Diferencia entre Irrigador Dental e Hilo Dental: ¿Cuál es Mejor para Ti?

Una parte indispensable de la rutina de higiene bucal es la limpieza interdental. Tradicionalmente, para la correcta higiene de nuestra boca, y más concretamente de la zona interdental, se usa el hilo de seda dental, o las púas interdentales.

Conseguir una buena y completa higiene bucodental no es algo complejo, y hacerlo proporciona numerosos beneficios. Entre ellos, reducir el riesgo de padecer enfermedades como la gingivitis, pero también otras relacionadas con el estómago o el corazón. Para conseguirlo, lo mejor es optar por métodos de limpieza bucal como el cepillado de dientes o el uso de un colutorio, y no olvidar el irrigador dental, el hilo o la seda.

La Asociación Dental Americana (ADA) ha hecho público un informe acerca de un estudio que realizaron los investigadores del Colegio de Odontología de Nueva York (J Periodontol 2008; 79: 1426-1433). En él se utilizaron 51 pares de gemelos durante un par de semanas. Uno de ellos empleaba hilo dental mientras que el otro no lo utilizaba. Los resultados que arrojó el estudio fueron significativos, pues el sangrado gingival se redujo en los primeros. Esto mismo sucedió con la placa bacteriana. Por tanto, este es un motivo por el que los profesionales indican siempre la necesidad de utilizar a diario hilo dental o un irrigador.

Sin embargo, esto no siempre es suficiente y necesita que le demos un plus. El cepillado diario es el pilar fundamental de cualquier rutina de higiene dental, porque es la manera de eliminar los restos de comida de la boca.

En este artículo, exploraremos a fondo las diferencias entre el irrigador dental y el hilo dental, analizando sus ventajas y desventajas para ayudarte a tomar la mejor decisión para tu salud bucal.

HIDRODENT - ¿Cómo usar un Irrigador Bucal?

¿Qué es un Irrigador Bucal?

Un irrigador bucal, también conocido como irrigador dental, es un dispositivo de limpieza dental que dispara un fino chorro de agua a presión en los espacios interdentales y donde se une el diente con la encía, lo que permite eliminar los restos de alimento, placa y bacterias. Mediante un chorro fino de agua soltado entre los dientes y a lo largo de toda la encía quita la placa bacteriana producida por acumulación de restos alimentarios.

Si se combina con la limpieza que realizas con el hilo dental, un irrigador mejora tu rutina de cuidado bucal.

Aunque existen muchos tipos de irrigadores bucales, todos cuentan con un depósito de agua, un motor eléctrico para accionar la bomba y una boquilla especial. El motor y la bomba generan un chorro de agua a presión que fluye desde el depósito hasta la boquilla y que puedes aplicar a los espacios interdentales para retirar las partículas de comida, placa y bacterias.

Los irrigadores bucales pueden ser una excelente alternativa para las personas que tienen problemas con el hilo dental tradicional. Si se ha sometido a una intervención dental que dificulta el uso del hilo dental, como aparatos o puentes, el irrigador dental es un complemento ideal para mantener una buena higiene dental.

Los irrigadores bucales pueden ser una buena opción para limpiar zonas problemáticas sin el daño que causa el hilo. Incluso tienes la opción de utilizar tu irrigador bucal Oral-B en modo sensible antes de utilizar el hilo dental para eliminar tantos restos de comida como sea posible.

El irrigador bucal abarca áreas de la boca donde el cepillo de dientes, ni el hilo dental no puede llegar, como son las bolsas periodontales y las muelas del juicio.

Tipos de Irrigadores Bucales

Por lo general, existen cuatro tipos de irrigadores bucales:

  • Con cable: Es el más pesado y el más aparatoso. Se coloca en la encimera del baño y se enchufa a una toma eléctrica. También cuenta con un depósito de agua que debes rellenar cada vez que se queda vacío.
  • Inalámbrico o a pilas: Habitualmente son pequeños, finos y portátiles. Este tipo de dispositivos son los más versátiles, y son ideales para las personas que viajan mucho. Sin embargo, es posible que no tengan tanta potencia como los irrigadores con cable.
  • De ducha: Se conecta a la alcachofa de ducha para que puedas usarlo antes o después de ducharte. No necesita electricidad ni pilas y no hay que rellenarlo, pero son más difíciles de manejar.
  • Para el grifo: Son los más comunes, parecidos a los de ducha pero con un cable que se conecta a la toma de agua en lugar de a la alcachofa de ducha. Tal y como pasa con los de ducha, su punto débil es la comodidad a la hora de manipularlos.

Características Adicionales

  • Presión regulable: Los irrigadores de gama más alta tienen la presión regulable, una opción ideal para aquellas personas con encías sensibles, implantes u ortodoncia fija. Un ajuste de agua por pulsaciones es especialmente eficaz para desprender las partículas de comida de zonas de difícil alcance.
  • Tamaño: Un diseño compacto y sin cable es más manejable.

Ventajas de los Irrigadores Bucales

  • Los irrigadores bucales de alta gama, como los de Oral-B, ofrecen diversos modos de funcionamiento, incluso uno para encías sensibles, algo ideal si padeces ese problema.
  • También son una forma delicada y eficaz de limpiar coronas dentales, ortodoncias, puentes e implantes dentales.
  • La eficacia de los irrigadores dentales depende menos de la técnica de uso que el hilo dental y no es necesario meter las manos en la boca ni tocar la hebra ya utilizada. Al causar menos dolor y requerir menos destreza, muchas personas prefieren utilizar este tipo de dispositivos.

¿Qué es el Hilo Dental?

El hilo dental consiste en una cuerda fina que se inserta entre los dientes con la finalidad de eliminar la placa bacteriana provocada por los restos de alimentos. Es el método complementario más conocido de limpieza dental, aunque requiere de una técnica correcta para usarlo eficazmente. Si no tienes mucha destreza puede ser difícil de realizar e incluso doloroso.

El hilo dental es una cuerda muy fina que, si bien también se elabora con seda, lo habitual es que sea de nailon. De hecho, algunos hilos también incorporan cera para facilitar su deslizamiento en el espacio entre los dientes y otros incorporan sabores, como flúor o menta suave. En Farmaciasdirect también disponemos de hilo dental de maíz, el favorito de los veganos.

Este método de limpieza se encarga de eliminar el sarro y la placa bacteriana, pero también ayuda a prevenir la halitosis y la gingivitis. Los odontólogos recomiendan su uso a diario para eliminar los restos de comida donde no llega el cepillo de dientes. No obstante, tampoco hay que abusar de él porque puede debilitar las encías.

El hilo dental retira los restos de comida, placa y bacterias de las zonas menos accesibles entre los dientes y las encías, donde tu cepillo no llega. Si no usas el hilo dental a diario, las bacterias pueden llegar a calcificarse y convertirse en sarro, lo que puede causar problemas gingivales.

Comparación Detallada: Irrigador Bucal vs. Hilo Dental

A la hora de lograr una completa y buena higiene bucal, no hay unanimidad entre los profesionales del sector para escoger entre el hilo dental o el irrigador. El hilo es un método que se utiliza desde hace muchas décadas. Por su parte, el irrigador es un dispositivo que no tiene tantos años de vida, aunque cada vez son más los dentistas que recomiendan su uso.

Para usar el hilo dental debes pasar una fina hebra de nailon o teflón entre cada diente, formando una C con él para retirar la placa. Un irrigador bucal, también conocido como irrigador dental, dispara un delgado chorro de agua a presión entre cada diente. Hay personas que encuentran este último más sencillo de usar. No se necesita tanta destreza y la técnica es más sencilla.

A la hora de decidirte entre un irrigador bucal o el hilo dental, debes valorar los siguientes puntos:

  • Facilidad de uso: El hilo dental es bastante fácil de usar, pero requiere bastante técnica. Muchas personas consideran que el irrigador bucal es mucho más cómodo y una gran incorporación a su rutina de cuidado bucal.
  • Electricidad: La mayoría de irrigadores son eléctricos, de modo que necesitas poder enchufarlos en el baño.
  • Personalización: Aunque hay muchos tipos de hilos dentales, todos implican tener que deslizar una delgada hebra de nailon entre los dientes. No ofrece muchas formas de abordar los problemas como las encías sensibles. Un irrigador bucal, gracias a sus opciones de presión ajustable, en especial uno que cuente con un modo para encías sensibles, es una gran opción si padeces ese problema.
Característica Hilo Dental Irrigador Bucal
Facilidad de Uso Requiere técnica Más cómodo y sencillo
Electricidad No necesita Generalmente eléctrico
Personalización Limitada Presión ajustable, modos sensibles
Eficacia en placa bacteriana Eficaz con uso correcto Reduce placa y bacterias
Portabilidad Fácil de transportar Varía según el modelo

¿Debería utilizar un irrigador bucal?

Aunque es una gran adición a tu rutina de higiene, un irrigador bucal nunca debe sustituir el cepillado ni el uso del hilo dental. Existen casos en los que un irrigador bucal puede ser una buena solución:

  • Sangrado de encías: Los irrigadores bucales pueden ser una buena opción para limpiar zonas problemáticas sin el daño que causa el hilo. La enfermedad gingival o periodontitis es una infección bacteriana de las encías. Si no se trata, puede provocar la pérdida de piezas dentales. Usar el hilo dental con demasiada brusquedad también puede causar el sangrado de las encías.
  • Ortodoncia fija: Los irrigadores bucales son una opción ideal para alcanzar las zonas difíciles en las que se quedan atrapadas las partículas de comida. La comida tiende a quedarse atrapada entre los brackets y debajo de los alambres. Si no se trata, la acumulación de placa alrededor de los brackets puede causar diversos problemas dentales como, por ejemplo, la periodontitis.
  • Sequedad bucal: Un irrigador bucal humedece de forma fácil la boca y elimina la placa dental de alta adherencia. La saliva limpia de forma natural la boca y evita la acumulación de placa. Sin embargo, algunos medicamentos o ciertos rasgos genéticos pueden provocar que no se produzca la suficiente. Esto puede provocar periodontitis y caries.
  • Acumulación de comida entre los dientes: Las personas que más se preocupan por su salud bucal suelen encontrarse en algún momento con una dicotomía: ¿hilo dental o irrigador? Algunas personas sufren más este problema que otras. Puede deberse a la forma de los dientes, o a un problema de alineación. La comida también puede quedarse atrapada en las prótesis dentales o los implantes.

¿Cuál de los dos es mejor?

No es recomendable utilizar el irrigador bucal para sustituir el hilo dental. Aunque los irrigadores son una solución estupenda para retirar partículas de comida y placa, gracias a un chorro de agua que puedes disparar entre los dientes, no son capaces de reproducir la fricción que genera el hilo dental y que elimina el sarro, que puede acabar formando placa, y causar una periodontitis.

Si bien los irrigadores dentales son fáciles de usar, existen ciertos errores comunes que podrían hacer que no aproveches al máximo lo que el producto tiene para ofrecer. No comenzar con la configuración más baja: Muchos irrigadores bucales tienen ajustes de presión.

En general, el irrigador bucal no elimina la película visible y la placa de los dientes, pero puede ayudar a reducir las bacterias incluso debajo de la línea gingival.

El uso del hilo dental ayuda a eliminar las partículas de comida y la placa. Si no se utiliza, la acumulación de placa puede provocar gingivitis o enfermedad de las encías. Por eso es tan esencial añadir la seda dental a la rutina diaria de cuidado bucal.

Lo más importante es que el uso del hilo dental forme parte de su rutina diaria de cuidado bucal y que no lo sustituya por las uñas o trozos de papel.

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