Dientes blancos, la primera novela de la escritora inglesa Zadie Smith, es una obra que exhibe una consumada habilidad de novelista, como si tuviera años de experiencia en el oficio. En esta historia, Smith dibuja una cara de Londres que poco se ve fuera de sus fronteras, mostrando una cara poco conocida de Londres, con unos personajes que luchan por encontrar su propio lugar. Esta ópera prima es un canto coral al mestizaje y multiculturalismo de las sociedades occidentales, descritos con fino sentido del humor.
La novela es un prodigio. Si uno tiene en cuenta que está escrita por una persona de 21 años, entonces se convierte en un milagro. La capacidad de llegar al fondo de las grandes cuestiones de la Humanidad a partir de personajes aparentemente insignificantes resulta maravillosa. ¿Qué tiene Zadie Smith en la cabeza para ser capaz de desgranar conceptos complejos como la identidad, la religión o la ética y presentarlos tal que valores asibles y comprensibles?
Después, está su forma delicada, culta e ingeniosa de narrar. Y su virtuosismo para enlazar historias y crear una red tupida de relaciones horizontales y verticales donde se mezclan épocas, clases sociales, orígenes, edades... Esta claro que no había leído nada de Zadie.
"No Mires Arriba" - Don't Look Up - Curiosidades de los DIENTES BLANCOS de sus personajes
Un Fresco Humano en el Londres de los Inmigrantes
Situado en un barrio londinense de inmigrantes, el inmenso fresco humano que dibuja la autora tiene como epicentro las familias de Archie Jones y Samad Iqbal, dos ex combatientes de la Segunda Guerra Mundial que vuelven a encontrarse después de treinta años sin verse. Archie está casado con una jamaicana exuberante que ha perdido los dientes frontales, y Samad con Alsana, bengalí como él, y con las ideas muy claras. Uno trabaja en un taller de manipulados de papel y el otro se gana el sustento de camarero en un restaurante, pero su mayor problema no ha sido la guerra, ni la falta de dinero, ni el hecho de estar casados con mujeres jóvenes de carácter endemoniado.
No, la prueba más dura que les ha deparado la vida es la relación con sus hijos. Éstos, que deberían llevar a cabo los proyectos fracasados de sus padres, se rebelan. Se rebelan contra el racismo británico, contra su propia clase social, incluso contra sus orígenes, su historia y su barrio. Así, cada uno a su manera, son la prueba viviente de lo difícil que resulta escapar del propio destino.
Aunque los dramas individuales y de pareja se llevan una buena parte del libro, el nudo principal está en las relaciones con los hijos. La maraña se completa con otros personajes asombrosos: una abuela que forma parte de los adeptos a los Testigos de Jehová, una pareja inglesa de clase media-alta y sus hijos, un grupo fundamentalista, un bisabuelo héroe de la historia india, un propietario musulmán de un antiguo bar irlandés, un director de escuela, un colono inglés en Jamaica y así. Cada uno, aunque al principio no lo parezca, aporta al desarrollo de la historia que va dando un giro inesperado hasta terminar, de alguna forma, en la presentación de un hallazgo científico. Parece que no tiene sentido, pero en realidad sí lo tiene.

Humor, Ironía y Personajes Inolvidables
Con una acertada mezcla de sátira extravagante y humor corrosivo, y una profusión de personajes y situaciones que mantienen en vilo al lector, en los barrios periféricos del Londres multirracial de los años noventa, la amistad de un inglés casado con una jamaicana rolliza y un bengalí casado con otra bengalí de las que no se achantan, será el hilo conductor de la novela junto a las peripecias de sus familias. (No todo serán risas). Estos dos amigos, excombatientes de la Segunda Guerra Mundial pasan media vida en un bar donde el tiempo se detuvo hace años y se dan cuenta de que sus sueños y futuro preconcebido para sus hijos no se cumplirán ni de chiripa sino que ocurrirá exactamente igual que lo que pasa cuando escupes hacia arriba.
En la novela predomina el conflicto generacional. Se palpa a flor de piel la amargura y resignación de sentirse sin identidad dentro de submundos tan multiculturales con extremismos religiosos que, de tan pura fe llegan a ser ignorantes, de Islamismo llevado al extremo con ideologías tan arcaicas que consiguen sacarte llamaradas de los ojos. Zadie Smith se codea con los inadaptados, escribe sin dobles fondos y nada de ambigüedad, queriendo abrir los ojos a los que dan la espalda a la ciencia y el progreso, consiguiendo con su escudriñamiento a la sociedad darle un guantazo bien dado al espécimen humano.
Quitando un par de excepciones, los personajes de Dientes blancos comparten una tragedia: no encajan en los estándares y expectativas de la sociedad británica. Sea por su color de piel, su origen, su religión, sus creencias o su comportamiento, estas personas se mueven en los márgenes. Algunos estereotipos salen a relucir: muy inteligente para ser indio, muy musulmán para llevar tantos años en Inglaterra, muy ambiciosa o agresiva para ser mujer, muy poco educado para ser inglés.

Estilo Narrativo y Temas Clave
Con un estilo envolvente y a ratos sarcástico, la narradora del libro (que, para mí, es mujer) toma partido. Se burla de los personajes, mete datos, interpela a quien lee, hace diagramas y dibujos para explicar mejor algunas cosas. Por ejemplo, un árbol genealógico o la autopercepción del cuerpo de Irie. Otra de las cosas que más me gustó de este libro es que se puede oír a los personajes con sus propias cadencias y tonos, gracias a unos diálogos muy vivos. Te puedes aburrir con el discurso de Samad (uno de los personajes centrales) sobre su bisabuelo, puedes escuchar el tono de autosuficiencia de Magid o la desidia de Millat.
Dientes blancos abarca como base fundamental la amistad entre dos compañeros de guerra de distintas culturas y a partir de allí se comienzan a desarrollar otros temas como lo religioso, el amor, convivencia de pareja, la brecha generacional con sus familiares, el tema racial hasta llegar a lo difícil que es vivir como inmigrante en una sociedad muy distinta a tus creencias. La escritora juega mucho con el tiempo y el espacio donde hay que estar muy pendientes en resumen me ha gustado.
El Londres de Zadie Smith es un crisol que representa con bastante fidelidad el presente global. Vidas con valores absurdos en los barrios de las grandes ciudades que la autora sabe contar con un nervio y un enfoque irreverente propio de alguien muy joven. La brecha entre padres e hijos, entre ingleses y migrantes, entre las ideas y la realidad...de eso habla la novela. No hay cabida a la ideología porque lo real es demasiado poderoso para ponerse en un bando. Todas las comunidades tienen miserias, lo mínimo es verlas y tirar del sentido del humor.
Tabla de Personajes Principales
| Personaje | Descripción |
|---|---|
| Archie Jones | Ex combatiente de la Segunda Guerra Mundial, casado con Clara. |
| Samad Iqbal | Ex combatiente bengalí, casado con Alsana. |
| Clara Bowden | Joven jamaicana, esposa de Archie. |
| Alsana Iqbal | Esposa bengalí de Samad. |
| Irie Jones | Hija de Archie y Clara. |
| Magid & Millat Iqbal | Hijos gemelos de Samad y Alsana. |
Una Novela Imprescindible
No hay nada que pueda decirse de este libro que no pueda responderse con un contundente: léelo. Puede que a ti no te diga nada o, por el contrario, que te parezca imprescindible, pero creo entrever que habrá algo que te susurrará con fuerza que sigas mordiéndolo, porque morder es leer la historia con los dientes apretados. Escribir a los 21 años una novela que toque tantos temas interesantes y mejor aún con una ironía y en ciertas partes con humor que para nada raya en la ofensa, me parece maravilloso. Para mi es una manera brillante de decir las cosas.
La extraordinaria energía que desprende la narración hace que la lectura de Dientes blancos perdure en la memoria de quienes entienden que una novela puede ser tan entretenida como fiel testigo de la realidad de su tiempo.