirigido por R. Grande llevó a cabo un vasto programa de trabajo orientado hacia el conocimiento más preciso del status del lobo en la península Ibérica. En la provincia de Zamora y en estrecha colaboración con el ICONA de dicha provincia se han iniciado detalladas investigaciones en el sentido antes expresado, tras minuciosos estudios sobre el terreno emprendidos tres años antes. Hay que tener en cuenta que la subespecie Canas lupus signatura encuentra sus mejores condiciones genéticas y ecológicas en las provincias de León y Zamora.

Distribución del lobo ibérico

En el resto de Iberia, con excepción de áreas limítrofes de Galicia con Portugal, la población de lobos se halla extraordinariamente dispersa y en algunos casos sus antiguos biotopos estan interferidos o colonizados por los perros cimarrones. Quedan lobos, además de en las áreas mencionadas, en Beira Alta portuguesa, puntos muy concretos de los distritos de Évora y Beja en la frontera con España, sierras limítrofes de Cáceres y Badajoz, ejemplares aislados en los Montes de Toledo, sierras meridionales de Salamanca -Peña de Francia y Gata-, unas pocas parejas en el sur de Asturias, norte de Palencia y Burgos y algún que otro ejemplar aislado en la logroñesa Tierra de Cameros.

En el sur de la Península la especie se halla también desigualmente distribuida. Las sierras de Madrona, Alcudia y Almadén en el ángulo sudoeste de Ciudad Real, mas otros pequeños enclaves de Sierra Morena, albergan una exigua población de lobos totalmente aislados de los del resto de la Península, como lo están la mayoría los lobunos.

Pensamos, como Jesús Garzón, que la subespecie ibérica Canis lupus signatus corre peligro de extinción a corto plazo de continuar al mismo ritmo la dramática regresión que viene sufriendo en los últimos diez años. Es más: el futuro del lobo en la península Ibérica camina paralelo al propio futuro de la reserva de caza de la Sierra de la Culebra (Zamora) y también de un posible refugio integral.

Del mismo modo, aunque quizá con mayores dificultades, podrían ordenarse en el sur determinadas áreas para la conservación del lobo en estado salvaje. No sería aconsejable la confinación del lobo en reservas toda vez que resultaría difícil el necesario intercambio genético, se crearían condiciones antinaturales, aumentaría el riesgo de epizootias y, lo que es más importante, llegados a estos extremos, ello mismo denunciaría elocuentemente la trastocación de los hábitats naturales y la descompensación de la armonía ecológica más aún de lo que pueda estarlo hoy.

La Importancia de la Conservación

Efectivamente, si en tantos otros países se ha cometido el magno error de exterminar una especie cualquiera o de reducir sus posibilidades de supervivencia antes de llegar a conocer su ecología, esto debe servir para que intentemos conjurar un peligro semejante en el caso de España y de Portugal. La desaparición del lobo ibérico llevaría implícita la evidencia de una inoperancia general en lo que constituye obligación de todos: la protección de todas y cada una de las especies.

Por el momento, la inclusión del lobo como pieza de caza en el catalogo cinegético de España y Portugal ampararía -teóricamente- al predador. Aunque los respectivos organismos de la Administración se pronunciaron en su día favorablemente a este respecto, ello no ha impedido que al lobo se le continúe persiguiendo y cazando por los procedimientos más variados. Así, según nuestras informaciones y comprobaciones, esto supone un quinto del total. De ellos, el 80 % son abatidos ilegalmente.

En no pocos casos, es la propia administración la que, paradójicamente, se ocupa en erradicar de una manera mas o menos directa los distintos núcleos de lobos, especialmente en los terrenos cinegéticos supervisados por el Estado. En Portugal la especie no corre mejor suerte, aunque el programa establecido por el equipo que encabeza Paico de Magalhâes y orientado hacia la preservación de la especie cuenta ya con el apoyo de especialistas del World Wildlife Fund y sus estudios sobre la ecología del lobo esta proporcionando buenos resultados. En este mismo país, el Parque Nacional de Peneda-Gerês constituye el único refugio de Canis lupus signatura.

A tal efecto, alrededor de medio millón de escudos se vienen pagando anualmente en las zonas ganaderas del Peneda-Gerês en concepto de indemnización por los ataques de los lobos a los rebaños. Se tratara, además, de introducir algunas modificaciones en el reglamento de caza, en lo que al lobo se refiere. En efecto, Magalhâes ha llamado la atención sobre la prolongación del período hábil para la caza del lobo, que comprende hasta el último domingo de marzo, abarcando así, in apropiadamente, la época de celo. En España, la temporada hábil para la caza legal del lobo con arma de fuego se cierra el tercer domingo de febrero.

Respecto a Italia, los doctores Tazzi y Boitani dirigen un equipo de trabajo que esta desarrollando importantes trabajos sobre el status del lobo en la región de los Apeninos centrales y meridionales. Particularmente, el doctor Boitani ha llevado a cabo ya una primera fase de estudio en el Parque Nacional de los Abruzzos, enclavado dentro de las áreas centrales de la cadena orográfica en cuestión. Auspiciado por el World Wildlife Fund, el doctor Boitani ha realizado minuciosas investigaciones desde el año 1973. Posteriormente se realizó una segunda campaña en la que se incrementaron los datos obtenidos anteriormente con un sondeo ecológico sobre la dinámica de la población de lobos.

En fin, cabe esperar que la conciencia nacional de cada país advierta a tiempo la equivocación en que se ha vivido en las relaciones con el resto de los seres vivientes, pero si la mentalización tarda en penetrar y mientras tanto las especies se extinguen, la imposición de medidas enérgicas debería ser un primer paso en los programas de preservación de las mismas. En el caso del lobo, estamos trabajando para que la especie subsista sin interferir gravemente en los intereses de los ganaderos, pero la responsabilidad de proteger una especie, sea cual fuere, evitando su exterminio, es asunto de todos.

Quien pretenda arrogarse el derecho de erradicar una especie de su hábitat natural llevándola al borde del exterminio, merece la repulsa de toda mente lúcida y sensata, pues demuestra con ello, sin lugar a dudas, que haciendo bandera de su ignorancia o de su mala fe trata de impugnar, pedantescamente, lo que millones de años de evolución han elaborado hasta lograr la perfecta armonía de la biosfera.

LOBO IBERICO: El lamento del Lobo

tags: #diente #roto #de #lobo #boreal