Las manchas en los dientes de leche de los bebés y niños pequeños suelen causar mucha intranquilidad entre los padres. Los dientes de leche son originalmente de un color blanco-azulado, pero existen diferentes factores que pueden afectar a su coloración y hacer que aparezcan manchas en la superficie dental o cambiar por completo la tonalidad de los dientes.
La característica principal de los dientes de leche es su blancura, debida a una mayor calcificación en comparación con la dentición definitiva. Sin embargo, ni siquiera los bebés o los niños de corta edad se libran de padecer manchas en los dientes de leche. Cierto es que determinadas afecciones se eliminan durante el cambio de dentadura. Sin embargo, en otros casos, la enfermedad va más allá. Mucho más importante es la pérdida prematura de los dientes primeros.

Causas de las Manchas en los Dientes de Leche
Las manchas en los dientes de leche pueden deberse a causas internas o externas. El odontopediatra es el profesional que debe valorar el origen de las coloraciones y su tratamiento. En algunos casos, la aparición de se puede prevenir, mientras que en otros se debe a alguna patología, lesión o un efecto adverso de algún fármaco.
Las manchas en los dientes de bebés y niños pequeños pueden adquirir diferentes tonalidades, desde la aparición de manchas blancas, hasta coloraciones amarillas, marrones, grisáceas y negras. Aunque se trata de casos poco frecuentes, también pueden observarse manchas de color rojo debido a ciertas patologías.
Principales Causas:
- Placa bacteriana: Una higiene bucodental inadecuada en los primeros años de vida puede provocar la formación de placa bacteriana en la superficie dental y su mineralización en cálculo dental. Los dientes se caracterizan por la presencia de unas manchas amarillas, o marrones en los casos más severos. Para eliminar el sarro en niños será necesario realizar una higiene bucodental profesional y para prevenir su aparición se debe mantener unos buenos hábitos de cepillado de los dientes.
- Caries: La presencia prolongada de carbohidratos en la boca son la principal causa de caries en bebés y niños de corta edad. Son conocidas como caries de biberón porque suelen aparecer por malos hábitos como ofrecer líquidos muy azucarados en el biberón o dejar que los pequeños se duerman con él en la boca. La caries afecta de manera mayoritaria a niños en edad de crecimiento. Las manchas pueden ser un síntoma de caries infantil incipiente. Por este motivo, hay que acudir al odontopediatra en el momento en que se observe cualquier mancha o molestia en el niño. Estas caries suelen manifestarse como ligeras coloraciones, y localizadas en el área del diente más próxima a la zona de la encía. Sin embargo, si no se tratan y se dejan evolucionar, la caries puede progresar y las manchas se oscurecen y pueden adquirir un color marrón o negro.
- Administración de medicamentos: La ingesta de medicamentos pediátricos con altas concentraciones de hierro puede ser causa de la aparición de manchas en el diente. Al hablar de fármacos, el principal que suele provocar este efecto adverso es la tetraciclina. Las manchas suelen aparecer cuando la madre toma este antibiótico durante el embarazo o el periodo de lactancia. En ese sentido, los dientes pueden teñirse desde los seis meses de gestación hasta los doce años, por lo que puede afectar tanto a los dientes de leche como a los permanentes. Generalmente se trata de manchas amarillas, marrones o grises que pueden ir acompañadas de bandas o líneas. Los suplementos de hierro también pueden manchar los dientes de los niños.
- Traumatismos: Una fractura o un golpe fuerte en el diente puede provocar cambios en la coloración de la pieza afectada. Estas pueden adquirir una tonalidad rosada, amarillenta, marrón grisáceo o incluso negra. La causa de este cambio de coloración se debe, generalmente, a una hemorragia en el interior del diente o, en los casos más graves, a una necrosis pulpar, la muerte total o parcial del nervio. No hay que esperar a observar un cambio en la coloración de los dientes para acudir al odontopediatra. Ante un traumatismo o golpe fuerte en la boca, hay que valorar la gravedad de la lesión. El objetivo es la preservación del diente de leche, siempre que sea posible, y prevenir procesos infecciosos. Los niños, por lo general, son activos y enérgicos, y, a veces, una mala caída o un golpe fuerte en los dientes pueden acabar en un traumatismo dental. En caso de que el niño sufra un traumatismo en la boca, es crucial buscar atención dental de inmediato.
- Fluorosis: El flúor tiene un efecto beneficioso en la prevención de las caries. Sin embargo, si se ingiere en grandes cantidades y por un tiempo prolongado durante el periodo de formación de los dientes puede dañar el esmalte de los dientes. Es lo que se conoce como fluorosis. Esto sucede porque los niveles demasiado altos de fluoruros interfieren en el buen funcionamiento de las células que forman el esmalte, alterándolas e impidiendo que el esmalte madure normalmente. En las zonas del mundo donde hay una gran concentración de fluoruros en el suelo y el agua, la fluorosis es más frecuente. Esta condición suele desarrollarse generalmente desde el nacimiento hasta que se cumplen 6 u 8 años, coincidiendo con el periodo de formación de los dientes. La fluorosis suele manifestarse con la aparición de pequeñas manchas blancas. En los casos más graves, se pueden observar dientes manchados con motas, estrías y un esmalte quebradizo.
- Hipoplasia: En ocasiones, existe un déficit de mineralización del esmalte. Como consecuencia, pueden aparecer machas blancas o marrones en los dientes, grietas o grandes desgastes. La causa de la hipoplasia dental puede ser genética, por traumatismos, por enfermedades infecciosas (rubeola, viruela, etc.), malnutrición o prematuridad al nacer, entre otras. La hipoplasia puede ir acompañada de sensibilidad dental y suele incrementar el riesgo de aparición de caries y enfermedades periodontales. La genética puede determinar el sufrimiento de una afección, denominada hipoplasia, que se manifiesta en un esmalte débil.
- Hiperbilirrubinemia: Cuando la madre y el bebé tienen diferentes tipos sanguíneos, la bilirrubina se deposita en los dientes primarios en desarrollo, los cuales adquieren una tonalidad verde o marrón café. Se trata de una condición temporal, ya que solo afecta a los dientes de leche. Patologías como la atresia biliar pueden provocar manchas verdes o amarillas en los dientes de leche, mientras que la hepatitis neonatal puede ocasionar una coloración amarillenta o marrón. Esta enfermedad puede causar la presencia de del marrón rosado al malva como consecuencia de la deposición de porfirina durante su desarrollo.
CUIDADO, EL HIERRO MANCHA LOS DIENTES DE TU HIJO - Jairo Gomez Tu Pediatra
Tratamiento de las Manchas en los Dientes de Leche
El tratamiento de las manchas dependerá del tipo de coloración, su localización (si afecta a un solo diente o a toda la dentadura), la afectación a nivel de salud y estética. El tratamiento dependerá de la severidad de la lesión, si bien en todo momento el objetivo del odontopediatra será evitar mantener en boca el diente de leche en la medida de lo posible y evitar un proceso infeccioso.
Algunas de las causas de las manchas de leche estarán presentes desde la erupción de los dientes ya que se deben a una anomalía en la estructura. De tipo hipoplásico: Es la menos frecuente y muestra zonas ausentes de esmalte. El tipo hipocalcificado es la forma más frecuente, donde el problema es cualitativo no de cantidad de esmalte. Es algo bastante habitual, que se observa en el tercio más cercano a la encía y que no causan ningún daño. Lo mismo ocurre con algunos medicamentos que producen algunas tinciones de tonos marrones o negruzcos. En el caso de un uso excesivo del flúor (fluorosis dental), pueden aparecer manchas cuando el diente está formándose.
Opciones de Tratamiento:
- Higiene bucodental profesional: Para eliminar el sarro acumulado, especialmente en casos de manchas amarillas o marrones.
- Empastes: Si la mancha negra era una caries, entonces hay que tratar la caries cuanto antes. El tratamiento estándar es realizar un empaste dental (obturación). Consiste en limpiar cuidadosamente la zona cariada - eliminando la parte del diente infectada por bacterias - y luego rellenarla con un material de resina compuesto del color del diente. De este modo, se detiene la progresión de la caries y el diente recupera su aspecto sano (sin puntos negros).
- Blanqueamiento dental: Cuando los dientes presentan manchas generalizadas o un tono amarillento/marrón oscuro debido a hábitos, un blanqueamiento dental profesional puede ser la solución ideal. El blanqueamiento es un tratamiento estético en el que aplicamos un gel de peróxido sobre el esmalte y lo activamos con luz para aclarar varios tonos el color del diente. Es efectivo tanto para manchas extrínsecas (tabaco, café) como para pigmentaciones intrínsecas leves.
- Carillas: Las carillas son finas láminas de porcelana o composite que se pegan en la cara visible del diente para mejorar su apariencia. No tratan la causa de la mancha, pero sí cubren la mancha de forma permanente dando al diente un aspecto blanco perfecto. En casos donde el diente tiene manchas intrínsecas difíciles (por ejemplo, una mancha oscura por fluorosis, por un golpe antiguo o simplemente manchas resistentes a la limpieza y blanqueamiento), las carillas son una opción excelente.
- Endodoncia: Si el diente se ha oscurecido por dentro por un golpe o una infección del nervio, primero hay que realizar una endodoncia (tratamiento de conducto) para eliminar el nervio muerto y limpiar el interior del diente. Después, para mejorar el color del diente tratado, existen técnicas de blanqueamiento interno o se puede optar por restauraciones estéticas (una carilla o una corona).
Prevención de las Manchas en los Dientes de Leche
Como profesional, siempre digo que la prevención es el mejor tratamiento.

Consejos para prevenir manchas en los dientes de leche:
- Higiene oral estricta diaria: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día (lo ideal, después de cada comida principal) usando una buena técnica. No olvides limpiar entre dientes con hilo dental o cepillos interdentales, ya que allí se acumula placa que luego forma sarro oscuro.
- Limpieza dental profesional periódica: Aunque tengas buena higiene en casa, siempre queda algo de sarro con el tiempo. Agenda una limpieza con tu dentista cada 6-12 meses. Esa “puesta a punto” eliminará pigmentos antes de que se oscurezcan más y mantendrá tu sonrisa brillante.
- Modera o evita los agentes que manchan: Reduce el consumo de tabaco (lo ideal es dejar de fumar, por tu salud en general) y limita bebidas muy pigmentadas. No es necesario que renuncies al café o té si te gustan, pero toma medidas: por ejemplo, enjuaga tu boca con agua después de tomarlos, o usa pajita para bebidas oscuras cuando se pueda, así haces menos contacto con los dientes.
- Cuidado con los enjuagues y medicamentos: Como vimos, los colutorios de clorhexidina solo úsalos el tiempo indicado por el dentista (usualmente 1-2 semanas, no meses).
- Dieta equilibrada y protectora: Llevar una dieta baja en azúcares ayuda a prevenir caries (menos riesgo de esas manchas negras.
- Hierro: Si el hierro se toma de forma bebida, se puede mezclar la dosis con agua o zumos, nunca con leche, como hemos dicho anteriormente. Otra forma de evitar que el suplemento de hierro tenga contacto con los dientes es tomarlo con pajita, o si es un bebé, con una jeringuilla.
Aunque los dientes de leches sean temporales, la aparición de manchas o cambios en la dentadura no deben obviarse. Los dientes primarios, además de permitir la masticación, permiten un desarrollo armónico de los maxilares, mantienen espacios para los dientes permanentes y permiten un adecuado desarrollo del lenguaje y la estética dental. Algunas de las causas que provocan manchas en los dientes de los bebés y niños pueden causar dolor, implicar la pérdida de piezas dentales o derivar en complicaciones infecciosas.