La patata, un tubérculo originario de América, se ha convertido en un alimento básico e imprescindible en nuestra dieta mediterránea. Ya sea como hortaliza, en productos transformados como chips o purés, o incluso en la destilería, la patata ofrece una versatilidad increíble en la cocina. Descubierta en Perú por Francisco Pizarro en 1534, la patata ha conquistado paladares en todo el mundo, con un consumo medio de 80 kilos por habitante al año, ¡llegando hasta 200 kilos en Bélgica!

Patatas Asadas al Horno: Una Guarnición Crujiente y Perfecta
Las patatas al horno o patatas asadas son una de las mejores guarniciones para acompañar platos de carnes o pescados. Para hacer esta receta de patatas asadas y que salgan crujientes, debemos lavar bien las patatas una vez las cortemos.
Si solo queremos estas patatas para disfrutarlas solas, lo mejor es hacerlo con alguna receta de salsa para acompañar. La principal es la salsa brava casera, una buena mayonesa casera o por ejemplo la típica salsa roquefort.
Ingredientes:
- 4 patatas de tamaño medio
Preparación:
- Comenzamos preparando las patatas. Las cortamos y lavamos muy bien.
- Cortamos en cuadrados de 2 cm más o menos.
- En un bol lavamos bien las patatas cortadas para quitarle todo el almidón. Debemos de estar lavandolas hasta que el agua salga totalmente transparente.
- Secamos bien las patatas y las mezclamos con chorrito de aceite de oliva y las hierbas o especias que queramos.
- Cuando veamos que las patatas están listas porque las pinchemos y veamos que están tiernas.
Respecto a las variedades de patatas para usar lo mejor es la patata nueva. Estas tradicionales patatas, como he comentado, son una guarnición genial para carne o pescado.
Patatas Panaderas al Horno: Tiernas y Llenas de Sabor
Esta receta es la definitiva, después de mucho probar he renegado definitivamente de freírlas y, con la técnica que os explico abajo en la receta, conseguiréis unas patatas tiernas por dentro con un toque doradito por fuera y llenas de sabor.

Cómo hacer PAPAS PANADERAS AL HORNO | Muy fácil
Ingredientes:
- 4 patatas de tamaño medio
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100 ml de vino blanco
- Hierbas aromáticas, secas o frescas (tomillo, romero o perejil)
- Aceite de oliva virgen extra, pimienta negra recién molida y sal
Preparación:
- Pela las patatas y córtalas en rodajas finas, aproximadamente unos 3 mm de grosor. Puedes usar una mandolina para que queden todas con el mismo grosor.
- Pela la cebolla y córtala en tiras finitas.
- Pon las patatas junto con la cebolla, mezcladas, en una bandeja de horno. La idea es que estén amontonadas en pocas capas.
- Precalienta el horno a 160ºC con calor arriba y abajo y ventilador.
- Pela el ajo y pícalo o bien rállalo. Pon el ajo en un pequeño bol junto con un poco de pimienta negra recién molida, sal, las hierbas que prefieras y unas 4 cucharadas de aceite de oliva.
- Mézclalo todo y después viértelo sobre las patatas y la cebolla y remuévelo todo bien para que se impregnen con la mezcla.
- Cubre la bandeja por completo con papel de aluminio e introdúcela en el horno a altura media y hornea 1 hora para que las patatas queden tiernas y confitadas.
- Al cabo de ese tiempo destápalas, añade el vino blanco, sube el horno a 180ºC y cocínalas 15-20 minutos o hasta que veas que empiezan a tener zonas doradas. Si las has preparado al microondas o fritas, este último paso deberás hacerlo poniéndolas en una bandeja de horno.
Es una guarnición que puedes preparar cuando quieras pero siempre sírvela caliente que es como más rica está. Puedes elaborarlas el día anterior o con horas de antelación si lo prefieres, en ese caso completaría el primer paso del horno a 160ºC y ya a última hora justo antes de servirlas les daría esos 15-20 minutos a 180ºC para que se doren y lleguen como recién hechas a la mesa.
Va perfecta con todo tipo de carnes y pescados y suele gustar a todo el mundo. Lo mejor de todo es su textura que queda muy tierna y por supuesto su sabor, están de… ¡escándalo!
Patatas Confitadas al Romero: Un Acompañamiento Delicioso y Versátil
Las patatas confitadas al romero son un acompañamiento delicioso y versátil que destaca por su suavidad y el delicado sabor a hierbas. Al confitarlas a fuego lento en aceite, las patatas absorben los aromas y se vuelven tiernas y cremosas por dentro, con un toque crujiente por fuera.
Preparación:
- Lava bien las patatas bajo agua fría para quitar cualquier residuo de tierra. Si son patatas nuevas y pequeñas, no es necesario pelarlas, pero puedes pelarlas si lo prefieres.
- En una cacerola profunda, calienta el aceite de oliva a fuego muy bajo (no debe superar los 90ºC). Añade las patatas, los dientes de ajo enteros (sin pelar) y las ramas de romero.
- Cocina las patatas a fuego lento durante unos 45-60 minutos, asegurándote de que el aceite nunca llegue a hervir.
- Con una espumadera, retira las patatas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Añade sal gruesa y pimienta negra recién molida al gusto.
Puedes reutilizar el aceite para otras preparaciones.
Patatas a la Riojana: Un Guiso Tradicional Lleno de Sabor
«Chorizo, patatas y vino, con eso se anda el camino». Así empieza esta receta, un plato de gente del campo, de los vendimiadores de la Rioja y de toda España. Un plato de toda la vida y de origen muy humilde: las patatas a la riojana, uno de los guisos preferidos de invierno.

Ingredientes (para 6 personas):
- 2 kg de patatas para guisar (tipo cachelo gallego)
- 500 g de chorizo riojano (dulce o picante)
- 2 cebollas grandes
- 3 hojas de laurel
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
Preparación:
- Añadimos a una cazuela grande un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
- Picamos muy finas las cebollas y las añadimos a la cazuela.
- Pelamos las patatas y las rompemos en trozos de unos 4-5 cm con la ayuda de un cuchillo.
- Cortamos el chorizo en tacos gruesos y los echamos al sofrito de cebolla junto a los dientes de ajo sin pelar.
- Añadimos una cucharada de pimentón dulce y la punta de la cayena (o pimentón de la Vera picante). Removemos todo muy bien juntando los sabores.
- Añadimos las patatas y juntamos bien con el resto de ingredientes, echamos caldo de carne hasta cubrir las patatas por lo menos un dedo por encima de las mismas.
- Subimos el fuego y cuando rompa a hervir, lo bajamos y añadimos la pulpa de los pimientos choriceros.
- Cocemos todo durante unos 30 minutos hasta que las patatas estén hechas, moviendo la cazuela de vez en cuando para que el caldo engorde. Si el caldo queda muy líquido, aplastamos una patata y la devolvemos al guiso. Si ha quedado muy espeso, añadimos un poco de agua.
Emplatamos y si queréis decorarlas, un poco de perejil picado le va que ni pintando, sólo queda repetir plato.
Otras Deliciosas Elaboraciones con Patata
La patata ofrece una infinidad de posibilidades en la cocina. Además de las recetas mencionadas, podemos disfrutar de patatas gratinadas, en cazuela, en sartén, en ensaladas, en puré, en croquetas, panes, tartas saladas y pizzas. ¡La versatilidad de este tubérculo es asombrosa!
La patata y el horno siempre han sido grandes aliados. Simplemente con embadurnar el tubérculo con un poco de aceite de oliva virgen extra, envolverlo en papel de aluminio y dejar que se ase a horno suave obtenemos un auténtico manjar.
Difícil es que una receta de patatas no sea un éxito capaz de eclipsar hasta a los platos principales. Estas patatas machacadas, guarnición estupenda para platos de carne o de pescado, es un buen ejemplo. La idea es de lo más simple: aplastar las patatas después de cocidas para sazonarlas y terminar de asarlas en el horno. Su secreto está en que quedan tiernas por dentro y extra crujientes por fuera.