Apretamiento Dental: Causas, Tipos y Tratamientos

El bruxismo, conocido como el hábito oral inconsciente de apretar, rechinar y hacer sonidos masticables rítmicos y no funcionales con los dientes, es un trastorno muscular que puede derivar en problemas graves si no se diagnostica y trata a tiempo.

En odontología, esta patología de apretar los dientes es conocida como bruxismo. Se trata del acto de apretar la mandíbula y/o rechinar los dientes de forma involuntaria e inconsciente, pudiendo provocar un desgaste de la dentadura a largo plazo y tensiones musculares.

Puede ser diurno o nocturno y es más frecuente en niños, adolescentes y personas de mediana edad.

Automasaje de mandíbula para relajar la tensión

Tipos de Bruxismo

Dependiendo de la forma en la que se mueven los músculos de la mandíbula, el bruxismo dental puede diferenciarse en dos tipologías:

  • El bruxismo céntrico (apretamiento): Este bruxismo tiene lugar cuando se ejerce una fuerza o tensión sobre la dentadura sin que tenga lugar frotamiento y, en este caso, el desgaste es menor. En el bruxismo céntrico los músculos de la masticación se contraen al apretar los dientes, sin deslizamiento.
  • El bruxismo excéntrico (rechinamiento): Es el más común y se caracteriza por un rechinamiento o fricción de los dientes, derivando en un desgaste pronunciado que aplana las piezas dentales.

Causas del Apretamiento Dental

El bruxismo no tiene un origen como tal en la cavidad bucal, sino que se trata de una manifestación de diferentes causas en la boca.

El bruxismo es un trastorno multifactorial, lo que significa que puede tener diferentes orígenes o factores desencadenantes.

Las expresiones "apretar los dientes" y "rechinar los dientes" no surgen por casualidad. Existe una relación directa entre el estrés o la tensión psicológica y el rechinar de dientes.

Estas son algunas de las causas más comunes:

  • Estrés y Ansiedad: Son los factores más frecuentes. La ansiedad, el estrés laboral, los problemas personales o una vida con ritmo acelerado pueden ser detonantes emocionales del bruxismo. Para controlar el bruxismo diurno, es importante intentar reducir los niveles de estrés.
  • Problemas de sueño: La dificultad para conciliar el sueño alargada en el tiempo o la apnea obstructiva del sueño pueden provocar tensión muscular y sobrecargar la articulación temporomandibular. El bruxismo también se ha asociado con trastornos del sueño, como el insomnio, la apnea obstructiva del sueño o los despertares frecuentes.
  • Mala oclusión dental: Cuando los dientes no encajan de forma adecuada al cerrar la boca, la mandíbula puede realizar ajustes involuntarios para buscar una posición más cómoda. Los dientes mal alineados, los implantes mal ajustados o demasiado grandes, los empastes o las coronas, así como los dientes que crecen en ángulo, pueden provocar alteraciones en la mordida entre los maxilares superior e inferior. La falta de dientes no solo afecta la estética o la funcionalidad de la masticación, sino también la distribución de las fuerzas al cerrar la boca.
  • Malos hábitos y postura: En la enfermedad del bruxismo están involucrados los músculos de la masticación, los cuales pueden verse alterados por una mala higiene postural o problemas ortopédicos del paciente. Al igual que un mal funcionamiento de la mandíbula es una posible causa de dolor de espalda, una mala postura también puede afectar a la mandíbula. Al fin y al cabo, la columna vertebral está conectada a la mandíbula por nervios y músculos.
  • Sustancias estimulantes: La nicotina, la cafeína y el alcohol también podrían provocar rechinamiento de dientes.
  • Deficiencia de magnesio: A veces, rechinar los dientes significa simplemente que tienes una deficiencia de magnesio. Cuando no tenemos suficiente magnesio en la sangre, nuestros músculos suelen estar más tensos y tenemos tendencia a sufrir calambres. Lo mismo ocurre con los músculos de la mandíbula.
  • Medicamentos: El rechinar de dientes también puede ser un efecto secundario de ciertos medicamentos.

Síntomas del Bruxismo

No todas las personas con bruxismo dental presentan síntomas. El acto involuntario de apretar los dientes puede afectar de diferente forma a la salud bucodental de una persona.

Si experimentas varios de estos síntomas, es probable que padezcas bruxismo:

  • Dolor de cabeza al apretar los dientes es algo muy común.
  • Dolor de oído. La razón es sencilla, en realidad. Al hacerla sufrir, es habitual que acabe doliendo el oído, la cabeza e incluso el cuello.
  • Dolor de mandíbula, es una de las consecuencias más habituales del bruxismo.
  • Dientes rotos, astillados o en la pérdida total de la pieza.
  • La pérdida de hueso y el desgaste dental como consecuencia de esta patología originan daños en las encías, posibilitando una gingivitis (inflamación leve de las encías) e incluso, periodontitis (infección grave del tejido blando).

Además, el rechinar de dientes sin tratar no sólo provoca una tensión muy desagradable en toda la zona de la cabeza, el cuello y la espalda, sino que puede dañar realmente los dientes. La fricción con gran presión desgasta cada vez más el esmalte dental.

Tratamientos para el Bruxismo

El tratamiento del bruxismo dependerá de su causa, pero la solución más habitual y efectiva es el uso de una férula de descarga nocturna personalizada.

La colocación de una férula de descanso o de descarga es la primera solución para eliminar el bruxismo derivado de apretar los dientes por estrés. Aún así, los tratamientos dependen de cada persona.

Si el motivo de tu rechinar de dientes es un diente desalineado o una corona inadecuada o demasiado grande, tu dentista puede tallarla.

Aquí hay algunas opciones de tratamiento comunes:

  • Férulas de descarga: Las férulas dentales sirven para descargar la tensión que provoca el movimiento involuntario y que se acumula durante el sueño. Esto evita el desgaste en los dientes y de toda la musculatura implicada en el bruxismo. Estas férulas, fabricadas con material rígido y diseñadas a medida por un profesional, se colocan principalmente en la arcada superior y ayudan a proteger los dientes del desgaste, además de disminuir la presión ejercida sobre ellos. Su uso es más frecuente durante la noche, cuando el paciente no es consciente del rechinamiento, aunque en algunos casos también pueden emplearse durante el día.
  • Fisioterapia ATM: La articulación temporomandibular es la principal afectada por esta enfermedad. La tensión acumulada durante largos periodos de tiempo deriva en contracturas y dolencias musculares. La fisioterapia ATM ayuda a devolver a la articulación sus funciones normales, como masticar, abrir y cerrar la boca, las expresiones faciales, etc., disminuyendo tensiones y mejorando la alineación e higiene postural del cuerpo en su conjunto.
  • Ortodoncia: Además, si el bruxismo está relacionado con una mala oclusión de la mordida, el dentista podría recomendar un tratamiento de ortodoncia para mejorar el alineamiento de los dientes y reducir la presión indebida sobre la mandíbula.
  • Toxina botulínica (Botox): La sustancia médica toxina botulínica, más conocida como Botox, relaja los músculos, por lo que se utiliza a menudo para el rechinamiento de dientes. Un cirujano oral y maxilofacial inyecta la sustancia activa directamente en el músculo de la mandíbula con una jeringa. El efecto comienza unos días después de la inyección y suele durar unos seis meses.
  • Relajantes musculares: En casos más graves, el odontólogo puede llegar a recetar relajantes musculares antes de irse a la cama para relajar los músculos y evitar apretar y rechinar.

Remedios y Consejos Adicionales

Antes de comenzar a enumerar algunos consejos que ayuden a mitigar los efectos del bruxismo, es importante matizar que dependen por completo del estilo de vida y hábitos. Igualmente, varían si la persona tiene bruxismo nocturno o diurno.

  • Es conveniente relajar los músculos implicados en la masticación. Para ello, evita comer chicle y consumir alimentos que puedan provocar más tensión muscular al sistema masticatorio.
  • El hielo es un gran antinflamatorio, aplica frío en los músculos de la mandíbula y en la articulación afectada cuando sientas que están inflamados.
  • Una correcta higiene del sueño puede marcar (y mucho) la diferencia entre padecer bruxismo o no padecerlo. Recuperar una buena rutina de sueño favorecerá el descanso y reducirá la tensión.
  • No realizar ejercicio físico después de las 18 horas.
  • En los casos en los que existen molestias o dolor en los músculos de la cara, cuello y hombros, se aconseja realizar un automasaje que ayude a la relajación muscular.
  • Abrir mucho la boca de vez en cuando y mastica alimentos duros. Regálate más a menudo una manzana crujiente o frutos secos que necesiten ser triturados por la mandíbula.
  • Evita dormir boca abajo. Acostarte de lado o boca arriba favorece una posición más relajada de la mandíbula.
  • Practica la relajación consciente.
  • Aprender y practicar técnicas de relajación, como la meditación, el yoga o ejercicios de respiración profunda, puede ser muy efectivo para reducir la tensión muscular y el estrés, dos de los principales desencadenantes del bruxismo.
  • Mantener una buena higiene dental y visitar al dentista regularmente para chequeos puede ayudar a identificar y tratar problemas de alineación o cualquier otro problema dental que pueda contribuir al bruxismo.
  • Mantener una buena postura especialmente al trabajar en escritorios o computadoras, puede reducir la tensión en los músculos del cuello y la mandíbula.
  • Limitar o evitar el consumo de alimentos duros o goma de mascar, que pueden aumentar la tensión en los músculos de la mandíbula. Asimismo, reducir el consumo de sustancias estimulantes como la cafeína y el alcohol.
  • Ser consciente de no apretar o rechinar los dientes durante el día. Puede ser útil colocar la lengua entre los dientes para evitar que se aprieten.
  • Realizar ejercicios regulares para fortalecer y relajar los músculos de la mandíbula puede ayudar a prevenir el bruxismo.

Ejercicios para la Mandíbula

  • Resistencia al abrir la boca: colocamos el pulgar debajo del mentón y el índice en la parte anterior del mentón. Abrimos la boca lentamente y, a la vez, vamos empujando contra la barbilla suavemente, haciendo resistencia.
  • Masajes para el bruxismo: realizamos masajes circulares, lentamente, con la yema de los dedos en la zona de la sien y delante de la oreja.
  • Ejercicios para no apretar los dientes: aprieta la mandíbula con mucha fuerza durante 8-10 segundos. Tras esto, relaja los músculos y mueve la mandíbula suavemente de izquierda a derecha.
  • Estiramiento de las cervicales: doblamos el cuello, llevando la oreja hacia el hombro.

Prevención del Bruxismo

La prevención es una parte esencial del abordaje de la cefalea tensional por bruxismo. Recomendamos una serie de estrategias para prevenir o minimizar el impacto del bruxismo y, por ende, reducir el riesgo de cefalea tensional:

Recuerda que, aunque dichos ejercicios para relajar la mandíbula y remedios caseros te ayuden a reducir el bruxismo, lo más conveniente será realizar un control y una vigilancia de cada caso concreto. Una férula de descarga profesional ayudará a evitar que el constante contacto de los dientes desgaste la dentadura y dañe el esmalte dental.

Es importante cepillarse los dientes después de cada comida, especialmente por la noche, y adquirir una rutina dental que incluya el uso de seda dental al menos una vez al día.

Mantener una dieta equilibrada mejora la salud general y dental.

Si cuida mucho sus dientes, notará rápidamente si algo va mal y, por ejemplo, nota abrasión en las superficies de masticación o asperezas debidas a astillamientos en el esmalte. También es importante que acudas a una revisión con tu dentista cada seis meses.

Si sientes cualquier síntoma de tensión en la mandíbula, la opción más adecuada es acudir a un dentista y seguir sus recomendaciones.

En Clínica Dental MAIP contamos con un equipo especializado en salud dental y trastornos funcionales de la mandíbula. Te ayudamos a detectar el bruxismo y a encontrar el tratamiento más adecuado para ti.

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