Sensibilidad Dental: Causas, Tratamientos y Consejos para Aliviar el Dolor

¿Sientes un dolor agudo en los dientes cuando tomas algo muy frío o muy caliente? Si es así, puede que sufras de sensibilidad dental, una condición que afecta a muchas personas y que puede interferir con tu calidad de vida.

¿Cómo aliviar la sensibilidad dental? Remedios caseros y tratamiento | Clínica dental Avodent

La sensibilidad dental es un problema común, pero tiene solución.

¿Qué es la hipersensibilidad dentinaria?

La sensibilidad dental, que también puede denominarse hipersensibilidad o sensibilidad dentinaria, se define como un dolor corto y agudo que aparece en los dientes como respuesta a un estímulo térmico (frío o calor), táctil (la comida, la lengua, el cepillo de dientes), evaporativo (alimentos dulces) y que no puede atribuirse a ninguna otra patología o defecto dental.

¿A quién afecta?

La hipersensibilidad dental afecta a entre el 15% y el 25% de la población general, aunque las mujeres y personas entre 20 y 40 años son quienes presentan más frecuentemente este problema. Además, es más común que aparezca afectación en los dientes premolares y los caninos, aunque la hipersensibilidad puede manifestarse en cualquier diente de la cavidad oral.

Causas de la Sensibilidad Dental

La sensibilidad dental se produce cuando la capa protectora del diente, llamada esmalte, se desgasta o se daña, dejando expuesta la dentina, que es el tejido que recubre el nervio del diente. La dentina tiene miles de túbulos microscópicos que conectan con el nervio y que transmiten los estímulos externos, como el frío, el calor, el dulce o el ácido.

El dolor o la sensibilidad que siente se pueden atribuir a la cantidad de problemas de salud bucal. Considere estas posibles causas, todas las cuales pueden ayudarlo a usted (y a su dentista) a abordar el problema de manera eficiente:

  • La erosión del esmalte. Los dientes están protegidos por el esmalte, que es su primera defensa contra elementos calientes, fríos, pegajosos y abrasivos. Cuando este esmalte se desgasta, puede causar caries, lo que expone los nervios sensibles dentro de la pulpa de los dientes. El esmalte puede debilitarse con la edad, una dieta ácida o azucarada y antecedentes de enfermedad por reflujo ácido.
  • Caries. Las fisuras en los dientes pueden exponer los mismos nervios sensibles, por lo que las caries, tanto grandes como pequeñas, también pueden ser el culpable. De hecho, la sensibilidad a los alimentos fríos y calientes es a menudo una señal de advertencia de que se está formando una caries y es hora de hacer una cita para ver a su dentista. Del mismo modo, los empastes que reparan las cavidades pueden aflojarse o caerse, causando hipersensibilidad donde se limpió la cavidad origina
  • Retroceso de las encías. Debajo de su esmalte, tus dientes están recubiertos con otro material llamado dentina, que es más sensible y contiene pequeños tubos que hacen que el diente sea más susceptible a la sensibilidad. Cuando las encías retroceden, esta dentina queda expuesta, lo que resulta en un dolor familiar. La retracción de las encías suele ser un efecto secundario de la enfermedad de las encías o la gingivitis.

¿Cuáles son las causas de la hipersensibilidad dental?

El dolor corto y agudo propio de la hipersensibilidad dentinaria suele estar causado por:

  • Desgaste del esmalte dental, provocado, a su vez, por:
    • Cepillado agresivo: origina que la encía se retire y también la pérdida del cemento radicular (un tejido óseo especial del diente), provocando la exposición de los túbulos dentinarios (unos conductos que recorren la dentina o capa que rodea la parte interna de los dientes).
    • Bruxismo (acto involuntario de apretar los dientes).
    • Maloclusiones dentarias (cuando la arcada superior e inferior de la boca no encajan).
    • Dietas muy ácidas (zumos de fruta, yogures, bebidas gaseosas, etc.), seguidas de un cepillado inmediato.
  • Retracción gingival (pérdida de encía), que deja expuesta la dentina a la cavidad oral. Puede aparecer por:
    • Enfermedades periodontales (periodontitis): cursan una pérdida de los tejidos de soporte del diente (encía, cemento radicular y hueso alveolar), provocando una mayor exposición de la superficie radicular, es decir, de la raíz.
    • Cepillados agresivos.
    • Maloclusiones dentarias.
  • Fracturas dentales.
  • Empastes defectuosos.
  • Caries no tratadas.
  • Tratamientos de blanqueamiento dental: pueden surgir episodios de sensibilidad dentinaria que, en la mayoría de los casos y con el tratamiento adecuado, son reversibles.

¿Cómo se desarrolla?

La dentina, que es la capa interior de los dientes, está compuesta por una gran cantidad de túbulos (conductos) dentales que comunican el nervio del diente (pulpa dentaria) con el cemento de la raíz o con el esmalte de la corona de los dientes. Cuando se produce la pérdida o desgaste de estos tejidos, por causas que hemos comentado anteriormente, deriva en la exposición de los túbulos a la cavidad bucal y se vuelven más sensibles a cualquier estímulo que allí se produzca, desencadenando así la respuesta dolorosa.

Así mismo, en pacientes con hipersensibilidad dentinaria hay mayor cantidad de túbulos dentinarios abiertos y de mayor diámetro.

¿Existen factores de riesgo para la hipersensibilidad dental?

En relación con las causas de este problema, los principales factores de riesgo de la hipersensibilidad dental son:

  • Un cepillado agresivo: como hemos mencionado, puede llegar a provocar la exposición de los túbulos dentinarios.
  • Una dieta ácida, seguida de un cepillado inmediato, hace que el esmalte dental no tenga tiempo de recuperarse, por lo que puede dañarse más fácilmente.
  • La enfermedad periodontal: porque puede desembocar en una mayor exposición de la raíz del diente.
  • El uso de cepillos dentales duros: ya que causan un trauma en los tejidos blandos periodontales.

¿Qué complicaciones conlleva la hipersensibilidad dentinaria?

La peor consecuencia de la sensibilidad dental guarda relación con las limitaciones que puede provocar en la vida cotidiana de los pacientes; algunos de ellos pueden llegar a sufrir una hipersensibilidad tan exagerada como para provocarles molestias incluso al respirar.

Normalmente, la mayoría de las personas se ven afectadas porque encuentran limitaciones a la hora de las comidas, especialmente con comidas frías y ácidas, así como en su higiene oral, debido a que el roce del cepillo sobre la localización afectada puede provocar dolor y hacer que el paciente evite cepillarse esa zona.

Diagnóstico de la Sensibilidad Dental

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la hipersensibilidad dentinaria es clínico, en base a la sintomatología del paciente. Se pueden también realizar pruebas de:

  • Vitalidad pulpar: permite valorar si en determinados dientes hay una mayor sensibilidad a estímulos de cambio de temperatura con respecto a otros dientes.
  • Hipersensibilidad por estímulos de presión: la exploración clínica puede servir para detectar zonas de sensibilidad más localizadas.

Así mismo, se debe realizar un diagnóstico diferencial con otras patologías, como caries profundas que puedan estar causando patologías pulpares. En algunos casos, puede estar indicado realizar radiografías para descartar lesiones de caries interproximales (caries en los espacios interdentales).

Tratamiento de la Sensibilidad Dental

Independientemente de la causa, un diente sensible al calor o al frío siempre es un síntoma de un problema de salud oral más amplio, lo que significa que puede tratarse con cambios de comportamiento para un día sin dolor. Considere las opciones de tratamiento con la ayuda de su dentista.

Acude a tu dentista para tratarla

Si la sensibilidad es el resultado de una caries, un relleno suelto o nervios expuestos, necesitará un tratamiento dental para deshacerse de ella. Por lo tanto, tu dentista puede necesitar llenar una cavidad, reemplazar un relleno existente o aplicar una corona sobre los nervios expuestos para que la irritación disminuya. Él o ella también pueden usar materiales de unión para reparar los dientes rotos de un incidente físico, lo que puede haber causado un daño dental que no conocías.

En algunos casos, la sensibilidad puede ser el resultado de una infección profunda en el diente. Si esta es la causa de su sensibilidad, su dentista puede incluso sugerir un tratamiento de conducto. Pero no te preocupes, el procedimiento moderno simplemente limpia la infección del diente, y el diente se llena con un material llamado gutapercha antes de ser tapado. Una infección dental puede ser muy grave, por lo que debes acudir a tu dentista si su sensibilidad persiste más de 30 segundos después de entrar en contacto con una temperatura extrema.

¿Cómo se trata la hipersensibilidad dental?

Existen dos líneas de tratamiento para la sensibilidad dentinaria:

  • Oclusión de los túbulos dentinarios: el tratamiento se basa en cerrar los túbulos que están presentes en el espesor de la dentina y que se comunican con la pulpa, lo que reduce el movimiento del fluido contenido en su interior. Para conseguir esta oclusión, se utilizan numerosos agentes, que pueden aplicarse en la consulta dental (láser, técnicas adhesivas, barnices de flúor, etc.) o bien por el propio paciente (dentífricos, colutorios o geles) como parte del cuidado bucodental cotidiano. La eficacia de estos agentes depende de su capacidad para adherirse a la superficie dentinaria y para resistir la acción erosiva de los ácidos por lo que es recomendable usarlos repetidamente.
  • Intervención sobre las fibras nerviosas que hay en la pulpa dental: se trata de lograr un efecto de despolarización, que se consigue con productos tales como las sales de potasio. Esta línea de tratamiento es más lenta y los resultados tardan más tiempo en notarse, por lo que esta técnica puede utilizarse para conseguir mantener los resultados obtenidos tras una fase aguda de oclusión.

10 Consejos para prevenir la hipersensibilidad dental

  1. Mantén una correcta higiene oral. Utiliza un cepillo de dureza media o blanda, bien manual o eléctrico, y renuévalo cada tres meses para no perder su eficacia. La técnica de cepillado debe ser la adecuada, realizando movimientos del cepillo en sentido vertical y no horizontal.
  2. No te olvides del hilo dental. El hilo dental es tan importante como el cepillado de los dientes. Te ayudará a prevenir infecciones en las encías, eliminando los restos de alimentos que se quedan en los espacios interdentales o que son de difícil acceso para el cepillo de dientes.
  3. Elige bien tu pasta dentífrica. Opta por un dentífrico con un índice de abrasividad bajo para evitar desgastes del esmalte dentario y compleméntalo con un buen enjuague bucal, te ayudará a reducir la sensibilidad dental.
  4. Sigue hábitos dietéticos adecuados. Evita el consumo excesivo de alimentos ácidos, como la calabaza, las aceitunas y algunas frutas como las moras y los arándanos. Si los ingieres, espera, al menos, veinte minutos para lavarte los dientes, así darás tiempo a que el esmalte dentario se recupere de la agresión, gracias al efecto tampón de la saliva.
  5. Evita el consumo de bebidas y alimentos muy fríos o calientes. Los cambios bruscos de temperatura aumentan la sensibilidad dental e inflaman los nervios situados en el interior de tus dientes, provocando inflamación y dolor.
  6. Deja de fumar. El tabaco está directamente relacionado con la retracción o pérdida de las encías, pudiendo desarrollar hipersensibilidad dental y otras patologías bucales como la gingivitis o la aparición de caries.
  7. No hagas un uso indebido de tus dientes. Morder bolígrafos o lápices, cortar objetos o tirar de elementos con tus dientes acelerará su desgaste y la aparición de enfermedades bucodentales.
  8. Emplea férulas de descarga si sufres bruxismo. El acto involuntario de apretar los dientes puede desgastar tus dientes y provocar sensibilidad dental, dando lugar también a problemas en la articulación de la mandíbula.
  9. No caigas en falsos mitos para blanquear tus dientes. La aplicación de bicarbonato y zumo de limón en los dientes no es un magnífico método de blanqueamiento como popularmente se cree, sino todo lo contrario; ambos productos resultan muy dañinos para el esmalte del diente, causando la aparición de hipersensibilidad dentinaria.
  10. Consulta a tu dentista ante la aparición de hipersensibilidad dentinaria. Tu odontólogo, tras su diagnóstico según tu caso, determinará el tratamiento más adecuado y descartará la presencia de otras patologías.

Por supuesto, cuidar tus dientes a través de una rutina regular de higiene oral puede ayudar a evitar la sensibilidad debido a la caries y la enfermedad de las encías. Sin embargo, incluso con el mejor cuidado, la sensibilidad puede ser el resultado de un diente roto o un desgaste normal. Al definir sus síntomas y ver a su dentista, puede llegar a una solución que resulte en dientes sanos y comodidad al tomar su café de la mañana.

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