¿Te has preguntado qué relación existe entre el dolor de muela y oído? La complejidad de esta interacción entre el dolor de muela y oído radica en la red de nervios compartida entre ambas regiones. La importancia de reconocer esta conexión radica en la pronta intervención y tratamiento de las infecciones dentales.

En la actualidad, es común descuidar aspectos fundamentales de nuestra salud, y la higiene bucal no es una excepción. La infección de muelas es uno de los principales problemas bucales en la sociedad actual, causada en la mayoría de casos por una mala higiene bucodental y por la aparición de caries, que suele ir acompañada de fuertes y desagradables dolores no solo en la boca, sino también en el oído e incluso de garganta.
¿Por qué la Infección de Muelas Está Relacionada con el Dolor de Oído?
De hecho, la infección de muelas está estrechamente relacionada con el dolor de oído, especialmente cuando se trata de la infección de una de las muelas del juicio, debido a que ésta no tiene espacio suficiente y daña las encías. Esto en muchos casos es un problema, puesto que el dolor de oído podría confundir la infección de muelas con otra diferente, provocando problemas mucho más graves en el futuro.
Que la infección de muelas y el dolor de oído estén tan relacionados se debe a que los nervios y otros tejidos de la zona de la boca y del oído se encuentran muy cerca, lo que propicia que el dolor en una zona pudiera transferirse a otra. Esto hace que el dolor, la sensación de presión o zumbidos en el oído puedan ser síntomas de sufrir una infección de muelas, por lo que en ese caso sería recomendable acudir lo más rápidamente posible a tu dentista para descartar una infección de muelas que pudiera desembocar en bruxismo o una infección de encías.
Las muelas del juicio son las que más problemas auditivos provocan, ya que están situadas justo a la misma altura que los conductos auditivos, pudiendo llegar a provocar fuertes molestias.
Síntomas de una Infección de Muelas
Más allá del dolor de oído, hay otros síntomas que evidenciarán que tienes una infección de muelas. Los síntomas de una infección de muelas pueden variar en su presentación y gravedad, y es importante reconocerlos para buscar tratamiento dental lo antes posible. El dolor en el área de la muela afectada es un síntoma común de una infección dental.
- Dolor de encías
- Inflamación
- Sangrado
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El dolor de encías, normalmente unido a una inflamación y/o sangrado, es una patología muy común entre la población en general, aunque especialmente en personas de entre 30 y 50 años. Las causas más comunes del dolor de encía suelen ser las enfermedades periodontales, que como procesos infecciosos causados por las bacterias que se alojan en nuestra boca, provocan la inflamación e irritación de las encías y por tanto, molestias en las mismas.
Enfermedades Periodontales
Existen dos estadios de enfermedad periodontal que provocan dolor de las encías.
- Gingivitis: Es la enfermedad periodontal provocada por la acumulación de placa bacteriana y que ocasiona inflamación en la encía, enrojecimiento y sangrado de la zona gingival.
- Periodontitis crónica: Se trata del estadio avanzado de la gingivitis, donde las bacterias han afectado no sólo a los tejidos blandos, sino también al hueso maxilar, poniendo en riesgo el sustento de los dientes.
Tanto en el caso de la gingivitis como en el de la periodontitis crónica, el dolor de encías, aunque muy localizado, no suele presentarse de forma permanente. De hecho, lo más frecuente es que surja durante el cepillado o cuando comemos algo.
Otras Causas del Dolor de Encías
Además de las enfermedades periodontales como la gingivitis y periodontitis, existen otras causas por las que las encías pueden llegar a doler:
- Tras un tratamiento de blanqueamiento dental
- Cambios hormonales
- Tras la extracción de un diente
- Encías retraídas
- Diabetes
- La dentición en bebés
- Dientes mal alineados
Remedios para Aliviar el Dolor de Encías
- Aplicar frío
- Reducir el consumo de azúcar
- Rutinas de higiene exhaustivas
- Usar un enjuague bucal antibacteriano
- Utilizar un dentífrico especialmente indicado para tratar las encías
- Tomar antiinflamatorios o antibióticos (bajo prescripción médica)
En los casos en los que el dolor persista, será el momento de visitar un periodoncista profesional para que verifique si la causa puede ser una enfermedad periodontal y tratarla en consecuencia. Ten en cuenta que la piorrea no se puede tratar con remedios caseros, por lo que la única opción es ponerte en manos de un especialista.
Una vez que hemos recuperado el color rosado de nuestras encías -y con ello su salud-, la clave se encuentra en la prevención futura. Evita el tabaco y el alcohol. Acude al higienista para realizarte limpiezas profesionales al menos una vez al año.
Otras Causas del Dolor de Oído y Garganta
No son solo los microbios (virus o bacterias) los únicos responsables del dolor de garganta y en el oído. Una alergia puede provocar dolor de garganta. También el reflujo ácido puede ser causa de dolor de garganta. Tanto si se trata de una infección viral como bacteriana, el dolor de garganta o faringitis provoca la inflamación de la parte posterior de este órgano y el dolor de oídos puede ser una de las consecuencias.
Las causas del dolor de garganta y del dolor de oídos pueden ser diversas, ya que ambas áreas están estrechamente relacionadas por la proximidad anatómica y la interconexión de nervios y estructuras. El dolor de garganta y oído sin fiebre puede tener varias causas que no necesariamente implican una infección grave. Una de las razones más comunes es una irritación o inflamación leve causada por alergias, exposición a irritantes como humo o aire seco, o incluso por el uso excesivo de la voz.
El dolor de garganta y oído pueden ser síntomas asociados al COVID-19, especialmente en las variantes más recientes, aunque no son específicos de la enfermedad. El COVID-19 afecta principalmente las vías respiratorias y puede causar inflamación en la garganta (faringitis), lo que podría irradiar molestias hacia el oído debido a la conexión anatómica a través de la trompa de Eustaquio.
Remedios para el Dolor de Garganta y Oído
- Gárgaras con agua tibia y sal
- Reposo
- Consultar al médico
- Medicamentos antiinflamatorios (AINE)
- Analgésicos
El dolor de garganta y oído no siempre requiere antibióticos, ya que muchas veces es causado por infecciones virales o irritaciones que no responden a estos medicamentos. Es fundamental no automedicarse y consultar a un médico para confirmar si el uso de antibióticos es necesario. Mientras tanto, el dolor puede aliviarse con analgésicos como ibuprofeno o paracetamol, mantenerse hidratado y, en el caso de la garganta, hacer gárgaras con agua tibia y sal.
Dolor de Mandíbula y Oído: ¿Cuál es la Relación?
El oído y la mandíbula, aunque diferentes, están anatómicamente conectados, lo que explica el dolor simultáneo en ambas zonas. Este puede originarse en una de ellas o irradiar desde otro lugar. La relación entre ambas se debe a la cercanía física, ligamentos como el de Pinto, que une la articulación temporomandibular al oído, y sus nervios interconectados.
Las disfunciones de la articulación temporomandibular, una especie de bisagra que conecta la mandíbula con los huesos del cráneo, pueden causar estos síntomas. Factores como estrés, mala alineación dental o lesiones pueden contribuir al desarrollo de este trastorno.
El dolor en la mandíbula y el oído causado por el estrés es bastante común y está relacionado principalmente con la tensión muscular y hábitos como el bruxismo que muchas personas desarrollan de manera involuntaria cuando están estresadas. Esta tensión afecta la articulación temporomandibular (ATM), lo que genera dolor en la mandíbula y el oído, además de rigidez o incomodidad.
Causas del Dolor de Mandíbula y Oído
- Trastornos temporomandibulares (TTM)
- Bruxismo
- Infecciones del oído
- Problemas dentales (caries, abscesos)
- Tensión muscular
- Sinusitis
Remedios para Aliviar el Dolor de Mandíbula y Oído
- Compresas tibias o frías
- Masajes suaves
- Ejercicios de mandíbula
- Consultar a un médico o dentista
Localizar el origen de la molestia es sin duda el primer paso pero, en los casos más leves, los antiinflamatorios y las compresas calientes o frías pueden ayudar. Alivia relajar la musculatura con masajes o compresas calientes o frías en las áreas con dolor, así como el estiramiento mandibular, además de una correcta higiene oral para reducir la presencia de bacterias en la cavidad oral.
Si el dolor persiste, es recomendable consultar a un médico o dentista para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuado.
¿Cómo Tratar una Infección de Muelas?
Antes de extraer una muela infectada, se recomienda tratar la infección de muelas con los correspondientes antibióticos o analgésicos recetados por el especialista. Una vez estos medicamentos hayan hecho su efecto y se haya mejorado la infección, se deberá actuar en concordancia al estado en el que quede la muela.
La principal opción siempre será conservar la muela, pero en algunos casos es necesaria su extracción para evitar posibles infecciones en el futuro. En general, se recomienda iniciar el tratamiento administrando antibióticos específicos o analgésicos prescritos por el especialista. Por último, siempre se buscará conservar la muela en la medida de lo posible, ya que es esencial para la función adecuada de la boca y la masticación.
En caso de que la infección de muela esté causada por una caries, también podría solucionarse mediante un empaste que impida que las bacterias puedan acceder al interior de la pieza dental. Cuando la infección de la muela es el resultado de una caries, una opción viable es realizar un empaste dental.
Mientras que si la infección la causa una enfermedad periodontal como la gingivitis, será necesario realizar una limpieza dental profesional, y así reducir la infección de los tejidos blandos. Si el interior y el nervio de la muela están dañados, será necesario realizar una endodoncia. Ayuda a eliminar las acumulaciones de placa y sarro que contribuyen a la infección de los tejidos blandos alrededor de la muela. Este procedimiento consiste en la eliminación del tejido infectado del interior de la muela, seguido de un sellado para prevenir futuras infecciones.
Ahora que hemos entendido mejor la relación que existe entre el dolor de muela y oído, podemos asegurarnos no confundir este malestar con otras afecciones y podemos buscar ayuda inmediata.