Dentro del orden de los cetáceos odontocetos, específicamente en la familia Delphinidae, el delfín mular o delfín nariz de botella, es una de las especies más conocidas y populares. El nombre científico para el delfín mular o pico de botella es Tursiops truncatus. Su nombre alude a una característica única de esta especie, pues presentan una nariz ancha y corta que junto a un cuerpo robusto le otorgan un aspecto distinguido y elegante.
Actualmente, se asume que existen dos especies distintivas dentro del género Tursiops: el T. truncatus, propio de la región Atlántica, y el T. aduncus, perteneciente a la región del Indo-Pacífico. Aun así, y aunque otro grupo de investigadores aseguran que se trata de una sola especie, se han logrado encontrar otras variantes de este delfín como el T. australis (sur de Australia), el T. Nuuanu (originario del Pacífico Oriental).
Excepto en el océano Antártico y en el Ártico, el delfín mular o pico de botella tiene presencia en todos los mares de nuestro planeta, especialmente en las zonas cálidas y templadas. De hecho, algunas especies varían algunas de sus características (forma, color, tamaño, etc.) en dependencia de la zona geográfica donde habiten, siendo más grandes en las aguas abiertas del océano que en las costas.
Este delfín, inteligente y de carácter amistoso, es robusto, mide 2,7 m de media para los adultos machos, y de 2,5 a 2,6 m las hembras, mientras que los ejemplares viejos pueden llegar a medir hasta 4 m de longitud. Pesa una media de 400 kg aunque pueden superar los 500 e incluso 600 kg. El delfín mular tiene una gran variabilidad en lo que se refiere a tamaño, forma y color, según la región geográfica en la que vive; de hecho, es probable que incluya varias especies distintas. Miden entre 1,5 y 4 metros, y su peso oscila entre 130 y 300 Kg.
Es posible distinguir dos variedades principales: una pequeña, que vive más cerca de la costa, y una grande, más robusta, que vive por lo general lejos de ella. Muchos ejemplares ocupan las aguas costeras y penetran con frecuencia en los ríos a través de los grandes estuarios.
Los delfines mulares son de color gris oscuro en el dorso y gris claro en el vientre. Pueden presentar manchas y una coloración rosada en la zona ventral. Posee una característica aleta dorsal alta y curvada y sus aletas pectorales son proporcionadas y en ella se observa una muesca de mediana profundidad. El color predominante del delfín es el gris, más oscuro en el dorso que en las zonas inferiores, y blanquecina o rosada la zona ventral.
Ecolocalización en Delfines.
Características Dentales del Delfín Mular
Uno de los rasgos más distintivos de esta especie reside en sus vértebras cervicales, ya que al encontrarse separadas, le confieren una flexibilidad extra para ejecutar movimientos acrobáticos impresionantes y un mayor desplazamiento. Además, presentan entre 18 y 26 pares de piezas dentales en cada mandíbula, lo que junto a un color gris claro y un vientre blanco o rosáceo, le confieren una apariencia muy peculiar. Su rostro, de corta y ancha nariz, de ahí uno de sus nombres, posee de 18 a 26 pares de dientes en cada lado de la mandíbula.
Sus mandíbulas están ligeramente curvadas hacia arriba y su dentadura es homodonta con dientes grandes (de 7,5 mm de diámetro) y cónicos. El número de piezas en cada mandíbula puede variar entre 20-26 pares en el maxilar superior y de 18-24 en el inferior.
El delfín es un animal homodonto, o sea, todos sus dientes tienen la misma forma. Estudiando la forma de los dientes de un delfín podemos saber que come y a que especie pertenece dicho delfín. Además, los delfines tienen una única dentición, no existen los dientes de leche en esta especie. Tienen numerosos dientes en mandíbula superior e inferior, pero no son utilizados para masticar.
Los delfines tienen entre 72-104 dientes. No vuelven a crecer una vez que los pierden.
Alimentación y Ecolocalización
Como comentábamos anteriormente, el sentido de la ecolocalización en estos animales les permite detectar con facilidad grandes bancos de peces con los cuales alimentarse. La dieta de un delfín mular puede incluir, además de peces, pequeños calamares, anguilas y camarones. Un ejemplar adulto necesitará hasta 15 kilogramos de comida al día, para lo cual se apoyará en su potente mandíbula, sus dientes y su gran agilidad. Consumen una amplia variedad de especies de presa, en su mayoría peces y calamares. A veces comen camarones y otros crustáceos.
El delfín hace uso de la ecolocalización, es decir, emite ecos que le permiten cazar. Los sonidos de alta frecuencia detectan con una elevada precisión los objetos próximos al delfín, con los de baja frecuencia el delfín consigue localizar objetivos más alejados. Al producir ondas sonoras y recibir su eco, los delfines pueden interpretar y reconocer el medio donde se encuentran, detectando presas y posibles amenazas. Esta especie de chasquido puede lograrse a través de dos aberturas diminutas localizadas cerca de su oído, lo que les permite emitir las ondas acústicas y recibirlas en el oído interno, cerca de la mandíbula inferior. Al encontrarse cerca de un objetivo, el eco será recibido con mayor intensidad, algo que estos animales pueden incluso graduar en dependencia de las circunstancias.
Su alimento base son los peces, pero también come calamares y diferentes crustáceos. Estos delfines cazan solos o en grupos, para encontrar grandes bancos de peces utilizan la ecolocación, capacidad con la que se relacionan con el entorno, con la que calculan la distancia a los objetos a través de ultrasonido y que solo la poseen otros dos mamíferos más, el cachalote y el murciélago orejudo, y muy pocas aves. Es, además, el principio en el que está basado la tecnología del sonar de los barcos y submarinos.
En algunos casos, los grupos de delfines mulares se alimentan en diferentes áreas según el sexo y el tamaño. Junto con las ballenas jorobadas y las orcas, muestran una de las conductas de caza o captura más sofisticadas entre los cetáceos.
En algunos lugares han desarrollado una peculiar estrategia de caza. En la Bahía de Florida los delfines golpean con su cola el limo para formar círculos de espesa niebla. Los peces tratan de escapar de su aparente celda por encima del círculo. Los delfines ya sólo disfrutan de su banquete. Los delfines indopacíficos de Shark Bay en Australia occidental utilizan una esponja sujetada con el hocico para protegerse cuando buscan presas con espinas en un fondo lechos e irregular. Los individuos del grupo aprenden este comportamiento de sus compañeros.

Delfín mular alimentándose.
Reproducción del Delfín Mular
La época de reproducción toma lugar durante la estación de la primavera, aunque esto puede cambiar en dependencia del hábitat y la región donde se encuentre el delfín. Tras el cortejo, el macho curvará su cola encima de la hembra e introducirá su genital en ella. En algunas ocasiones, pueden darse casos de mordidas o roces juguetones como parte del proceso de apareamiento. Generalmente, los machos se encuentran aptos para reproducir una vez que han alcanzado los 12 o 13 años de vida, mientras que las hembras alcanzan su madurez sexual a los siete años.
El período de gestación toma entre 11 y 12 meses, tras lo cual, las crías nacerán con unos 10 o 15 kilogramos de peso y poco más de un metro de longitud. El periodo de reproducción de este mamífero va desde la primavera hasta el verano. Los machos de esta especie se vuelven particularmente agresivos durante la época de reproducción, que tiene lugar en primavera, cuando compiten por demostrar su fuerza y tamaño.
La gestación de estos mamíferos dura alrededor de 11-12 meses y suelen parir una cría de aproximadamente 1,5 m y 30-40 kg de peso en aguas poco profundas. Las madres amamantan a las crías durante 12-18 meses aunque la cría permanece con ella varios años después del destete. El periodo entre parto y parto dura entre 2 y 3 años.
Se muestran sexualmente activos durante todo el año. La edad con la que alcanzan la madurez sexual varía geográficamente. Por lo general, las hembras alcanzan la madurez sexual entre 5 y 13 años de edad, y los machos entre los 9 a 14 años. La gestación dura aproximadamente un año y la lactancia de 12-19 meses. La mayor parte de las crías recién nacidas se observan en verano. Al nacer maman las 24 horas del día en intervalos cortos. A medida que va creciendo los periodos se alargan y maman cada vez menos tiempo. Suelen tener una cría por parto de unos 100 cm de longitud y casi siempre en época estival, de junio a septiembre.
Durante el parto las demás hembras permanecen cerca y pendientes de todo movimiento, prestas a dar su ayuda si fuera necesario; a estas acuáticas comadronas se las denomina tías. El cordón umbilical se rompe al acabar el parto y la recién nacida criatura será ayudada por su madre y otras hembras a ganar la superficie para poder realizar sus primeras inspiraciones. El pequeño delfín es amamantado durante 20 meses.

Delfín mular y su cría.
Comportamiento Social
Los delfines mulares son animales altamente sociales, viviendo generalmente en grupos de docenas, aunque el número de integrantes puede variar en dependencia de las condiciones del hábitat y la profundidad del agua donde habitan. La cooperación es un aspecto presente en varias áreas de su vida como la alimentación, la protección, el cuidado de las crías, e incluso, cuando un integrante del grupo se encuentra herido o próximo a morir.
El delfín mular tiene un comportamiento muy gregario. Forma grandes grupos compuestos en su mayoría por individuos de su misma especie. En ocasiones, determinados ejemplares se separan del resto y nadan solitariamente. Pueden alcanzar velocidades impresionantes hasta 50 Km/hora y una velocidad "crucero" de 25 a 30 Km/hora. Son excelentes nadadores y buceadores; llegan a bajar más de doscientos metros pero normalmente no sobrepasan los treinta.
Duermen de tres a cuatro horas en un ciclo diario, normalmente de noche, mostrando una continua actividad en el resto del período, ya sea jugando, cazando o simplemente desplazándose de un lugar a otro. Podemos observar la situación de los ojos en la cara de los delfines, ambos están a uno y otro lado de la cara lo que les impide ver de frente, en el agua, a partir de 60 metros carecemos de luz. Estos increíbles cetáceos utilizan una técnica de sonar para poder "ver" a través de sus oídos.
El sistema de comunicación de estos animales, es realmente complejo. La emisión de sonidos, también llamados "clics", se mueven entre una banda de 18000 a 150000 Hertzios, con una media de 30 clics por segundo, pudiendo llegar alcanzar mas de mil; mientras el sonido devuelto sea más agudo, la imagen será mas clara. Los clics provienen de unas bolsas de aire situadas bajo el espiráculo y son el resultado de vibraciones de los bordes de su orificio nasal. Estos animales utilizan este sistema de comunicación, no sólo para cazar sino también para conocer a sus congéneres, detectar depredadores, orientarse en el mar, etc.
La organización social de los grupos de delfines mulares es bastante compleja y varía entre la forma costera y la de alta mar. Incluso dependiendo de la zona que habiten, puede variar su comportamiento. El tamaño de los grupos varía entre unos 2-15 individuos en los grupos costeros y de varias decenas o centenas en las poblaciones de alta mar. Los grupos de delfines mulares están separados por sexo y edad aunque en ocasiones aparecen mezclados.
Una característica que parecen tener las poblaciones de delfines mulares es un sistema social bastante complejo que recibe el nombre de sociedad “fisión-fusión” ya que sus individuos se asocian en pequeños grupos que cambian de composición en cortos períodos (días o incluso horas). Varios subgrupos se pueden unir para formar así asociaciones más numerosas. Presentan un comportamiento cooperativo bien desarrollado, ayudándose mutuamente durante la caza, defensa frente a depredadores y los partos.
Durante los primeros días de vida, las crías mantienen un estrecho contacto físico con su madre, nadando de costado tras ella cuando encuentran la más mínima corriente. A las tres o cuatro semanas empiezan a independizarse un poco y empiezan a inspeccionar los alrededores, aunque pasarán meses hasta que se separe de su madre. Durante las primeras cuatro semanas de lactancia, las crías son amamantadas cada 15-30 minutos y la madre se coloca de costado.
Pueden establecer vínculos duraderos con pescadores, submarinistas y bañistas. Por el contrario, como son depredadores, muestran también comportamientos agresivos.
Los mulares habitan en aguas tropicales y templadas, se encuentran en todos los océanos a excepción del Ártico y Antártico. Habita tanto las zonas costeras como alta mar (no muy profundas ya que sube a la superficie a respirar cada 5-8 minutos), o zonas pelágicas de hasta 1000 m de profundidad. Con frecuencia se observa en puertos, bahías, lagunas, estuarios y desembocaduras de los ríos. Es muy común verles en la estela que dejan los barcos y, en alguna ocasión se acercan y juegan con los bañistas y buceadores.

Delfín mular nadando.
Amenazas y Conservación
La caza ilegal en el Mar negro, ha reducido la población del delfín mular en esta zona, aunque de manera global, esta especie no posee un riesgo alarmante para su supervivencia. Como todos los animales marinos, cualquier actividad o suceso que pueda perjudicar su hábitat natural se considera una amenaza, como puede ser la contaminación del agua o el cambio climático. El estado de conservación de esta especie a nivel mundial es de preocupación menos según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Se encuentran en todas las zonas costeras del Mediterráneo y algunas pelágicas. En algunas partes del área de distribución, concentraciones altas de contaminantes ambientales, como residuos de hidrocarburos clorados, pueden crear situaciones preocupantes para el delfín mular. Con la edad, los machos acumulan concentraciones más altas que en las hembras y hay estudios con resultados preliminares que sugieren que incluso los niveles relativamente bajos de PCB y los metabolitos del DDT pueden provocar una disminución de la función del sistema inmunológico y del éxito reproductivo de esta especie.
En el Mediterráneo, las capturas accidentales son la principal amenaza para esta especie. Aunque no sean el objetivo de pesca, pueden quedar atrapados en las redes y asfixiarse como resultado de no poder llegar a la superficie para respirar.
El delfín mular se alimenta en nuestras regiones principalmente de peces demersales que resultan ser en muchos casos de valor comercial para el hombre.

Áreas marinas protegidas en el mar Mediterráneo.