Dinosaurios sin Dientes: Nombres y Características

Los dinosaurios, criaturas fascinantes que dominaron la Tierra durante millones de años, presentan una diversidad asombrosa en sus formas y adaptaciones. Entre ellos, destacan aquellos que, a diferencia de los depredadores feroces con mandíbulas llenas de dientes afilados, evolucionaron hacia estilos de vida que no requerían dentadura. Este artículo explora algunos de los dinosaurios más notables que carecían de dientes, revelando sus nombres, características y adaptaciones únicas.

En contra de lo que puede resultar intuitivo, una de las primeras cosas que ocurre cuando algunos animales llegan a la madurez, es que pierden sus dientes . Esto forma parte de un proceso de desarrollo natural (no se les caen los dientes por ser viejos), y no solo está programado en los genes, sino que además suele estar relacionado con un cambio de dieta.

Oviraptor: El "Ladrón de Huevos" Incomprendido

Oviraptor («ladrón de huevos») es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo ovirraptórido, que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 75 millones de años, en el Campaniense, en lo que hoy es Asia.

Al contrario de lo que el nombre sugiere, Oviraptor no se alimentaba de huevos. Sus fósiles se hallaron cerca de un nido que se asumió que estaba atacando, pero estudios revelaron posteriormente que el nido pertenecía, de hecho, a Oviraptor.

Recreación de un Oviraptor.

Oviraptor philoceratops se conoce por un solo esqueleto parcial (número de espécimen AMNH 6517), así como un nido cercano de quince huevos que se ha referido esta especie (AMNH 6508). Oviraptor era un dinosaurio no aviano similar a las aves, que medía alrededor de 2 metros de largo, 1 de alto y de peso 11 kilogramos.

Su jaula costal, particularmente, exhibía varias características que son típicas de pájaros, incluyendo un sistema de procesos en cada costilla que habría mantenido a la caja torácica rígida. Un pariente de Oviraptor llamado Nomingia fue encontrado con un pigóstilo, que es un sistema de las vértebras fundidas que ayudarían más adelante a apoyar las plumas de cola de pájaros.

Las impresiones de piel de oviraptorosaurianos más primitivos, como Caudipteryx y Protarchaeopteryx, muestran claramente una cubierta extensa de plumas en el cuerpo, las alas con plumas y velas con plumas en la cola. Una vela en cola también es indicativo de la presencia de un pigóstilo en Nomingia, sugiriendo que esta característica era común entre oviraptorosaurianos. Además, la posición en el nido de empollamiento de los especímenes de Citipati implica el uso de alas encargadas de cubrir los huevos. Dado el alto grado de similitud anatómica entre estas especies y Oviraptor, es altamente probable que este último también tuviese plumas.

Tradicionalmente se ha descrito a Oviraptor con una gran cresta similar a la del casuario, pero estudios posteriores indicaron que el cráneo de dicho espécimen correspondía a un Citipati, un pariente cercano del Oviraptor. Dadas las relaciones filogenéticas, es probable que el ovirráptor exhibiera una cresta, aunque ante la ausencia de un cráneo, la presencia y dimensiones de esta resultan imposibles de determinar.

Al contrario de lo que el nombre sugiere, Oviraptor no se alimentaba de huevos, cosa que se presumió debido a que sus fósiles se hallaron cerca de un nido que se asumió pertenecía al género Protoceratops, dado que este era el dinosaurio más abundante de la formación. Estudios revelaron posteriormente que el nido pertenecía, de hecho, a Oviraptor. Ya en 1977, Barsbold argumentaba que la fuerza de las mandíbulas del ovirráptor le hubieran permitido abrir las conchas de los moluscos como las actuales ostras, que se hallaron en el mismo sitio que el ovirráptor.

La idea de las mandíbulas aplastadoras fue propuesta por H. F. Osborn, que creía que la falta de dientes del ejemplar original, con la extensión de los huesos que forman el paladar constituían una herramienta para romper huevos, pero esta interpretación está siendo discutida. Estos huesos forman parte del maxilar y mandíbula que convergen a unas prolongaciones. El resto del paladar óseo, a diferencia de otros dinosaurios, se extiende más allá que la línea de la mandíbula y pudo ocupar un espacio inferior sin dientes en la mandíbula. Un pico (rhamphotheca) cubría los bordes de ambas mandíbulas y probablemente del paladar según lo propuesto por Barsbold y Osborn.

Los restos del primer Oviraptor fueron encontrados en Omnogov, Mongolia en la Formación Djadochta, durante una expedición del Museo Americano de Historia Natural, en 1924. Los restos de un segundo posible ejemplar provienen de la Mongolia Interior, China de un área llamada Bayan Mandahu. Los primeros restos se encontraron al lado de una pila de huevos de Protoceratops, por lo que se supuso que se alimentaba de los huevos, saqueando los nidos, por ese motivo es su nombre, Oviraptor, «ladrón de huevos», y el nombre de la especie philoceratops que significa «amante de cerátopos». En el artículo de su presentación explica su nombre debido a que los restos se encontraban a solo 10 centímetros de arena de los huevos. Sin embargo Osborn sugiere que el nombre no es correcto ya que es más probable que se alimentara de bivalvos.

En los 1990s, el descubrimiento del citipati, parece afirmar lo que sostiene Osborn, ya que este se encontró en posición de empollar sus huevos que son alongados, muy parecidos a los encontrados junto al ovirráptor original, por lo que ahora se cree que no los estaba robando, sino todo lo contrario estaba protegiendo su prole.

Debido a que los restos originales del Oviraptor están pobremente preservados, especialmente el cráneo aplastado y deformado, nuevos y más completos especímenes se han asignados a este género durante la décadas de 1970 1980. En 1976, Barsbold refirió seis especímenes adicionales al género Oviraptor (incluyendo IGM 100/20 y 100/21), pero estos fueron posteriormente asignados a un nuevo género, Conchoraptor.6 Otro espécimen, IGN 100/42, es sin duda uno el más famosos, con un cráneo muy bien preservado y gran tamaño. Este fue referido a Oviraptor por Barsbold en 1981. El espécimen fue usado para representar al Oviraptor en la mayoría de las representaciones en los medios de difusión populares y en estudios científicos de los ovirraptóridos. Sin embargo este espécimen con una gran cresta como la del casuario, ha sido reexaminado por científicos y se encontraron diferencias con el holotipo de Oviraptor. Por esta razón ha sido removido del género Oviraptor, y provisionalmente colocado dentro de del género Citipati.

Oviraptor fue ubicado por Osborn junto a los ornitomímidos, debido a su falta de dientes. Osborn también encontró similitudes con los Chirostenotes, que son considerados parientes cercano del Oviraptor. En 1976, Rinchen Barsbold creó una nueva familia que contenía a Oviraptor y a sus parientes cercanos, concibiendo a partir del género Oviraptor el género tipo para la familia Oviraptoridae.

Oviraptor, la Ladrona de Huevos | Cuentos Musicales de Dinosaurios | Pinkfong Cuentos Infantiles

Gracias en parte a su extraña apariencia aviana, y a su reputación de ladrón de huevos, Oviraptor es un actor común en la ficción popular sobre dinosaurios. Sin embargo, casi todas las pinturas populares de Oviraptor se han basado realmente en reconstrucciones anteriores del oviraptórido con cresta alta ahora conocido como Citipati , no en especímenes actualmente reconocidos de Oviraptor.

Un notable ejemplo de Oviraptor en la ficción ens su aparición en el libro de James Gurney Dinotopia. Debido a que no fue considerado predador de huevos, Gurney le cambio el nombre al animal a «Ovinutrix», que significa «cuidador de huevos». Oviraptor aparece en varias películas, como en Dinosaurio, de Disney, en la que se lo ve robando un huevo de Iguanodon, y en el primer episodio de la serie de televisión Dinosaur Planet de Discovery Channel, compitiendo por comida con un Velociraptor. Oviraptor también aparece en varios juegos de videos, incluyendo Dino Stalker y Dino Crisis , en ambos mostrando la capacidad de escupir veneno como el Dilophosaurus de Jurassic Park.

Berthasaura leopoldinae: Un Terópodo Desdentado Único

Con pico y sin dientes. Así es la nueva especie de terópodos, conocidos por dinosaurios como el temible Tyrannosaurus rex, que un estudio de la revista Nature ha observado en Brasil. Berthasaura leopoldinae, encontrada en el interior de Paraná entre 2011 y 2014, es la primera especie catalogada que no tiene dientes durante su juventud.

Según el autor principal del artículo publicado este jueves, Geovane Alves de Souza, el ejemplar se encuentra en un excelente estado de conservación y preserva gran parte su cuerpo. "Tenemos restos del cráneo y la mandíbula, la columna vertebral, la cintura pectoral y pélvica y las extremidades anteriores y posteriores", ha explicado el director del Museo Nacional de Brasil, Alexander Kellner. Se trata de uno de los dinosaurios más completos jamás encontrados en el período Cretácico brasileño que, además, presenta la particularidad de no tener dientes.

Souza ha destacado que aunque ya se habían encontrado otros terópodos desdentados, estos se trataban de adultos. El estudio ha sido realizado por el Museo Nacional de Brasil y el Centro Paleontológico de la Universidad Contestado (Cenpáleo) gracias al análisis de un rico sitio arqueológico ubicado en la ciudad de Cruzeiro do Norte, según ha informado el primero de ellos a través de la Universidad Federal de Río de Janeiro.

Berthasaura vivió en un período estimado entre hace 70 y 80 millones de años y era un ejemplar joven, de aproximadamente un metro de largo y 80 centímetros de alto. Se estima que su peso rondaba entre los ocho y 10 kilos.

Para confirmar la ausencia de dientes en el material recolectado y entender si realmente era una condición del animal, más que un problema de conservación, el equipo que ha efectuado la investigación envió el fósil al Laboratorio de Instrumentación Nuclear (LIN), donde se sometió a una serie de análisis de imágenes. A través de la microtomografía computarizada, fue posible identificar la ausencia de caries con dientes en la mandíbula y el maxilar, confirmando que esta especificidad es única en el nuevo dinosaurio. Las imágenes también mostraron marcas y surcos que sugieren la presencia de un pico córneo similar a lo que ocurre en las aves de hoy.

Pero este dinosaurio es único también por otro motivo: el nombre que le han dado los expertos. Los dinosaurios, igual que los animales actuales, a veces presentan formas extrañas y desconcertantes. Pero a diferencia de estos, cuyo comportamiento revela la razón de su morfología, con los fósiles a veces solo podemos intuir y teorizar la función de algunos apéndices extraños.

Erlikosaurus: Un Terópodo Herbívoro Inusual

Aunque su aspecto podía intimidar, el Erlikosaurus no era un depredador. Este extraño terópodo del Cretácico tardío ha fascinado a paleontólogos y fans de los dinosaurios por su mezcla de rasgos únicos: un cuerpo cubierto probablemente de plumas, enormes garras curvadas, un pico sin dientes… ¡y una dieta basada en plantas!

El Erlikosaurus pertenece al grupo de los therizinosaurios, una familia de dinosaurios tan inusuales que durante décadas fueron un auténtico rompecabezas para la ciencia. A diferencia de otros terópodos como el T. rex o el Velociraptor, este grupo desarrolló características propias de herbívoros: cuellos largos, picos córneos, y un hueso púbico orientado hacia atrás (similar al de los dinosaurios ornitisquios), lo que sugiere una evolución paralela hacia una dieta vegetariana.

El nombre Erlikosaurus andrewsi fue propuesto en 1980 por Barsbold, en honor al demonio Erlik, señor del inframundo en la mitología mongola. Paradójicamente, este “demonio” era más un recolector de hojas que un cazador feroz.

Aunque no era de los más grandes, el Erlikosaurus tenía un porte imponente. A continuación, sus medidas estimadas:

Característica Valor estimado
Longitud total 3,4 metros
Altura aproximada 1,6 metros (hasta la cadera)
Peso estimado 150-250 kg
Alimentación Herbívora
Hábitat Mongolia (Formación Bayanshiree)

Su cuerpo era relativamente ligero, con un largo cuello flexible y un cráneo estrecho con un pico sin dientes, ideal para alimentarse de vegetación blanda. Las tres grandes garras curvas de sus manos no eran para cazar, sino probablemente para atraer ramas, defenderse o excavar.

Aunque no se han encontrado fósiles directos con impresiones de plumas en el Erlikosaurus, se considera altamente probable que estuviera cubierto por algún tipo de plumaje. Esta suposición se basa en descubrimientos de otros therizinosaurios más primitivos, como el Beipiaosaurus, que sí presentaban plumas filamentosas. Su posible cobertura le habría ayudado a regular la temperatura en su entorno, que podía variar considerablemente entre estaciones.

A partir del molde craneal de un espécimen fósil, un estudio publicado en Journal of Vertebrate Paleontology reveló que el Erlikosaurus tenía un buen sentido del equilibrio, la audición y el olfato. Esto sugiere que, pese a ser herbívoro, mantenía ciertas capacidades sensoriales desarrolladas, probablemente heredadas de sus ancestros carnívoros.

Gracias a su pico córneo y mandíbula en forma de U, se cree que el Erlikosaurus era un ramoneador selectivo. Su dieta probablemente incluía hojas, frutas y vegetación blanda. Algunos investigadores también apuntan a que podía usar sus garras para derribar ramas o desenterrar raíces.

Es probable que viviera de forma solitaria o en pequeños grupos, y su comportamiento defensivo se basaba más en intimidar con su apariencia que en luchar activamente. Las garras, aunque útiles para defenderse, también podrían haber jugado un papel en rituales de apareamiento o jerarquía social.

Curiosidades express

  • Tenía un hueso púbico orientado hacia atrás, similar al de los pájaros y ornitisquios.
  • Sus garras podían medir hasta 30 cm de largo.
  • Su cráneo revela un buen sentido del oído y del olfato.
  • Es uno de los dinosaurios que más ha inspirado arte paleo moderno, por su forma casi “alienígena”.

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