Freddie Mercury, el icónico vocalista de Queen, sigue siendo una figura legendaria en la historia de la música. Desde su fallecimiento en 1991, su legado musical y su carisma continúan inspirando a generaciones. Pero, ¿qué tanto influyó su peculiar dentadura en su inigualable voz?

Freddie Mercury durante una actuación en Newcastle en 1979.
El Embrión de una Leyenda
La legendaria banda Queen se fundó en 1970 por su carismático cantante, Freddie Mercury; el guitarrista, Brian May; el batería, Roger Taylor, y el bajista, John Deacon. La banda estuvo activa hasta 2009 y revolucionó el rock con un estilo genuino, arriesgado y virtuoso.
El embrión de Queen fue el grupo Smile, creado en 1968 por May y Taylor, con Tim Staffell como vocalista. Mercury, un gran admirador de la banda, estudiaba en el Ealing Art College con Staffell. Cuando Staffell abandonó Smile, Mercury fue la elección obvia para reemplazarlo.
"Se veía venir que terminaría conectando con Brian y Roger, estaba clarísimo que sería así. Tenía mucha más dulzura en la voz que yo, podía cantar cosas que yo no habría podido, era más melódico", recuerda Staffell.
Su nombre verdadero era Farookh Bulsara y nació el 5 de septiembre de 1946 en la isla de Zanzíbar, Tanzania. Desde muy niño mostró un inusitado interés por la música y sus padres lo llevaron a estudiar a la India en St. Luego llegó Smile, la antesala del estrellato, que pasó a llamarse Queen por sugerencia de de la voz cantante.
La Voz Inconfundible de Freddie Mercury
La película Bohemian Rhapsody popularizó la teoría de que el secreto de la grandiosa voz de Mercury radicaba en sus enormes dientes. Si bien los dientes son clave para la pronunciación y determinan la voz, el tono y las características de la misma junto a la lengua, los labios, las cuerdas vocales y la laringe, la explicación no es tan sencilla.
Según un estudio realizado por investigadores de Austria, República Checa y Suecia, su registro vocal era propio de un barítono, sin llegar a la calidad de un tenor. En la web Genetic Literary Project, la genetista Ricki Lewis explica que tener más dientes va asociado a la presencia de un síndrome y que la voz de Freddie Mercury sería el resultado del uso de las cuerdas vocales “falsas” y no de una superdentadura.
Mercury nació con cuatro incisivos extra, lo que significaba que tenía más dientes de lo normal. A pesar de ello, Freddie se negó a someterse a una cirugía correctiva, creyendo que sus dientes adicionales contribuían a su rango vocal excepcional.

Ejemplo de diastema, un espacio entre dos dientes.
¿Qué es la Mesiodens?
La mesiodens de Freddie es más común en la mandíbula superior y su caso era bastante raro por que tan solo el 1% de las personas con dientes adicionales tienen más de dos y el cantante de “Queen” contaba con 4 piezas más. En conclusión, Lewis deduce que la voz de Freddie no surgió de esa superdentadura ni de su gran cavidad bucal, sino de las llamadas cuerdas vocales “falsas”: un par de membranas mucosas situadas encima de las cuerdas vocales.
Se les llama “falsas” porque no suelen usarse, salvo algunos privilegiados, como el líder de Queen.
La historia de la dentadura de Freddie Mercury es un recordatorio de cómo las imperfecciones físicas pueden transformarse en signos distintivos de identidad y éxito.
Este popular e controvertido personaxe foi obxecto de numerosas imitacións e parodias, nas cales sempre aproveitaron a prominente dentadura que lle caracterizaba. Moita xente, incluídos amigos e biógrafos, preguntáronse por qué nunca decidiu tratarse. Rudi Dolezal, documentalista especializado en Mercury, asegura que o cantante tiña medo de que isto afectase á súa característica voz.
Diastema y Maloclusión Dental
Un diastema dental es un espacio o hueco existente entre dos piezas dentales. Suele aparecer entre los incisivos centrales superiores, aunque también se puede dar entre otro par de dientes o muelas. Puede estar presente en adultos si no se corrige y suele ser habitual en los dientes de leche, ya que son de un tamaño más pequeño que los definitivos.
Todos conocemos famosos con diastema, como Arnold Schwarzenegger, Madonna o Freddy Mercury, entre otros muchos. Aunque en el caso de adultos hay que mantener cierta vigilancia, no es que sea un peligro en sí.
La maloclusión dental es una patología que puede afectar a niños, adolescentes y adultos. Se clasifican según las relaciones de los molares permanentes en sentido anteroposterior.

Clases de maloclusión dental.
Causas de la Maloclusión Dental
- Niños en los que los dientes de leche ocupan poco espacio y, al crecer los dientes definitivos ocupan más espacio del que hay.
- Existen algunos hábitos, como morder objetos, que pueden provocar su aparición.
- A causa de la caries. El perder los dientes de forma prematura puede dar lugar a que los definitivos nazcan en una posición incorrecta, o a que los adyacentes cambien de posición.
- Cuando se pierden dientes por un golpe o no han llegado a formarse y aparecer (agenesia).
- Si hay dientes con formas anómalas.
- En personas respiradoras orales.
Porque el mejor momento para prevenir una maloclusión es la edad infantil, alrededor de los 7 años, ya que es el momento en el que el niño/a está en pleno recambio dental, con lo cual pueden detectarse de forma temprana posibles alteraciones que puedan afectar en el futuro.
Consecuencias de no Corregir la Maloclusión a Tiempo
- Morderse las mejillas accidental y frecuentemente.
- Los dientes desviados, apiñados o que sobresalen, pueden causar problemas de estética.
- Los dientes apiñados impiden su correcta limpieza, con todo lo que esto puede implicar: caries, periodontitis, recesión de encías…
- Los dientes que no estén correctamente alineados pueden provocar dificultades para comer (al no poder masticar bien), hablar (al generar la maloclusión problemas en la articulación de fonemas en la primera infancia) e, incluso, problemas para respirar, provocando muchas veces el respirar por la boca y lo que eso conlleva.
- La maloclusión puede afectar a la ATM (Articulación Temporomandibular), produciendo dolores en la propia articulación, pero también en la mandíbula e, incluso, dolores de cabeza y musculares.
La manera más sencilla de corregir la maloclusión dental es que sea tratada de forma temprana, cuando el crecimiento óseo y dental está todavía en etapa de desarrollo.