Dientes Dañados por Sarro: Causas y Tratamiento

¡Bienvenidos a nuestra clínica dental! En esta ocasión, queremos hablarles sobre una enfermedad periodontal muy común: la piorrea. La piorrea, también conocida como periodontitis, es una enfermedad dental inflamatoria que afecta a los tejidos que sostienen los dientes, como las encías y el hueso alveolar.

¿Qué es el Sarro Subgingival?

El sarro subgingival es una acumulación de placa bacteriana en la superficie de los dientes que se encuentra debajo de la línea de las encías. A diferencia de la placa bacteriana que se acumula sobre la superficie de los dientes, el sarro subgingival es más difícil de eliminar, ya que se encuentra debajo de las encías.

El sarro supragingival es el tipo de sarro que se forma en la superficie de los dientes por encima de la línea de las encías. Además, este tipo de sarro es un factor de riesgo importante para desarrollar enfermedades periodontales, ya que las bacterias que lo componen pueden causar inflamación y dañar el tejido gingival.

Causas de la Piorrea y el Sarro Subgingival

La causa principal de la piorrea es la acumulación de placa bacteriana en los dientes y las encías. La principal causa de la aparición del sarro subgingival es la acumulación de placa bacteriana en la superficie dental que se encuentra debajo de la línea de las encías.

La placa bacteriana es una película pegajosa y transparente compuesta por bacterias, restos de alimentos y saliva que se forma constantemente sobre los dientes. Si esta placa no se elimina de manera efectiva mediante la higiene bucal diaria, puede endurecerse y convertirse en sarro subgingival.

Factores que contribuyen a la formación de sarro y piorrea:

  • Caries no tratadas.
  • Limpieza bucal deficiente.
  • Malos hábitos alimentarios.
  • Falta de cepillado.
  • Exceso de azúcares y carbohidratos.
  • Boca seca.
  • Reflujo gastroesofágico.

Síntomas de la Piorrea

Los síntomas de la piorrea pueden incluir encías rojas, inflamadas, sensibles o que sangran al cepillarse los dientes. Además, puede haber mal aliento, dientes flojos o separados, y dolor al masticar.

Los síntomas de la piorrea incluyen encías inflamadas y sangrantes, mal aliento persistente, retracción de las encías, sensibilidad dental y movilidad de los dientes.

Consecuencias del Sarro Subgingival

El sarro subgingival puede tener graves consecuencias para la salud oral, ya que es un factor de riesgo importante para el desarrollo de enfermedades periodontales. El sarro subgingival puede causar inflamación de las encías, lo que se conoce como gingivitis.

Si la gingivitis no se trata, puede evolucionar hacia una enfermedad periodontal más grave, como la periodontitis. Es importante destacar que la acumulación de sarro subgingival puede llevar al desarrollo de enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis, que pueden tener consecuencias graves para la salud bucal, como la pérdida de dientes.

Tratamiento para la Piorrea y el Sarro Subgingival

El tratamiento de la piorrea depende de la gravedad de la enfermedad. En etapas tempranas, se puede tratar con una limpieza profunda de las encías y la eliminación de la placa bacteriana y el sarro dental.

En casos leves, puede ser suficiente con una limpieza dental profesional y una mejora en la higiene bucal en casa. El tratamiento de la piorrea depende de la gravedad de la enfermedad. Es importante tener en cuenta que la periodontitis es una enfermedad crónica, lo cual significa que no se curará con un solo tratamiento.

Este tratamiento se utiliza para eliminar el sarro subgingival de las raíces de los dientes. Si crees que ya tienes sarro subgingival es importante que consultes con tu dentista de confianza para determinar cuál es el tratamiento más adecuado para tu caso específico.

Curar la periodontitis es posible y, de hecho, hay varias maneras de llevar a cabo un tratamiento periodontal. Sea cual sea, lo cierto es que debe realizarse de una forma muy minuciosa y contemplar un seguimiento periódico del estado del paciente para evitar la recidiva.

Opciones de tratamiento:

  1. Erradicar la causa (ej., dejar de fumar).
  2. Raspado y alisado radicular.
  3. Cirugía periodontal.

El raspado y alisado es un proceso de limpieza periodontal muy profundo que consigue eliminar la placa bacteriana solidificada acumulado debajo de las encías. Por tanto, el raspado que llevamos a cabo en nuestra clínica está medido y planificado de manera muy minuciosa.

Tras ambas citas, nuestros profesionales incidirán mucho en explicar cómo debe ser la higiene oral del paciente para evitar la futura reaparición de la periodontitis. Entre cuatro y seis semanas después del tratamiento, volvemos a citar al paciente para realizar unas nuevas mediciones del sarro alojado en las encías y comprobar el estado de su salud bucal.

Dado que contamos con unos registros iniciales, podemos comparar ambas mediciones y determinar el éxito del tratamiento. Una vez que la periodontitis ha sido erradicada, pautamos un plan de mantenimiento periodontal y revisiones para evitar la recidiva. En el tratamiento de la periodontitis, el seguimiento posterior es tan importante como los propios curetajes.

En la mayoría de los casos, la piorrea se cura con el tratamiento periodontal que acabamos de describir. Sin embargo, en algunas ocasiones, la periodontitis ha avanzado tanto que no se puede eliminar mediante esta intervención. De darse esta situación, está indicada la realización de una cirugía de acceso periodontal.

Por tanto, es recomendable evitar llegar a este punto en el que la piorrea se encuentra tan avanzada que es necesaria una cirugía periodontal. Así, los profesionales podrán darte pautas para revertir sus efectos antes de desarrollar piorrea y no tener que recurrir a otro tipo de tratamientos más invasivos.

En nuestra clínica dental, contamos con especialistas en periodoncia que pueden ayudarte a prevenir y tratar la piorrea. No dudes en contactarnos para una evaluación y tratamiento adecuado.

¿Qué es un Diente Podrido?

¿Has oído hablar alguna vez de los dientes podridos? Esta es una expresión coloquial que se utiliza para describir uno de los problemas más antiestéticos, molestos e incluso peligrosos para nuestras piezas dentales. Decimos que un diente está picado cuando tiene una caries.

Si la caries no se trata, puede seguir aumentando de tamaño y dañando el diente hasta llegar a sus capas más profundas. Fruto de este deterioro, los dientes se descomponen y erosionan. En los casos más graves, las piezas dentales pueden perder parte de su estructura y adquirir un color negro o grisáceo.

El nivel de dificultad y la inversión que habrá que hacer para reparar un diente dañado va a depender mucho de lo grave que sea ese daño. Habrá ocasiones en los que el diente podrido ya será irrecuperable. Si son varias las piezas dentales que se han podrido, tal vez sea más fácil recurrir a una prótesis removible completa en vez de realizar varios implantes dentales.

Tratamientos para dientes podridos:

  • Empastes dentales.
  • Tratamiento de conducto o endodoncia.
  • Fundas o coronas dentales.
  • Implantes dentales.
  • Dentaduras postizas.

La endodoncia se suele combinar con otros tratamientos dentales para restaurar completamente la funcionalidad y estética del diente afectado.

Después de una endodoncia, el diente puede debilitarse debido a la pérdida de estructura dental interna. Por ello, es muy común colocar una funda dental sobre el diente tratado para protegerlo, restaurar su función y mejorar su apariencia.

Si el diente no ha perdido demasiada estructura, se puede realizar una reconstrucción o empaste dental después de la endodoncia para cerrar y sellar el acceso al conducto radicular. En casos donde el diente ha perdido mucha estructura y no es lo suficientemente fuerte como para sostener una corona por sí solo, se puede colocar un poste de fibra de vidrio o metálico dentro del conducto tratado.

Para dientes que han oscurecido después de un traumatismo o una endodoncia no bien realizada, es común realizar un blanqueamiento dental interno. Aunque no se combina directamente, en algunos casos donde la endodoncia no puede salvar el diente o el diente está demasiado dañado, se puede recomendar un implante dental.

En algunos casos, la endodoncia puede combinarse con tratamientos periodontales para mejorar la salud de las encías alrededor del diente afectado.

Prevención de los Dientes Dañados por Sarro y Piorrea

Si, por el contrario, quieres evitar la aparición de este, de sarro subgingival, debes mantener una buena higiene bucal diaria para prevenir y acudir al dentista con frecuencia. Ya sabemos qué es lo que causa los dientes podridos y también cómo ponerles solución.

Así, los profesionales podrán darte pautas para revertir sus efectos antes de desarrollar piorrea y no tener que recurrir a otro tipo de tratamientos más invasivos. De esta manera, no solamente nos aseguramos la correcta y rápida eliminación de la enfermedad. Además, evitamos que la periodontitis vuelva a aparecer con el paso del tiempo.

Consejos para la prevención:

  1. Es necesario que laves tus dientes tres veces al día (especialmente, por la noche, tras la cena), durante unos cuatro minutos cada vez.
  2. Sabemos que la placa dental es difícil de eliminar en tu totalidad, ya que se deposita también en lugares de difícil acceso.
  3. Los colutorios o enjuagues bucales también ayudan a eliminar más placa en lugares inaccesibles de la boca.
  4. El azúcar no es un buen nutriente para ti, pero sí alimenta muy bien a las bacterias que crean la placa bacteriana y los ácidos que dañan tu dentadura.
  5. Solo llevando un control rutinario del estado de tu boca, tu odontólogo de confianza podrá detectar todo tipo de problemas en su fase inicial, aumentando así las posibilidades de éxito en su posterior tratamiento.
  6. Crea una adecuada rutina de limpieza bucodental.
  7. Usa hilo dental.
  8. Reduce los alimentos con azúcar.
  9. Mantener una buena higiene dental y evitar ciertos hábitos que pueden contribuir a la acumulación de manchas en los dientes.
  10. Limitar el consumo de alimentos y bebidas que manchan los dientes, como café, té, vino tinto, refrescos, ciertas frutas y salsas.
  11. Hábitos de vida: en general, para prevenir los dientes podridos resulta aconsejable tener un estilo de vida saludable.

Recuerda que mantener una buena salud oral no solo previene los dientes podridos, sino que también influye en la salud general de nuestro organismo. Por ello, si sospechas que puedes tener cualquier lesión en los dientes o la boca es fundamental que acudas a una clínica dental.

Tratamiento periodontal básico para pacientes (gingivitis y periodontitis) - Tráiler

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