Cuando pensamos en el dolor, la mandíbula no es probablemente el primer lugar que nos viene a la mente. Sin embargo, el dolor de mandíbula está más extendido de lo que se cree y puede tener muchas causas. El dolor de mandíbula puede afectar a uno o ambos lados de la cara y variar en intensidad.

Relación entre el Dolor de Oído y Mandíbula
La anatomía de nuestra cabeza y cuello es compleja y está llena de interconexiones. Las estructuras de la mandíbula y el oído están muy cerca una de la otra, y comparten nervios y músculos.
- Proximidad anatómica: La mandíbula (mandíbula inferior) y el oído comparten una relación cercana. La articulación temporomandibular (ATM), que conecta la mandíbula al cráneo, está situada justo enfrente del oído.
- Nervios compartidos: Los nervios que inervan la ATM también envían señales a la región del oído. El nervio trigémino, en particular, es responsable de la sensación en gran parte de la cara, incluyendo la mandíbula y el oído.
- Lligamentos como el de Pinto, que une la articulación temporomandibular al oído, y sus nervios interconectados.
Causas del Dolor de Mandíbula y Oído
Entender las causas del dolor de oído y mandíbula es crucial para encontrar un tratamiento adecuado. Son diversas las causas que pueden dar lugar a lesiones de la articulación temporo-mandibular.

Trastornos de la Articulación Temporomandibular (ATM)
Los trastornos de la ATM son una de las causas más comunes de dolor en la mandíbula que se irradia al oído. ATM, una de las causas más comunes de dolor de mandíbula, afecta aproximadamente a 1 de cada 8 personas en algún momento de su vida. Esta afección se produce cuando las «bisagras» de cada lado de la mandíbula, llamadas articulaciones temporomandibulares, se dañan o se tensan.
El dolor de ATM se siente como un dolor de mandíbula sensible o un chasquido, que resulta más doloroso al mover la mandíbula para comer, hablar o bostezar. El dolor puede también irradiarse a los oídos, la cabeza, el cuello o los hombros. Factores como estrés, mala alineación dental o lesiones pueden contribuir al desarrollo de este trastorno.
Infecciones del Oído
Las infecciones del oído, especialmente las otitis media y externa, pueden causar dolor que se irradia a la mandíbula. Una infección de oído puede sentirse con frecuencia en la mandíbula. La otitis externa puede causar dolor irradiado hacia la mandíbula debido a la proximidad del oído con la articulación temporomandibular.
Problemas Dentales
Infecciones dentales, muelas del juicio impactadas, y otros problemas odontológicos pueden causar dolor referido en la mandíbula y el oído. Algunos de los problemas dentales que causan dolor de mandíbula son:
- Dolor de muelas, normalmente debido a una caries o un absceso
- Enfermedad de las encías (periodontitis), que puede afectar gravemente al hueso de la mandíbula si no se trata
- Bruxismo, un trastorno que hace que rechines los dientes o aprietes la mandíbula
- Maloclusión (mordida desigual), cuando los dientes superiores e inferiores no están uniformemente en contacto.
Es crucial tratar estos problemas de manera oportuna para evitar complicaciones mayores, como la propagación de la infección a otras áreas del cuerpo.
FISIOCONSEJO. Tensión en mandíbula | 5 Ejercicios para relajar la mandíbula [7']
Sinusitis
La sinusitis, también conocida como infección de los senos paranasales, suele provocar dolor en la mandíbula. Los senos paranasales están situados junto a la mandíbula. Si se infectan, la infección suele extenderse a la mandíbula, causando a menudo dolor y angustia. La sinusitis maxilar es un tipo de infección de los senos paranasales.
Lesiones y Traumas
Las lesiones, por ejemplo si se ha golpeado o caído sobre la mandíbula, pueden causar graves molestias. Traumatismos directos sobre cabeza, cuello y mandíbula, así como las lesiones producidas por movimientos bruscos en ausencia de impacto directo, tipo latigazo, que son propias de los accidentes de tráfico, pueden ocasionar STM.
Otras causas
- Sensibilidad al frío
- Consumo de alcohol
- Problemas cardíacos
- Resfriado común y la gripe
- Infección por COVID-19
- Migrañas
- Estrés y tensión
- Embarazo
- Fibromialgia
- Inflamación
- Cáncer en la zona de la mandíbula o la cavidad bucal
- Reumatismo
- Menstruación
- Cirugía de las muelas del juicio y la extracción de dientes
- Tratamiento de conductos
- Uso de aparatos de ortodoncia
- Paperas y tétanos
- Neuralgia del trigémino
- Muelas del juicio
Síntomas Asociados al Dolor de Mandíbula
El dolor mandibular puede manifestarse como una limitación de la movilidad de la mandíbula. El dolor de mandíbula suele ir acompañado de otros síntomas que pueden variar mucho de una persona a otra.
- Limitación de la movilidad de la mandíbula.
- Chasquido o chasquido o sentir molestias y chirridos en la articulación de la mandíbula (articulación temporomandibular).
- Dolor de muelas.
- Dolores de cabeza.
- Dolor de oído.
- Dolor de garganta.
- Problemas para tragar.
- Tensión o bloqueo en la articulación mandibular.
- Tensión en los músculos responsables del movimiento ocular.
- Otalgia: dolor en uno o en ambos oídos.
- Acúfenos: percepción de ruidos en los oídos (pitidos o zumbidos).
- Rigidez: dificultad al abrir completamente la boca.
- Espasmo muscular en la zona mandibular y sus proximidades.
- Dificultad para masticar, tragar y abrir la boca.
- Sensación de congestión en el oído.
- Ruidos en la cabeza.
- Dolores en la región de la cabeza y cuello.
- Hinchazón en la zona de la articulación y adormecimiento de la piel de la cara, picor en el conducto auditivo, picor en la garganta o sequedad de la boca.
¿Cuándo hay que preocuparse por el dolor de oído y mandíbula?
Es importante saber cuándo el dolor de oído y mandíbula requiere atención médica. Si el dolor se prolonga durante más de unos días, probablemente querrás visitar a tu dentista o médico. El dolor de mandíbula suele desaparecer por sí solo, pero puede deberse a problemas en las articulaciones, los nervios o los dientes, entre otros.
Tratamientos para el Dolor de Mandíbula y Oído
El tratamiento adecuado dependerá de la causa subyacente del dolor. Afortunadamente, hay varias formas de combatir el dolor de mandíbula y empezar a sentirse mejor rápidamente. Es importante buscar rápidamente ayuda médica si el dolor no es manejable o empeora, o si va acompañado de otros síntomas como fiebre alta o hinchazón.
Tratamientos Médicos
- Aparatos orales: Las férulas de descarga son una solución efectiva para aliviar la presión y dolor en la mandíbula, actuando como un protector bucal.
- Cirugía: En casos más graves de lesión o trauma, podría ser necesaria una intervención quirúrgica.
- Fisioterapia: Esta disciplina puede ser muy efectiva a la hora de tratar trastornos articulares.
- Medicamentos: Existen variedad de medicamentos que ayudan a manejar el dolor, como analgésicos, antiinflamatorios o relajantes musculares. En algunos casos, el tratamiento a corto plazo con un ciclo de cortisona puede ayudar a combatir el dolor.
- Inyecciones de Botox®: Inyectado en los músculos faciales, Botox® puede aliviar el dolor de ATM, el dolor y bloqueo de mandíbula, los dolores de cabeza y el rechinar de dientes.
- Analgésicos: Los analgésicos como el ibuprofeno, el paracetamol o la aspirina pueden ser una forma eficaz de aliviar el dolor y las molestias mandibulares.

Remedios Caseros y Cuidados Personales
- Compresas tibias o frías: aplicar una bolsa de agua caliente o una toalla tibia sobre la zona de la mandíbula y el oído puede aliviar la tensión muscular y reducir el dolor. Alternativamente, una compresa fría puede ayudar a disminuir la inflamación si el dolor está asociado con hinchazón.
- Masajes suaves: realizar masajes suaves en la zona de la mandíbula, especialmente cerca de la articulación temporomandibular, puede ayudar a liberar la tensión acumulada.
- Aceite de oliva o de almendras: aplicar unas gotas de aceite tibio de oliva o almendras en el oído y masajear suavemente puede ser útil para aliviar el dolor del oído y reducir la inflamación. Estos aceites también poseen propiedades antiinflamatorias y pueden calmar la piel sensible.
- Ejercicios de mandíbula: si el dolor está asociado con un trastorno de la articulación temporomandibular o bruxismo, realizar ejercicios suaves para relajar la mandíbula puede ser útil. Estos ejercicios ayudan a mejorar la movilidad y reducir la tensión.
- Yoga y meditación: Puedes asistir a clases de yoga o meditación para ayudarte a aliviar el estrés, que a veces puede exacerbar este dolor.
- Evita los alimentos duros: Comer alimentos duros y difíciles de masticar, como frutos secos, semillas, cereales o caramelos, puede provocar una tensión innecesaria en la mandíbula y empeorar los síntomas.
- Compresas frías: Puedes hacer una compresa fría poniendo cubitos de hielo dentro de una bolsa de plástico envuelta en una toalla suave. Aplícatelo durante 10-20 minutos y repite si lo necesitas.
- Masajes para el bruxismo: realizamos masajes circulares, lentamente, con la yema de los dedos en la zona de la sien y delante de la oreja.
- Ejercicios para no apretar los dientes: aprieta la mandíbula con mucha fuerza durante 8-10 segundos. Tras esto, relaja los músculos y mueve la mandíbula suavemente de izquierda a derecha.
- Estiramiento de las cervicales: doblamos el cuello, llevando la oreja hacia el hombro.
- Cambios en la dieta: se puede probar a seguir una dieta más blanda, ya que supone menos presión para la mandíbula.
Medidas preventivas
Hay dolores de mandíbula que podemos evitar si tomamos algunas acciones e incorporamos en nuestra vida diaria algunos hábitos como los que te diremos a continuación.
- Cerrar la boca de manera correcta, sobre todo si está en reposo sin hablar o comer, se debe tratar de no apretar los dientes.
- Masticar los alimentos lentamente y con cuidado, utilizando ambos lados de la boca para no ejercer más presión sobre un lado u otro.
- Evita morder o masticar alimentos y objetos duros, como hielo, lápices, caramelos duros, entre otros.
- Cuando sientas la mandíbula cansada intenta relajarte, no hablar demasiado ni masticar con mucha fuerza.
El dolor de oído y mandíbula puede ser una experiencia frustrante y desconcertante. Si te encuentras lidiando con estos síntomas, no dudes en buscar el consejo de un profesional de la salud.