El cáncer es un tema del que no nos gusta hablar, pero por desgracia siempre conocemos a alguien que lo padece o lo ha padecido. Saber cuáles son sus síntomas es uno de nuestros propósitos. Por que cuando esta enfermedad se coge a tiempo es mucho más fácil de que se pueda curar. La detección rápida de cualquier enfermedad es muy importante para conseguir frenarla y curarla cuantos antes.
Cómo prevenir el Cáncer Oral y detectarlo a tiempo
¿Qué es el Cáncer?
El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo. En el año 2012 se estima que causó 8,2 millones de defunciones, se produjeron 14,1 millones de nuevos casos de cáncer y 36,2 millones de personas vivían con cáncer. El cáncer de pulmón es el cáncer más frecuente que acaba en muerte.
¿Qué es el Cáncer Oral?
Para definir el cáncer de cavidad oral, primero tenemos que entender qué es exactamente el cáncer. Todo el mundo ha oído hablar de él y sabe que es una enfermedad peligrosa. Las células de nuestro cuerpo se renuevan periódicamente, unas más rápido y otras más despacio. En este proceso, las células viejas mueren y son sustituidas por células nuevas con la misma información genética. Se trata de una función corporal completamente normal. El cáncer se desarrolla cuando este orden se desequilibra y las células con información genética alterada no son reconocidas y destruidas por el organismo. Estas células cancerosas alteradas se multiplican más rápidamente que las células normales del cuerpo y desplazan así a las células sanas.
El cáncer de boca o cáncer oral se trata de un tumor maligno en la cavidad bucal. El cáncer oral es un crecimiento maligno localizado en la boca. Puede aparecer como una lesión primaria del mismo tejido de la cavidad oral, o por metástasis de un sitio de origen distante, o bien por extensión de estructuras anatómicas vecinas, tales como la cavidad nasal o el seno maxilar. El cáncer de cavidad oral o cáncer oral (término técnico: carcinoma de cavidad oral) se refiere a un tumor maligno en la cavidad oral. Las metástasis suelen formarse en los ganglios linfáticos.
Los cánceres de la cavidad bucal representan alrededor del cinco por ciento de todos los tumores malignos. En Alemania, cada año se diagnostica cáncer de cavidad oral a unas 12.000 personas. En Suiza, la cifra se sitúa en torno a 1.200. Alrededor de dos tercios de los afectados son hombres. Sin embargo, las mujeres también se ven cada vez más afectadas. Los hombres se ven afectados con mayor frecuencia entre los 55 y los 65 años, y las mujeres entre los 50 y los 75. Sin embargo, cada vez más personas desarrollan la enfermedad a una edad temprana - por ejemplo a los 20, a los 25 o a los 30 años. Alrededor del diez por ciento de los afectados tienen menos de 50 años en el momento del diagnóstico. Cada año se diagnostica cáncer de cavidad oral a entre 200.000 y 350.000 personas en todo el mundo, y la tendencia va en aumento. Cuanto antes se detecte el cáncer oral, mayores serán las posibilidades de recuperación. De hecho, el cáncer de cavidad oral es curable en un 80-90% de los casos si se detecta en una fase temprana. Sin embargo, el 70% de los cánceres de cavidad oral sólo se diagnostican en una fase avanzada, lo que dificulta el tratamiento y empeora el pronóstico.

Síntomas del Cáncer Oral
Según la ACS (American cáncer Society) los signos y síntomas del cáncer oral son los siguientes:
- Una llaga en la boca que no se cura (es el síntoma más común).
- Dolor en la boca que no desaparece (también es muy común).
- Un bulto o engrosamiento en la mejilla.
- Un área blanca o roja sobre las encías, lengua, amígdalas o el revestimiento de la boca.
- Un dolor de garganta o la sensación de que hay algo atascado en la garganta que no desaparece.
- Dificultad para masticar o tragar.
- Dificultad para mover la mandíbula o la lengua.
- Entumecimiento de la lengua u otra área de la boca.
- Hinchazón de la mandíbula que hace que las dentaduras postizas no se adapten como es debido o se sientan incómodas.
- Aflojamiento de los dientes o dolor alrededor de los dientes o en la mandíbula.
- Cambios en la voz.
- Un bulto o masa en el cuello.
- Pérdida de peso.
- Mal aliento constante.
Manchas alrededor de la boca: siempre hay que vigilar las manchas blancas, grises o rojas alrededor de la boca que no se pueden limpiar. Muchas personas las descartan como marcas de presión causadas por el uso de dentaduras postizas o lesiones por mordedura.
¿Cómo distinguir el cáncer oral de las aftas?
Las aftas y el cáncer de cavidad oral en fase inicial pueden tener un aspecto muy similar. En ambos casos, pueden aparecer manchas blancas en la zona de la boca. Sin embargo, las aftas son simplemente una reacción exagerada del sistema inmunitario debida al estrés o a una enfermedad y suelen desaparecer de nuevo al cabo de unas dos semanas si no se tratan. El cáncer oral puede desarrollarse en cualquier parte de la boca.
Uno de los signos más habituales de un caso de cáncer oral es la leucoplasia, o llagas que, con frecuencia y sobre todo en una primera fase, son indoloras pero después evoluciona a dolor continuo a medida que el tumor avanza.
Signos y Síntomas Específicos a Buscar
- Una úlcera en la boca que no cicatriza.
- Una mancha blanca o roja en la mucosa sin causa aparente.
- Un aumento de volumen o tumor.
- Dificultad para masticar o tragar los alimentos, mal ajuste de una prótesis dental, dificultad para mover la lengua.
Causas y Factores de Riesgo
Al igual que ocurre con otros tipos de tumores, las causas por las que se desarrolla el cáncer oral no son del todo conocidas.
Aún no está claro por qué se desarrolla el cáncer oral. Los médicos sospechan que existe un componente hereditario. Sin embargo, se ha demostrado científicamente que determinados hábitos de vida aumentan en gran medida el riesgo de desarrollar cáncer oral. Las personas que fuman y beben alcohol con regularidad tienen 30 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de cavidad oral que los no fumadores que no beben o beben poco. Esto se debe a que las nitrosaminas contenidas en el tabaco pueden penetrar en las células y alterar el material genético. Sin embargo, no todos los fumadores padecen cáncer de cavidad oral y no todos los pacientes de cáncer de cavidad oral son fumadores.
Entre los principales factores de riesgo se incluyen:
- Edad (mayores de 35 años)
- Sexo masculino
- Consumo de alcohol
- Consumo de tabaco
- Virus del papiloma humano
- Exposición a radiación ultravioleta
Otros factores que pueden incrementar el riesgo de cáncer oral son, entre otros:
- La irritación crónica (a causa, por ejemplo, de dientes ásperos, dentaduras postizas u obturaciones).
- Tomar medicamentos que debilitan el sistema inmunitario (inmunodepresores).
- Higiene oral y dental deficientes.
Se han detectado virus del papiloma humano (VPH) en algunos tumores de la cavidad oral. Estos virus son los principales causantes del cáncer de cuello de útero y pueden transmitirse a través del sexo oral. En particular, los hombres fumadores que han practicado sexo oral con más de cinco mujeres tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cavidad oral. Las infecciones por VPH son la principal causa de cáncer oral en personas menores de 30 años y son especialmente frecuentes en la garganta y las amígdalas. El 70% de los cánceres en estas zonas están relacionados con el VPH.
Una dieta desequilibrada también puede ser un factor de riesgo de cáncer oral. Esto se aplica en particular a una dieta muy rica en carne y que contenga muchos alimentos fritos.
Diagnóstico
En caso de sospecha de cáncer de cavidad oral, debe actuar lo antes posible para evitar que el cáncer se siga extendiendo. Los dentistas, otorrinolaringólogos u ortodoncistas suelen reconocer anomalías en la cavidad bucal durante las revisiones o los tratamientos de otras enfermedades bucales. En caso de sospecha de cáncer oral, en primer lugar su médico de familia puede examinar la zona afectada. Si es necesario, le remitirá a un otorrinolaringólogo o a un oncólogo (especialista en cáncer). Algunos dentistas y oncólogos también ofrecen exámenes especiales para la detección precoz. Si se sospecha un cáncer oral, el médico examinará primero a fondo la boca y la garganta con un endoscopio y tomará muestras de tejido de las zonas sospechosas (biopsia) para determinar claramente si hay células tumorales. Cuanto más parecidas sean las células tumorales a las sanas, mejores serán las posibilidades de tratamiento.
Este es el primer paso para poder detectar el cáncer bucal. La biopsia es un procedimiento quirúrgico que consiste en extraer una muestra de la lesión que tiene el paciente en la boca.
El diagnóstico se basa en una exploración física detallada complementada con pruebas de imagen como resonancia magnética, TAC, PET o ecografía. También se realiza una biopsia y el estudio del ganglio centinela para evaluar la afectación de los ganglios linfáticos y determinar si el cáncer se ha diseminado.
Clasificación de las células tumorales:
- G1: Las células tumorales siguen siendo muy similares a las células sanas.
- G3: Las células tumorales se parecen poco al tejido sano y el tumor es maligno y agresivo.
- G4: El tumor es muy maligno y el tejido tumoral ya no se parece al tejido normal.
Tratamiento
En las clínicas especializadas en cáncer de cavidad oral , los especialistas se reúnen en las llamadas conferencias tumorales para discutir los casos individuales de los pacientes y recomendar la mejor estrategia de tratamiento posible. A continuación le ofrecemos un resumen claro de las formas habituales de tratamiento del cáncer de cavidad oral.
El tratamiento del cáncer oral depende del estado de salud del paciente y, por supuesto, de su elección pero el primer paso por una cirugía para extirpar el tumor asegurándose de eliminar todas las células cancerígenas en el tejido.
Generalmente se recomienda la extirpación quirúrgica del tumor si éste es lo suficientemente pequeño. La cirugía se puede usar junto con radioterapia y quimioterapia para los tumores más grandes. El tratamiento, que debe ser multidisciplinar, combina cirugía, radioterapia y quimioterapia. La reconstrucción es esencial para restablecer la calidad de vida del paciente. Disponemos de una unidad especializada en la cirugía oncológica y reconstructiva de cabeza y cuello.
Si el tumor es pequeño, pueden tratarlo solo con cirugía. En el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra, realizamos una valoración intraoperatoria de los márgenes tumorales en colaboración con el Departamento de Anatomía Patológica, para garantizar la máxima extirpación del cáncer durante la cirugía. También iniciamos el tratamiento de radioterapia en la misma intervención quirúrgica mediante catéteres de braquiterapia, en colaboración con el Departamento de Oncología Radioterápica.
Otros tratamientos pueden abarcar: logopedia u otra terapia para mejorar el movimiento, la masticación, la deglución y el habla.

Tratamiento Curativo vs. Paliativo
Si el cáncer oral es todavía relativamente pequeño y está localizado, las posibilidades de recuperación son buenas. En este caso, hablamos de terapia curativa. Sin embargo, si el cáncer de cavidad oral ya está tan avanzado que no cabe esperar curación, por ejemplo porque se han formado metástasis en órganos vitales y la enfermedad ha alcanzado su fase final, se habla de tratamiento paliativo. El objetivo no es extirpar el tumor y combatir el cáncer, sino mejorar la calidad de vida, aliviar los síntomas y prolongar la vida.
Tratamientos Específicos
- Cirugía: En el tratamiento curativo del cáncer de cavidad oral, la extirpación quirúrgica del tumor bajo anestesia general suele ser la primera opción. Los cirujanos también deben extirpar parte del tejido sano como margen de seguridad. De este modo, es más probable que el tumor se extirpe por completo y no reaparezca. Si los ganglios linfáticos ya están afectados, también se extirpan. En el lado afectado, los cirujanos suelen extirpar los ganglios linfáticos cervicales como medida de precaución, aunque no se hayan detectado células cancerosas. La zona afectada suele reconstruirse durante la misma operación. En la medida de lo posible, el cirujano trasplanta tejido del propio cuerpo, como piel, músculo o hueso, de otra parte del cuerpo a la zona afectada. Sin embargo, también pueden utilizarse plásticos o metales. Por un lado, el objetivo de la reconstrucción es garantizar que funciones importantes como masticar, hablar, respirar y tragar puedan desarrollarse con normalidad, mientras que, por otro lado, los cirujanos también se esfuerzan por restaurar el aspecto externo en la medida de lo posible. No siempre es posible extirpar el tumor y reconstruirlo en la misma operación.
- Radioterapia: La radioterapia es una medida importante en el tratamiento curativo y puede utilizarse sola o en combinación con cirugía o quimioterapia. Existe la posibilidad de curación. Durante la radioterapia, el radioterapeuta dirige rayos X de alta energía directamente al tumor para que las células cancerosas dejen de dividirse y mueran. El tejido que rodea al tumor se irradia con menor intensidad. La radioterapia también ataca a las células sanas. Sin embargo, la tecnología actual permite dirigir la radiación al tumor y, por tanto, destruir principalmente las células cancerosas. La radioterapia suele administrarse externamente a través de la piel.
- Quimioterapia e Inmunoterapia: Se distingue entre quimioterapia e inmunoterapia. En la quimioterapia, los pacientes reciben fármacos que impiden la división celular para que el tumor no pueda extenderse más. La quimioterapia puede utilizarse en el tratamiento curativo como complemento de la cirugía o la radioterapia y en el tratamiento paliativo como única medida terapéutica. Suele administrarse en el hospital. La medicación suele administrarse en forma de líquido por vía intravenosa durante varios días. El tratamiento se repite a intervalos determinados, cada vez con una pausa de dos a tres semanas. Por desgracia, la quimioterapia no sólo inhibe la división celular de las células cancerosas, que se multiplican rápidamente, sino también la de las células sanas del cuerpo, que se dividen a un ritmo similar. La inmunoterapia se utiliza sola o en combinación con quimioterapia en el tratamiento paliativo del cáncer de cavidad oral. En la inmunoterapia, los pacientes reciben medicamentos que activan las defensas inmunitarias del propio organismo contra las células cancerosas. En el caso del cáncer, las células cancerosas han engañado al sistema inmunitario para poder multiplicarse sin ser reconocidas. Para ello, utilizan los llamados "puntos de control" como moléculas de confraternización que impiden que las células inmunitarias las eliminen. Los fármacos utilizados en inmunoterapia contienen anticuerpos que pueden bloquear los puntos de control y dejar así al descubierto el camuflaje de las células cancerosas. Así es como el sistema inmunitario reconoce las células cancerosas. Los médicos esperan que la inmunoterapia tenga menos efectos secundarios en las células sanas que la quimioterapia.
Rehabilitación y Seguimiento
El tratamiento del cáncer de cavidad oral suele ir seguido de rehabilitación, para preparar a los pacientes física y mentalmente para su reincorporación a la vida cotidiana. La rehabilitación puede realizarse en una clínica de rehabilitación especializada o en régimen ambulatorio. La estancia en una clínica de rehabilitación suele durar tres semanas. Expertos en fisioterapia, psicología, medicina, enfermería y trabajo social elaboran allí un programa para facilitar la reintegración en la vida cotidiana.
Dado que el cáncer de cavidad oral puede reaparecer incluso después de una intervención quirúrgica o radioterapia satisfactorias, es importante que los pacientes acudan a exámenes de seguimiento periódicos para poder detectar y tratar lo antes posible cualquier recidiva, metástasis o tumor secundario.
Efectos Secundarios y Cuidados Dentales
El tratamiento del cáncer no sólo consiste en combatir el tumor, sino también en reducir al mínimo los efectos secundarios del tratamiento. Los efectos secundarios más frecuentes de la radioterapia para el cáncer oral son la inflamación de la mucosa oral y la sequedad permanente de la boca. También puede causar daños en los dientes, los huesos maxilares y las glándulas salivales. Si las glándulas salivales sufren daños permanentes, se pierde el efecto protector de la saliva frente a la caries y los dientes suelen ser más susceptibles a la caries (caries por radiación). Si hay que extraer dientes durante el tratamiento, las heridas cicatrizan mucho peor. Importante: Los usuarios de prótesis no deben llevarlas puestas durante el tratamiento contra el cáncer.
La sequedad de boca es un efecto secundario muy frecuente de la quimioterapia y la radioterapia. Los medicamentos y la radioterapia pueden dañar la mucosa oral y alterar la función de las glándulas salivales, a menudo de forma permanente. El resultado es una reducción del flujo de saliva. La saliva puede resultar espesa y pegajosa. Sin embargo, la saliva es importante para la salud dental. Para proteger tus dientes, puedes utilizar un dentífrico que estimule la producción de saliva; por ejemplo, los dentífricos de la gama Enzycal de Curaprox, que contienen tres enzimas naturales que también se encuentran en la propia saliva.
Alrededor del 60 por ciento de los pacientes con cáncer experimentan inflamaciones o tumores en la mucosa bucal durante el tratamiento. Durante el tratamiento del cáncer de cavidad oral, puede producirse inflamación y dolor en la mucosa bucal, lo que dificulta mucho comer y masticar.
Prevención
Es cierto que no todas las lesiones son cáncer. Y que muchos de los síntomas que hemos descrito en este artículo son compatibles con otras patologías o circunstancias. Desde Dentisalut os recomendamos que cualquier anomalía que aparezca de repente en vuestra cavidad oral o garganta no demoréis y consultéis con nuestros especialistas.
5 medidas para prevenir el cáncer oral:
- No fumar: puede llegar a prevenir hasta el 40% de todos los cánceres.
- Dieta equilibrada: Consumir 5 piezas diarias de frutas y verduras.
- Realizar actividad física: Con 30 min al día ya es suficiente para fortalecer el sistema inmunológico.
- Limitar la ingesta de bebidas alcohólicas
- Tener una buena higiene bucodental (cepillarse los dientes mínimo dos veces al dia) y acudir al dentista cada 6 meses. De esa manera, se podrán detectar lesiones o cambios provocados por el cáncer en una etapa inicial.
Mantén un peso corporal adecuado. Sigue una alimentación rica en fibra, frutas y verduras (5 piezas al día). Evita los alimentos procesados y reduce tanto la carne roja como la sal. Reduce la ingesta de alcohol. Evita el consumo de tabaco. Protégete del sol: usa crema solar para la cara y el resto del cuerpo.
