Los delfines son animales mamíferos clasificados bajo el orden de los cetáceos odontocetos, junto con los narvales, las orcas, los cachalotes y los zífidos.
Los delfines quizás sean los animales marinos que más gustan a la mayoría de las personas. Sin embargo, por lo agitado de nuestra vida, muchos de los que nos declaramos fans de los delfines conocemos bien poco de ellos.
Aquí exploraremos las características únicas de estos fascinantes mamíferos marinos, centrándonos en sus dientes y otras adaptaciones notables.

Delfín Mular (Tursiops truncatus)
Diversidad y Distribución de los Delfines
En primer lugar, cabe destacar que los delfines, a excepción de la Antártida o el Ártico, habitan en todos los mares y océanos de nuestro planeta. Al mismo tiempo, también encontramos delfines de agua dulce o delfines de río, y los delfines de agua salada o delfines oceánicos.
Algunas especies de delfines, como el delfín del río Amazonas, viven en ríos de agua dulce.
Los delfines suelen preferir las aguas costeras debido a la abundancia de alimento y las oportunidades de interacción con otros delfines y especies marinas. Los estuarios y bahías son hábitats preferidos por muchas especies de delfines debido a la abundancia de peces y la protección contra depredadores.
Características Físicas Generales
Entre las diferentes especies de delfines que se conocen en nuestro planeta, no existen grandes diferencias anatómicas, variando en algunos casos su tamaño (desde uno hasta cuatro metros) en dependencia no sólo de la especie, sino también de las condiciones del medio donde se encuentre.
El promedio del tamaño de un delfín, sacado a partir de las longitudes promedio de cada una de esas especies, gira en torno a los cuatro metros y medio, mientras que el peso se acerca a las tres toneladas. Los delfines comunes tienen una longitud promedio de dos metros.
En cuanto al mular, el más conocido por su presencia en acuarios, pueden extenderse de dos a cuatro metros, mientras que ese bello pero enorme delfín que es la orca, porque no es una ballena sino la mayor especie de delfín, puede medir hasta nueve metros en el caso de los machos, y pesar más de cinco toneladas y media.
Los delfines poseen un cuerpo hidrodinámico diseñado para nadar a grandes velocidades. ¿Sabías que su forma fusiforme reduce la resistencia del agua, permitiéndoles alcanzar velocidades de hasta 25 kilómetros por hora?
Las aletas de los delfines determinan en buena parte su movilidad. Por un lado, la aleta dorsal, ubicada en el centro de la espalda, proporciona estabilidad al cuerpo, mientras que las aletas pectorales, situadas en los costados, les permiten hacer giros precisos y detenerse.
No solo en apariencia, la piel de los delfines es suave y elástica, con una capa de grasa subcutánea que les ayuda a mantener la temperatura corporal en aguas frías.
Del mismo modo, los delfines pueden variar en tamaño y peso enormemente, dependiendo de la especie. Por ejemplo, el delfín común mide alrededor de 2 a 4 metros, mientras que la orca, una especie de delfín, puede alcanzar hasta 9 metros de longitud. El peso de los delfines, compuesto en gran medida por una gruesa capa de grasa, también varía entre especies.
Su coloración varía entre tonos gris oscuro en el dorso y blanco en el vientre, con una línea distintiva que se extiende desde el rostro hasta la aleta dorsal. Otra característica llamativa es la aleta dorsal alta y triangular, ubicada en la mitad del dorso.
Al igual que la mayoría de especies animales, la “cara simpática” de los delfines responde a una cuestión funcional.
Sentidos y Comunicación
Más fascinante que su fisionomía o el aspecto de los delfines son los sentidos con los que percibe el mundo y se comunica con otros de su misma especie. Como si de un sonar se tratara, los delfines utilizan la ecolocación para navegar y cazar en aguas turbias.
Otro dato curioso: los delfines tienen una visión excelente tanto dentro como fuera del agua. Sus ojos están adaptados para ver en condiciones de poca luz, especialmente útil en aguas profundas.
Los delfines comunes son conocidos por su complejo sistema de comunicación, que incluye silbidos, chasquidos y clics.
Los delfines son animales que necesitan estar dentro de un grupo para encontrarse a gusto y felices, ya que adoran socializarse con otros de su misma especie, aunque también ha sido capaz de interrelacionarse con la especie humana gracias a sus vocalizaciones y sonidos. Como dato curioso, se ha descubierto que emiten ciertos sonidos para describir miedo o peligro, alertando al resto, haciendo que los demás ejemplares estén avisados de un posible depredador o incluso de un banco de peces que puede ser su alimento.
Estos sonidos también le ayudan a manejarse por el mar ya que la ecolocalización es utilizada para reconocer también el territorio en busca de posibles peligros, alimento o simplemente conocer el terreno en el que se encuentra.
Características de los Dientes de los Delfines
Los delfines están clasificados como cetáceos odontocetos, es decir, cetáceos que en lugar de barbas tienen dientes… y esto es una pista.
La dieta de estos animales es exclusivamente carnívora, y para poder alimentarse, disponen de una serie de colmillos o piezas dentales afiladas que se reparten a lo largo de sus mandíbulas inferior y superior (entre 20 y 50 dientes en cada mandíbula según la especie).
Mientras que una persona promedio tiene 32 dientes, algunas especies de delfines poseen hasta 240. No todas las especies tienen tanta suerte: los delfines de Risso solo tienen entre cuatro y catorce en la mandíbula inferior.
Los dientes de los delfines es una de sus partes más importantes en la caza de sus presas, ya que serán las encargadas no solo de desgarrar y desmembrar el alimento, sino que también las sujetará para que otros delfines puedan seguir atacándole o para transportarla a otros lugares. Estos tienen una forma cónica, y según el tipo de delfín tendrá más o menos dientes en sus mandíbulas.
Otros animales usan los dientes para otro tipo de cosas a las que nos imaginaríamos, como es el caso de los delfines. Estos, carecen de músculos potentes en la mandíbula, con lo que no mastican la comida, simplemente la engullen.
Los científicos sospechan que los tejidos que rodean los dientes tienen una finalidad sensorial. Ahora, una nueva investigación sugiere que puede tener algo que ver con la ecolocalización e incluso puede ayudar a los delfines a oír bajo el agua.
Un equipo de investigadores japoneses investigó la estructura y función de los tejidos que rodean los dientes de diferentes especies de delfines, incluidos los delfines mulares y listados, y los compararon con los de otros animales. Los hallazgos revelan un conjunto de diferencias que distinguen las estructuras dentales de los delfines de las de otros mamíferos.
Por ejemplo, el hueso que sostiene los dientes (conocido como hueso alveolar) es más esponjoso que el de otros animales. Además, las cavidades que sostienen los dientes en los delfines son inusualmente grandes y los dientes están más sueltos.
Los investigadores también descubrieron que los delfines poseen una estructura de ligamentos única: como otros mamíferos, las fibras de la capa interna se extienden desde la raíz del diente; sin embargo, a diferencia de otros mamíferos, las fibras de la capa externa penetran el hueso esponjoso de una manera compleja.

Imágenes de micro-TC comparando el tejido periodontal de un cerdo y un delfín.
Entre las dos capas había gruesos haces de largas fibras nerviosas que también son exclusivas de los delfines. Curiosamente, algunas fibras terminan en estructuras que parecen receptores sensoriales y permiten que las señales electroquímicas viajen a través de las fibras a un ritmo más rápido.
En conjunto, estas características morfológicas sugieren que los dientes de los delfines cumplen una función sensorial, permitiéndoles detectar cambios en su entorno, de manera similar a los bigotes de un gato. Ryo Kodera, de la Universidad Tsurumi en Japón, dijo que las largas fibras muestran una "movilidad dental significativa" y los gruesos haces nerviosos indican una "mayor sensibilidad al movimiento dentario".
Aunque los hallazgos no indican de manera concluyente qué sentido podrían afectar estas diferencias fisiológicas, Kodera sugiere que podrían ayudar a los delfines a oír mejor bajo el agua.
Determinación de la Edad a Través de los Dientes
Aunque se han utilizado diversos métodos para conocer la edad de los delfines, el más prometedor es el relacionado con la identificación y cuantificación de capas de deposición anual en los dientes.
La técnica para conocer la edad de un delfín es contar los llamados grupos de capas de crecimiento que con el tiempo se van depositando en los dientes. Para identificar estas capas los dientes tienen que pasar por un tratamiento previo que se inicia con una limpieza (lavado y cocción) de las piezas dentales.
A continuación, se descalcifican y se realizan varios cortes longitudinales en la zona media del diente que, posteriormente, se incluyen en resina o parafina para poder ser cortados en secciones muy finas en el microtomo. Se acaba el proceso al teñir estas finas láminas para identificar mejor las capas de crecimiento.
Pues la edad se puede aplicar por ejemplo a estudios de dinámica poblacional para establecer la estructura por edad de la población o identificar a qué edad maduran sexualmente. Además, el análisis de los dientes también permite obtener información extra acerca de la historia de vida del delfín y de las condiciones ambientales en las que vivió.
Dieta y Técnicas de Caza
La dieta de los delfines varía según la especie y el hábitat, pero generalmente incluye peces, calamares y crustáceos.
La dieta de estos animales es carnívora, tanto en las especies de agua dulce como en los ejemplares oceánicos. Para poder alimentarse, estos animales son capaces de clausurar sus vías respiratorias bajo el agua y extender su hocico para capturar a las presas.
Los delfines combina varias técnicas de caza, como la caza cooperativa, donde trabajan en grupo para acorralar a los peces en bolas de cebo. La caza por ecolocación también es bastante común, donde localizan a sus presas mediante los ecos de sus clics.
Si se tratan de delfines de río o que tienen la posibilidad de llegar al fondo marino, también se alimentarán de crustáceos o moluscos. Entre las presas que consideran manjares se encuentran los calamares, atacándolos y apresándolos con sus dientes.

Delfines cazando en grupo.
Comportamiento Social y Cuidado Parental
Por otra parte, un rasgo marcado de los delfines es su alta sociabilidad, llegando a habitar en grupos de hasta 12 miembros. La disposición de sus aletas y la forma fusiforme de su cuerpo en general, les permite a los delfines desplazarse con gran agilidad y velocidad dentro del agua, incluso cuando se trata de largas distancias.
El aspecto social es, probablemente, lo que más llame la atención de los delfines. Los delfines son animales sociales por naturaleza y viven en grupos conocidos como manadas o vainas.
Dentro de una manada, los delfines pueden desempeñar diferentes roles, que pueden incluir líderes, seguidores y cuidadores de crías. La jerarquía no es rígida y puede cambiar con el tiempo, dependiendo de factores como la edad, la salud y las interacciones sociales.
En cuanto a su composición, las manadas suelen estar formadas por entre 10 y 30 individuos, aunque pueden variar en tamaño y composición.
Por último, las habilidades sociales de los delfines es una característica que comparten la mayoría de las especies dentro de este grupo, a excepción de los delfines de río, que presentan costumbres solitarias y raras veces se les puede ver en pareja. Se conoce que cuando un miembro del grupo se encuentra enfermo o a punto de fallecer, el resto de sus compañeros le acompaña en todo momento, e incluso, lo impulsan hacia la superficie para que pueda respirar.
Al igual que la especie humana, el cuidado parental es intenso en los delfines. Las crías nacen después de un período de gestación de alrededor de 12 meses y son amamantadas por sus madres durante hasta dos años. La tasa de natalidad de los delfines es baja; generalmente, las hembras tienen una cría cada dos o tres años.
Inteligencia y Comportamiento
¿Cómo de inteligentes son los delfines? No, los delfines no son considerados el animal más inteligente del mundo. Otros animales como los chimpancés, elefantes y algunas especies de aves también muestran niveles impresionantes de inteligencia.
Los delfines son conocidos por su comportamiento lúdico y su capacidad para resolver problemas. Estos juegos incluyen saltos acrobáticos, persecuciones y el uso de objetos como juguetes, como algas y burbujas.
El uso de herramientas es otra indicación de la inteligencia de los delfines. Algunas especies, como los delfines nariz de botella, utilizan esponjas marinas para proteger sus hocicos mientras buscan alimento en el fondo del mar. Este comportamiento se aprende y se transmite de generación en generación.
Los delfines han sido objeto de numerosos estudios científicos debido a su inteligencia y comportamiento social. Por ejemplo, han sido utilizados en terapias de rehabilitación, donde se ha demostrado que su interacción con los humanos puede tener efectos positivos en la salud mental y física de las personas.
La creciente comprensión de la inteligencia de los delfines ha llevado a debates éticos sobre su tratamiento.
Amenazas y Conservación
¿Qué medidas se están llevando a cabo para preservar las poblaciones de delfines? La creación de áreas marinas protegidas ha sido una estrategia efectiva para la conservación de los delfines, al igual que, por ejemplo, el lince ibérico, que supera los 2.000 ejemplares por primera vez. Estas áreas limitan las actividades humanas y proporcionan un refugio seguro donde los delfines pueden reproducirse y alimentarse sin interferencias.
Se están llevando a cabo esfuerzos para identificar y proteger hábitats que permitan la reproducción y alimentación de los delfines, como estuarios y áreas costeras.
La implementación de leyes y regulaciones internacionales, como la prohibición de la caza de delfines y la regulación de prácticas pesqueras, ha sido determinantes para proteger a estas especies. Por otro lado, se están estableciendo normativas para reducir la contaminación en los océanos y ríos, lo que ayuda a proteger los hábitats de los delfines y a mejorar la calidad del agua.
La educación y la sensibilización pública son fundamentales para la conservación de los delfines. Es el caso de Dolphin Project, Ocean Conservation Trust, Fundación Biodiversidad o la MIO-ECSDE (Mediterranean Information Office for Environment, Culture and Sustainable Development).
El turismo relacionado con los delfines es una industria en crecimiento. Las actividades incluyen el avistamiento de delfines en su hábitat natural y la interacción con delfines en parques marinos, además de la realización de espectáculos lúdicos que han generado controversia en torno a la explotación animal. Debemos ser conscientes de que, a pesar de que el turismo pueda generar beneficios económicos, es importante gestionar estas actividades de manera sostenible para no afectar negativamente a las poblaciones de delfines.
La contaminación marina es una de las principales amenazas para los delfines. Los desechos plásticos y microplásticos, los productos químicos tóxicos y el petróleo pueden causar graves daños a su salud.
La pesca accidental, también conocida como captura incidental, es otro grave problema. Los delfines a menudo quedan atrapados en redes de pesca destinadas a otras especies, lo que puede llevar a lesiones graves o la muerte. En el Océano Índico, se estima que la población de delfines ha disminuido un 80% desde 1950 debido a las redes de enmalle, que atrapan a los delfines mientras se busca atún.
La pérdida de hábitat debido al desarrollo costero, la contaminación, el cambio climático y el aumento de la temperatura media global amenaza a muchas poblaciones de delfines. Por ejemplo, el desarrollo costero, que incluye la construcción de puertos, marinas y urbanizaciones, ha reducido el espacio vital de los delfines y ha alterado los ecosistemas marinos.
Tabla Resumen de Características de los Dientes de Delfines
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Número de Dientes | Varía entre 20 y 240 dependiendo de la especie |
| Forma | Generalmente cónica |
| Función Principal | Sujetar y desgarrar presas, no masticar |
| Función Sensorial | Posible rol en la ecolocalización y audición submarina |
| Tejidos Circundantes | Estructuras únicas con fibras nerviosas y receptores sensoriales |
| Hueso Alveolar | Más esponjoso en comparación con otros mamíferos |